Año VI
La Habana

13 al 19
de OCTUBRE
de 2007

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TE PONGA EL PLATO?

 

La república ¿angelical?

Eliades Acosta Matos • La Habana

 

PARTE 1

Surgimiento y antecedentes de la etapa de la República 

Don Tomás Estrada Palma, un presidente que, a medida que ha pasado el tiempo, ha tratado de ser absuelto de culpas históricas y ha tratado de ser reivindicado en sus posturas aparentemente nacionalistas y patrióticas debido a que no robó, fue un presidente honesto, al menos ese ha sido uno de los motivos— pues ya se había convertido en una norma el robo de los dineros públicos. Parece que fue así, se recuerda la imagen de la esposa zurciendo los calcetines a la vista pública, es decir, para subrayar la imagen de un hombre íntegro.

Me centraré en la supuesta sucesión de Estrada Palma al frente del Partido Revolucionario Cubano como una especie de error terrible de José Martí que no caló a profundidad en las entretelas de un hombre como él. En efecto, a la muerte de Martí, Estrada Palma asumió el liderazgo del Partido Revolucionario porque era el segundo hombre.

Estrada Palma en vida de Martí jamás ostentó cargos, no figuró con cargos públicos dentro de las estructuras de dirección del Partido; habría que decir que tampoco salió al campo de la Revolución como insurrecto, no se unió al alzamiento del Diez de Octubre, no se unió a Céspedes, fue enviado por las autoridades españolas al campo insurrecto a proponer la rendición de los patriotas en armas junto con Rodrigo Merconsini y Ramón Céspedes, y se salvó de un ahorcamiento que le quiso hacer Perucho Figueredo por traidor sumándose a los insurrectos. Es decir, no salió como un hombre a luchar por la independencia de Cuba, por la libertad; sino se unió forzado por las circunstancias.

En el inicio de la rebelión, siendo secretario de Donato Mármol Jefe de la División Cuba, ya envió tempranamente un Memorial al gobierno norteamericano solicitando la anexión de la Isla a ese país. Fue uno de los representantes a la Cámara. Fue uno de los que más conspiró por la deposición de Céspedes como presidente y media hora antes de morir, el 27 de febrero de 1874 en San Lorenzo, Céspedes tiene tiempo de fijar para la Historia sus opiniones de cada uno de los miembros de la Cámara, él les llamaba “los camarones”, que habían conspirado por su deposición, y dijo así de Estrada Palma: “tan inmoral en sus costumbres privadas como hipócrita en sus manifestaciones públicas”. (Esto aparece en el Diario Perdido de Céspedes encontrado por Eusebio Leal).

Siendo presidente de la República en Armas el 19 de octubre de 1877, cae en manos del Ejército Español, es el único caso, de figura de alto nivel militar o civil de la Revolución Cubana que cae ileso en manos del enemigo con el archivo de la presidencia.

Se había reunido unos meses antes violando el decreto Spotorno que él mismo había acatado. Se había reunido en secreto con un autotitulado Obispo de Haití, ciudadano norteamericano mandado por el Capitán General, para proponerle la rendición, por lo que su captura de una manera tan casual y tan rara, deja muchas dudas si estaba preparada o no.

Durante sus años como prisionero en el Castillo de Figuera, él dejó claro en su correspondencia que “los cubanos no están capacitados para gobernar libremente una nación, por lo que les espera inexorablemente la anexión a los EE.UU.”.

Cuando en 1884 bajo el influjo de la labor patriótica de Martí, el General y Doctor Eusebio Hernández va al Central Valley, le propone incorporarse a la conspiración y Estrada Palma le responde que no va a tomar parte de ningún plan revolucionario porque él es anexionista, esto lo dice Pánfilo Camacho, biógrafo de Estrada Palma, que publicó su libro antes de la Revolución, en 1948.

El 16 de abril de 1892 en el club de Los Independientes de Nueva York, se proclama oficialmente la Constitución del Partido Revolucionario Cubano, Estrada Palma no figura entre las personas que están oficialmente en el acto en la presidencia, pero                   Martí con su tacto político lo invita a que suba al estrado, Fraga le da su espacio, y pronuncia unas palabras. De todas formas…, uno de los investigadores que ha estudiado la sucesión del PRC publicó un artículo en el Anuario del Centro de Estudios Martianos en el año 73 titulado La sucesión de José Martí a la cabeza del PRC Paul Estrade, y dice que una de las cosas que facilitó que Estrada Palma sucediera a José Martí había sido que los Estatutos del PRC adolecían, quizá por apresuramiento, de dejar bien claro un mecanismo de sucesión en caso de una desaparición imprevista del delegado, es decir, no estaba claro qué hacer, qué mecanismos electorales o democráticos había para proponer candidatos o elegirlos.

Cuando Martí entre el 1892 y el 1894 se ausentaba por alguna razón de la sede del PRC dejaba a patriotas de absoluta confianza al frente como el tesorero Benjamín Guerra que era un cargo electivo o el secretario de PRC que era un cargo por designación Gonzalo de Quesada o en última instancia el Presidente del Cuerpo del Consejo de Nueva York que era Juan Fraga.

Cuando desembarca en Playitas de Cajobabo el 11 de abril, tres días antes había vencido la credencial de Martí como delegado al PRC, o sea, quien desembarca formalmente en Cuba no es el delegado del PRC sino un hombre que viene a sumarse a la lucha.

En el Diario de Martí le decían no solo Delegado sino Presidente, pero en puridad no ostentaba el cargo porque se había cumplido el mandato tres días antes y el día 8 de abril se debió de haber convocado a elecciones para el nuevo Delegado del PRC. Cuando se dan cuenta de que Martí falta durante un tiempo prolongado en Nueva York porque ha venido a sumarse a la lucha y ya estaba en la manigua, varios tabaqueros humildes de Cayo Hueso propusieron a través de José Dolores Poyo no celebrar las elecciones hasta que Martí apareciera, es decir, para tratar de preservar el lugar y el espacio político de Martí y posponerla. Eso se adoptó, y es entonces que surge la sombra de Estrada Palma.

Los emigrados cubanos de Nueva York, que eran más acomodados que los de Tampa y de Cayo Hueso, que fue la base social fundamental en la que asentó Martí su obra política, proponen reformar los estatutos del PRC en esta coyuntura y crear la figura del Vicepresidente del PRC, que antes no existía, solo había Presidente, Tesorero y Secretario y los Presidentes de los Cuerpos de Consejos.

Proponen por primera vez, crear y elegir a un Vicepresidente y proponen a Don Tomás Estrada Palma.

Está claro de que entre esa masa de emigrados más solvente de Nueva York, igual que la que se asentaba en Londres o París, había un carácter conservador mucho más acentuado que en la de los más propensos a ser radicales y revolucionarios como en Tampa o Cayo Hueso. Por tanto, tras la propuesta de Estrada Palma había un miedo a la radicalización de la lucha que se iniciaba y un miedo a que fuera potenciada la figura de Martí sin un contrapeso conservador. Esa propuesta no fue aprobada y se hicieron las elecciones en ausencia de Martí quien resultó electo por unanimidad de nuevo como Delegado y Benjamín Guerra como Tesorero. Martí no pudo designar a Gonzalo de Quesada porque estaba en la manigua y se creó una situación que sicológicamente fue muy importante porque Gonzalo de Quesada, que era un hombre estrictamente cumplidor, disciplinado, etc., no se sintió avalado por no haber sido nombrado en puridad por Martí como Secretario y entró en un proceso de retraimiento que le facilitó los planes a Estrada Palma.

Martí muere el 19 de mayo de 1895, la noticia se confirma alrededor de junio cuando la noticia sale claramente en el periódico Patria y entonces sí hay que convocar a elecciones las que se realizan apresuradamente el 10 de julio. Desorientada la emigración, aplastada por la repentina pérdida de su líder, en consecuencia se elige por unanimidad a don Tomás Estrada Palma; el cargo de Delegado dejará de ser electivo, como lo creó Martí, a partir de este momento quien sea nombrado representante oficial de la República en Armas va a ser automáticamente el Delegado del Partido Revolucionario Cubano. Se debilitan los contrapesos democráticos, se acrecienta la confusión ideológica. Estrada Palma entra al proceso con un poder que no tuvo nunca Martí, porque concentró en sus manos como no lo hizo Martí, los cargos de Delegado de la República en Armas en el exterior no solo para EE.UU., por ende, era el que decidía lo que pasaba en Londres, en Madrid, en Barcelona, en Guatemala. El cargo del Delegado del PRC, de director del periódico Patria y además el hombre que decidía las expediciones que se mandaban a Cuba, por tanto, tenía la llave de los castigos o los premios a aquellos oficiales del Ejército Libertador que compaginaran mucho con su forma de ser. Por eso las quejas constantes de José Maceo, de Máximo Gómez de que no los auxilian, y el abandono en que se dejó en el Occidente del país a Antonio Maceo en la Invasión, lo que hace decir a José que si no lo ayudan él propiamente va a llevar a sus tropas para Pinar del Río para apoyar a su hermano.

Lo que viene después configura un panorama en el que se reedita lo que ocurrió, en alguna medida, con Napoleón Bonaparte durante la Revolución Francesa, pero con la figura de Estrada Palma, quien se erige en una especie de Bonaparte criollo, Bonaparte cubano. Un hombre que aupado por la ola de la Revolución Francesa, que fue antimonárquica, destronó y guillotinó a Luis XVI y terminó en que un General “revolucionario” como Bonaparte se coronase Emperador. Estrada Palma lo hizo en alguna medida, al venir a Cuba siendo ciudadano norteamericano el 20 de mayo, al asumir…, después de haber “ganado” unas elecciones amañadas y resultó que fue el primer presidente de la República constituida el 20 de mayo de 1902.

Creo que tanto Martí como Estrada Palma fueron coherentes con su vida, es decir, ambos terminaron en el sitio exacto por lo cual lucharon. Por esa razón puede que no haya robado los dineros públicos, pero sí nos robó en contubernio con el imperialismo norteamericano, la gesta de Martí y 30 años de lucha en la manigua del pueblo cubano.        

PARTE 2

El tratamiento de la Historia de la República y de figuras republicanas en nuestros días 

En el año 2002 en el centenario de la República participé en un panel en la Universidad de La Habana donde la postura unánime de los que hablamos fue que tuvo luces y sombras.

En ese mismo año se creó en París una organización dirigida por una persona que se centró en reconstruir la República que habíamos "destruido" y promover el advenimiento de una tercera República en Cuba que fuera la vuelta al "Paraíso perdido" que la Revolución ha provocado. Junto a esto, se ha visto un auge inusitado de estudios, de publicaciones y de uso de materiales de archivo y biblioteca sobre temas de la historia republicana de Cuba, no hay ningún momento ni figura de nuestra historia que haya escapado a ser “saludada” por algunas de estas interpretaciones novísimas de la historia partiendo de la necesidad de combatir la visión de la Revolución, y la que, personas como Emilio Roig, exponentes de lo mejor de la propia República venían haciendo. Las figuras más importantes y más honestas de la intelectualidad cubana venían haciendo una relectura de la propia República y tratando de que se abordaran temas y aspectos que jamás se abordaban ni en los libros de estudio, ni en los manuales, ni en la prensa, que frecuentemente no se hacían en nuestra vida republicana, por ejemplo: la labor de Fernando Ortiz para que se hablara de la herencia africana y la influencia del negro en la cultura cubana. Fue una labor heroica y única en la etapa republicana.

Lo que ha ocurrido es un intento por revertir todo lo que hemos hecho en materia historiográfica, por ejemplo: hace trece días en Radio Martí hubo un programa llamado Historia de la democracia en el que estuvo invitado José Ignacio Rasco, presidente del Partido Demócrata-cristiano Cubano, condiscípulo de Fidel en La Habana, con los conductores José Antonio Albertini y Tomás Cardoso, este último hace una intervención y dice: “el plan de la Revolución fue perverso, fue cambiar la historia completa de Cuba y evitar futuras reflexiones y apuntes para buscar la verdadera historia. Entonces el papel de la intelectualidad cubana fuera de Cuba va a tener una posición predominante”, es decir, volver a restablecer "la verdadera historia de Cuba", la misma que desde antes de la Revolución, como he apuntado, ya hacía agua.

Si visita en internet la página web de la Biblioteca Otto Richter de la Universidad de Miami, encontrará una especie de paseo selectivo por la historia de Cuba, a través de colecciones documentales de figuras importantes de la República, y lo primero que aparece es la documentación de Tomás Estrada Palma, así como la papelería de Machado después de la Revolución del 33. Acaban de adquirir la papelería de Fulgencio Batista y Saldívar para ponerla online. Por ejemplo, la papelería de Machado nos da un interesante dato: él firmaba las cartas a sus testaferros en Cuba para que le enviasen su dinero a Canadá o a cualquier otro lugar donde se encontrara, usaba muy elocuentemente el seudónimo de “el padrino”.

Además, está la labor de la Librería Universal de Miami dirigida por una persona que fue miembro de los teams de infiltración de la CIA en Cuba, cuya agencia le dio la tarea de crear una librería para publicar temas cubanos. Desde entonces la Librería Universal se ha dedicado a publicar alguna cosa valiosa, pero sobre todo una extensa literatura panfletaria de derecha. Entre ellas se destaca la del padre de Ileana Ross Letin, Enrique Ross, que casi publica un libro mensual sobre la Historia de Cuba. Encontraremos también, en los últimos tiempos, libros que contradicen nuestra visión de la historia, no hay una figura por neutra que sea, no hay versión, no hay momento, no hay hecho histórico que no tenga una lectura como si fuera a través del espejo en esta reescritura de la historia que se está haciendo fuera de nuestra frontera. Por ejemplo: el 26 de julio como homenaje a esa fecha, fue publicado un libro de alguien de apellido De la Cova titulado El ataque al Cuartel Moncada. Se promocionó como si fuera la gran revelación de la historia de este profesor académico salido de la nada sin referencia alguna. En ella se ponen en tela de juicio las versiones de la Revolución. En el texto se alude que a Abel Santamaría nunca le habían sacado los ojos, no hubo torturas en el Cuartel Moncada, etc.; este señor ha entrado en una polémica muy ácida con la hija de Prío Socarrás, Mariam Prío, y hay una parte donde ella le dice a De la Cova: “yo solo afirmé dos cosas legítimamente relacionadas con tu credibilidad: que no eras un académico antiséptico sino que habías cumplido años de cárcel en relación con un intento de hacer estallar bombas contra intereses cubanos en EE.UU., y que una o más aserciones tuyas no compaginan con mis recuerdos”.

Junto con eso se está escribiendo una biografía novelada de Fulgencio Batista, y acaba de publicarse en inglés la última biografía de Batista por un académico cubano titulada "Batista, de revolucionario a dictador". Cuando fue publicada provocó determinados comentarios en un Blog donde se da la noticia de la nueva biografía y empiezan los comentarios, la mayoría anónimos, de cubanos que viven en el extranjero, y plantean:

—“Al fin empiezan a estudiar a Batista en serio, ese Batista calumniado por Castro y sus seguidores y que al final es una angelote al lado del verdadero diablo”.

— “Hay que buscar el porqué de las cosas, a los que Batista mató no los mataron por ángeles, eran terroristas que querían destruir el orden democrático y lo lograron, se luchaba contra el comunismo que finalmente nos cayó”.

— “Qué viva Fulgencio Batista y Zaldívar”.

— “Por qué si Batista era tan malo nadie huía de Cuba antes del 59, cuando todo el mundo podía entrar y salir de la Isla porque era libre de hacerlo y de habilitar un pasaporte”.

“Muchos de esos asesinatos los hicieron las tropas rebeldes para echarle las culpas a Batista y enardecer al pueblo, es lo mismo que hizo Castro con la voladura del avión de Barbados y le echó la culpa a Posada”.

Esto trae consigo que se fomente, gota a gota, una sensibilidad de rechazo a las verdades históricas fehacientemente demostradas y que se vaya promoviendo una imagen diferente.

Hace poco hubo una polémica en otro Blog por unas cartas entre Eliseo Diego y Severo Sarduy, que provocó una relectura de la imagen de Eliseo Diego.

En el caso de Martí hay disímiles textos, por ejemplo:

Martí no ha muerto. Carlos Ripol

Martí opositor. Rafael Rojas

La mitología política en el culto a Martí. Carlos Alberto Montaner

Testigo de José Martí. Vicente Echerri

Algunas lecturas coinciden con nuestras ideas, pero la mayoría son absolutamente divergentes con nuestros puntos de vista.

Lo último es el discurso del hijo de Batista, Rubén Papo Batista, "Discurso sobre la historia". 

Discurso pronunciado por Fulgencio Rubén Batista y Godines el 9 de septiembre de 2007, durante la celebración del aniversario 74 de la revolución del 4 de septiembre del 33: 

"Señoras y señores:

Amigos de siempre, de décadas: 

Hoy es el día que celebramos y celebraremos en Cuba el día de las Fuerzas Armadas. Hoy celebramos el día en que aquel ejército que surgió el 4 de septiembre del 33 liderado por un sargento llamado Batista y que lo acompañaron tantos militares de prestigio como Pablo Rodríguez, que discutía la literatura del movimiento militar; Pedrasa, Amigolla, Galinde, y tantos otros. Ese mismo ejército formado por sargentos, cabos y clases a los que se unieron más de 100 oficiales y más de 50 sargentos ya graduados para ser oficiales en la Escuela de aplicación. Inmediatamente después de tomado el poder por ellos solos, lo compartieron con los civiles, con miembros del Directorio entre los cuales tenemos aquí a la doctora Ferreira, digna representante del Partido auténtico. Este mismo ejército que combatió en Atarés, en el Nacional, unidos en aquel momento con el doctor Grau y hasta con el doctor Guiteras. Ese mismo ejército que desalojó a más de 30 ingenios que habían sido ocupados por el Partido Comunista y actuaron evitando una intervención americana a la que tenían derecho los americanos por estar vigente la Enmienda Platt. Ese mismo ejército que el día 29 de septiembre del 33 paró la primera manifestación comunista que se organizó para el entierro de las cenizas de Mella, en cuya manifestación murió el capitán Hernández Ruda, del que nunca se habla, y que posiblemente fue la primera víctima del ejército. Ese mismo ejército que logró estabilizar el orden en La Habana en los años 35 y 36 donde explotaban bombas a diario, donde se hacían actos terroristas y pudo también establecer el orden cuando la huelga de marzo del 35 y hacer posible las elecciones del 36 y lograr establecer la institucionalidad del país. Ese mismo ejército que siguiendo las orientaciones del coronel Batista iniciaron las obras a favor del pueblo, específicamente, las escuelas cívico-rurales aquellos maestros convertidos en sargentos fueron hasta el último rincón de la República obedeciendo las órdenes para impartir la enseñanza y se convirtió en el ejército del pueblo. Ese mismo ejército a veces tan vilipendiado que garantizó las elecciones del 39 (…). Ese mismo ejército que es criticado por el 10 de marzo del 52 que es una fecha, sin lugar a duda, polémica, pero sin tomar en cuenta que la situación existente hizo posible que se realizara ese movimiento y que se efectuó sin derramamiento de sangre y que fuera aceptado por todas las instituciones siendo apoyado por la ciudadanía y en especial por los veteranos de la guerra de independencia. Este mismo ejército que luchó para que no llegara a Cuba lo que eventualmente llegó y que sacrificó a 967 de sus miembros y eso que dicen que no pelearon, pero luchaban para que no legaran el comunismo a Cuba. Este mismo ejército que cuando luchaba por esa seguridad para evitar el Castro-comunista, como quieran llamarle, era criticado, no era apoyado, era combatido por los mismos sectores de la población que debieron respaldarlos porque estaban luchando por defenderlos. Este mismo ejército que sí peleó, pero que se vio frustrado y afectado por un cambio de política del gobierno de los EE.UU. que intervino a favor del castrato.

A ese mismo ejército le fusilaron más de mil de sus miembros que murieron como hombres, como héroes dando un ejemplo único mientras se batían las palmas como un circo romano. Fueron muchos, habrá otros, pero hoy tenemos aquí a los hijos de dos de esos héroes el comandante Juan Capote y la hija del comandante, ese hombre heroico, Jesús Sosa Blanco…"

Es suficientemente clara la intención. Quiero subrayar que no subestimemos la relectura y la interpretación porque tenemos una población que el 70% de ella no nació antes del 59, sino después. Una población joven, en ocasiones hastiada de nuestras versiones de la historia frecuentemente aburridas, maniqueas, esquemáticas que rechazan el exceso de política mezclada con análisis que no incluye la pequeña historia del hombre que hace la historia con sus manos. Y esos jóvenes a veces por rebeldía, por hastío, por aburrimiento, por desorientación, por curiosidad comienzan a buscar otras alternativas a la historia.

Lo que tratamos aquí es de profundizar en la historia sin momentos maniqueos ni aburridos, ni momentos en blanco y negro. Es una historia contradictoria, como todas las historias de los pueblos, en las cuales hay momentos de alturas y momentos miserables. Hay momentos y figuras que tienen actitudes heroicas en un determinado contexto y en otras actitudes nefastas. Hay políticas que funcionan en un momento determinado y se vuelven obsoletas por muy justas que sean, y hay momentos de cambios, de transformaciones revolucionarias que son parteras de la historia.

Creo que en ese campo nos gustaría terminar subrayando la importancia de asumir nuestra historia, toda, sin figuras que se dejen fuera por ninguna de las razones que injustamente se han sacado.

Hace poco se conmemoró, sin trauma, la figura de Eduardo Chibás y la pusimos del lado que tiene que estar, del lado de la Revolución Cubana.

Hace poco Rolando estuvo en una mesa redonda por el aniversario 60 de La masacre de Orfila, el 15 de septiembre.

En ese otro tema, el del gangsterismo en la República, la corrupción, que les resultó a los jóvenes sumamente interesante porque era inconcebible que dos bandas de policías estuvieran combatiendo más de cuatro horas con ametralladoras Thompson en un barrio de La Habana, incluso asesinando a una mujer embarazada y a otras ocho víctimas, a plena luz del día, y no pasó nada teniendo el Presidente pleno conocimiento del hecho.

Para gran parte de nuestros jóvenes fue un total hallazgo, fue más elocuente sobre la corrupción de la República y explica mejor la Revolución que casi todas las clases que hemos recibido de Historia de Cuba desde que empezamos a estudiar en las escuelas. Precisamente, se trata de eso, de que toda la historia esté puesta en el lugar exacto para evitar que aberraciones como este discurso, falsedades de punta a cabo, y que tienen el sentido de reconstruir en Cuba supuestamente un orden capitalista paradisíaco, ocultando crímenes como los del período de Batista, se nos traten de vender para el futuro del país."

(Fin del panel) 

Pregunta del público:

¿Qué opinión le merece el libro de Abel Sierra Madero Del otro lado del espejo. La sexualidad en la construcción de la nación cubana

Eliades: La posición de la Unión de Historiadores de Cuba, es que todos los estudios de ese corte, estudios microhistóricos, de mentalidad, de género, todos son sumamente aportativos a la Historiografía de cualquier país. Es un suicidio quien niegue, en este momento, el aporte de los ya clásicos fundadores de esa Escuela, como Guinsburg, y es un suicidio quien no reconozca que en el estudio de la Historia de Cuba tienen muchísimo que decir. No es el primero que se hace, porque hace poco falleció Francisco Pérez Guzmán, que hizo un excelente libro estudiando 5 000 fichas del Ejército Libertador y demostrando que dentro de la tropa había todo tipo de contradicciones. La imagen monolítica, gallarda solamente formada por personas con alto ideal desprovistas de los afanes terrenales, es absolutamente falsa, fruto de la historiografía burguesa que nos legaron esa imagen para limpiar, en alguna medida, los pecados cotidianos que cometían en la República.

En dicho texto se habla de la cantidad de delincuentes que había en las filas del Ejército libertador. Si vemos los fusilamientos que presenció Martí notaremos que describe tres fusilamientos en un corto espacio de tiempo por lo tanto era muy frecuente la presencia de personas indeseables en las filas del Ejército Libertador que se habían sumado por causas diversas. Homosexuales también, por qué no. En todas nuestras gestas de independencias la preferencia sexual ha sido lo segundo. Conozco un caso, un capitán del Ejército Rebelde que fue salvajemente torturado y no habló, cuando otros se quebraban, cuando otros hablaron, y bajó de la Sierra como capitán del Ejército Rebelde. Recuerdo también haber leído, a veces con sorna en los clásicos sobre las guerras de independencia en el Diario de campaña de Mangoche, pero que te dan elementos de esa figura, por ejemplo: había un mambí que cada vez que tomaban un pueblo mientras los demás buscaban alimentos, comida y ropa, él iba a buscar perfumes, se contaba como caso extraño, como algo que había que repudiar en la concepción machista de aquel momento; sin embargo, ese hombre murió peleando por la independencia.

Pienso que tenemos una visión superada de los estereotipos y de las cortedades para no apreciar eso.

Los jóvenes están publicando textos transgresores, en el buen sentido de la palabra, pues no quiere decir que se niegue la concepción materialista de la historia, que tiene su vigencia y la tendrá en tanto tengamos una sociedad divida en clases, pero no excluye el pequeño rostro humano que conforma las clases sociales o los grandes movimientos históricos. Tal es el caso de El lápiz rojo: prensa, censura e identidad cubana (1878-1895), de Alain Basail sobre la censura en la colonia.

Lo que ha hecho Miguel Barnet, en alguna medida, con Biografía de un cimarrón es ponerle rostro a la historia; por consiguiente, ni desde el punto de vista político ni metodológico ni humano, esas aproximaciones dañan; todo lo contrario, hay que saludarlas y entenderlas. 

Eliades Acosta Matos: Graduado como Licenciado en Filosofía en el año 1982. Luego de cursar estudios en la Universidad estatal de la URSS. Ha colaborado en numerosos textos y ha publicado libros como Los hermanos santiagueros de Martí, El árbol de la discordia, El 98: 100 respuestas para un siglo de dudas, La guerra que no cesa, Los colores secretos del imperio, El apocalipsis según San George, De Valencia a Bagdad, Los intelectuales en defensa de la humanidad, entre otros. Se desempeñó como Director de la Biblioteca Nacional José Martí durante una década y, actualmente, es Jefe del Departamento de Cultura del Comité Central del Partido.

 

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