|
No se trata de que los británicos hayan
renunciado a tomar el té. No. Es que en
los primeros días de octubre quedará
inaugurada en The Chambers
Gallery, de Londres, una
exposición personal de Chocolate,
menos conocido como Eduardo Roca
Salazar, sin duda, uno de los artistas
de la plástica contemporánea cubana más
descollante y significativo.
Según ha transcendido, esta exposición
de Choco —la primera personal en
ese país—, constituirá una suerte de
“avance” porque en septiembre de 2008 se
realizará en la capital británica una
abarcadora jornada de la cultura cubana
en la que se tiene prevista la
participación de varias especialidades,
entre ellas, la música, el cine, el
ballet y, también, las artes plásticas.
Michael Chambers, propietario de la
mencionada galería, recientemente viajó
a La Habana y visitó el Taller del Sol,
enclavado en la calle del mismo nombre y
donde Choco realiza en estos
momentos su obra. Allí, en calidad de
curador, escogió unas 50 piezas que, en
su mayoría, sobrepasan los dos metros
por dos metros y que están realizadas en
óleo sobre tela, colagrafías y técnica
mixta.
Según comentó el propio artista “está
contento con lo seleccionado” y
consideró que “será una exposición muy
interesante para los ojos ingleses”; las
piezas elegidas han sido realizadas en
los últimos tres años, es decir, después
de su muestra personal en el Museo
Nacional de Bellas Artes (2004) titulada
Abanico de posibilidades que
constituyó un importante momento en su
quehacer creativo, una remirada desde lo
más profundo por el grado de madurez y
de solidez de las propuestas.
De entonces a la fecha, la obra de
Choco se ha ampliado y experimentado
un crecimiento en cuando a tamaño; ello,
quizá, se debe a que su Taller, gracias
a las gestiones de la Oficina del
Historiador de la Ciudad, ha aumentado
de tamaño y junto con esa ampliación
física, la obra ha ido, también,
“creciendo en cuanto a temas”.
“Creo —nos dice Choco— que estoy
en un excelente momento creativo para
continuar haciendo la obra que merece mi
gente y mi país” y acto seguido acota:
“no sé si en un futuro inmediato
experimentaré un cambio de tema: son
cosas que nunca se saben, son aspectos
que no se pueden predecir, pero el
resultado nace de un análisis profundo
de lo que somos y hasta donde hemos
llegado como pueblo, como nación”.
A lo largo de este año Choco, que
es un incesante trabajador y un artista
laboriosamente sistemático, ha
participado en varias exposiciones
colectivas y una de ellas, por lo que
humanamente significa, revistió personal
importancia: “la dedicada a los cinco
cubanos que guardan prisión injusta en
cárceles de EE.UU.”.
También ilustró varios libros y un grupo
de cuentos de origen africano. “Ese
trabajo, dijo, amplía tu pensamiento y
enriquecen la obra” y comentó que antes
que concluya el presente año, viajará a
su natal provincia de Santiago de Cuba,
en el oriente cubano, para participar en
una exposición de carácter religioso.
“Me parece muy importante el tema
místico porque nos nutre como seres
humanos y nos hace mejores”, concluyó.
|