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Relación entre cultura
hegemónica y
culturas subalternas
¿Cuál es el concepto de cultura?
¿Existen
culturas hegemónicas y subalternas
en nuestra
sociedad
¿Existieron en algún momento?
¿Cómo se
desarrolla
la cultura en nuestro país? ¿Qué eventos se hacen para
demostrar nuestra identidad cultural?
Eduardo Torres-Cuevas
(Cuba):
El complejo de cultura que yo uso es de
“Cultiva como cultivo”, como siembra,
como el cuidado de la raíz y el
desarrollo del modo de ser y de pensar
de un pueblo, de una época. Por tanto,
la cultura lo es todo, desde los
ámbitos, costumbres, tradiciones, hasta
las manifestaciones elaboradas, y todas
tienen que ser “cultivadas”. La
hegemonización de ciertas
manifestaciones culturales puede ser
impulsada o puede ser resultado de un
cierto consenso social. Y, en todo
espacio cultural histórico, se han
presentado estas situaciones. Ahí se
reconoce que toda cultura es, por
formación y desarrollo, multicultural.
De lo que se trata es de crear el
espacio convivencia y respeto entre
todas.
Laura Vilar, Neris González y Yanira
Martínez
(Cuba):
Se desarrolla a través de un sistema
bien estructurado y organizado donde
interactúan las instituciones
culturales, las empresas, las escuelas
de arte y los artistas.
En el caso de la música se desarrollan
eventos de interpretación y de creación
que permanecen, difunden y propician
espacios de debate sobre las más
disímiles manifestaciones y expresiones
de la música cubana. Entre ellas se
encuentran la Feria Internacional
Cubadisco, el Congreso Internacional
Cultura y Desarrollo, el Festival
Internacional Matamoros Son, el Festival
Benny Moré, el Festival Internacional
Jazz Plaza, el Festival JoJazz, el
Festival de la Trova, Boleros de Oro,
Festival de Habaneras, Festival de
Coros, Música contemporánea, Festival de
Rap, Encuentro Nacional de Orquestas
Sinfónicas, Festival de Música Antigua,
Coloquio Internacional de Musicología,
Festival de guitarra, Wemilere, así como
otras fiestas populares en todo el país.
Entre las personalidades relevantes de
la música cubana: Chucho Valdés, Juan
Formell, Leo Brower, Harold Gramatges,
Frank Fernández, Jorge Luis Prats,
Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Lázaro
Ros, Adalberto Álvarez, Omara Portuondo,
Compay Segundo, Pancho Amat, entre otro
muchos.
Montserrat Ponsa
(España):
Cultura es algo que está ahí, no es
preciso demostrar nada, se siente, se
sabe. Si, además, hay grandes personajes
que lo corroboran, perfecto, pero lo
bueno es que sea un bien para todos. No
hacen falta banderas, EXISTE. A
través de la cultura el
pueblo adquiere una madurez que le
capacita para no importa qué.
Ana
Daglio (Argentina):
Escribo desde
Buenos Aires, donde he visto
exhibiciones gratuitas de pinturas de
varios artistas cubanos en el Centro
Cultural Recoleta. A cada tanto nos
visitan Silvio Rodríguez, Santiago Feliú
y Pablito Milanés, quienes son muy
queridos y ovacionados por los
argentinos.
Además, he tenido
oportunidad de ver y adquirir libros de
autores cubanos en la Feria del Libro
que tiene lugar solamente en la ciudad
de Buenos Aires durante alrededor de 15
días en el mes de abril de cada año.
Lamentablemente, esa feria no es
itinerante y no viaja a las provincias
nuestras. En cambio en Cuba la Feria
del Libro visita desde Pinar del Río
hasta Guantánamo. Acá, en Argentina,
debieran hacer lo mismo, pues el pueblo
del interior del país no puede viajar
tan lejos.
Ingrid Storgen (Argentina):
Convengamos que a las
ferias en Argentina no tienen cabida los
desocupados, los marginados, esos que no
pueden sostener el mínimo requerimiento
para sobrevivir apenas.
La feria se realiza en Buenos Aires y es
para pocos, realmente, un libro, ¿cuánto
cuesta? imagínate en estos momentos, por
ejemplo en el Chaco, la cantidad de
originarios que están muriendo de
desnutrición y si allí llevaran una
Feria del libro...deberían mejor
llevarles un trozo de pan. Y podemos
trasladar este ejemplo chaqueño a otras
zonas del país y quedaríamos con una
sensación de vacío que nos haría trizas.
Argentina, como todo país capitalista,
aniquila la cultura, la convierte en un
bien para pocos, con ello la vuelve
selectiva, lo mismo pasa con la
televisión y los nuevos "reality shows"
que son una invitación a la
desculturización de un pueblo.
Miguel Sancho Fernández
(Cuba):
El debate de la cultura ha sido un
continuo en la revolución aunque ha
tenido puntos de inflexión, creo que
precisamente estamos en uno de los
momentos en que se ha dado de modo más
amplio, lo cual es lógico por un
problema de acumulación y en
correspondencia con el momento en que
vive el país.
Un proyecto socialista se enmarca antes
que nada en un proyecto de cultura, de
desarrollo de una nueva cultura
desenajenante, de superación del
pensamiento capitalista, la cultura
juega entonces esa doble función: es un
fin del socialismo y a la vez el medio
más efectivo de contrarrestar al
capitalismo.
Por tanto, que se discuta hoy sobre
cultura es un signo de vitalidad también
del proyecto socialista, debatir sobre
la cultura es debatir por la vigencia
del proyecto, debatir por el futuro.
Mi preocupación es porque hay quienes
precisamente no consideran este debate
como una necesitad del todo social
creyendo que solo es una cuestión para
intelectuales, artistas y realizadores.
La
lectura que estamos haciendo de
Globalización y Mercado es como creo que
debe ser, de enfrentamiento, una símbolo
de dominación otra de liberación. Ella
discurre en otros enfrentamientos
mayores "civilización y barbarie" o como
prefería decir Martí entre la "falsa
erudición y la naturaleza", es la lucha
del capitalismo con el otro mundo
posible.
El
mercado no es totalmente negativo,
negativo es el uso que le da el
capitalismo beneficio del capital
elevándolo la única ley suprema,
garante de “libertad” y “justicia”, la
cultura la entendemos esencialmente como
el enfrentamiento a este modelo que a
sido impuesto a fuerza y fuego, pero
también por la manipulación y el
engaño.
Basa
su dominación en la enajenación del
individuo, reduciéndolo por una parte a
la condición de mercancía, y por otro
lado a simples y pasivos consumidores de
vienes y servicios, manipulados por el
«pensamiento único» que oferta el
«shopping center global», como diría el
novel de literatura José Saramago.
Ese
sistema procura transformar al hombre en
un simple autómata donde su capacidad
decisoria ya esté predeterminada, pero
con una interface tan eficaz que se
logra disimular bajo la ilusión de
«libertad» para consumir siempre los
mismos productos.
Contraponer la cultura al mercado es
tomar posición en el enfrentamiento al
capitalismo.
Rafael Cuevas Molina
(Costa Rica):
Uno de los puntos centrales en
todos y cada uno de los mal llamados
Tratados de Libre Comercio entre cada
uno de nuestros países y los EE.UU. son,
precisamente, el de los derechos de
autor, tan preciado para las industrias
culturales y del entretenimiento (aunque
su importancia trasciende estas
industrias) que, constituye uno de los
sistemas globales que más recursos
económicos y financieros movilizan. Para
no ir muy lejos, para los EE.UU., las
entradas por concepto de venta de
películas, música, software para
computadoras, etc.,
constituye uno
de los renglones más altos de ingreso
por concepto de exportaciones.
Por otra parte, sería bueno entender la
mercantilización de la cultura como
parte del proceso general de
transformación en mercancía de todo lo
que el capital toca (valoriza). No
solo la cultura sino absolutamente todo
lo que toca (como Rey Midas
contemporáneo) es transformado en
mercancía por el capital. En ese
sentido, hasta el mismo ser humano y su
sustento material, el cuerpo, es
transformado en mercancía en cuanto es
posible, y un ejemplo de ello está en la
venta de órganos.
Sobre todo, de esto hay mucho de qué
hablar. Dejo por el momento estas
reflexiones aquí.
El desarrollo de la
cultura en Cuba
Cuba se ha destacado históricamente por
tener valores individuales y colectivos
en materia de Cultura y Arte, en las
difíciles realidades del mundo actual,
¿cuáles son las prioridades de su país en
materia de desarrollo cultural?, sobre
todo, sería interesante saber el trabajo
que realizan con las nuevas
generaciones.
¿Tiene el estado cubano diseñadas
políticas para proteger a sus artistas
en su relación con el mercado mundial?
Lillian Álvarez Navarrete (Cuba):
Cuando se habla de protección en el
mundo de hoy, automáticamente se piensa
en dinero y creo que esa asociación de
ideas debe ser cambiada. La protección
al artista comienza con el
reconocimiento de sus derechos como ser
humano, cosa que en Cuba nos parece
normal pero que es un problema en la
mayor parte de los países del sur.
Muchos se asombran de la cantidad de
poetas, músicos, artistas de las artes
plásticas y escritores que tenemos en la
Isla y eso no es casual. Los niveles de
alfabetización, de educación, media y
superior, y de la enseñanza artística
(diseminada por todo el país) juegan un
papel importante para que no se pierda
un talento, para que se desarrollen
todas las capacidades creativas y eso no
tiene nada que ver con el mercado.
Es muy difícil crear políticas y
legislar para un país diferente, con una
política diferente, bloqueado y agredido
constantemente y sometido a todo tipo de
campañas. El mercado mundial en materia
de productos y servicios culturales está
sumamente monopolizado y cada vez se
extiende a más y más esferas: la
publicidad, la comunicación, de manera
que todos los eslabones están bien
engranados, nuestros artistas también
son víctimas de ese sistema excluyente y
muchos, de grandísimo talento no son
difundidos como merecen si no entran por
el "carril" de la distribución de las
grandes corporaciones. Otros, muy pocos,
lo han logrado.
Es imprescindible para nuestros países
crear sistemas de distribución
alternativos que nos permitan
conocernos. Esa es la verdadera
protección a la creación y a la
diversidad cultural y creo que el ALBA
es una oportunidad única.
Ángel Antonio González, de España
plantea que se habla mucho de la
mercantilización de la cultura, pero qué
sin un mercado a través del cual se
distribuyan y comercialicen las obras,
¿cómo concebir la difusión y recepción
de las mismas?
Adriana Vega (Perú):
Desde lo ocurrido en la Cumbre de los
Pueblos Latinoamericanos debemos
plantearnos también un profundo debate
sobre qué es poder y cuál es el poder
que necesitamos y aprender de Cuba que
ha subsistido defendiendo su vida
revolucionaria contra viento y marea.
Opino que la necesidad de otros pueblos
de Nuestra América es lograr dirigentes
que nos amen como ha ocurrido con ellos
y así no intentarán desvalijarnos porque
amor es permitir crecer y ser felices en
libertad verdadera.
Citaré a José Martí cuando en 1873 habló
del afán de Cuba por ser libre y dijo
que la gloria y el triunfo no eran más
que un estímulo al cumplimiento del
deber. Que en la vida práctica de las
ideas, el poder es el respeto a todas
las manifestaciones de la justicia, y la
voluntad firme ante los malos consejos
de la crueldad o del orgullo.
Advirtió que cuando el acatamiento a la
justicia desaparece, el cumplimiento del
deber se desconoce y la infamia envuelve
el triunfo y la gloria, la vida se hace
insensata, odiosa y se reinará con un
poder vicioso.
Prometió maldecir si una República
ahogaba a otra República, cuando un
pueblo libre comprimiera las libertades
de otro pueblo, o cuando una nación
subyugara y sometiera a la que intentaba
probar que quería serlo.
Aseguró que si la libertad de la tiranía
era tremenda, la tiranía de la libertad
repugnaba, estremecía, espantaba y no
podía ser fecunda para los pueblos que
tenían la frente manchada de sangre.
La República española —agregaba— debía
limpiar su frente de todas las manchas,
porque no habría tranquilidad ni
seguridad por remordimientos y
opresiones cuando se cometiera la
violación más sencilla o la
incomprensión más pequeña en contra del
deseo popular.
Con estas advertencias, Martí señalaba
para todos los tiempos el significado de
un poder cimentado en la ética y el
entendimiento del Ser Humano, para él el
único monarca coronado que es el pueblo,
el insuperable soberano de la
Humanidad.
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Abel Prieto
Jiménez, Ministro de Cultura |
Abel Prieto:
(Ministro de Cultura de Cuba)
Creo que el problema fundamental que
tenemos hoy en la cultura cubana es la
contradicción entre la enorme explosión
de talento que hay en Cuba en la música,
las artes plásticas, el teatro, la
danza, la literatura, el cine, y la
falta de recursos para la promoción que
padecen nuestras instituciones, teniendo
en cuenta que no hemos salido del
período especial y que el bloqueo se ha
seguido reforzando implacablemente.
Quizá una de las obras mayores de la
Revolución en este campo es el sistema
de enseñanza artística, que cuenta con
más de 60 escuelas en todo el país.
Mantener contra viento y marea la
calidad de esa enseñanza, tan costosa,
es una de nuestras prioridades. Todos
los años se gradúan en esas escuelas
cientos de jóvenes muy talentosos y muy
bien preparados, que exigen, con toda
razón, espacios para la creación y para
la promoción. Te diría que otra
prioridad nuestra es tratar de resolver
hasta donde eso sea posible esa
contradicción y atender a estas
necesidades de los jóvenes creadores.
Otra tiene que ver, por supuesto, con
una población cada vez más educada y
exigente en términos de lectura,
recreación, cultura. Cómo satisfacer
estas demandas, es una pregunta que nos
hacemos todos los días, en medio de las
enormes carencias de nuestras
instituciones. Aspiramos a la mayor
democratización en el campo cultural, a
que la gente reciba cultura dondequiera
que viva (hoy la Feria del libro llega
incluso a municipios montañosos) y que
participe de los procesos culturales. La
conservación del patrimonio es otra
prioridad (mantener abiertos en medio de
la crisis más de 200 museos en todos los
municipios, significa un desafío
enorme). Te recomiendo visites para que
tengas más datos de nuestras prioridades
el sitio
www.cubarte.cult.cu.
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El mercado y la
nación cubana
Cómo
calificar la influencia de la cultura en
la formación de la nación cubana y hasta
qué punto el mercado ha afectado o no
la
esencia nacional
cubana.
Eduardo Torres Cuevas
(Cuba):
La idea de la nación, si bien tiene una
base sólida en los procesos económicos y
sociales, es, desde el inicio, una idea
cultural. El tesoro cubano lo compone su
producción artística y literaria. Cuba
se aprende en los textos de sus poetas,
sus novelistas, cuentistas y, sobre
todo, de aquellos que pensaron a Cuba y
elaboraron, criticaron, reformularon y
dimensionaron la "idea cubana", según
expresión de José de la Luz y Caballero.
Ciertamente el mercado, nacional e
internacional, no dimensionó en su
momento muchos de los elementos
culturales cubanos, reduciéndolos a lo
"que vende", es decir, a folclor y no
siempre auténtico. El mercado es un
hecho; pero el hecho cultural puede y
debe ser pensado, auténtico, creador,
para ser en medio de otros "productos",
un verdadero espacio al constante cambio
de la "idea cubana".
Censura
y mercado internacional
¿Usted podría explicar, en el caso de
Cuba la censura parte del Estado? ¿O se
censura desde el exterior?
¿Tiene acceso la cultura de su país al
mercado internacional?
Abel Prieto
(Ministro de Cultura de Cuba):
Creo que la idea de una “censura”
ejercida por funcionarios o burócratas
contra los artistas cubanos, para
silenciarlos y domesticarlos, solo está
presente en las campañas contra Cuba. La
respuesta a esta imagen pueden darla los
cientos de obras literarias, teatrales,
cinematográficas y de todos los géneros
que se difunden en nuestro país todo el
tiempo y que expresan la más amplia
libertad creadora. Al propio tiempo,
los artistas tienen que participar en la
vida de las instituciones y en sus
decisiones, tienen que protagonizar
realmente la vida cultural. En algunos
lugares, hemos resuelto esto, en otros
todavía nos falta mucho por hacer.
Tenemos burocracia, sí, sin ninguna
duda, y cometemos errores. Desde el
exterior, te diría que más que una
censura tradicional lo que nos llegan
son los efectos irracionales del
bloqueo. Ahora, en vísperas del festival
de cine, hay que recordar cuántos
creadores norteamericanos nos visitaban
en ese evento, a pesar del bloqueo
vigente, y el tipo de intercambio que
logramos en algunas ocasiones, como
cuando aquel llamado “Music Bridge”,
cuando vinieron a Cuba un grupo de
importantes músicos de EE.UU. a componer
e interpretar canciones junto a los
nuestros.
Raquel Carrá
(Cuba):
El poder y
el dinero de las potencias es un peligro
para los pueblos de este mundo. A Cuba
siempre la censuran y todo lo que con
ella tiene relación y esto es parte de
la política de EE.UU., un ejemplo es lo
sucedido a Michael Moore por visitar
vuestro país y filmar. Se censura la
verdad y la dignidad.
Ingrid Storgen
(Argentina):
La idea de que existe censura en Cuba,
además, en este mismo momento está
desacreditada. Estamos participando
en
un
foro abierto, donde cualquiera puede
expresarse, verter su punto de vista
favorable o no al gobierno cubano.
Los estudiantes latinoamericanos que en
sus países no pudieron acceder a carreras
universitarias
por las graves crisis que
viven y hoy ven plasmado su sueño
gracias a Cuba, desacreditan la idea de
censura alguna.
La increíble campaña de alfabetización
mundial comenzada por Cuba, todo ello
nos habla de la ausencia de CENSURA en
un país que limitado por tantas
cuestiones políticas foráneas, tiende
sus manos al mundo e invita a participar
de su espacio a quienes quieran hacerlo.
Porque un gobierno que "censura" no se
detiene a contemplar tanto la situación
de la gente dentro y fuera de su país.
La cultura cubana está presente en todos
los países donde le permiten
desarrollarse, con ello digo que la
censura no viene de Cuba sino del
exterior.
Los artistas cubanos asisten a otros
países, sus obras son admiradas, su
música, sus bailarines, creo que está
muy confusa la pregunta y lo digo con
absoluto respeto pero con la mirada bien
puesta en el verdadero sentido de la
pregunta... |