Año VI
La Habana

24 al 30 de NOVIEMBRE
de 2007

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Alternativas y resistencias al mercado capitalista

La Habana
Fotos: Kaloian (La Jiribilla)

 

El ALBA: un intento de construir un mercado nuestro  

La creación de iniciativas como el proyecto editorial del ALBA es, de algún modo, un intento de construir un mercado nuestro; con otras leyes y funcionamientos. 

James Cockcroft (EE.UU.):

Esta nueva alternativa no valdrá nada si no se relacionara mucho con los de abajo. En mi propia experiencia en el nuevo programa Palabras en Puerta del capítulo venezolano de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, he notado una posibilidad de dialogar y aprender en encuentros entre gente de los barrios urbanos e intelectuales. Así debe ser con nuestros autores, artistas, músicos, y todos los artistas y sus obras libros, bailes, conciertos, teatro, etcétera. 

Manuel Salvador Espinoza:
(coordinador de la Carrera de Relaciones Internacionales UNICIT, Nicaragua)

Considero, que la construcción de un mercado regional, consolidaría muchos pilares económicos a lo interno de nuestros países, los cuales son necesarios para contrarrestar la fuerza de atracción de los mercados capitalistas y su capacidad de generación de sectores influyentes en la política interna de nuestras naciones.

El temor, que la empresa privada genera y propaga, utilizando el eje del cierre del mercado norteamericano a muchos de nuestros productos, se ha convertido en una soga a control remoto, que ata nuestra capacidad productiva y comercializadora a una sola dirección.  No importa si nuestra producción esta condenada a venderse al precio que ellos imponen. No importa si sus productos agrícolas son subsidiados. No importa si la inexistencia de programas de financiamiento al pequeño y mediano productor son inexistentes y los que existen son mortales para aquel que intente utilizarlos. No importa nada.  La política de gravedad en torno al mercado norteamericano no contempla disminuir su fuerza de atracción, al contrario se esfuerza por aumentar dicha capacidad.

Creo que la cultura de mercado, que se debe propiciar en el marco del ALBA, debe tener como fundamentos morales todas aquellas percepciones de rechazo que poseemos sobre el modelo de mercado capitalista. Nuestro accionar debe ser coherente con lo que se desea construir y con lo que se desea competir. 

Tania García (Cuba):

El ALBA representa una filosofía totalmente contraria a la que ha primado en las relaciones entre los Países Capitalistas Desarrollados y los subdesarrollados y eso se constata en la historia del continente. El mercado es una relación social y contrapone poderes y en esa confrontación  los grandes capitales han sometido a las pequeñas economías, desarrolladas desde siglos de dominación. El ALBA puede contraponer ese predominio aunando todas las fuerzas del continente, un mercado de los pueblos y para los pueblos y donde el espíritu de la cooperación y respaldo a los que más ayuda necesiten y en beneficio de los pueblos sea la prioridad. Eso sería una concepción cultural de desarrollo a escala regional basada en la unidad, respetuosa de las identidades nacionales. 

Ramiro Roldán (Cuba):

No es la creación de un mercado nuevo, es la creación de una vía de divulgación de nuestra cultura imposibilitada muchas veces de alcanzar el nivel de visibilidad que le corresponde.

No solo el proyecto editorial del ALBA sino el ALBA en sí es una iniciativa varada en una perspectiva completamente contrapuesta a las leyes del mercado capitalista. En el caso del proyecto editorial es una forma de apoyar a la divulgación del conocimiento y la creación intelectual de nuestros países que han estado en sentido general tan minimizados en los medios de comunicaciones internacionales, dominados por grandes transnacionales y con muy poco acceso por parte de los sectores de la población más necesitados. De hecho esta constituyendo ya una vía más de poner al alcance de todos la rica y amplia producción cultural. 


Los jóvenes en el centro del debate  


¿Cómo enfrentamos los jóvenes la disyuntiva cultura versus mercado?

¿Cuánto nos preocupa desmontar los mecanismos de dominación que también pasan por la hegemonía de la cultura del mercado?

¿Qué influencias tienen los medios de comunicación en los jóvenes?

¿Cómo nos prepara la educación para enfrentar esos desafíos en esta era de las nuevas tecnologías?  

¿Hasta dónde esto, es una responsabilidad individual, institucional o colectiva? 


Tamara Roselló Reina:
(Directora de la revista Alma Máter)

Los jóvenes son un blanco fundamental de esas dinámicas del mercado. La publicidad tiene bien definida los perfiles de ese segmento de usurarios y los bombardea constantemente. Los medios de comunicación han movido sus funciones sociales, para jerarquizar una por encima de todas, la del entretenimiento, con un aparato industrial diseñado para enajenar y desmovilizar en tiempos en los que urge integrarse.

Los jóvenes que tienen acceso a Internet muchas veces se enredan solo en aquellos sitios para chatear o hacer nuevos amigos. Y no está mal, porque esa es una potencialidad de las nuevas tecnologías, pero más allá de hacer amigos, los medios nos tienen que servir para conectarnos, para emprender proyectos comunes, y alternativas que alcen nuestras culturas por encima de las ofertas y demandas del mercado.

La vida es tan acelerada que no nos da tiempo para sentarnos a desmontar lo que sucede a nuestro alrededor y poder  decidir cómo incidimos en nuestra formación, en nuestros destinos. Tener una educación y una comunicación que favorezcan el pensamiento y la recepción crítica es una responsabilidad de todos, de las instituciones que norman políticas y modos de hacer, de los medios que narran a su modo la realidad e intentan manipular de maneras cada vez más sutiles. Pero sobre todo nos asiste a los jóvenes una parte importante de esa responsabilidad, que no puede quedar para mañana.

Hay asuntos que podemos cambiar ya. ¿Por qué reducimos nuestro idioma a símbolos y frases hechas, por qué evitamos su uso cuando escribimos correos o chateamos? ¿Por qué no le damos la voz a otros que no pueden o no saben cómo contarse? Narremos nuestro tiempo, propongamos ese futuro en el que la cultura sea más que un tema pendiente y desplace de una vez y para siempre al mercado.

No creo que la misión final de la cultura sea desplazar de una vez y por todas al mercado, me parece que más bien debe haber una simbiosis en la que uno se complemente con el otro, partiendo de la realidad que hoy se vive en cualquier país del mundo. Claro, siempre desde la posición que nunca puede ser el mercado el factor determinante de la cultura porque en todo caso estaríamos prostituyendo nuestra identidad. Lo que pasa es que los jóvenes se enfrentan a una realidad un tanto complicada. Las nuevas generaciones cuando entran al denominado "mundo cultural" se enfrentan a determinado obstáculo que hacen que tengan que asumir determinadas posiciones, lo cual como es lógico varía del sistema capitalista al socialista pero que no hace que este último esté ajeno a la realidad. Y esto se complica mucho más cuando la propuesta parte de la defensa de lo autóctono. El reto está en no convertirse en un burdo instrumento del mercado, cuyas leyes pueden trasformar lo más puro en lo más superficial. Creo que la idea está en que los jóvenes tengan la oportunidad de presentar propuestas culturales que respondan a sus propios principios y no a los que imponen el mercado, pero sin obviar las pautas que este marca, si no entraríamos en una contradicción casi que filosófica, y que a veces se puede resolver muy fácilmente en este plano pero en la realidad objetiva es un tanto diferente.

Por otro lado, coincido en cuanto al papel que deben jugar los medios de comunicación, y la política que estos pueden mantener con respecto a propuesta juveniles. Lo que pasa es que también estos se encuentran en la disyuntiva de responder en un determinado momento al Mercado, lo cual se ve de forma más marcada en el capitalismo, pero que tampoco escapa de la sociedad socialista.

Ahora bien, ¿si los jóvenes defienden propuestas culturales que van en contra de las propuestas defendidas por el mercado, acaso se estarían formando propuestas contraculturales? 

Michael Ortega:
(Young Socialists-United States, California)

Saludos revolucionarios a todos de parte de los delegados de la Juventud Socialista de los EE.UU. Estando aquí en el Congreso Latinoamericano de Estudiantes, hemos podido decir la verdad acerca de las luchas sociales adentro de los EE.UU.  Muchos creen que la cultura allí es una en la que no se puede hablar en contra del gobierno ni de los gobernantes, una llena de individualismo, una sin solidaridad. Pero estamos presentes como un ejemplo de que hay resistencia adentro de las entrañas de la bestia.  Aunque los gobernantes sí dominan la cultura con su ideología imperialista, hemos visto resistencia en contra de las injusticias que la clase capitalista hace adentro del país. Cuando regresemos del CLAE vamos a seguir luchando, compartiendo lo que hemos aprendido de las batallas latinoamericanas. Vamos a estar abriendo puertas al pueblo norteamericano, a las experiencias de las luchas en América Latina para que podamos aprender de ellos, para adelantar la revolución social en nuestro país. 

Fernando L. Rojas (desde Quito):

Me interesa mucho la pregunta referida al papel de la educación. Estamos próximos a los 90 años de la Reforma de Córdoba, que marcó un hito en la actividad del movimiento estudiantil y coincidentemente, el próximo año, se recordarán los aniversarios del Mayo Francés y la matanza de Tlatelolco. Las instituciones educativas en América Latina están en una situación muy difícil, de igual forma la educación a otros niveles. Una propuesta transformadora y revolucionaria teniendo en cuenta la coyuntura internacional y su incidencia en la desmovilización de algunos jóvenes situaría las instituciones educativas como uno de los centros de cambio. Para ello, retomar el debate en temas como la Autonomía Universitaria es trascendental.

En el caso de Cuba, creo que los jóvenes tienen una gran potencialidad. Podemos construir la sociedad cubana educados en un código de valores muy ajustados a lo que ocurre hoy. Con nuestros padres es diferente —es natural que lo sea— muchos se formaron en una realidad diferente y responder a las problemáticas de los 90 les impone un gran reto. Considero que debemos ser cada vez más activos. Se demuestra cada vez más que la educación no es una responsabilidad única de las instituciones, es necesario sentirnos parte y estimular y practicar alternativas educativas comunitarias, responsabilizarnos con la intervención en los escenarios educativos, entre otros.

De igual forma, es vital seguir trabajando en el componente académico e investigativo de nuestra educación, es esa una de las mejores formas de educar en valores. El conocimiento es un camino a la libertad y para ello, la escuela ha de ser un arma. 



Ambrosio Fornet y el Dr. Eduardo Torres Cuevas, Director de la Biblioteca Nacional José Martí

Dr. Eduardo Torres Cuevas (Cuba):

Ante todo, creo que la primera pregunta es la que todo joven debe hacerse, pero, para ello, debe comenzar a estudiar los mecanismos del mercado y su reducción de los espacios políticos y espirituales de la cultura. El mercado "vende" una cultura, o anticultura, de mercado. Este es un importante mecanismo de dominación y debe ser más que denunciado, estudiado y desmontado en todas las formas posibles. Los medios de comunicación han instaurado un nuevo tipo de dictadura, un nuevo tipo de censura. Son los grandes dictadores porque, en un lenguaje simple, dictan normas de conductas, ideas. Su discurso es necesario someterlo a crítica y son los jóvenes los que deben defender su derecho a pensar y no a imitar. 

Lilliam Álvarez (Cuba):

Creo que el problema de los jóvenes es uno de los más importantes que pueda discutirse. Son ellos los más susceptibles a los mensajes con que nos bombardean a diario, los más directos y los más indirectos, los que llegan a través de la recepción de productos culturales diseñados para formar consumidores y que transmiten las aspiraciones y los modos de vida necesarios para las ventas.

Es un imperativo hacer lo posible y lo imposible por desmontar esos mecanismos de manipulación de las mentes de nuestros jóvenes y formar una conciencia crítica acerca de esto. Esto es una responsabilidad a mi juicio individual, institucional y colectiva; es una responsabilidad como padres, como creadores, como promotores y es una responsabilidad pública poner límites a esa invasión de todos los espacios públicos por parte de la publicidad y poner límites a la presencia foránea y consumista en los medios de comunicación.

Las nuevas tecnologías nos brindan magníficas herramientas, pueden ser utilizadas para bien o para mal. Además, no podemos olvidar que cuando hablamos de, por ejemplo, el acceso a Internet, estamos hablando del 15% de la población mundial y quedan también en el otro 80% problemas gravísimos que resolver.




Iroel Sánchez, Presidente del Instituto Cubano del Libro

Desgaste de la hegemonía del mercado 

¿El llamado Waterloo ideológico al que hizo referencia Fidel en su reciente reflexión, expresa alguna relación entre Cultura y Mercado?

Iroel Sánchez
(
Presidente del Instituto Cubano del Libro):

En mi opinión, el desgaste de la hegemonía del mercado como solución para los graves problemas de América Latina y la expresión emergente de una cultura descolonizadora fueron las que chocaron en Santiago de Chile. El Waterloo ideológico al que se refiere Fidel es también una victoria cultural de los pueblos latinomericanos.


Dignidad y mercado 


Montserrat Ponsa i tarrés:
(Activista cultural, social, defensora de los derechos de los hombres y los pueblos)

Me preocupa el tema dignidad. En un mundo abocado al desastre, donde solo prima el mercado, el dinero, el ser el primero a costa de pisotear no importa quién, creo que deberíamos revalorizar el tema dignidad: en la escuela, en la cultura, en la familia, en el trabajo, en la calle.

Vosotros, diestros en el tema educación, primordial para reflotar una sociedad enfermiza, ¿cómo aplicaríais el tema dignidad, "asignatura" obviada, desconocida, único paliativo para salvar a una sociedad que se derrumba? 

Rosmelia Yamilet Lozano (Venezuela):

Sí, realmente es un término que tiene que revalorizarse, al ser humano, en todas sus expresiones, se le está haciendo mucho daño. Cuando se violan los derechos humanos, cuando millones de niños padecen de hambre, enfermedades, maltrato; cuando hay familias desasistidas y divorciadas de las escuelas; cuando vemos escuelas conducidas por docentes que se han formado en un mundo mercantilista que cumplen sus funciones para cubrir sus necesidades económicas, etc. mientras esto ocurre, el hombre del mañana se deforma. Gracias a Dios, contamos con excepciones como el gobierno de Cuba que se ha preocupado por humanizar las universidades, sensibilizando al ser humano a través de la prioridad que le da a los niños, a la familia, teniendo como resultado los grandes éxitos alcanzados hasta el momento. En Venezuela, nuestro gobierno trabaja arduamente por profundizar la revalorización del ser humano, en busca de darle la mayor suma de felicidad posible. Con programas de gobierno totalmente humanizados y profundamente orientados por una ética socialista. En Cuba se puede hablar de Dignidad; en Venezuela, sentimos —y lo expresamos al mundo—, que la dignidad del ser humano está siendo reconocida y respetada. 

Ingrid Storgen (Argentina):

La dignidad va de la mano con la cultura, el irrespeto hacia los pueblos originarios a los que en los países capitalistas se les obliga a aprender el idioma español, adaptarse a las costumbres occidentales, arrasando con su pasado son la demostración palpable que las leyes del capitalismo están abocadas a asesinar la cultura en todas sus formas.

Por suerte, en estos momentos, hay pueblos que la están reivindicando y esos pueblos están abriendo paso a la esperanza que creíamos perdida para siempre y es un deber moral que tenemos los revolucionarios del mundo con esos pueblos, el colaborar para que su proyecto se plasme en una realidad permanente.

No es casual que, justamente sobre esos pueblos, tenga sus ojos puestos el monstruo imperialista, considerándolos "eje del mal latinoamericano"

Sin cultura, estimo, no puede existir dignidad, sin derecho a la cultura no habrá liberación y la penetración ideológica lo sabe, por eso emplea tantos millones de dólares anuales para el extermino que está llevando a cabo diariamente.

Dr. Rubén Zardoya Laureda (Cuba):

En efecto, el capitalismo tiende a convertir en mercancía todos los valores materiales y espirituales producidos por la humanidad. Todo se compra y se vende, todo se mide y tasa con arreglo a consideraciones de costo y beneficios. No escapa a ello la dignidad. Tan acosada se encuentra por una parte, por instintos que nos emparientan con el mundo animal y son exacerbados artificialmente y, por otra por reflejos condicionados sembrados por los poderes hegemónicos, que hoy parecería más bien un objeto de burla y conmiseración.

Pero no es posible hacer desaparecer la dignidad del pecho y la inteligencia de los seres humanos, como no es posible hacer desaparecer el sentimiento de justicia. Precisamente, lo que nos hace seres humanos son los valores, en particular, valores como la dignidad y la justicia.

En los marcos del sistema de compra-venta de todos los valores, la dignidad solo puede constituir una actitud heroica por ser el producto de una resistencia consciente. 

No hay otra forma de educar valores como la dignidad y la justicia que practicarlos, que crear las condiciones necesarias para que puedan ser practicados. Esto solo es posible si logramos sustraer a los seres humanos de las trampas que le tiende el mercado, es decir, si logramos trascender el capitalismo, como modo de producción y apropiación de valores materiales y espirituales. Claro que ello puede procurarse en pequeños espacios un hombre o una mujer, una familia, una escuela, un gremio, una comunidad pero es posible también hacerlo a escala de toda una sociedad. En ese empeño anda Cuba.

No otra cosa ha procurado la Revolución Cubana que dignificar la vida del pueblo. No ha tenido otro horizonte el proceso de nacionalización de la riqueza social, la creación de un sólido sistema de salud y el cultivo de la inteligencia y de los sentimientos. No ha sido un camino llano y libre de obstáculos, ha sido en cambio un camino digno de ser recorrido. 

Marilia Guimaraes (Brasil):

Cuba ha sido el aliciente y la esperanza de todos nosotros, preocupados en cambiar para mejor este mundo que hoy vivimos. La Revolución Cubana fue centrada en la cultura, en los valores del pueblo. Este es el secreto de su integridad y dignidad. Fidel es cubano, tiene valores patrios muy arraigados, sus compañeros de lucha aliados al pueblo, aman su isla por encima de todas las convenciones.

 

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2007.
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