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Jaime Saruski
Periodista escritor
Con las armas del dibujo humorístico,
Nuez se bate con el enemigo y lo sitúa
en su justo lugar: el ridículo. Porque
lo despoja de sus ropajes y
manipulaciones; le arranca sus
invectivas y sus máscaras; sus campañas,
las despelleja; luego, le saca las
entrañas de sus apariencias de
"libertad", y ahí queda, grotesco, el
enemigo, en la desnudez del puro hueso:
queda el tuétano de la realidad,
desentrañada de sus falsos oropeles y de
sus mitos.
Con estas "crónicas" sonreiremos o
reiremos; pero, sobre todo, nos
identificaremos por la universidad de su
visión cubana, es decir, revolucionaria
solidaria, socialista. Y con Nuez y sus
caricaturas y dibujos vamos juntos al
complejo y sutil mundo internacional de
hoy, campo de enfrentamientos y de
luchas, también de victorias, que darán
pie, otra vez, a nuevas caricaturas y
dibujos: nuevas crónicas humorísticas de
este tiempo nuestro.
El humor NUEZTRO de
cada día. Editorial Orbe, La Habana,
1976.
Manuel
Vázquez Montalbán
Periodista y
escritor español
Desde comienzos de
los años sesenta, René de la Nuez es un
referente obligado para comprender eso
que se llama la cubanía, una manera de
estar en el mundo, pero precisamente en
Cuba, porque así como Sciascía decía
que Sicilia es el mundo, cualquier
cubano está convencido de que el mundo
es Cuba. A partir de esa complicidad con
unos de los más pueblos más interesantes
y ejemplares de la tierra, el dibujante,
el artista De la Nuez ha realizado un
ejercicio de descripción total de
comportamiento de una ciudadanía, sin
perder el fondo épico-lírico que las
revoluciones consiguen cuando crean y
que van perdiendo cuando sólo conservan.
Por su edad pertenece a la generación
del entusiasmo que Kant consideraba
imprescindible para hacer posibles y
creíbles las revoluciones, por su
lucidez, de la Nuez ha comprendido lo
mismo que Tucídides hizo entender a
Shakespeare: la ciudad es su gente.
De la nuez y una
teoría de la gente.
Ciro Bianchi
Periodista y escritor
René de la Nuez es una especie de
monstruo de la naturaleza. Con cincuenta
y dos años de edad, tiene en su haber
unos cuarenta y cinco mil dibujos, y los
resultados de varias encuestas
internacionales lo incluyen entre los
cien mejores caricaturistas del mundo.
En Cuba es uno de los más populares
desde que en 1957 apareció en las
páginas del semanario habanero Zig-Zag
el primero de sus personajes, El
Loquito, un ente de ojos estrábicos y
nariz de cucurucho, tocado
invariablemente con un gorro de papel
periódico, que aunque no hablaba decía
con lucidez luciferina todo aquello que
la dictadura de Fulgencio Batista
pretendía ocultar con la represión y la
censura. A partir de ahí no habría
instante de la actualidad nacional y
extranjera que el artista no llevase a
sus cartones: sus personajes – Napoleón,
Don Cizaño, Negativo Compañero,
Blandengo, Mogollón, El Barbudo… -
sumaron mas de una docena y algunos de
ellos prendieron hondo, en la conciencia
popular. Se movió a sus anchas tanto en
el humor político como en el
costumbrista, y su caricatura, sin dejar
de ser cubana- o quizá por eso mismo- se
hizo universal. Su libro La Piedra en el
Camino (1981), colección de dibujos
satíricos sobre un hombre ante las
dificultades de la vida cotidiana, es
comprensible y valido en cualquier
latitud. Otro de sus libros, El Caballo
de Troya (1984) rebasa toda frontera en
su intención y logro: en la pluma de
Nuez, el mítico animal de madera que los
griegos utilizaron para burlar a los
troyanos, deviene símbolo de la
penetración del imperialismo
norteamericano a través de sus medios
masivos de difusión.
Pero no es de ese René de la Nuez de
quien el propio artista hablará en estas
páginas, sino de lo otro, del creador
que en marzo de 1986 (…) se decidiera a
comenzar otra vez con el ambicioso afán
de crear otra arista de humor, un humor
muy cubano, muy dentro de nuestras
raíces culturales.
El otro Nuez.
En Revolución y Cultura (1),
enero, 1989, Pág. 30.
Maricela Corbo
de Armas
Estudiosa
de la obra de René de La Nuez
...De la Nuez se destaca como una figura
muy importante dentro del humor político
en Cuba y como portavoz del humorismo
gráfico de la Revolución. Su personaje
El Loquito ha quedado como ejemplo
señero de la caricatura cubana, burlador
también de la censura en la tiránica
dictadura de Batista.
Nombrar a San Antonio de los Baños como
Villa del Humor
no es algo superficial, sino una
afirmación avalada por los años de
espontánea tradición humorística y
quehacer caricaturesco.(...) tuvo además
el privilegio de haber sido cuna de dos
grandes caricaturistas cubanos: Eduardo
Abela y René de la Nuez...
(…)
Haber destacado la participación de dos
de los clásicos de la caricatura cubana
no significa que se haya agotado la veta
artística y humorística de la villa. Es
cierto que en esa distribución de
talentos, este pueblecito de tierra roja
y gente laboriosa fue privilegiado por
la varita mágica del ADN humorístico y
en vieron la luz o se formaron figuras
de la talla de Abela, René de la Nuez,
José Luis Posada,
Jesús de Armas, Pedro Rodríguez
(Peroga), Francisco Villamil y Ángel
Boligán, entre otros.
[1]
Llamada Villa del Humor. En 1915 tuvo
lugar la primera muestra de caricatura
que se tenga noticia en Cuba,
acontecimiento que luego se reiteró en
1921.
Sergio Guerra
Vilaboy
Especialista en Historia de América
El nombre del consagrado caricaturista
cubano René de la Nuez está desde hace
tiempo presente en Por Esto!, donde
habitualmente se publican sus
imaginativos dibujos que captan, con
gran maestría y agudo sentido del humor
las claves políticas de los
acontecimientos internacionales. No es
posible imaginar una etapa de la
Revolución Cubana en la que Nuez no haya
estado presente, de una u otra manera,
con sus singulares caricaturas,
descubriendo la esencia de determinadas
relaciones políticas o revelando rasgos
de la idiosincrasia del cubano. Este
artista, verdadero cronista de la
grafica, tiene además el merito de haber
mostrado a través de sus trabajos los
problemas neurálgicos e hitos medulares
de la historia de Cuba de los últimos
cuarenta años.
… Nuez, considerado el caricaturista más
popular de Cuba- ha recibido decenas de
premios nacionales e internacionales y
numerosas condecoraciones- recuerda
entre los momentos más emocionantes de
su vida el primero de mayo de 1980,
cuando en la Plaza de la Revolución,
frente a un millón de cubanos el
Comandante Fidel Castro mencionara uno
de sus dibujos. Nuestro entrevistado es
un hombre de baja estatura y rostro
afable, muy ocurrente, que conserva
todavía cierta apariencia juvenil….
Durante treinta años, prácticamente
hasta su jubilación, Nuez fue el
caricaturista principal de la prensa
revolucionaria cubana. Además de ser
fundador del Museo y la Bienal del Humor
de San Antonio de los Baños (Cuba), y de
haber dirigido la Sección de Artes
Plásticas de la Unión de Escritores y
Artistas de Cuba (UNEAC), Nuez ha
obtenido más de cien premios
nacionales e internacionales, recibido
numerosas condecoraciones y galardonado
como Profesor Honorífico de la Cátedra
de Humor de la Universidad Alcalá de
Henares (España).
La vasta obra de humorista gráfico de
Nuez También ha quedado recogida, junto
a las publicaciones en diarios y
revistas –entre las que hay que añadir
las recientes en Ko-eyú de Venezuela,
Por Esto! de México y El Periódico de
Cataluña (España)- y a las que en una
época dibujó frente a las cámaras de
televisión nacional, en 16 libros entre
los que pueden mencionarse No hay deuda
que dure cien años ni América que la
resista, Cuba sí, Allí fumé, El señor de
la guerra, Cuba 25, Una nube de ideas,
El humor Nuez-tro de cada día,
Satirichacha y otras cosas (con textos
de su esposa Pucha), La Piedra en el
camino, Los monstruos de la
globalización neoliberal, Cuba Bici y
ahora Humor amargo. La aldea global.
Tomado de una entrevista publicada en la
sección Por Esto! del periódico
Unicornio. |