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La cultura rebasa el margen de la
intelectualidad, el arte y la academia
para extenderse a todas las expresiones
que distinguen a un pueblo. En ella se
anclan las identidades nacionales, las
costumbres y las corrientes de
pensamiento, un irremplazable eslabón de
cohesión en una sociedad. El mundo de
hoy es un espacio ideal para el diálogo
y el encuentro de culturas, para el
intercambio y la comprensión del otro
como nunca antes en la historia de la
humanidad. Sin embargo, bajo el
imperante del mercado, continúa la
nociva tendencia de reemplazar la
diversidad por una manera de pensar
estandarizada según los dictados de la
oferta y la demanda.
A
estos problemas y sus posibles
soluciones se dedicó el Foro Interactivo
Cultura y Mercado, organizado por La
Casa de las Américas, la revista de
cultura cubana La Jiribilla y la
Red de redes En defensa de la Humanidad,
que se desarrolló por dos horas el
viernes 16 de noviembre.
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El
encuentro transcurrió en el Salón
Conrado Benítez del Ministerio de
Relaciones Exteriores de Cuba, y en él
participaron destacadas personalidades
de la cultura cubana como el ministro de
Cultura Abel Prieto, el ensayista
Ambrosio Fornet, los investigadores
Aurelio Alonso, Juan Luis Martín Chávez,
Lillian Álvarez Navarrete y Tania
García; Eduardo Torres-Cuevas, director
de la Biblioteca Nacional; Rubén Zardoya,
rector de la Universidad de La Habana;
Iroel Sánchez, presidente del Instituto
Cubano del Libro; Laura Vilar, directora
del Centro de Investigaciones de la
Música Cubana; Roberto Smith,
vicepresidente del ICAIC, y Rolando
González Patricio, director del Centro
de Investigaciones de la Cultura Cubana
Juan Marinello, entre otros. A través
del sitio
http://forosjiribilla.cubaminrex.cu
también participaron on-line
prestigiosas figuras internacionales
como James Cockroft, de EE.UU.; Carlo
Frabetti, de Italia; Keith Ellis, de
Jamaica, y Marilia Guimaraes, de Brasil.
Los
intelectuales y escritores respondieron
preguntas sobre el tema de la cultura y
su relación con el mercado enviadas por
más de 80 usuarios activos de 41 países.
La participación en el Foro no se limitó
a la dinámica de preguntas y respuestas,
sino que hubo lugar para la polémica y
las reflexiones tanto desde Cuba como
del exterior.
“El
mercado no es el escenario idóneo para
la preservación y difusión de todas las
expresiones culturales —responde Lillian
Álvarez a uno de los puntos más
debatidos del Foro—, y aunque es uno de
ellos, no es ni debe ser el único en el
que pueden darse estas a conocer. Tal y
como está hoy en día diseñado, el acceso
a las obras creativas depende de la
capacidad de pago del individuo y el
creador depende de la capacidad de su
obra para generar ingresos. Este sistema
es excluyente e injusto y arruina la
diversidad cultural.”
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La colonización cultural, que ya fue
debatida largamente en el Foro "Caliban
ante la globalización", tiene en el
mercado su principal herramienta de
control y funciona a través de un
sostenido proceso de aniquilación de la
identidad cultural que a su vez socava
la identidad nacional, ya que, como
afirma Eduardo Torres-Cuevas en una de
sus intervenciones: "La idea de la
nación, si bien tiene una base sólida en
los procesos económicos y sociales, es,
desde el inicio, una idea cultural”.
El desarrollo de las industrias
culturales con su parcializada visión
del arte y del entretenimiento son un
terreno de contención para las
sociedades del llamado Tercer Mundo que
tratan de hacerse un espacio propio en
un mundo dominado por otros, como
observa la investigadora Lillian Álvarez
en otro de sus mensajes: “Con los
vientos que soplan desde la OMC y todas
las variantes posteriores de TLC, los
productos y servicios culturales y la
llamada ‘propiedad intelectual’ han
pasado a ser un rubro más en los
compromisos de liberalización del
comercio que adquieren los países
miembros, y los estados han quedado
francamente limitados en el ejercicio de
su soberanía. Tal es el esquema que
pretende imponer el neoliberalismo a
escala mundial. Bajo esta óptica de
igualdad entre desiguales, solo se
benefician aquellos países exportadores
de este tipo de productos y servicios”.
El conocimiento académico mercantilizado
y privatizado es un paso más hacia el
control de las formas de pensamiento,
que ha llegado al punto en que muchas
universidades extranjeras instalan
sucursales en países latinoamericanos
para la educación de sus profesionales.
Rolando González Patricio opina al
respecto: “El interés público y la
riqueza cultural de nuestros pueblos
requieren, a partir de sus propias
necesidades, de agendas académicas que
no respondan únicamente a intereses
mercantiles generalmente foráneos, y
enfiladas a conocernos mejor. Esto
incluye darnos a conocer por nosotros
mismos, desde nuestras propias miradas”.
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Muchas preguntas giraron en torno a Cuba
y sus métodos para proteger y promover
sus expresiones culturales en
condiciones especiales. En estas
discusiones se hizo evidente lo esencial
del apoyo gubernamental para implementar
políticas que den prioridad a la cultura
autóctona y logren el balance necesario
entre su conservación y la realidad
ineludible del mercado mundial.
Sobre
la importancia del tema para la realidad
nacional, Miguel Sancho Fernández
escribió: “Un proyecto socialista se
enmarca antes que nada en un proyecto de
cultura, de desarrollo de una nueva
cultura desenajenante, de superación del
pensamiento capitalista. La cultura
juega entonces esa doble función: es un
fin del socialismo y a la vez el medio
más efectivo de contrarrestar al
capitalismo. Por tanto, que se discuta
hoy sobre cultura es un signo de
vitalidad también del proyecto
socialista, debatir sobre la cultura es
debatir por la vigencia del proyecto,
debatir por el futuro”.
Se
discutieron, además, temas tan diversos
como la disyuntiva de vender y crear con
calidad, el cine, las artes plásticas,
los proyectos editoriales del ALBA, la
relación entre cultura y política, entre
muchos otros. De estos se beneficiaron
también los 712 visitantes silenciosos y
277 miembros inscritos que siguieron el
desarrollo del Foro en sus dos horas de
actividad, a los que se sumó in situ
el ministro de Relaciones Exteriores de
Cuba, Felipe Pérez Roque, quien
intercambió con los presentes sobre
temas de actualidad.
La
Jiribilla
brinda a sus lectores una selección
temática de las reflexiones generadas
por el Foro Interactivo
Cultura y Mercado, matizada por un
dossier en el que se
analiza con profundidad fenómenos clave
para entender las complejas relaciones
entre economía y cultura en el ámbito
internacional, como las ya mencionadas
industrias culturales, los medios de
comunicación y los sistemas
editoriales, entre otros.
Por
último, se anuncia un próximo Foro que
transcurrirá en el mes de enero, como
parte de los Capítulos cubano y
venezolano En Defensa de la Humanidad,
en el que se discutirá en torno al
desempeño de los medios de comunicación
en las sociedades del siglo XXI. |