Año VI
La Habana

1ro al 7
de SEPTIEMBRE
de 2007

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Frémez sin reticencias

Yinett Polanco y Johanna Puyol • La Habana

 

Decir Frémez en el contexto de las artes plásticas cubanas es decir estilo, fuerza, originalidad, marca definitoria. Cuando aún la noticia de su muerte causa el asombro de lo inesperado, asomarse a la obra de Frémez, a su dominio de casi todas las técnicas de expresión de las artes plásticas, a su modo de asumir símbolos inusuales y transformarlos en íconos con la fuerza de un grito, es hablar de una cátedra del diseño y la cartelística cubana.

La formación de José Gómez Fresquet en la publicidad le abrió tempranamente horizontes que para otros creadores de la plástica en la Isla tardaron en develarse. La ingenuidad no fue nunca atributo de su creación, por el contrario, Frémez jugaba conscientemente con los sentidos que sus textos visuales podían crear. Con su figura desgarbada y su caminar peculiar, Frémez andaba siempre un paso delante de sus contemporáneos, resemantizaba signos, se apropiaba de la serigrafía cuando esta aún era discriminada como arte, y usaba sin resquemores la técnica digital que para muchos otros creadores constituía una suerte de umbral infranqueable.

Director de fotografía y diseño de la revista Cuba; del Taller Experimental de Gráfica de La Habana, vicepresidente de la Asociación de Artistas Plásticos de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), ilustrador de portadas de libros, diseñador de revistas, Frémez era de los hombres que asumían el reto como un estilo de vida, en sus propias palabras combinaba todas estas maneras de hacer porque era "otra forma de participar en la vida del país, de definir la otra mirada. Si ves la vida desde una acera te pierdes lo que está pasando en la otra. La acera donde te paras es importante, pero tienes que estar cruzando la calle. Tengo que participar, no puedo estar en mi casa viendo la cultura y la vida del país de lejos. O participo o no estoy".

Frémez se reconocía a sí mismo por su manera de decir y hacer como un artista incómodo y se enorgullecía de ello, "soy la rueda cuadrada" decía. El mismo sentido del humor que le permitió hacer caricatura y sátira y trabajar varios años en la revista El Pitirre, lo acompañó siempre de algún modo aun hasta en sus obras más dramáticas. Su manera de asumir el arte, libre de esquematismos, fue una constante que lo acompañó hasta el final.

Ampliamente reconocida es la impronta que dejó Frémez en los primeros años de la revista Revolución y Cultura y hace poco tiempo, cuando se le pidió que valorara el diseño de la revista La Gaceta a propósito de cumplirse los 40 años de esta publicación, Frémez decía que no podía enjuiciar objetivamente algo de lo que era juez y parte, pues tenía con ella, según sus propias palabras, algo cercano a un matrimonio.

También con La Jiribilla mantuvo Frémez una relación especial, desde que en los primeros años de la revista asesoró su sección de artes plásticas y brindó críticas constructivas sobre la visualidad del sitio en general. Fueron muchas las felices ocasiones en que la entrega de un premio o el montaje de una exposición resultaron en una entrevista con nuestros periodistas, a las que accedía siempre gustoso, y alguna que otra vez visitó nuestra redacción para compartir anécdotas de sus inicios en las artes plásticas y aquella etapa dorada del cartel en los 60.

Uno de los más talentosos artistas gráficos cubanos, maestro de diseñadores y dibujantes, Frémez recibió en 2005 el Premio Nacional de las Artes Plásticas y Eduardo Muñoz Bachs de Diseño Gráfico. Obras suyas como la clásica "La modelo y la vietnamita" trascendieron los límites de la Isla para ganarle un lugar en la gráfica universal, no solo por la excelencia del estilo sino por lo radical de su percepción y su compromiso social siempre en pie de guerra.

En su última entrevista para La Jiribilla en enero de 2007 afirmó: "Ser diseñador me da la posibilidad de sintetizar la imagen, tengo como primera naturaleza decir las cosas claras para que no quede ambivalencia. (…) Es un mensaje que hay que dar ya y no se puede ser reticente; esa es la base de toda mi obra."
 

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2007.
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