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Varias imágenes pornográficas componen
el rostro del presidente de Estados
Unidos, George W. Bush, en un polémico
collage de un artista británico que
decidió ofrecer esta peculiar versión
del inquilino de la Casa Blanca después
de que se prescindiera de sus servicios
como retratista.
Jonathan Yeo, que así se llama el
artista, muestra desde esta semana en la
galería Lazarides, en pleno Soho
londinense, su controvertida obra, que,
a primera vista, parece totalmente
casta.
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Pero, si uno se fija con atención,
descubre que los retazos que componen
las facciones del presidente son
imágenes sexuales explícitas, entre
ellas alguna que otra felación.
La propia galería explica en un
comunicado que Yeo recibió un encargo
para hacer un retrato del presidente,
sin duda con un tono más "oficialista".
El pedido, según el diario "The Sun",
procedía de la Biblioteca Bush, que
recordará el legado del presidente
estadounidense una vez que abandone la
Casa Blanca, pero finalmente quedó en
nada porque los comisarios de esa
institución se echaron atrás.
Pero Yeo decidió continuar con el
trabajo aunque, eso sí, con otra idea en
mente.
Y para ello seleccionó fragmentos de
imágenes pornográficas de más de un
centenar de publicaciones y las unió
para componer la cara de Bush, quien
dejará el cargo en enero de 2009.
"Lo hice por diversión, no para ofender,
pero estoy satisfecho con el resultado",
señaló el artista al presentar esta
semana su obra.
El retrato de Yeo, que curiosamente es
hijo de un diputado conservador
británico, Tim Yeo, ha causado malestar
en las filas republicanas
estadounidenses.
Un portavoz de ese partido, citado por
"The Sun", augura que el retrato causará
indignación en Estados Unidos.
"Alguna gente pensará que es divertido,
pero personalmente creo que es un
montaje barato", considera.
"¿Por qué alguien querría hacer una
imagen de nuestro presidente a partir de
material pornográfico?", se pregunta
otro portavoz republicano.
Bueno, pues que se lo pregunten a Yeo. |