|
Socarronamente Humberto Arenal sonríe.
Le acabo de decir que él puede ser
protagonista del son de Eliades Ochoa
“Estoy como nunca”. Asiente y sus ojos
brillan. En las últimas semanas incluso
su magra figura ha cogido unas cuantas
libras, y su tez anda más rosada.
Cuando este jueves 14, día del amor,
recibió su Premio Nacional de
Literatura mirará hacia adelante y
atrás con esa mirada inquisidora, en
apariencias tranquila, que lo
caracteriza.
Le
pregunté qué significado tiene esta
Feria para él y su respuesta no se hizo
esperar: “Muy especial, por supuesto,
por el hecho innegable de que me hayan
otorgado unánimemente, un jurado de
siete escritores, el Premio Nacional de
Literatura 2007. Sin duda, me produce un
genuino placer, por fin, haberlo
obtenido. Y me digo filosóficamente ese
viejo refrán: Nunca es tarde si la dicha
es buena”.
Y
sobre los libros suyos que se pondrán a
disposición del público me comenta: “La
Editorial Letras Cubanas presentará el
día 21 a las 2 de la tarde en la Sala
Alejo Carpentier, una versión
pulcramente corregida y aumentada de mi
novela ¿Quién mató a Iván Ivánovich?,
publicada hace más de 10 años por la
Editorial Unión. Es una de mis novelas
preferidas. Ojalá el público lector
piense lo mismo que yo. También iba a
ser publicado mi primer poemario La
vida en tres tiempos por la
editorial Unión, pero reconozco que lo
presenté algo tardío y no pudo estar a
tiempo para esta feria. Lo siento mucho.
Supongo que no tenga que esperar un año
para verlo publicado”.
Pero
si en fecha tan especial Humberto
recibió su premio, no puede dejar de
hablar de un sentimiento que ha signado
toda su vida: “El amor de pareja, ah,
el amor de pareja... Dicho así parece
casi una utopía. Para mí ha sido muchas
cosas. Un matrimonio que murió por el
tedio. Una amante que fue casi la pareja
ideal. Otro matrimonio que prometía lo
imposible, algunas mujeres que deseché
porque buscaban la seguridad.
Actualmente y desde hace muchos años
digo que me sería difícil vivir sin mi
pareja. Hemos sabido renovarnos. He ahí
el misterio”.
Con
sus plenos 85 años, Arenal subraya:
“Aunque los cínicos digan que no, el
verdadero amor es un misterio. Lo otro,
lo fácil, no es más que una imitación
que no vale la pena.” |