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De vuelta a la guitarra
fue el título escogido por el trovador
Eric Méndez (31 de enero, 1978) para su
primer concierto A guitarra limpia
efectuado el pasado sábado 27 en el
patio del Centro Cultural Pablo de la
Torriente Brau, de La Habana Vieja, y
que constituyó una suerte de atajo
recorrido por parte de la obra del joven
músico.
Eric, quien compartió escenario con
Lilliana Héctor y Ariel Díaz
(guitarras), Glenda López (flauta),
Yandi Fragela (percusión), interpretó
una veintena de temas de su autoría,
entre ellos “Deriva”, “Encrucijada”,
“Marginado”, “Yamila”, "Canción para un
niño travieso", “Ten fe”, “Jesús me
dijo”, “Funky de Romeo y Julieta”, “Perromanía”,
"Al mendigo", “Otro encuentro”, “Tu
corazón como impulso”, “Para entonces”,
“Prefiero cantar”, "Trova sin escuela",
"Prefiero cantar", “Sembrando”, “Canción
para despertar” y "Gente que ve por
espejos".
El músico, quien agradeció al Centro
Pablo “la posibilidad de materializar el
sueño personal de estar en el A guitarra
limpia”, es sostenedor de un decir muy
pegado a lo cotidiano, muy cerca de la
gente, de la calle y, también, con un
marcado acento en aspectos que tienen
que ver con el mundo de la religión
cristiana, esencialmente.
Al concierto De vuelta a la guitarra
acudió, como suele suceder, un nutrido
grupo de seguidores de este tipo de
canción que también disfrutó de la obra
de Digna Ávila, gracias a un
impresionante óleo sobre tela que fue
telón de fondo de las canciones de Eric.
Al presentar el concierto el poeta y
cineasta Víctor Casaus, director del
Centro Pablo, manifestó su alegría por
la realización de este concierto porque
“trae de la mano varios acontecimientos
felices”.
El primero de ellos, puntualizó, es que
este recital nace a partir de la beca de
Creación Sindo Garay que el pasado año
auspició el Centro y de la que Eric fue
uno de los ganadores. La beca, señaló
Casaus, es “una manera de contribuir a
la labor de los trovadores y las
trovadoras y que encuentren un apoyo
material para hacer su trabajo”,
puntualizó.
“Eric —afirmó— tiene una obra creciente,
en ascenso, en la búsqueda de un
lenguaje artístico propio”, al tiempo
que señaló que el joven músico “pone
amor y pasión en lo que hace”, cuestión
que hay que felicitar muy sinceramente.
Insistió Casaus en que una de las
batallas que emprende la institución
tiene como objetivo “impulsar el
movimiento trovadoresco joven” y recordó
que “la nueva canción contemporánea
tiene necesidad de ser mejor promovida,
única forma de encontrar superiores
caminos de desarrollo a nivel nacional e
internacional”, concluyó.
Al concierto De vuelta a la guitarra
acudieron varios de los diseñadores
canadienses y norteamericanos invitados
al Congreso Internacional de ICOGRADA,
quienes disfrutaron de la muestra de
Carteles Pablo y la guerra civil
española, que permanecerá en las
paredes de la Sala Majadahonda de la
institución hasta mediados de noviembre
y que reúne obras realizadas el año
pasado para el concurso del mismo
nombre, ganado, en su totalidad, por
jóvenes diseñadores de la Isla. |