|
PARTE
1
Surgimiento y antecedentes de la etapa
de
la República
Don
Tomás Estrada Palma, un presidente que,
a medida que ha pasado el tiempo, ha
tratado de ser absuelto de culpas
históricas y ha tratado de ser
reivindicado en sus posturas
aparentemente nacionalistas y
patrióticas debido a que no robó, fue un
presidente honesto,
—al menos ese ha sido uno de los
motivos— pues ya se había convertido en
una norma el robo de los dineros
públicos. Parece que fue así, se
recuerda la imagen de la esposa
zurciendo los calcetines a la vista
pública, es decir, para subrayar la
imagen de un hombre íntegro.
Me
centraré en la supuesta sucesión de
Estrada Palma al frente del Partido
Revolucionario Cubano como una especie
de error terrible de José Martí que no
caló a profundidad en las entretelas de
un hombre como él. En efecto, a la
muerte de Martí, Estrada Palma asumió el
liderazgo del Partido Revolucionario
porque era el segundo hombre.
Estrada Palma en vida de Martí jamás
ostentó cargos, no figuró con cargos
públicos dentro de las estructuras de
dirección del Partido; habría que decir
que tampoco salió al campo de la
Revolución como insurrecto, no se unió
al alzamiento del Diez de Octubre, no se
unió a Céspedes, fue enviado por las
autoridades españolas al campo
insurrecto a proponer la rendición de
los patriotas en armas junto con Rodrigo
Merconsini y Ramón Céspedes, y se salvó
de un ahorcamiento que le quiso hacer
Perucho Figueredo por traidor sumándose
a los insurrectos. Es decir, no salió
como un hombre a luchar por la
independencia de Cuba, por la libertad;
sino se unió forzado por las
circunstancias.
En el
inicio de la rebelión, siendo secretario
de Donato Mármol Jefe de la División
Cuba, ya envió tempranamente un Memorial
al gobierno norteamericano solicitando
la anexión de la Isla a ese país. Fue
uno de los representantes a la Cámara.
Fue uno de los que más conspiró por la
deposición de Céspedes como presidente y
media hora antes de morir, el 27 de
febrero de 1874 en San Lorenzo, Céspedes
tiene tiempo de fijar para la Historia
sus opiniones de cada uno de los
miembros de la Cámara, él les llamaba
“los camarones”, que habían conspirado
por su deposición, y dijo así de Estrada
Palma: “tan inmoral en sus costumbres
privadas como hipócrita en sus
manifestaciones públicas”. (Esto aparece
en el Diario Perdido de Céspedes
encontrado por Eusebio Leal).
Siendo presidente de la República en
Armas el 19 de octubre de 1877, cae en
manos del Ejército Español, es el único
caso, de figura de alto nivel militar o
civil de la Revolución Cubana que cae
ileso en manos del enemigo con el
archivo de la presidencia.
Se
había reunido unos meses antes violando
el decreto Spotorno que él mismo había
acatado. Se había reunido en secreto con
un autotitulado Obispo de Haití,
ciudadano norteamericano mandado por el
Capitán General, para proponerle la
rendición, por lo que su captura de una
manera tan casual y tan rara, deja
muchas dudas si estaba preparada o no.
Durante sus años como prisionero en el
Castillo de Figuera, él dejó claro en su
correspondencia que “los cubanos no
están capacitados para gobernar
libremente una nación, por lo que les
espera inexorablemente la anexión a los
EE.UU.”.
Cuando en 1884 bajo el influjo de la
labor patriótica de Martí, el General y
Doctor Eusebio Hernández va al Central
Valley, le propone incorporarse a la
conspiración y Estrada Palma le responde
que no va a tomar parte de ningún plan
revolucionario porque él es anexionista,
esto lo dice Pánfilo Camacho, biógrafo
de Estrada Palma, que publicó su libro
antes de la Revolución, en 1948.
El 16
de abril de 1892 en el club de Los
Independientes de Nueva York, se
proclama oficialmente la Constitución
del Partido Revolucionario Cubano,
Estrada Palma no figura entre las
personas que están oficialmente en el
acto en la presidencia, pero
Martí con su tacto político lo
invita a que suba al estrado, Fraga le
da su espacio, y pronuncia unas
palabras. De todas formas…, uno de los
investigadores que ha estudiado la
sucesión del PRC publicó un artículo en
el Anuario del Centro de Estudios
Martianos en el año 73 titulado La
sucesión de José Martí a la cabeza del
PRC Paul Estrade, y dice que una de las
cosas que facilitó que Estrada Palma
sucediera a José Martí había sido que
los Estatutos del PRC adolecían, quizá
por apresuramiento, de dejar bien claro
un mecanismo de sucesión en caso de una
desaparición imprevista del delegado, es
decir, no estaba claro qué hacer, qué
mecanismos electorales o democráticos
había para proponer candidatos o
elegirlos.
Cuando Martí entre el 1892 y el 1894 se
ausentaba por alguna razón de la sede
del PRC dejaba a patriotas de absoluta
confianza al frente como el tesorero
Benjamín Guerra que era un cargo
electivo o el secretario de PRC que era
un cargo por designación Gonzalo de
Quesada o en última instancia el
Presidente del Cuerpo del Consejo de
Nueva York que era Juan Fraga.
Cuando desembarca en Playitas de
Cajobabo el 11 de abril, tres días antes
había vencido la credencial de Martí
como delegado al PRC, o sea, quien
desembarca formalmente en Cuba no es el
delegado del PRC sino un hombre que
viene a sumarse a la lucha.
En el
Diario de Martí le decían no solo
Delegado sino Presidente, pero en
puridad no ostentaba el cargo porque se
había cumplido el mandato tres días
antes y el día 8 de abril se debió de
haber convocado a elecciones para el
nuevo Delegado del PRC. Cuando se dan
cuenta de que Martí falta durante un
tiempo prolongado en Nueva York porque
ha venido a sumarse a la lucha y ya
estaba en la manigua, varios tabaqueros
humildes de Cayo Hueso propusieron a
través de José Dolores Poyo no celebrar
las elecciones hasta que Martí
apareciera, es decir, para tratar de
preservar el lugar y el espacio político
de Martí y posponerla. Eso se adoptó, y
es entonces que surge la sombra de
Estrada Palma.
Los
emigrados cubanos de Nueva York, que
eran más acomodados que los de Tampa y
de Cayo Hueso, que fue la base social
fundamental en la que asentó Martí su
obra política, proponen reformar los
estatutos del PRC en esta coyuntura y
crear la figura del Vicepresidente del
PRC, que antes no existía, solo había
Presidente, Tesorero y Secretario y los
Presidentes de los Cuerpos de Consejos.
Proponen por primera vez, crear y elegir
a un Vicepresidente y proponen a Don
Tomás Estrada Palma.
Está
claro de que entre esa masa de emigrados
más solvente de Nueva York, igual que la
que se asentaba en Londres o París,
había un carácter conservador mucho más
acentuado que en la de los más propensos
a ser radicales y revolucionarios como
en Tampa o Cayo Hueso. Por tanto, tras
la propuesta de Estrada Palma había un
miedo a la radicalización de la lucha
que se iniciaba y un miedo a que fuera
potenciada la figura de Martí sin un
contrapeso conservador. Esa propuesta no
fue aprobada y se hicieron las
elecciones en ausencia de Martí quien
resultó electo por unanimidad de nuevo
como Delegado y Benjamín Guerra como
Tesorero. Martí no pudo designar a
Gonzalo de Quesada porque estaba en la
manigua y se creó una situación que
sicológicamente fue muy importante
porque Gonzalo de Quesada, que era un
hombre estrictamente cumplidor,
disciplinado, etc., no se sintió avalado
por no haber sido nombrado en puridad
por Martí como Secretario y entró en un
proceso de retraimiento que le facilitó
los planes a Estrada Palma.
Martí
muere el 19 de mayo de 1895, la noticia
se confirma alrededor de junio cuando la
noticia sale claramente en el periódico
Patria y entonces sí hay que
convocar a elecciones las que se
realizan apresuradamente el 10 de julio.
Desorientada la emigración, aplastada
por la repentina pérdida de su líder, en
consecuencia se elige por unanimidad a
don Tomás Estrada Palma; el cargo de
Delegado dejará de ser electivo, como lo
creó Martí, a partir de este momento
quien sea nombrado representante oficial
de la República en Armas va a ser
automáticamente el Delegado del Partido
Revolucionario Cubano. Se debilitan los
contrapesos democráticos, se acrecienta
la confusión ideológica. Estrada Palma
entra al proceso con un poder que no
tuvo nunca Martí, porque concentró en
sus manos como no lo hizo Martí, los
cargos de Delegado de la República en
Armas en el exterior no solo para
EE.UU., por ende, era el que decidía lo
que pasaba en Londres, en Madrid, en
Barcelona, en Guatemala. El cargo del
Delegado del PRC, de director del
periódico Patria y además el
hombre que decidía las expediciones que
se mandaban a Cuba, por tanto, tenía la
llave de los castigos o los premios a
aquellos oficiales del Ejército
Libertador que compaginaran mucho con su
forma de ser. Por eso las quejas
constantes de José Maceo, de Máximo
Gómez de que no los auxilian, y el
abandono en que se dejó en el Occidente
del país a Antonio Maceo en la Invasión,
lo que hace decir a José que si no lo
ayudan él propiamente va a llevar a sus
tropas para Pinar del Río para apoyar a
su hermano.
Lo
que viene después configura un panorama
en el que se reedita lo que ocurrió, en
alguna medida, con Napoleón Bonaparte
durante la Revolución Francesa, pero con
la figura de Estrada Palma, quien se
erige en una especie de Bonaparte
criollo, Bonaparte cubano. Un hombre que
aupado por la ola de la Revolución
Francesa, que fue antimonárquica,
destronó y guillotinó a Luis XVI y
terminó en que un General
“revolucionario” como Bonaparte se
coronase Emperador. Estrada Palma lo
hizo en alguna medida, al venir a Cuba
siendo ciudadano norteamericano el 20 de
mayo, al asumir…, después de haber
“ganado” unas elecciones amañadas y
resultó que fue el primer presidente de
la República constituida el 20 de mayo
de 1902.
Creo
que tanto Martí como Estrada Palma
fueron coherentes con su vida, es decir,
ambos terminaron en el sitio exacto por
lo cual lucharon. Por esa razón puede
que no haya robado los dineros públicos,
pero sí nos robó en contubernio con el
imperialismo norteamericano, la gesta de
Martí y 30 años de lucha en la manigua
del pueblo cubano.
PARTE
2
El tratamiento de la Historia
de
la República
y de figuras republicanas en nuestros
días
En el
año 2002 en el centenario de la
República participé en un panel en la
Universidad de La Habana donde la
postura unánime de los que hablamos fue
que tuvo luces y sombras.
En
ese mismo año se creó en París una
organización dirigida por una persona
que se centró en reconstruir la
República que habíamos "destruido" y
promover el advenimiento de una tercera
República en Cuba que fuera la vuelta al
"Paraíso perdido" que la Revolución ha
provocado. Junto a esto, se ha visto un
auge inusitado de estudios, de
publicaciones y de uso de materiales de
archivo y biblioteca sobre temas de la
historia republicana de Cuba, no hay
ningún momento ni figura de nuestra
historia que haya escapado a ser
“saludada” por algunas de estas
interpretaciones novísimas de la
historia partiendo de la necesidad de
combatir la visión de la Revolución, y
la que, personas como Emilio Roig,
exponentes de lo mejor de la propia
República venían haciendo. Las figuras
más importantes y más honestas de la
intelectualidad cubana venían haciendo
una relectura de la propia República y
tratando de que se abordaran temas y
aspectos que jamás se abordaban ni en
los libros de estudio, ni en los
manuales, ni en la prensa, que
frecuentemente no se hacían en nuestra
vida republicana, por ejemplo: la labor
de Fernando Ortiz para que se hablara de
la herencia africana y la influencia del
negro en la cultura cubana. Fue una
labor heroica y única en la etapa
republicana.
Lo
que ha ocurrido es un intento por
revertir todo lo que hemos hecho en
materia historiográfica, por ejemplo:
hace trece días en Radio Martí hubo un
programa llamado Historia de la
democracia en el que estuvo invitado
José Ignacio Rasco, presidente del
Partido Demócrata-cristiano Cubano,
condiscípulo de Fidel en La Habana, con
los conductores José Antonio Albertini y
Tomás Cardoso, este último hace una
intervención y dice: “el plan de la
Revolución fue perverso, fue cambiar la
historia completa de Cuba y evitar
futuras reflexiones y apuntes para
buscar la verdadera historia. Entonces
el papel de la intelectualidad cubana
fuera de Cuba va a tener una posición
predominante”, es decir, volver a
restablecer "la verdadera historia de
Cuba", la misma que desde antes de la
Revolución, como he apuntado, ya hacía
agua.
Si
visita en internet la página web de la
Biblioteca Otto Richter de la
Universidad de Miami, encontrará una
especie de paseo selectivo por la
historia de Cuba, a través de
colecciones documentales de figuras
importantes de la República, y lo
primero que aparece es la documentación
de Tomás Estrada Palma, así como la
papelería de Machado después de la
Revolución del 33. Acaban de adquirir la
papelería de Fulgencio Batista y
Saldívar para ponerla online. Por
ejemplo, la papelería de Machado nos da
un interesante dato: él firmaba las
cartas a sus testaferros en Cuba para
que le enviasen su dinero a Canadá o a
cualquier otro lugar donde se
encontrara, usaba muy elocuentemente el
seudónimo de “el padrino”.
Además, está la labor de la Librería
Universal de Miami dirigida por una
persona que fue miembro de los teams
de infiltración de la CIA en Cuba, cuya
agencia le dio la tarea de crear una
librería para publicar temas cubanos.
Desde entonces la Librería Universal se
ha dedicado a publicar alguna cosa
valiosa, pero sobre todo una extensa
literatura panfletaria de derecha. Entre
ellas se destaca la del padre de Ileana
Ross Letin, Enrique Ross, que casi
publica un libro mensual sobre la
Historia de Cuba. Encontraremos también,
en los últimos tiempos, libros que
contradicen nuestra visión de la
historia, no hay una figura por neutra
que sea, no hay versión, no hay momento,
no hay hecho histórico que no tenga una
lectura como si fuera a través del
espejo en esta reescritura de la
historia que se está haciendo fuera de
nuestra frontera. Por ejemplo: el 26 de
julio como homenaje a esa fecha, fue
publicado un libro de alguien de
apellido De la Cova titulado El
ataque al Cuartel Moncada. Se
promocionó como si fuera la gran
revelación de la historia de este
profesor académico salido de la nada sin
referencia alguna. En ella se ponen en
tela de juicio las versiones de la
Revolución. En el texto se alude que a
Abel Santamaría nunca le habían sacado
los ojos, no hubo torturas en el Cuartel
Moncada, etc.; este señor ha entrado en
una polémica muy ácida con la hija de
Prío Socarrás, Mariam Prío, y hay una
parte donde ella le dice a De la Cova:
“yo solo afirmé dos cosas legítimamente
relacionadas con tu credibilidad: que no
eras un académico antiséptico sino que
habías cumplido años de cárcel en
relación con un intento de hacer
estallar bombas contra intereses cubanos
en EE.UU., y que una o más aserciones
tuyas no compaginan con mis recuerdos”.
Junto
con eso se está escribiendo una
biografía novelada de Fulgencio Batista,
y acaba de publicarse en inglés la
última biografía de Batista por un
académico cubano titulada "Batista, de
revolucionario a dictador". Cuando fue
publicada provocó determinados
comentarios en un Blog donde se
da la noticia de la nueva biografía y
empiezan los comentarios, la mayoría
anónimos, de cubanos que viven en el
extranjero, y plantean:
—“Al
fin empiezan a estudiar a Batista en
serio, ese Batista calumniado por Castro
y sus seguidores y que al final es una
angelote al lado del verdadero diablo”.
—
“Hay que buscar el porqué de las cosas,
a los que Batista mató no los mataron
por ángeles, eran terroristas que
querían destruir el orden democrático y
lo lograron, se luchaba contra el
comunismo que finalmente nos cayó”.
—
“Qué viva Fulgencio Batista y Zaldívar”.
—
“Por qué si Batista era tan malo nadie
huía de Cuba antes del 59, cuando todo
el mundo podía entrar y salir de la Isla
porque era libre de hacerlo y de
habilitar un pasaporte”.
—
“Muchos de esos asesinatos los hicieron
las tropas rebeldes para echarle las
culpas a Batista y enardecer al pueblo,
es lo mismo que hizo Castro con la
voladura del avión de Barbados y le echó
la culpa a Posada”.
Esto
trae consigo que se fomente, gota a
gota, una sensibilidad de rechazo a las
verdades históricas fehacientemente
demostradas y que se vaya promoviendo
una imagen diferente.
Hace
poco hubo una polémica en otro Blog
por unas cartas entre Eliseo Diego y
Severo Sarduy, que provocó una relectura
de la imagen de Eliseo Diego.
En el
caso de Martí hay disímiles textos, por
ejemplo:
—
Martí no ha muerto. Carlos Ripol
—
Martí opositor. Rafael Rojas
—
La mitología política en el culto a
Martí. Carlos Alberto Montaner
—
Testigo de José Martí. Vicente
Echerri
Algunas lecturas coinciden con nuestras
ideas, pero la mayoría son absolutamente
divergentes con nuestros puntos de
vista.
Lo
último es el discurso del hijo de
Batista, Rubén Papo Batista,
"Discurso sobre la historia".
Discurso pronunciado por Fulgencio Rubén
Batista y Godines el 9 de septiembre de
2007, durante la celebración del
aniversario 74 de la revolución del 4 de
septiembre del 33:
"Señoras y señores:
Amigos de siempre, de décadas:
Hoy
es el día que celebramos y celebraremos
en Cuba el día de las Fuerzas Armadas.
Hoy celebramos el día en que aquel
ejército que surgió el 4 de septiembre
del 33 liderado por un sargento llamado
Batista y que lo acompañaron tantos
militares de prestigio como Pablo
Rodríguez, que discutía la literatura
del movimiento militar; Pedrasa,
Amigolla, Galinde, y tantos otros. Ese
mismo ejército formado por sargentos,
cabos y clases a los que se unieron más
de 100 oficiales y más de 50 sargentos
ya graduados para ser oficiales en la
Escuela de aplicación. Inmediatamente
después de tomado el poder por ellos
solos, lo compartieron con los civiles,
con miembros del Directorio entre los
cuales tenemos aquí a la doctora
Ferreira, digna representante del
Partido auténtico. Este mismo ejército
que combatió en Atarés, en el Nacional,
unidos en aquel momento con el doctor
Grau y hasta con el doctor Guiteras. Ese
mismo ejército que desalojó a más de 30
ingenios que habían sido ocupados por el
Partido Comunista y actuaron evitando
una intervención americana a la que
tenían derecho los americanos por estar
vigente la Enmienda Platt. Ese mismo
ejército que el día 29 de septiembre del
33 paró la primera manifestación
comunista que se organizó para el
entierro de las cenizas de Mella, en
cuya manifestación murió el capitán
Hernández Ruda, del que nunca se habla,
y que posiblemente fue la primera
víctima del ejército. Ese mismo ejército
que logró estabilizar el orden en La
Habana en los años 35 y 36 donde
explotaban bombas a diario, donde se
hacían actos terroristas y pudo también
establecer el orden cuando la huelga de
marzo del 35 y hacer posible las
elecciones del 36 y lograr establecer la
institucionalidad del país. Ese mismo
ejército que siguiendo las orientaciones
del coronel Batista iniciaron las obras
a favor del pueblo, específicamente, las
escuelas cívico-rurales aquellos
maestros convertidos en sargentos fueron
hasta el último rincón de la República
obedeciendo las órdenes para impartir la
enseñanza y se convirtió en el ejército
del pueblo. Ese mismo ejército a veces
tan vilipendiado que garantizó las
elecciones del 39 (…). Ese mismo
ejército que es criticado por el 10 de
marzo del 52 que es una fecha, sin lugar
a duda, polémica, pero sin tomar en
cuenta que la situación existente hizo
posible que se realizara ese movimiento
y que se efectuó sin derramamiento de
sangre y que fuera aceptado por todas
las instituciones siendo apoyado por la
ciudadanía y en especial por los
veteranos de la guerra de independencia.
Este mismo ejército que luchó para que
no llegara a Cuba lo que eventualmente
llegó y que sacrificó a 967 de sus
miembros y eso que dicen que no
pelearon, pero luchaban para que no
legaran el comunismo a Cuba. Este mismo
ejército que cuando luchaba por esa
seguridad para evitar el
Castro-comunista, como quieran llamarle,
era criticado, no era apoyado, era
combatido por los mismos sectores de la
población que debieron respaldarlos
porque estaban luchando por defenderlos.
Este mismo ejército que sí peleó, pero
que se vio frustrado y afectado por un
cambio de política del gobierno de los
EE.UU. que intervino a favor del
castrato.
A ese
mismo ejército le fusilaron más de mil
de sus miembros que murieron como
hombres, como héroes dando un ejemplo
único mientras se batían las palmas como
un circo romano. Fueron muchos, habrá
otros, pero hoy tenemos aquí a los hijos
de dos de esos héroes el comandante Juan
Capote y la hija del comandante, ese
hombre heroico, Jesús Sosa Blanco…"
Es
suficientemente clara la intención.
Quiero subrayar que no subestimemos la
relectura y la interpretación porque
tenemos una población que el 70% de ella
no nació antes del 59, sino después. Una
población joven, en ocasiones hastiada
de nuestras versiones de la historia
frecuentemente aburridas, maniqueas,
esquemáticas que rechazan el exceso de
política mezclada con análisis que no
incluye la pequeña historia del hombre
que hace la historia con sus manos. Y
esos jóvenes a veces por rebeldía, por
hastío, por aburrimiento, por
desorientación, por curiosidad comienzan
a buscar otras alternativas a la
historia.
Lo
que tratamos aquí es de profundizar en
la historia sin momentos maniqueos ni
aburridos, ni momentos en blanco y
negro. Es una historia contradictoria,
como todas las historias de los pueblos,
en las cuales hay momentos de alturas y
momentos miserables. Hay momentos y
figuras que tienen actitudes heroicas en
un determinado contexto y en otras
actitudes nefastas. Hay políticas que
funcionan en un momento determinado y se
vuelven obsoletas por muy justas que
sean, y hay momentos de cambios, de
transformaciones revolucionarias que son
parteras de la historia.
Creo
que en ese campo nos gustaría terminar
subrayando la importancia de asumir
nuestra historia, toda, sin figuras que
se dejen fuera por ninguna de las
razones que injustamente se han sacado.
Hace
poco se conmemoró, sin trauma, la figura
de Eduardo Chibás y la pusimos del lado
que tiene que estar, del lado de la
Revolución Cubana.
Hace
poco Rolando estuvo en una mesa redonda
por el aniversario 60 de La masacre de
Orfila, el 15 de septiembre.
En
ese otro tema, el del gangsterismo en la
República, la corrupción, que les
resultó a los jóvenes sumamente
interesante porque era inconcebible que
dos bandas de policías estuvieran
combatiendo más de cuatro horas con
ametralladoras Thompson en un barrio de
La
Habana,
incluso asesinando a una mujer
embarazada y a otras ocho víctimas, a
plena luz del día, y no pasó nada
teniendo el Presidente pleno
conocimiento del hecho.
Para
gran parte de nuestros jóvenes fue un
total hallazgo, fue más elocuente sobre
la corrupción de la República y explica
mejor la Revolución que casi todas las
clases que hemos recibido de Historia de
Cuba desde que empezamos a estudiar en
las escuelas. Precisamente, se trata de
eso, de que toda la historia esté puesta
en el lugar exacto para evitar que
aberraciones como este discurso,
falsedades de punta a cabo, y que tienen
el sentido de reconstruir en Cuba
supuestamente un orden capitalista
paradisíaco, ocultando crímenes como los
del período de Batista, se nos traten de
vender para el futuro del país."
(Fin
del panel)
Pregunta del público:
¿Qué opinión le merece el libro de Abel
Sierra Madero Del otro lado del
espejo. La sexualidad en la construcción
de la nación cubana?
Eliades: La posición de la Unión de
Historiadores de Cuba, es que todos los
estudios de ese corte, estudios
microhistóricos, de mentalidad, de
género, todos son sumamente aportativos
a la Historiografía de cualquier país.
Es un suicidio quien niegue, en este
momento, el aporte de los ya clásicos
fundadores de esa Escuela, como
Guinsburg, y es un suicidio quien no
reconozca que en el estudio de la
Historia de Cuba tienen muchísimo que
decir. No es el primero que se hace,
porque hace poco falleció Francisco
Pérez Guzmán, que hizo un excelente
libro estudiando 5 000 fichas del
Ejército Libertador y demostrando que
dentro de la tropa había todo tipo de
contradicciones. La imagen monolítica,
gallarda solamente formada por personas
con alto ideal desprovistas de los
afanes terrenales, es absolutamente
falsa, fruto de la historiografía
burguesa que nos legaron esa imagen para
limpiar, en alguna medida, los pecados
cotidianos que cometían en la República.
En
dicho texto se habla de la cantidad de
delincuentes que había en las filas del
Ejército libertador. Si vemos los
fusilamientos que presenció Martí
notaremos que describe tres
fusilamientos en un corto espacio de
tiempo por lo tanto era muy frecuente la
presencia de personas indeseables en las
filas del Ejército Libertador que se
habían sumado por causas diversas.
Homosexuales también, por qué no. En
todas nuestras gestas de independencias
la preferencia sexual ha sido lo
segundo. Conozco un caso, un capitán del
Ejército Rebelde que fue salvajemente
torturado y no habló, cuando otros se
quebraban, cuando otros hablaron, y bajó
de la Sierra como capitán del Ejército
Rebelde. Recuerdo también haber leído, a
veces con sorna en los clásicos sobre
las guerras de independencia en el
Diario de campaña de Mangoche, pero que
te dan elementos de esa figura, por
ejemplo: había un mambí que cada vez que
tomaban un pueblo mientras los demás
buscaban alimentos, comida y ropa, él
iba a buscar perfumes, se contaba como
caso extraño, como algo que había que
repudiar en la concepción machista de
aquel momento; sin embargo, ese hombre
murió peleando por la independencia.
Pienso que tenemos una visión superada
de los estereotipos y de las cortedades
para no apreciar eso.
Los
jóvenes están publicando textos
transgresores, en el buen sentido de la
palabra, pues no quiere decir que se
niegue la concepción materialista de la
historia, que tiene su vigencia y la
tendrá en tanto tengamos una sociedad
divida en clases, pero no excluye el
pequeño rostro humano que conforma las
clases sociales o los grandes
movimientos históricos. Tal es el caso
de El lápiz rojo: prensa, censura e
identidad cubana (1878-1895), de
Alain Basail sobre la censura en la
colonia.
Lo
que ha hecho Miguel Barnet, en alguna
medida, con Biografía de un cimarrón
es ponerle rostro a la historia; por
consiguiente, ni desde el punto de vista
político ni metodológico ni humano, esas
aproximaciones dañan; todo lo contrario,
hay que saludarlas y entenderlas.
Eliades Acosta Matos: Graduado como
Licenciado en Filosofía en el año 1982.
Luego de cursar estudios en la
Universidad estatal de la URSS. Ha
colaborado en numerosos textos y ha
publicado libros como Los hermanos
santiagueros de Martí, El árbol
de la discordia, El 98: 100
respuestas para un siglo de dudas,
La guerra que no cesa, Los
colores secretos del imperio, El
apocalipsis según San George, De
Valencia a Bagdad, Los
intelectuales en defensa de la humanidad,
entre otros. Se desempeñó como Director
de la Biblioteca Nacional José Martí
durante una década y, actualmente, es
Jefe del Departamento de Cultura del
Comité Central del Partido. |