|
De etiqueta anduvo Alexis Díaz Pimienta
este 22 de abril. En el hotel Silken
Siete Coronas de la capital de Murcia,
España, recibió el
I Premio Internacional de Poesía Los
Odres y asistió a la presentación de
Fiesta de disfraces, su libro de
poemas galardonado.
A la ceremonia organizada por la
Fundación López Rejas asistió el jurado,
integrado por Gregorio Salvador,
presidente del jurado y académico de la
lengua; José María Álvarez, poeta;
Horacio Vázquez Rial, novelista; Emilio
Torné, director literario de la
editorial Calambur (que publicó el
premio), y Javier Orrico, poeta,
periodista y director del premio Los
Odres. También estaba la familia de
Alexis y, como en toda entrega solemne,
hubo varios discursos y también brindis,
que sirvieron para que el ganador
valorara el certamen.
|
 |
“Es un premio muy importante con el que
se ha apostado por la poesía y por
romper el mito de que no son buenos
tiempos para la lírica. Es un impulso
para seguir trabajando la poesía, ya que
confío en que estamos en una sociedad en
la que la poesía tiene mucho que decir”,
señaló el versátil autor que con ese
volumen suma 20 títulos publicados que
abarcan géneros tan diversos como
novelas (Prisionero
del agua, premio
Alba; Salvador Golomón, premio
Luis Berenguer, y Maldita Danza),
poemarios (En Almería casi nunca
llueve, ganador de El Surco;
Pasajero de tránsito, triunfador en
Ciudad de Gran Canarias, y Yo también
pude ser Jacques Daguerre, merecedor
del Emilio Prado) otros libros de
cuentos, de ensayo, didácticos y una
colección de infantiles, Chamaquili,
que le hicieron merecer el premio La
rosa blanca.
En una de sus declaraciones sobre su
último lauro, Alexis dijo: “Lo
valoro muchísimo y me hace mucha ilusión
que en la Región de Murcia vuelvan a
reconocer mi trabajo, porque en 1994
recibí el premio Oliver Belmás por
Cuarto de mala música”.
Editado por Calambur, una de las más
serias y prestigiosas editoriales
españolas, cuya colección de poesía
contemporánea es exquisita, Fiesta de
disfraces es un libro que su autor
estuvo madurando —como toda su obra— por
varios años: “A
diferencia de lo que piensan muchos,
cada libro mío tiene un largo proceso de
cocción, secado, endurecimiento. Creo
que la literatura debe ser la alfarería
del idioma. Nunca me he apurado en
publicar, ni lo haré” comentó en una
oportunidad.
Próximamente se comenzará la gira de
presentaciones en España, que incluirá
ciudades como Almería, Cartagena,
Murcia, Urueña (en Valladolid),
Sevilla y la Feria del libro de Madrid.
Este último libro de Alexis
está estructurado como un libro
unitario, sin subdivisiones, un libro
extenso, de 63 cuartillas, con 32 poemas
y, según manifiesta su hacedor, en
Fiesta de disfraces “hay un poema en
décimas, un poema en serventesios, y un
largo poema final de 14 sonetos; el
resto, 29 poemas, son textos en verso
libre, pero muy variados también dentro
del versolibrismo, desde poemas
escuetísimos, casi epigramáticos, hasta
poemas muy extensos, de versos
libérrimos y tono prosaísta. En fin, un
libro muy variado en la forma, en el
tono y en los temas que toca (…) hablan
de un lugar abstracto, llamado Yo,
hablan del Yo como lugar, del espejo y
el rostro y las máscaras como lugares
cotidianos, peligrosos y muy socorridos;
habla del enmascaramiento, y de las
falsas apariencias, y de las dualidades,
temas bastante recurrentes en mi obra.
En esa fiesta que es el libro, ya lo
verás, cabemos todos: cubanos y
españoles y rusos y zulúes y
escandinavos. Es la Fiesta del
no-rostro, la fiesta del no-yo, la
fiesta del yo-falso”.
Al preguntarle cómo se inserta este
título en su obra, respondió: “Yo creo,
como Romualdo Írsula, que uno en
definitiva escribe un solo libro a lo
largo de la vida, y cada uno de los
libros que publica constituye un
capítulo determinado de ese libro total.
Fiesta de disfraces es eso, un
capítulo, una pieza poética del puzzle
que es mi obra toda, un poemario que
entronca perfectamente con otros libros
míos”. |