Eres bella siendo tú,
ébano en flor, negra luz
Eres bella siendo tú, cuerpo no es tu
única virtud.
Eres bella siendo tú ébano en flor,
negra luz
Eres bella siendo tú, inteligencia es tu
virtud.
Las Krudas
Cantaban de pie, en el escenario del
teatro Mariana Grajales, un grupo de
mujeres de todas las edades.
“Eres bella siendo tú, inteligencia es
tu virtud”. Mientras en la sala repleta
un público entusiasta las secundaba en
una vibrante demostración que unía a
todos. En el escenario, la bandera
cubana ondeaba en las manos de algunas
de las participantes. Era el final del
concierto para terminar el evento “Alzar
la voz” organizado por la poeta y
promotora Carmen González con el
auspicio de la Agencia Cubana de Rap.
El proyecto “Alzar la voz” agrupa las
mujeres que cultivan el Rap, junto a
poetas, escritoras, psicólogas,
sociólogas y otras profesionales y
mujeres en general que apoyen las
acciones del Hip Hop en beneficio de la
comunidad. Ellas estudian y discuten los
temas que les atañen, ayudan a la
solución de ciertas actitudes y
situaciones conflictivas o desventajosas
y sobre todo a la superación cultural de
las raperas. “Alzar la voz” propicia,
por supuesto, espacio para encuentros y
conciertos en que las raperas se puedan
manifestar. Su objetivo es que se
escuche cada vez más alta y clara la
voz de estas mujeres.
…“resistiendo como gorda, como negra,
como guerrillera.” “Yo soy mujer”, “Eres
bella siendo tú,” “Mi piel oscura”…
estos y otros versos son los reclamos
de mujeres que cantan, las raperas,
esas nuevas voces que han surgido dentro
del Movimiento de Hip Hop cubano.
Ellas han irrumpido con un nuevo e
insólito discurso en el panorama no ya
del Hip Hop, sino de toda la
cacionística cubana.
Es notable la ausencia de un discurso
verdaderamente femenino a lo largo de
toda la tradición de la canción popular
cubana
La mujer en la trova tradicional se
destaca sobre todo como intérprete de
canciones compuestas por sus colegas
masculinos. En este caso tenemos a María
Teresa Vera. Esta mujer mulata
y conocida como lesbiana,
es
el ejemplo más notable. En las
canciones que compuso y dio a conocer no
se puede observar la marca genérica ni
racial en ninguna de sus letras, ni
mucho menos la menor alusión a su
condición lésbica. Esto último se
entiende por los prejuicios de la época
ante la diversidad sexual.
Esas canciones bien podían haber sido
escritas por hombres blancos
heterosexuales.
Este patrón se mantiene en la llamada
trova intermedia en que podemos poner el
ejemplo cimero de Isolina Carrillo. Una
gran compositora también mujer y negra
recordamos de ella canciones como “Dos
gardenias”, ella no expresa en sus
obras rasgos que la identifiquen como
mujer ni como negra.
En el movimiento del feeling autoras
como Tania Castellanos, mulata o Marta
Valdés, blanca y otras, mantienen esa
adhesión a un discurso en que no se
denota la voz de la mujer
específicamente.
Igual pasa en la Nueva Trova. En esta
etapa, la mujer participó decididamente
en las grandes transformaciones
ocurridas en todos los aspectos de la
vida social y cultural de la nación, sin
embargo, las compositoras no se atreven
a expresar sus vivencias en un discurso
autobiográfico que les sea propio y que
hubiera servido como testimonio de una
época. Son los compositores hombres los
que una vez más logran reflejar en sus
canciones todo este mundo cambiante para
la mujer cubana. “María del Carmen”, de
Noel Nicola nos ofrece esa imagen
necesaria de la mujer presente en todos
los campos de la vida a partir de los
años 60 del pasado siglo. La mujer
trabajadora y que asume una nueva
estética y una nueva ética más libre y
desprejuiciada a la hora de asumir su
independencia, su participación en el
proyecto social que se gesta e incluso
en el amor. La encontramos compañera,
trabajadora, activa, “limpia de ser
virgen” como expresa Nicola en su texto.
Solamente Sara González se atreve con un
son “Qué dice usted que una mujer” a
criticar a los que aseveran “que la
mujer en el sillón luce bien” como
adorno pasivo del hogar. Pero la negra
permanece invisible.
Es cierto que algunas nuevas trovadoras
contemporáneas comienzan tímidamente a
tocar estos temas pero aún no son una
fuerza comparada a las cultivadoras del
Rap.
El movimiento de Hip Hop ha abierto un
espacio de confrontación y diálogo con
los más importantes temas que atañen a
la juventud y a la población negra y
mulata en particular.
El turismo, la prostitución, la droga,
la doble moral, la corrupción, el
racismo, el conformismo, son algunos de
los más acuciantes problemas de la
realidad social cubana de hoy.
“Y este sujeto revolucionario que
discursa sobre tales temas nos lanza una
dura reflexión sobre ellos, pero también
nos abre un camino transformador, una
puerta que nos identifica e involucra en
la problemática abordada, instándonos a
participar en la critica, la reflexión
y/o la solución del asunto abordado”.
La mujer rapera no es ajena a ello.
Sin embargo es notable su aparición en
busca de un espacio en una manifestación
musical eminentemente masculina como es
el Rap.
Uno de los aspectos más importantes del
discurso rapero en general se centra en
el tema de la raza que ha tenido una
interesante evolución en la
cansionística cubana. En el XIX, se
expresa en la guaracha y la canción
trovadoresca, en los primeros años del
siglo XX aparece en las manifestaciones
del movimiento Negrista y Afronegrista,
en las obras de Ernesto Lecuona, Eliseo
Grenet o Moisés Simmons. En los 60 del
siglo XX recobra un nuevo interés en el
renacer del Afronegrismo y ahora alcanza
su más importante momento en el
movimiento de Hip Hop en que aparece con
una voluntad trasgresora y
desmitificadora.
…logran emplazar en una perspectiva de
lucha social, de cruzada contra dichas
expresiones racistas, machistas y
neocolonialistas. Esas propuestas son
asumidas por todo el movimiento de la
cultura hip hop, desbordando sus
espacios y activando el imaginario
emancipatorio que comparten muchos otros
grupos sociales en nuestro país
No es raro que el tema de la
discriminación racial tenga tan altas
connotaciones en el movimiento Hip Hop,
ya que es un fenómeno que afecta a la
gran mayoría de los integrantes de este
movimiento como negros y mestizos. Estos
jóvenes a contracorriente muestran el
orgullo racial y lo manifiestan con una
proyección estética que desafía el
rechazo de la cultura hegemónica
europeizante con sus peinados, su forma
de vestir y las expresiones de una
religiosidad afrocubana en la Santería y
otras religiones incluso afrocaribeñas
cuando algunos asumen las doctrinas
rastafaris. Todas ellas con sus signos
exteriores en el vestir y el uso de los
atributos que los identifican. La mujer
ha llevado por supuesto una gran parte
de esta especie de cruzada cultural
estética.
"Es muy duro para nuestra sociedad
reconocer que hubo un grupo que se le
quedó fuera, que le está devolviendo eso
en arte", […] "No se les puede dar la
espalda y decir: es cosa de marginales".
Después de tanto silencio como vimos en
el devenir de la historia de la canción
popular esta irrupción de las voces de
las mujeres negras en el Rap cubano
constituye una verdadera eclosión sin
precedentes aún comparada con otras
manifestaciones artísticas o culturales.
En sus obras ellas dialogan con
diferentes temas del imaginario, de la
cotidianeidad y de la lucha contra la
discriminación racial y la opresión
patriarcal. El diapasón en que se mueven
se hace inmensamente rico. Para ellas
la familia, la maternidad, el amor, la
reivindicación de su propia belleza, las
relaciones intersexos, la lucha contra
la violencia en todas sus formas, la
defensa de la diversidad, incluyendo el
discurso lésbico, la impugnación de
ciertos comportamientos burocráticos y
una lista interminable de otros aspectos
no les son ajenos. Muchas raperas
muestran su voluntad trasgresora a
través de los nombres con que se llaman
a sí mismas y en las letras de su
discurso. Hay en ello una voluntad de
resemantizar ciertas expresiones y de
insertarse en un universo simbólico
propio. Aspecto característico de la
cultura Hip Hop. Atómicas, Doble
esencia, La negra del momento, Las
Krudas, La positiva, Unión perfecta, son
ejemplos de esa expresividad.
"El primer reto de la mujer dentro del
hip hop ha sido enfrentarse a una
sociedad machista y patriarcal, que le
dio un rol incluso dentro de la
marginalidad",[..] "No todas las
mujeres se atreven a subirse a una
tarima (escenario) a rapear, porque la
construcción social dice que el hip hop
es algo violento, de hombres, Sin
embargo algunas han desafiado los
prejuicios y son reconocidas dentro del
movimiento.”
Si buscáramos una sola palabra para
definir el signo de este discurso rico
en connotaciones de todo tipo creo que
con Roberto Zurbano seleccionaría el
término emancipatorio en todas sus
acepciones posibles.
“Respuestas” es el título de un disco,
una importante compilación de los
trabajos de raperas cubanas y creo que
respuestas son las que están ofreciendo
estas creadoras con su nuevo discurso en
estos últimos años.
A la invisibilidad, al silencio, al
conformismo de mucho tiempo ellas se
enfrentan con un discurso valiente y
afirmativo. Nos ofrecen sus cartas de
presentación como mujeres en temas como
“Soy así”, (La dama), “Entre tú y yo”
(Doble esencia) o “Comenzando” (Unión
perfecta). Reivindican la belleza negra
y la inteligencia en “Eres bella” o
“Gorda” (Las Krudas), su interés en el
verdadero papel de la mujer enfrentada a
los males sociales que agobian a toda
la comunidad en “Empeño” (Yula y Yuli) o
en “La llaman puta” (Magia).
En el coloquio del evento “Alzar la
voz” escuchamos la ponencia de la poeta
Georgina Herrera, “Oriki para las negras
viejas de antes” donde relaciona las
traiciones de la oralidad con la cultura
Hip Hop, la disertación de la psicóloga
Sandra Álvarez “Mujer nueva y contra
violencia en la obra cinematográfica de
Sara Gómez” en que destaca el legado de
la cineasta en cuanto a su conciencia
racial y de género y el trabajo de la
que suscribe “Nuevas voces en la
cansionística cubana” en que se
establece la importancia de la irrupción
de un discurso de género y raza en las
obras de las raperas. Pero creo muy
significativo el testimonio de Emilia
Díaz, madre de raperos, activista y
promotora ella misma de importantes
proyectos que tienen como centro el Hip
Hop en beneficio de la comunidad donde
vive. Al final del concierto en un
momento de júbilo las madres y abuelas,
entre ellas la madre de Las Krudas
subieron al escenario y bailaron y
cantaron junto al resto de las raperas.
“eres bella siendo tú…..” Me preguntan
cómo es que estas mujeres mayores,
apoyan el Rap que no es en general del
gusto de las personas de anteriores
generaciones. Nos interesa a nosotros,
me dice un escritor, por el contenido de
sus letras y por las connotaciones
sociales que tiene como hecho artístico.
Pues bien, a esas madres y abuelas les
interesa por lo mismo. Por su contenido.
Ellas son madres y abuelas de jóvenes
que luchan, que padecen la
marginalidad. Ellas se aprestan a luchar
a su lado apoyando la cultura Hip Hop,
el Rap. No es raro ese hecho. Estas
mujeres han sufrido la opresión
patriarcal y ahora despiertan y tienen
la oportunidad de emprender acciones que
las reivindican también a ellas. El Rap
les ofrece también una estética y una
ética reivindicadora de sus valores, que
las ayudan a apartar a sus hijos de
conductas autodestructivas. La droga, la
prostitución, la violencia doméstica, el
mercantilismo y la falta de
espiritualidad son algunos de los temas
que este discurso aborda con valentía.
La música ha servido para encauzar las
vidas de muchos de estos muchachos y
muchachas.
Son muchos los problemas que debe
afrontar la mujer en la sociedad actual.
Son quizá muchos más los que debe
afrontar la mujer negra en particular
por razones históricas y muchas otras
que todos conocemos. Alzándose desde una
muy desventajosa posición de
subalternidad ellas se aprestan a gritar
su verdad y a tomar el mundo. Es sin
dudas un discurso doblemente
emancipatorio por su condición de
mujeres y de negras en una lúcida y
valiente confrontación con muchos más
esquemas que superar y muchas más
cadenas que romper. Haciendo historia.
Resistiendo.
"Se buscan textos invisibles para
sonidos hambrientos (siete notas
de viaje sobre el Hip Hop cubano
en los diez años del Festival
de Rap de La Habana)" en revista
Movimiento, no.3. P.7-8.
Roberto Zurbano, Ob cit. P.7.
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