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Dos años después de su estreno, TeleSur
se ha convertido en un punto de
referencia en el ámbito informativo
latinoamericano. “No somos todavía el
paradigma de un nuevo modelo de
televisión, pero lo estamos intentando”,
aseguró a La Jiribilla su presidente,
Andrés Izarra, al término de una reunión
de su directiva efectuada en La Habana
que coincidió con la conmemoración del
cuadragésimo aniversario del asesinato
del Che en La Higuera.
“Los hábitos de realización y recepción
de los mensajes televisivos —comentó—
pasan por medio siglo de hegemonía de
los llamados grandes medios. De ahí que
en estos momentos cualquiera que
pretenda tener una influencia real en la
audiencia de los países de Nuestra
América no pueda renunciar absolutamente
a ciertos códigos en el discurso
televisual”.
“Tampoco creo —argumentó— que la novedad
de un canal como TeleSur dependa
exclusivamente de transgredir elementos
formales o jerarquizar la
experimentación en el diseño y
concepción de la programación. Yo
siempre pongo el ejemplo de Picasso:
antes de descomponer la figuración y
hacer irrumpir el cubismo, dominó a
plenitud las convenciones pictóricas que
había heredado”.
“Ello no quiere decir —aclaró— que
estemos al margen de la búsqueda de
nuevas narrativas en el terreno
informativo. De hecho estimulamos
permanentemente una reflexión sobre este
asunto, que se traduce en términos
objetivos. Compárense los enfoques y el
seguimiento de determinados procesos y
acontecimientos de la realidad
latinoamericana tomándonos a nosotros y
a otros medios, para que pueda verse la
diferencia. Alguien recordaba cómo en el
caso del reciente terremoto que asoló a
Perú, cuando la CNN se fue de Pisco a
los pocos días de la catástrofe, se
marcharon los restantes medios, menos
TeleSur, porque sabíamos que la
cobertura no podía limitarse a los
aspectos espectaculares y debíamos
acompañar a los sobrevivientes y dar
cuenta del marco social y político que
rodeaba a la tragedia. Y en el caso del
referendo costarricense acerca del
Tratado de Libre Comercio con EE.UU., TeleSur levantó el tema mediante
el seguimiento de todas los actores de
la sociedad, porque sabíamos que había
interés por marginar el asunto”.
Cuando se conversa con Izarra se tiene
la convicción de estar ante un
interlocutor apasionado con conocimiento
de causa. Fue ministro de Comunicación e
Información de la República Bolivariana
de Venezuela y ahora desde TeleSur ha
puesto su talento al servicio de la
integración latinoamericana en el ámbito
de la comunicación social. Para él una
de las muestras de que TeleSur va
haciendo caminos está en las reacciones
adversas que genera entre los sectores
oligárquicos y los círculos que manejan
la opinión pública en las sociedades
capitalistas y neoliberales de la
región.
Al preguntarle sobre si los directivos
del canal poseen instrumentos de
medición de la audiencia, confesó:
“Podemos dar cifras, pero no es nuestra
prioridad en este momento. Sabemos que
llegamos a muchos lugares y por muy
diversas vías. Lo importante para
nosotros es posicionarnos y abrirnos
hacia públicos que nos interesan. Ya
llegará el tiempo en que ajustemos
nuestros instrumentos de
retroalimentación. Por lo pronto,
nuestra lucha pasa por saltar por encima
de las barreras que impone la hegemonía
mediática imperante sobre los canales de
distribución.”
Próximamente transmitirán seis horas
diarias en portugués para Brasil a
partir de un acuerdo con un canal
educativo de Paraná. En Europa, se
abrirán corresponsalías en Londres y
Madrid, a la espera del permiso de la
Unión Europea para mediante el enlace a
tres satélites dar cobertura completa a
ese continente. |