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Por parte del cine cubano estarán
exhibiéndose respectivamente, en dos de
los foros más importantes del cine
iberoamericano en EE.UU., en Chicago y
Nueva York, La edad de la peseta,
de Pavel Giroud, y La noche de los
inocentes, de Arturo Sotto, ambas
premiadas en varios eventos anteriores.
Respecto al Festival de Cine Latino de
Chicago, cuenta con más de 120 largos y
cortometrajes en su programación, y
continúa creciendo en tamaño e
importancia, siempre en la búsqueda de
mostrar la riqueza cultural de los
países latinoamericanos, y el cine
artístico que se realiza en la región.
Como siempre, se ha puesto un énfasis
especial en el trabajo de nuevos
realizadores y se conserva el espíritu
no competitivo del encuentro. Sin
embargo, el festival entrega anualmente
el Premio del público, en el que
participan unas 10 000 personas.
Respecto al cine cubano, o a la cultura
e historia de la Isla, habrá varias
películas relevantes en Chicago: la
multipremiada La edad de la peseta,
de Pavel Giroud y la polémica
Madrigal, el filme más reciente de
Fernando Pérez.
La película española El prado de las
estrellas, dirigida por Mario Camus
(muy reconocido en los años 80 por La
colmena o Los santos inocentes)
estará a cargo de la inauguración del
evento, que se celebrará del 4 al 16 de
abril. La vigesimocuarta edición del
Festival proyectará producciones de
América Latina, España, Portugal y de
latinos en EE.UU.
Los otros títulos españoles que viajarán
hasta la ciudad más grande de Illinois
son Siete mesas de billar francés,
de Gracia Querejeta; Tuya siempre,
de Manuel Lombardero y el documental
Fados, de Carlos Saura. Asimismo, el
cineasta barcelonés Ventura Pons
participará por partida doble en el
festival con la aportación de sus
recientes producciones Barcelona, un
mapa (2007) y La vida abismal
(2007), una película basada en la novela
finalista del Premio Planeta 2004 La
vida en el abismo, del escritor
valenciano Ferran Torrent.
Por su parte,
Argentina marcará su presencia con
proyecciones como Una novia errante,
de Ana Katz o La escala Benzer,
de Martin Deus, mientras que representan
a México cintas como Eréndira
Ikikunari, de Juan Mora Catlett;
Propiedad ajena, de Luis Vélez;
Ladrones viejos, de Everardo
González o Morirse en domingo, de
Daniel Gruener.
Desde Brasil Caixa
Dois, de Bruno Barreto, A via
lactea, de Lina Chamie, Noel
poeta da vila, de Ricardo Van Steen
o Vinicius, de Miguel de Faria.
Tendrán igualmente cabida en la muestra
películas de países con menos producción
cinematográfica como el filme de
República Dominicana Sanky Panky
de José Enrique Pintor o el cortometraje
guatemalteco ganador de seis premios
Ícaro La paciente, del director
Mendel Samayoa.
Con dos semanas de duración, el evento
ofrece asimismo oportunidades para que
la audiencia participe en discusiones
con los cineastas, además de una serie
de eventos especiales dedicados a
promover la cultura latina como la Noche
mexicana, durante la cual se proyectará
la comedia Viaje de la Nonna,
dirigida por el mexicano Sebastián
Silva, quien estará presente en la
proyección y posterior fiesta. Asegura
el director del evento, José Vargas
estar “muy orgulloso de la respuesta que
el público de Chicago ha brindado al
festival por más de dos décadas, este no
es solo el Festival de cine latino más
grande de EE.UU., también es el evento
multicultural latino más importante y
con más diversidad que hay en Chicago”.
Este año, el evento cuenta con la
participación de varios directores
consagrados, entre ellos el colombiano
Jorge Alí Triana (Esto huele mal)
o el brasileño Bruno Barreto (Caixa
Dos), mientras que habrá una sección
titulada Mujeres en el cine, que está
integrada por 14 largometrajes y cortos
dirigidos por mujeres, tales como La
Vía Láctea (Lina Chamie, Brasil),
Una novia errante (Ana Katz,
Argentina), Qué tan lejos (Tania
Hermida, Ecuador) y Siete mesas de
billar francés (Iciar Bollaín,
España).
También se estrenará el
largometraje puertorriqueño Las dos
caras de Jano, del director Edmundo
H. Rodríguez, el 5 de abril en el marco
del Festival de Cine Latino de Chicago.
El filme
narra la trayectoria de un joven asesino
en serie, apodado El Ángel de los
solteros, que conquista a homosexuales
no declarados para acuchillarlos a
muerte tras un encuentro sexual. A lo
largo de una hora y media de duración,
la última producción de Edmundo H.
Rodríguez reproduce
esta trama de intriga basada en la
novela homónima de Wilfredo Mattos
Cintron.
La clausura estará a cargo de Ángel,
la última película del comediante, actor
y director de cine boricua Jacobo
Morales, muy reconocido por sus filmes
anteriores Dios los cría y Lo
que le pasó a Santiago. El artista
recibirá asimismo el Premio Gloria a su
trayectoria de más de 50 años en el
mundo del espectáculo.
En cuanto al Festival de La Habana en
Nueva York, o Havana Film Festival New
York, que así se le llama en uno y otro
idiomas, La noche de los inocentes,
de Arturo Sotto, premiada con el Premio
Especial del Jurado en Biarritz, abrirá
el próximo 11 de abril la novena
edición, que también incluye homenaje al
cineasta Juan Carlos Tabío (autor de
Plaff y El elefante y la
bicicleta, y codirector de Fresa
y chocolate y Guantanamera) y
al actor cubano Luis Alberto García, por
sus esenciales contribuciones al cine de
la Isla.
La novena edición del New York Havana
Film Festival (HFFNY) mostrará al
público neoyorquino más de 40 cintas
latinoamericanas, procedentes de
Argentina (entre otros está el
documental realizado en Cuba Pequeña
Habana, de Rolando Pardo), Bolivia
(¿Quién mató a la llamita blanca?),
Brasil (los documentales El fin y el
principio y Saneamiento básico),
Colombia, por supuesto Cuba (además de
las mencionadas estarán El Benny
y el documental Fuera de liga),
Chile (Radio Corazón), Ecuador,
EE.UU., Guatemala (VIP. La otra casa,
realizado por la Casa Comal), México (Cochochi,
de Israel Cardenas y Laura Guzman),
Perú, Puerto Rico y Venezuela.
El filme El otro, del argentino
Ariel Rotter, Premio Especial del Jurado
en Berlín, se estrenará en la clausura
del HFFNY. Tanto este festival como el
de Chicago se han convertido en los dos
puentes más visibles del audiovisual
latinoamericano a EE.UU., cuyas
carteleras comerciales exhiben una
infinitésima parte de todo lo valioso
que produce el cine de la región. |