Año VI
La Habana

29 de SEPTIEMBRE
al 5 de OCTUBRE
de 2007

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Coraleando con Ireno

Kaloian Santos Cabrera • La Habana
Fotos del autor

 

No pido más que tú me quieras tal y como soy,
Como he vivido, como canto
Tal y como voy…
Ireno García, Habanera

El trovador hace más de 30 años que hace canciones. A él no le sirven esas líneas gastadas para introducir una entrevista o una simple nota periodística que suelen decir a “Fulano no le hace falta presentación porque bla, bla, bla…”. Afortunado, pienso yo. Digo bienaventurado porque al cabo de tantos años no lo agasaja la popularidad pero sí la calidad. Ireno García nunca ha estado de moda. Las canciones que siempre ha hecho las ha cantado para lidiar con el paso del tiempo quizá sin querer. Y sus canciones han traspasado el tiempo -al implacable, al que pasó.

Ireno acaba de grabar un nuevo disco con el sello Colibrí, Coraleando, que presentó la semana pasada, en la sala de conciertos del Teatro Nacional de Bellas Artes. Fue una hermosa presentación donde tuvo la oportunidad de tener algunos amigos y amores con los que compartió este CD. Además, demostró que cuando alguien se expone a su timbre, a sus versos… queda prendido de su arte.

Tal motivo me hizo salir disparado para los camerinos al término de la función y entre las felicitaciones de familiares y amigos
, concertar una cita para hablar de este disco.

-Anota mi teléfono y llámame sin problemas. Encantado, converso todo lo que quieras contigo - me dijo y siguió repartiendo besos y abrazos que le llegaban por todos lados.

Me recibió unos días después, con familiaridad, en su casa. Mientras me instalaba me sirvió café. Él encendió un cigarro. Nos escoltaban algunas cerámicas y me llamó la atención un póster rebueno que colgaba de la pared. Era una parodia del cuadro La última cena, de Da Vinci. Aquí aparecen en la mesa Marilyn Monroe al centro escoltada por los “apóstoles” Gary Cooper, Humphrey Bogart, Chaplin, Elvis Presley, El Gordo y El Flaco, entre otros. Ya en la realidad y en otra mesa, donde nos dispusimos a conversar, percibo su carné de identidad entre otras cosas, su número es 540929… ¡Caramba por estos días estaba de cumpleaños! Sentados muy cómodos sobre taburetes, pusimos el play a una conversación:

Supongo que luego de tantos años sin grabar y tantas canciones acumuladas le fue un poco embarazoso conformar este disco Coraleando
Sí, fue difícil, pues imagínate que después de tantos años haciendo canciones y pocos discos, seleccionar de pronto algunos temas para grabar, fue complicado. Preferí entonces escoger aquellas canciones que estaban más arrimadas a mi familia “nueva”, aquellos temas en su mayoría que había hecho cerca de Coralia, después de haberme casado con ella, con todas las altas y bajas que tienen una pareja. Las otras canciones, las más viejas, ya tendré tiempo para tenerlas en un disco.

Coralia es Coralia Veloz con quien Ireno comparte desde hace ya bastante tiempo amores, escenarios, canciones, familia y a María Fernanda, una nieta que “es como comenzar a vivir de nuevo los hijos”; me confiesa en un rasgo de ternura el trovador. Coralita, como la conocen todos, es muy popular entre el público cubano. Dueña del nombre de este nuevo disco y consagrada en la escena cubana.


Sobre la historia de amor con Coralia,
el juglar es reservado: “Nos conocíamos de estar en el medio artístico, pero todo comenzó en una gala que yo actuaba y ella estaba allí...” Bien, no indago más, solo plasmo versos de una canción que Ireno le hizo: Regálame esta noche alguna estrella / un pacto de silencio, una sonrisa / regálame esta noche una guitarra / un puerto donde anudar las amarras.

Pero volvamos al disco Coraleando.

Hablemos sobre la sonoridad del material.
Hace un tiempo Silvio Rodríguez me había sugerido que hiciera un disco lo más acústico posible, como yo hacía las cosas hace 20 ó 30 años atrás y me pareció acertado. Es muy difícil hacer un disco acústico y este salió muy bien. Lo hicimos en un tiempo bastante corto aunque tuve todo el tiempo y la calma del mundo y eso gracias a la generosidad inmensa de Silvio que me brindó los estudios Ojalá. Allí todos los trabajadores están pendientes de que cada trabajo salga bien. Te respetan tu aire, hasta tu temperamento. La verdad es que grabar en Ojalá es hacerlo en familia, y un disco así se hace mejor, por supuesto.Por ejemplo grabé con Olimpia, una joven muy talentosa y paciente, todo el tiempo está rectificando cada detalle para que todo quede bien.

Matizan este disco también la intervención de otros amigos. Si tiene un corte digamos un tanto intimista, ¿por qué estos invitados?
En principio a mí siempre me ha gustado cantar con otras personas, es algo que voy arrastrando para buena suerte. Si miras un poco atrás tengo dúos con el propio Silvio, con Miriam Ramos, Amaury Pérez, Anabell López, Xiomara Laugart, Santiago Fel
, en fin, cuando sacas la cuenta notas que me gusta eso del dúo ocasional.

Me pareció que el disco también debía ser cómplice de algunas personas. Por ejemplo, en el tema "Sueño no más" interviene Polito Ibáñez. En una ocasión él me dijo que si hacía un disco con sus diez canciones preferidas ponía este tema mío. Cuando se enteró que la iba a grabar me dijo: “Yo no puedo estar fuera del disco”. Con Miguelito Núñez porque me unen muchas cosas estéticas y afectivas.  Sentía que "Soledad"      requería de piano pero… ¿cuál piano? Porque pianistas buenos hay muchos y no es un problema de buenos sino de conceptos. Afortunadamente dentro del enorme trabajo que tiene, buscó siempre un espacio para mí. Y con Carlos Varela porque la canción que hicimos juntos tiene que ver con él: la melodía, la armonía, la letra… "La fábula de mayo" habla de un tipo raro y Carlos tiene fama de serlo y no lo es, quien lo conoce realmente se da cuenta de que de raro no tiene nada: Un día de mayo, cuando el sol caía / encendió un cigarro y emprendió el camino.

También intervienen en el disco Pedro Enrique Peña, un joven guitarrista clásico que se adentra aquí un poco en lo popular; Pepe Ordaz tocando el tres, Martha Duarte, Néstor del Prado entre otros amigos. De Coralia fue la producción ejecutiva al igual que el concierto y le salió muy bien. Entonces así quedó Coraleando, que aunque el título le pueda parecer cursi a algunos, creo que más que cursi es amoroso y afectivo.

En lo que va de entrevista Ireno ha mencionado un nombre muy importante para la historia de la canción hispanoamericana y es el de Silvio Rodríguez. Para regocijo de Ireno uno de sus temas más grandiosos "Canción para recordar a María" fue
interpretada por Silvio en los años ochenta. Recientemente, en noviembre del año pasado y por las seis décadas de vidas del autor de "Te doy una canción", 60 trovadores se reunieron para regalarle igual número de sus canciones. Ireno García cantó "Esta canción".

"Esta canción" podría ser su historia o mejor, ¿tiene que ver con usted?
Esa es una canción muy hermosa, que habla de principios humanos y que hubiera querido hacer yo porque… sí, sí tiene que ver mucho conmigo. Ella se mueve dentro de mis parámetros de la melodía, del decir… Es de esas canciones que tienen tanto que ver con uno que a veces me confunde porque toca lo mismo que hubiese querido tocar yo. Y ya tú ves, se me dio la oportunidad de cantársela a Silvio.

Entonces Ireno, ya que lo calca este tema ahora soy yo el que me apropio de "Esta canción", o mejor, de un par de versos para preguntarle y jugar un poco con el sentido de las palabras que conforman ese tema… por ejemplo, esos que dicen: sin descubrirme / sin dar conmigo. Al cabo de tantos años, ¿todavía se descubre?
Por suerte para mí sigo descubriéndome cosas que nunca pensé encontrar. Trato de alejarme de las influencias, aunque me gustan mucho las canciones de otros autores. De hecho les debo la vida a muchos que hicieron canciones antes que yo.
Como dice un verso de una de mis canciones: Tengo tanto de muchos soñadores.


Y el que dice: Esta canción es la necesidad,…
Hay mejores músicos que yo pero no todos los buenos músicos saben hacer canciones.

Ireno no ha corrido con la suerte de los discos, amén de que su obra y su voz lo merecen. Por supuesto, le interesa que sus canciones queden grabadas, a fin de cuentas, estar registradas es una manera de posible perdurabilidad. Mas la suerte que corra el disco una vez en el mercado, a estas alturas, es lo que menos le preocupa. “Además eso ya no depende de mí; y claro, si se vende, mejor, pues gano económicamente, pero lo realmente importante es que quede una obra bien hecha”.

De ahí quizá su afán por ocurrírsele proyectos discográficos geniales y a la vez casi imposibles, pero que prueban la medida de su altura. Ireno García canta a Eliseo Diego,
fonograma publicado por BisMusic en 1998, es un ejemplo. Ireno se embulló en la musicalización de algunos de los versos de uno de los poetas más grandes de las letras hispanoamericanas, Premio Nacional de Literatura y Premio Juan Rulfo. Un proyecto al que los sellos disqueros miraban con recelos pero que un amigo común entre el poeta y el trovador, Eusebio Leal, Historiador de la Ciudad, confió desde los primeros arpegios de guitarra. El disco resultó ser —y es— una obra de arte de los últimos años en materia discográfica en la Isla. La interpretación y ejecución guitarrística del propio Ireno, unido a los teclados de Lucía Huergo, hicieron merecedor al fonograma del Premio Cubadisco en la Feria Internacional del Disco Cubano.

Ahora, más bien desde hace ya tiempo, está atareado en unos de esos sueños que, al parecer, solo él puede hacer realidad. "Trabajo en un disco cuenta donde hago dúos con Ramón Veloz. Digitalicé sus grabaciones y entonces le pongo en ocasiones una segunda voz, los coros o simplemente canto el tema y compagino con Ramón. Es una suerte de disco-homenaje de la familia a ese importantísimo exponente de la música campesina cubana. En un primer momento pensé involucrar directamente en la grabación a la familia. O sea, que cantaran Coralia Veloz (actriz), Tahimí Alvariño Veloz, Ramón Fabián Veloz (cantante) y Bárbaro Marín (actor), pero es muy complicado y este trabajo lleva mucho tiempo y también una tecnología tremenda. Es muy difícil.

Al cabo de tanto tiempo, con tantos proyectos, tal parece no aflojársele las ganas de seguir trovando. Como todas las personas tiene momentos en los que se cansa, que hay días en los que amanece y se dice: “he hecho bastante, hasta aquí llegué, pero mentira, se me pasa”. Le vienen grandes motivos para seguir haciendo canciones: “hay siempre a quienes les hacen bien mis canciones y eso me hace sentir útil, entonces, es un impulso suficiente para seguir”.
                                           

 

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La Habana, Cuba. 2007.
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