Año VI
La Habana

29 de SEPTIEMBRE
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de 2007

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ELLOS HABLAN DE NUEZ

 

Jaime Saruski
Periodista escritor

Con las armas del dibujo humorístico, Nuez se bate con el enemigo y lo sitúa en su justo lugar: el ridículo. Porque lo despoja de sus ropajes y manipulaciones; le arranca sus invectivas y sus máscaras; sus campañas, las despelleja; luego, le saca las entrañas de sus apariencias de "libertad", y ahí queda, grotesco, el enemigo, en la desnudez del puro hueso: queda el tuétano de la realidad, desentrañada de sus falsos oropeles y de sus mitos.

Con estas "crónicas" sonreiremos o reiremos; pero, sobre todo, nos identificaremos por la universidad de su visión cubana, es decir, revolucionaria solidaria, socialista. Y con Nuez y sus caricaturas y dibujos vamos juntos al complejo  y sutil mundo internacional de hoy, campo de enfrentamientos y de luchas, también de victorias, que  darán pie, otra vez, a nuevas caricaturas y dibujos: nuevas crónicas humorísticas de este tiempo nuestro.

El humor NUEZTRO de cada día. Editorial Orbe, La Habana, 1976. 

 

Manuel Vázquez Montalbán
Periodista y escritor español

Desde comienzos de los años sesenta, René de la Nuez es un referente obligado para comprender eso que se llama la cubanía, una manera de estar en el mundo, pero precisamente en Cuba, porque así como Sciascía  decía  que Sicilia es el mundo, cualquier cubano está convencido de que el mundo es Cuba. A partir de esa complicidad con unos de los más pueblos más interesantes y ejemplares de la tierra, el dibujante, el artista De la Nuez ha realizado un ejercicio de descripción total de comportamiento de una ciudadanía, sin perder el fondo épico-lírico que las revoluciones consiguen cuando crean y que van perdiendo cuando sólo conservan. Por su edad pertenece a la generación del entusiasmo que Kant consideraba imprescindible para hacer posibles y creíbles las revoluciones, por su lucidez, de la Nuez ha comprendido lo mismo que Tucídides hizo entender a Shakespeare: la ciudad es su gente.

De la nuez y una  teoría de la gente.


Ciro Bianchi
Periodista y escritor


René de la Nuez es una especie de monstruo de la naturaleza. Con cincuenta y dos años de edad, tiene en su haber unos cuarenta y cinco mil dibujos, y los resultados de varias encuestas internacionales lo incluyen entre los cien mejores caricaturistas del mundo.

En Cuba es uno de los más populares desde que en 1957 apareció en las páginas del semanario habanero Zig-Zag el primero de sus personajes, El Loquito, un ente de ojos estrábicos y nariz de cucurucho, tocado invariablemente con un gorro de papel periódico, que aunque no hablaba decía con lucidez luciferina todo aquello que la dictadura de Fulgencio Batista pretendía ocultar con la represión y la censura. A partir de ahí no habría instante de la actualidad nacional y extranjera que el artista no llevase a sus cartones: sus personajes – Napoleón, Don Cizaño, Negativo Compañero, Blandengo, Mogollón, El Barbudo… - sumaron mas de una docena y algunos de ellos prendieron hondo, en la conciencia popular. Se movió a sus anchas tanto en el humor político como en el costumbrista, y su caricatura, sin dejar de ser cubana- o quizá por eso mismo- se hizo universal. Su libro La Piedra en el Camino (1981), colección de dibujos satíricos sobre un hombre ante las dificultades de la vida cotidiana, es comprensible y valido en cualquier latitud. Otro de sus libros, El Caballo de Troya (1984) rebasa toda frontera en su intención y logro: en la pluma de Nuez, el mítico animal de madera que los griegos utilizaron para burlar a los troyanos, deviene símbolo de la penetración del imperialismo norteamericano a través de sus medios masivos de difusión.

Pero no es de ese René de la Nuez de quien el propio artista hablará en estas páginas, sino de lo otro, del creador que en marzo de 1986 (…) se decidiera a comenzar otra vez con el ambicioso afán de crear otra arista de humor, un humor muy cubano, muy dentro de nuestras raíces culturales.

El otro Nuez.
En Revolución y Cultura (1), enero, 1989, Pág. 30. 
 


Maricela Corbo de Armas
Estudiosa de la obra de René de La Nuez

 

...De la Nuez se destaca como una figura muy importante dentro del humor político en Cuba y como portavoz del humorismo gráfico de la Revolución. Su personaje El Loquito ha quedado como ejemplo señero de la caricatura cubana, burlador también de la censura en la tiránica dictadura de Batista.

 

Nombrar a San Antonio de los Baños como Villa del Humor[1] no es algo superficial, sino una afirmación  avalada por los años de espontánea tradición humorística y quehacer caricaturesco.(...) tuvo además el privilegio de haber sido cuna de dos  grandes caricaturistas cubanos: Eduardo Abela y René de la Nuez...  

 

(…)

 

Haber destacado la participación de dos de los clásicos de la caricatura cubana no significa que se haya agotado la veta artística y humorística de la villa. Es cierto que en esa distribución de talentos, este pueblecito de tierra roja y gente laboriosa fue privilegiado por la varita mágica del ADN humorístico y en vieron la luz o se formaron figuras de la talla de Abela, René de la Nuez, José Luis Posada, Jesús de Armas, Pedro Rodríguez (Peroga), Francisco Villamil y Ángel Boligán, entre otros.

[1] Llamada Villa del Humor. En 1915 tuvo lugar la primera muestra de caricatura que se tenga noticia en Cuba, acontecimiento que luego se reiteró en 1921.


Sergio Guerra Vilaboy
Especialista en Historia de América


El nombre del consagrado caricaturista cubano René de la Nuez está desde hace tiempo presente en Por Esto!, donde habitualmente se publican sus imaginativos dibujos que captan, con gran maestría y agudo sentido del humor las claves políticas de los acontecimientos internacionales. No es posible imaginar una etapa de la Revolución Cubana en la que Nuez no haya estado presente, de una u otra manera, con sus singulares caricaturas, descubriendo la esencia de determinadas relaciones políticas o revelando rasgos de la idiosincrasia del cubano. Este artista, verdadero cronista de la grafica, tiene además el merito de haber mostrado a través de sus trabajos los problemas neurálgicos e hitos medulares de la historia de Cuba de los últimos cuarenta años.

 

… Nuez, considerado el caricaturista más popular de Cuba- ha recibido decenas de premios nacionales e internacionales y numerosas condecoraciones- recuerda entre los momentos más emocionantes de su vida el primero de mayo de 1980, cuando en la Plaza de la Revolución, frente a un millón de cubanos el Comandante Fidel Castro mencionara uno de sus dibujos. Nuestro entrevistado es un hombre de baja estatura y rostro afable, muy ocurrente, que conserva todavía cierta apariencia juvenil….[7]

 

Durante treinta años, prácticamente hasta su jubilación, Nuez fue el caricaturista principal de la prensa revolucionaria cubana. Además de ser fundador del Museo y la Bienal del Humor de San Antonio de los Baños (Cuba), y de haber dirigido la Sección de Artes Plásticas de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), Nuez ha obtenido más de cien premios[8] nacionales e internacionales, recibido numerosas condecoraciones y galardonado como Profesor Honorífico de la Cátedra de Humor de la Universidad Alcalá de Henares (España).

 

La vasta obra de humorista gráfico de Nuez También ha quedado recogida, junto a las publicaciones en diarios y revistas –entre las que hay que añadir las recientes en Ko-eyú de Venezuela, Por Esto! de México y El Periódico de Cataluña (España)- y a las que en una época dibujó frente a las cámaras de televisión nacional, en 16 libros entre los que pueden mencionarse No hay deuda que dure cien años ni América que la resista, Cuba sí, Allí fumé, El señor de la guerra, Cuba 25, Una nube de ideas, El humor Nuez-tro de cada día, Satirichacha y otras cosas (con textos de su esposa Pucha), La Piedra en el camino, Los monstruos de la globalización neoliberal, Cuba Bici y ahora Humor amargo. La aldea global. 

Tomado de una entrevista publicada en la sección Por Esto! del periódico Unicornio.          

 

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La Habana, Cuba. 2007.
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