Año VI
La Habana

26 de ABRIL
al 2 de MAYO
de 2008

SECCIONES

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS

EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

NOTAS AL FASCISMO

LA OPINIÓN

APRENDE

LA CRÓNICA

EN PROSCENIO

LA BUTACA

LETRA Y SOLFA

LA MIRADA

MEMORIA

LA OTRA CUERDA

FUENTE VIVA

REBELDES.CU

LA GALERÍA

EL CUENTO

POESÍA

EL LIBRO

EPÍSTOLAS ESPINELAS

EL PASQUÍN

EN FOCO

POR E-MAIL

¿DÓNDE QUIERES QUE
TE PONGA EL PLATO?

 

Un Chino con otra mirada

Pedro de la Hoz • La Habana

 

Toda épica tiene su contraparte en esos otros personajes y escenarios que pasan ante nuestros ojos como si nada y, sin embargo, constituyen signos de la misma época. Junto a esas imágenes volcánicas y estremecedoras que dieron cuenta del triunfo y la ascensión del pueblo cubano a la altura de su destino, otras no menos elocuentes coexisten para revelarnos los misterios de una identidad y la densidad única del espacio insular.

Esas son las que nos ha legado Chinolope. Sé que al particularizar la importancia y pertinencia de su obra dentro del cuerpo discursivo de la fotografía de la Revolución Cubana corro el riesgo de parecer irreverente, debido a que el artista, por sí mismo, lo es. Las andanzas del Chino, verdaderas o falsas, contadas de boca a boca o literatura mediante, alimentan el mito de una vida errabunda y una vocación artística que si no fuera por la prueba definitiva de los fotogramas aportados cabría poner en duda. A estas alturas, quienes no conocen al personaje, pudieran creer que Chinolope es un accidente en la historia de la fotografía, cuando, en verdad, resulta imposible prescindir de sus contribuciones.

Una sola realización bastaría para situar a Chinolope en el Olimpo de nuestros grandes artistas del lente en la segunda mitad del siglo XX: su ensayo fotográfico "Temporada en el ingenio". Con prólogo de José Lezama Lima y luego de dormir un largo sueño en el fatídico colchón editorial (fila de libros a la espera de publicación en las casas editoras cubanas de los 70), el libro fue una revelación en los años 80 y todavía sigue causando admiración entre especialistas y públicos de diversos países. Cada imagen de este ensayo se nos presenta como un ato de fe en el barroquismo de los gestos y el paisaje que nos es común.

Al resumir el arte poético del artista, la crítica Lázara castellanos llama la atención sobre lo siguiente: “Chinolope establece una férrea autoconciencia crítica que lo aparta de cualquier interpretación neblinosa. Con su obra evade el clisé infecundo, al ejecutar una acción reflexiva y analítica, un examen descarnado de su obra en el plano teórico y formal, de los artificios de la imagen, el funcionamiento de las posibilidades técnicas y las características de los procesos y funciones de la fotografía”.

"Temporada…", sin embargo, no es la única obra, aunque quizá la más coherente, que le da título de grandeza a Chinolope. Entre los 60 y los 70 hizo zafra desde el retrato, cazando a Cortázar y Lezama, a Virgilio Piñera y Roque Dalton, a Víctor Manuel y el no menos ilustre Varilla, de la Bodeguita del Medio.

Esto se ha dicho en cuanto a las obras que quedan. Como la que Seix Barral utilizó para la primera edición de Tres tristes tigres, de Guillermo Cabrera Infante, foto en la que los músicos, dueños de la noche, no saben si cantan, tocan, o simplemente se desgarran. O esa otra en la que una muchacha atraviesa un vitral en La Habana Vieja y parece un ángel. O aquella en que al Chino se le ocurrió, para la revista Cuba, perseguir hasta en el sueño al Caballero de París.

Cuántos fotogramas nos habremos perdido entre rollos engavetados y cámaras perdidas al azar, por obra y gracia de Chinolope. Nadie lo sabe. Por lo pronto, ahí está sentado, entre Lezama y Cortázar, en el portal de El Patio, de la Catedral. Recordándonos que si bien, como él dice, “la realidad no tiene estilo”, este acaba por imponerse en la filosofía de un hacedor de imágenes.                                           
 

ARRIBA

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS
.

© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2008.
IE-Firefox, 800x600