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Diosa
de Plata y El Heraldo, Revelación
femenina, Medalla al Mérito y un título
de Mejor actriz del año, son, a grandes
trazos, algunos de los galardones
obtenidos por Ofelia Medina a lo largo
de sus 40 exitosos años de carrera
artística. Pero, sin desdecir de estos
lauros —logrados gracias a su talento y
a puro tesón— y a juzgar por la
incansable lucha en defensa de los
derechos humanos de las comunidades
indígenas de su país, para esta
consagrada actriz mexicana el mayor
Premio indudablemente constituye el
agradecimiento eterno de los 1 500 niños
y mujeres embarazadas, quienes radicados
en los campamentos de desplazados
reciben diariamente igual número de
raciones de alimentos, a través del
Fideicomiso para la Salud de los niños
indígenas de México (FISANIM), creado
por ella junto con el doctor Juan Pérez
Amor y el pintor Francisco Toledo, entre
otros grandes artistas.
Actriz, productora y directora, Ofelia
Medina cursó estudios en la Academia de
Danza Mexicana del Instituto Nacional de
Bellas Artes, donde se graduó como
bailarina y maestra de danza y titular
igualmente en actuación del Actors
Studio. Aunque su debut artístico se
produjo en el teatro y después hizo
televisión, es el cine el medio que la
ha dado a conocer internacionalmente.
Entre su filmografía cuenta Patsy, mi
amor, del realizador Manuel Michel,
El águila descalza, de Alfonso
Arau; Paraíso, de Luis Alcoriza;
Gertrudis Bocanegra, de Ernesto
Medina de la que además fue guionista y
productora. Más recientemente ha sido
vista en Voces Inocentes, de Luis
Mandoki y I love Miami, filmada
durante el pasado año. De manera muy
especial sobresale el protagónico
asumido en el filme Frida naturaleza
viva, donde bajo la dirección de
Paul Leduc encarnó brillantemente el
controvertido personaje de la gran
pintora mexicana, para hacerse acreedora
de varios premios en los festivales
cinematográficos de Cuba, Colombia y
Turquía.
“Me
enamoré de Frida Khalo cuando tenía 11
años de edad y ni siquiera soñaba con
ser actriz. Recién cumplidos mis 11
años, siendo todavía una muchachita,
comencé a frecuentar la Casa Azul donde
vivieron Frida y Diego. Ya la
instalación había sido convertida en
Museo, pero a diferencia de hoy día que
es una fortaleza, en aquel tiempo de mi
infancia apenas había vigilancia.
Llegaba allí y me tiraba en cualquier
rincón a leer sus libros. Nadie me hacía
caso. En aquel entonces Frida era un
monstruo, un personaje lleno de
misterio. Tanto era así que cuando
empezamos a investigar para hacer la
película, todo el mundo decía: “pero
para qué quieres hacer una película de
Frida Khalo, loca, enferma, drogadicta,
lesbiana, comunista…” Era, primero, un
personaje totalmente desconocido y,
después, totalmente distorsionado.
“Pero
de cualquier manera aquellas primeras
visitas a la casa de Frida, aquellos
primeros encuentros con ella, me
produjeron una especie de shokc
adrenalínico, desde entonces soy adicta.
Ese fue el primer impacto. Después
empecé como a emularla. A los 17 años
entré en la Escuela Nacional
Preparatoria donde había estudiado
Frida. Recorría los pasillos de ese
Centro y me preguntaba: ¿dónde está? Es
decir, la buscaba como un espíritu.
“A
los mismos 17 años me volví comunista,
porque así también lo había hecho ella.
Ahora considero que es muy difícil
separarla de mi vida, de mi pensamiento.
Creo que el amor por los indios de
México, el amor por el arte mexicano,
por ser fiel a uno mismo, lo aprendí de
Frida, a quien también asumo en lo
controversial. Frida es un personaje
multifacético y hasta contradictorio.
Pero así somos las mujeres. Tengo
algunas de sus cualidades, de sus
defectos.
“Y
así con sus virtudes y errores,
cualidades y defectos la representé por
primera vez en un monólogo, estrenado en
el 2002. Los recursos económicos eran
pocos y empecé con unos trapos colgados
y yo sola haciendo algunos de los textos
que actualmente forman parte del
espectáculo teatral Cada quien su
Frida, recién presentado en la sala
Covarrubias del Teatro Nacional.
“De
hecho la película de Frida fue una idea
mía.
“La
realización Frida naturaleza viva,
fue de hecho una idea mía. No fue el
Director quien me llamó, sino que fui yo
la que lo persiguió para hacerla. No, en
realidad no lo perseguí mucho. Paul es
un adorable amigo y cuando le platiqué
la idea, él enseguida aceptó. Ahí
comenzó esa gran aventura.
“La
película costó 8 000 pesos mexicanos, es
decir, 800 dólares. Increíblemente todo
fue prestado. A nadie le interesaba lo
que hacíamos. Pedíamos esto o aquello y
las respuestas eran muy rápidas: “sí,
cómo no tómelo, use todo lo quiera”. Las
pinturas, las joyas, los vestidos que
aparecen en la película son auténticos,
eran los mismos que había usado Frida,
sus mismas pinturas. Nunca nadie nos
cobró un centavo por usarlos durante la
filmación. Hasta la casa fue prestada.
Por eso lo que ha sucedido con Frida
Khalo en los últimos 20 años es un
milagro. Ahora es una pintora famosa, su
casa es una fortaleza. Precisamente este
año, por su centenario, el mundo entero
le rinde homenaje. A ella y a Diego.
“Presentar
en Cuba Cada quien su Frida es un
homenaje a Loló de la Torriente.
“Cada
quien su Frida
es un espectáculo teatral basado en el
libro Memoria y razón, de Diego
Rivera, escrito por la intelectual
cubana Loló de la Torriente.
“Loló
fue a México a hacerle una entrevista a
Diego. Muy pronto entre ella, Diego y
Frida surgió una gran amistad y llegó,
incluso a residir en la Casa Azul.
Acompañó a Diego días y noches, durante
años. Así nació Memoria y razón…
“Este
libro lo estudiamos para la película y
también para este espectáculo teatral,
presentado en La Habana los días 21, 22
y 23 de septiembre, en el Teatro
Nacional.
“Las
imágenes del libro de Loló son las
escenas de nuestra obra, porque en ese
texto aparece excelentemente descrito el
ambiente y toda la situación de la
época. Somos 11 personas en escena para
desarrollar esta puesta en escena cuyo
desarrollo se produce a través del canto
de una versión del corrido mexicano Juan
Charrasquedo. Incluimos además otras
canciones populares de México.
“El espectáculo se estrenó con gran
éxito en Los Ángeles, EE.UU., en el
2000. Posteriormente se presentó en el
Festival CulturAmérica, en Pau, Francia.
En total hemos realizado más de cien
representaciones, buena parte de ellas
en territorio mexicano. Con él
participaremos próximamente, después de
esta presentación en Cuba, en la XXII
edición del Iberoamericano de Teatro de
Cádiz. En España también visitaremos
Andalucía y posiblemente Dinamarca. Pero
aquí en Cuba nuestra presentación tiene
una connotación distinta. Representa un
sueño logrado, un homenaje a Loló de la
Torriente en su tierra”. |