Año VI
La Habana

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Alzar la voz

Inés María Martiatu • La Habana

 
Eres bella siendo tú, ébano en flor, negra luz
Eres bella siendo tú, cuerpo no es tu única virtud.
Eres bella siendo tú ébano en flor, negra luz
Eres bella siendo tú, inteligencia es tu virtud.

                                              
                                             Las Krudas


Cantaban  de pie, en el escenario del teatro Mariana Grajales, un grupo de mujeres de todas las edades. “Eres bella siendo tú, inteligencia es tu virtud”. Mientras en la sala repleta un público entusiasta las secundaba en una vibrante demostración que  unía a todos. En el escenario, la bandera cubana ondeaba en las manos de algunas de las participantes. Era el final del concierto para terminar el evento “Alzar la voz”  organizado por la poeta y promotora Carmen González con el auspicio de la Agencia Cubana de Rap.

El proyecto “Alzar la voz” agrupa  las mujeres que  cultivan el Rap, junto a poetas, escritoras, psicólogas, sociólogas y otras profesionales y mujeres en general que apoyen las acciones del Hip Hop en beneficio de la comunidad. Ellas estudian y discuten los temas que les atañen, ayudan a la solución de ciertas actitudes y situaciones conflictivas o desventajosas y sobre todo a la superación cultural de las raperas. “Alzar  la voz” propicia, por supuesto, espacio para encuentros y conciertos en que las raperas se puedan manifestar. Su objetivo es que  se escuche cada vez más alta y clara la voz  de estas mujeres.

…“resistiendo como gorda, como negra, como guerrillera.” “Yo soy mujer”, “Eres bella siendo tú,” “Mi piel oscura”… estos y otros versos son los reclamos de  mujeres que cantan,  las raperas, esas nuevas voces que han surgido dentro del Movimiento de Hip Hop cubano.  Ellas  han irrumpido con un nuevo e insólito discurso en el panorama no ya del Hip Hop, sino de toda la cacionística cubana.

Es notable la ausencia de un discurso verdaderamente femenino a lo largo de toda la tradición de la canción popular cubana

La mujer en la trova tradicional se destaca sobre todo como intérprete de  canciones compuestas por sus  colegas masculinos. En este caso tenemos a María Teresa Vera. Esta mujer  mulata y conocida como lesbiana,  es el ejemplo más  notable. En las canciones que compuso y dio a conocer no se puede observar la marca genérica ni racial en ninguna de sus letras, ni mucho menos la menor alusión a su condición lésbica. Esto último se entiende por los prejuicios de la época ante la diversidad sexual. Esas canciones bien podían haber sido escritas por hombres blancos heterosexuales.

Este patrón se  mantiene en la llamada trova intermedia en que podemos poner el ejemplo cimero de Isolina Carrillo. Una gran compositora también mujer y negra  recordamos de ella canciones como “Dos  gardenias”, ella  no expresa en sus obras  rasgos que la identifiquen como mujer ni como negra.

En el movimiento del feeling autoras como Tania Castellanos, mulata o Marta Valdés, blanca y otras, mantienen esa adhesión a un discurso  en que no se denota la voz de la mujer específicamente.

Igual pasa en la Nueva Trova. En esta etapa, la mujer participó decididamente en las grandes transformaciones  ocurridas en todos los aspectos de la vida social y cultural de la nación, sin embargo, las  compositoras no se atreven a expresar sus vivencias en un discurso autobiográfico que les sea propio y que hubiera servido como testimonio de una época. Son los compositores hombres los que una vez más  logran reflejar en sus canciones todo este mundo cambiante para la mujer cubana. “María del Carmen”, de Noel  Nicola nos ofrece esa imagen necesaria de la mujer presente en todos los campos de la vida a partir de los años 60 del pasado siglo.  La  mujer trabajadora y que asume una nueva estética y una nueva ética más libre y desprejuiciada a la hora de asumir su independencia, su participación  en el proyecto social que se gesta e incluso en el amor. La encontramos compañera, trabajadora, activa, “limpia  de ser virgen” como expresa Nicola en su texto.

Solamente Sara González se atreve con un son “Qué dice usted que una mujer” a criticar a los que  aseveran “que la mujer en el sillón luce bien” como adorno pasivo del hogar. Pero la negra permanece invisible.

Es cierto que  algunas nuevas trovadoras contemporáneas comienzan tímidamente a tocar estos temas pero aún no son una fuerza comparada a las cultivadoras del Rap.

El movimiento de Hip Hop  ha abierto un espacio de confrontación  y diálogo con los más importantes temas que atañen a la juventud y a la población negra y mulata en particular. El turismo, la prostitución, la droga, la doble moral, la corrupción, el racismo, el conformismo, son algunos  de los más acuciantes  problemas de  la realidad social cubana de hoy. 

“Y este sujeto revolucionario que discursa sobre tales temas nos lanza una dura reflexión sobre ellos, pero también nos abre un camino transformador, una puerta que nos identifica e involucra en la problemática abordada, instándonos a  participar en la critica, la reflexión y/o la solución del asunto abordado”.[1] 

La mujer rapera no es ajena a ello. Sin embargo es notable su aparición en busca de un espacio en una manifestación musical eminentemente masculina como es el Rap.

Uno de los aspectos más importantes del discurso rapero en general se centra en el tema de la raza que ha tenido una interesante evolución  en la cansionística cubana. En el XIX, se expresa en la guaracha y la canción trovadoresca, en los primeros años del siglo XX aparece en las manifestaciones del movimiento Negrista y Afronegrista, en las obras de Ernesto Lecuona, Eliseo Grenet o Moisés Simmons. En los 60 del siglo XX recobra un nuevo interés en el renacer del Afronegrismo y ahora alcanza su más importante momento en el movimiento de Hip Hop en que aparece con una voluntad trasgresora y desmitificadora.    

…logran emplazar en una perspectiva de lucha social, de cruzada contra dichas expresiones racistas, machistas y neocolonialistas. Esas propuestas son asumidas por todo el movimiento de la cultura hip hop,  desbordando sus espacios y activando el imaginario emancipatorio que comparten muchos otros grupos sociales en nuestro país [2] 

No es raro que el tema de la discriminación racial tenga tan altas connotaciones en el movimiento Hip Hop, ya que es un fenómeno que afecta a la gran mayoría de los integrantes de este movimiento como negros y mestizos. Estos jóvenes a contracorriente muestran el orgullo racial y lo manifiestan con una proyección estética que desafía el rechazo de la cultura hegemónica europeizante con sus peinados, su forma de vestir y las expresiones de una religiosidad afrocubana en la Santería y otras religiones incluso afrocaribeñas cuando algunos asumen las doctrinas rastafaris. Todas ellas con sus signos exteriores en el vestir y el uso de los atributos que los identifican. La mujer ha llevado por supuesto una gran parte de esta especie de cruzada  cultural estética. 

"Es muy duro para nuestra sociedad reconocer que hubo un grupo que se le quedó fuera, que le está devolviendo eso en arte",  […] "No se les puede dar la espalda y decir: es cosa de marginales". [3]  

Después de tanto silencio como vimos en el devenir de la historia de la canción popular esta irrupción de las voces de las mujeres negras en el Rap cubano constituye una verdadera eclosión sin precedentes aún comparada con otras manifestaciones artísticas o culturales. En sus  obras ellas  dialogan con diferentes temas  del imaginario, de la cotidianeidad y de la lucha contra la discriminación racial y la opresión patriarcal. El diapasón en que se mueven se hace  inmensamente rico. Para ellas la familia, la maternidad, el amor, la reivindicación de su propia belleza, las relaciones intersexos, la lucha contra la violencia en todas sus formas, la defensa de la diversidad, incluyendo el discurso lésbico, la impugnación de ciertos comportamientos burocráticos y una lista interminable de otros aspectos no les son ajenos. Muchas raperas muestran su voluntad trasgresora a través de los nombres con que se llaman a sí mismas y  en las letras de  su discurso. Hay en ello una voluntad de resemantizar ciertas expresiones y de insertarse en un universo simbólico propio. Aspecto  característico de la cultura Hip Hop. Atómicas, Doble esencia, La negra del momento, Las Krudas, La positiva, Unión perfecta, son ejemplos de esa expresividad. 

 

"El primer reto de la mujer dentro del hip hop ha sido enfrentarse a una sociedad machista y patriarcal, que le dio un rol incluso dentro de la marginalidad",[..]  "No todas las mujeres se atreven a subirse a una tarima (escenario) a rapear, porque la construcción social dice que el hip hop es algo violento, de hombres, Sin embargo algunas han desafiado los prejuicios y son reconocidas dentro del movimiento.”[4]  

Si buscáramos una sola palabra para definir el signo de este discurso rico en connotaciones de todo tipo creo que con Roberto Zurbano seleccionaría el término emancipatorio  en todas  sus acepciones posibles. 

“Respuestas” es el título de un disco, una importante compilación de los trabajos de raperas cubanas y creo que respuestas  son las que están ofreciendo estas creadoras con su nuevo discurso en estos últimos años. 

A la invisibilidad, al silencio, al conformismo de mucho tiempo ellas se enfrentan con un discurso valiente y afirmativo. Nos ofrecen sus cartas de presentación como mujeres en  temas como “Soy así”, (La dama), “Entre tú y yo” (Doble esencia) o “Comenzando” (Unión perfecta). Reivindican la belleza negra y la inteligencia  en “Eres bella” o “Gorda” (Las Krudas), su interés en el verdadero papel de la mujer enfrentada a los males sociales que  agobian a toda la comunidad en “Empeño” (Yula y Yuli) o en “La llaman puta” (Magia). 

En el coloquio del  evento “Alzar la voz” escuchamos la ponencia de la poeta Georgina Herrera, “Oriki para las negras viejas de antes” donde  relaciona las traiciones de la oralidad con la cultura Hip Hop, la disertación de la psicóloga Sandra Álvarez “Mujer nueva y contra violencia en la obra cinematográfica de Sara Gómez” en que destaca el legado de la cineasta  en cuanto a su conciencia racial y de género y el trabajo de la que suscribe “Nuevas voces en la cansionística cubana” en que se establece la importancia de la irrupción de un discurso  de género y raza en las obras de las raperas. Pero creo muy significativo el testimonio de Emilia Díaz, madre de raperos, activista y promotora ella misma de importantes proyectos que tienen como centro el Hip Hop en beneficio de la comunidad donde vive. Al final del concierto  en un momento de júbilo las madres y abuelas, entre ellas la madre de Las Krudas subieron al escenario y bailaron y cantaron junto al resto de las raperas. “eres bella siendo tú…..” Me preguntan cómo es que estas mujeres mayores, apoyan el Rap que no es en general del gusto de las personas de anteriores generaciones. Nos interesa a nosotros, me dice un escritor, por el contenido de sus letras y por las connotaciones sociales que tiene como hecho artístico. Pues bien, a esas madres y abuelas les interesa por lo mismo. Por su contenido. Ellas son madres y abuelas de jóvenes que luchan, que padecen  la marginalidad. Ellas se aprestan a luchar a su lado apoyando la cultura Hip Hop, el Rap. No es raro ese hecho. Estas mujeres han sufrido  la opresión patriarcal y  ahora despiertan  y tienen la oportunidad de emprender acciones que las reivindican también a ellas. El Rap les ofrece también una estética y una ética reivindicadora de sus valores, que las ayudan a apartar a sus hijos de conductas autodestructivas. La droga, la prostitución, la violencia doméstica, el mercantilismo y la falta de espiritualidad son algunos de los  temas que  este discurso aborda con valentía. La música ha servido para encauzar las vidas de muchos de estos muchachos y muchachas. 

Son muchos los problemas que  debe afrontar la mujer en la sociedad actual. Son quizá muchos más los que debe afrontar la mujer negra en particular por razones históricas y muchas otras que todos conocemos. Alzándose desde una muy desventajosa posición de subalternidad ellas se aprestan a gritar su verdad y a tomar el mundo. Es sin dudas un discurso  doblemente emancipatorio por su condición de mujeres y de negras en una lúcida y valiente confrontación con muchos más  esquemas que superar y muchas más cadenas que romper. Haciendo historia. Resistiendo.

 

[1] "Se buscan textos invisibles para sonidos hambrientos (siete notas de viaje sobre el Hip Hop cubano en los diez años del Festival  de Rap de La Habana)" en revista Movimiento,  no.3. P.7-8.
[2] Roberto Zurbano, Ob cit. P.7.

[3] Dalia Acosta, “Hip Hop persiste al margen” entrevista a Carmen González, poeta,  investigadora y editora de la revista Movimiento. En VISIONES Inter Press Service, IPS marzo de 2007.

[4]  Dalia Acosta.  Ob. Cit.

                                

 

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