Lo cubano de siempre
Eduardo Roca Salazár (Choco)

La obra de Flora se inserta en lo más genuino de la cubanía. Todas sus obras tienen símbolos del "ser cubano", desde las palmas, el mar, el verdor de nuestros campos hasta esos coladores emblemáticos de café, que tanto se usaron y se usan todavía en nuestro país, o en los propios ciclones que cada año nos estremecen con un colazo. Creo que ese es uno de los valores fundamentales de su obra, presentar lo cubano de siempre, porque está allí no solo lo autóctono de nuestro tiempo sino de los siglos pasados, casi siempre mezclado con lo chino.

Sobre esta incursión suya en la escultura pienso que es un paso que hemos dado casi todos los de nuestra generación. Ya lo había hecho Nelson, también Oliva, e incluso yo mismo. Pienso que eso es una demostración de que nuestra generación no tiene límites, que cuando pueda parecer que por el tiempo nos agotamos, pues renacemos en una nueva manifestación artística, que si bien tiene nuestro cuño, se inserta en lo más actual de la plástica cubana. Creo que es una muestra de que la generación de los 70 sigue viva y dando todavía de qué hablar.