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En días pasados, la compañera Elizabeth
Díaz, trabajadora de la Editorial Arte y
Literatura, ha dado a conocer un texto
con el título "De Toledo a La Habana: La
literatura teórica y crítica extranjera
en Cuba: las traducciones (1967-2005)" (véase
el artículo),
que pretende ofrecer un panorama
abarcador del tema anunciado, con
especial énfasis en el trabajo de la
Redacción de Teoría y Crítica —dirigida
por ella de 1974 a 1982— de la editorial
Arte y Literatura. Con estupor primero,
y luego con dolor e indignación, he
podido constatar que en el citado texto
mi labor en la susodicha editorial
durante parte del período examinado, ha
sido borrada, suprimida, anulada, como
si nunca hubiera existido —se me
menciona, de pasada, pero solo para
hablar a propósito de uno de los libros
de los planes editoriales de Elizabeth
Díaz—, en lo que parece ser un esfuerzo
consciente por ofrecer una imagen
tergiversada del trabajo realizado por
esta redacción. La autora llega incluso
a afirmar que, aunque fue promovida a
otro cargo en 1982, siguió "atendiendo"
la redacción "hasta casi 1992", con lo
cual, de hecho, me suprime como
trabajador de la Editorial, pues de 1988
a 1991 yo desempeñé el cargo de
especialista principal de Teoría y
Crítica. Del modo en que está redactado
el pasaje, el lector pudiera inferir que
ella siguió ocupándose, de algún modo,
de la confección de los planes y del
trabajo de la redacción, cosa que no es
cierta ("atender" significa, en su
quinta acepción, "mirar
por alguien o algo, o cuidar de él o de
ello").
Quisiera pues, en mi calidad de antiguo
trabajador de la editorial, vinculado
además de la manera más directa a la
esfera examinada por Elizabeth en su
artículo, exponer algunos puntos de
discrepancia con este y otros criterios
vertidos allí por ella.
Es verdad que muchos de los libros que
se gestaron y trabajaron en la redacción
de Teoría y Crítica durante los años
inmediatamente anteriores a la llamada
"crisis del papel" (1990), nunca vieron
la luz. Pero esto se debió a
circunstancias totalmente ajenas a la
propia labor editorial. Estos títulos,
enteramente ignorados por Elizabeth en
su panorama, implicaron un considerable
esfuerzo de investigación en
bibliotecas, evaluación, traducción,
cotejo y edición (verdadera edición, no
chapucería), trabajo que realmente se
realizó y que constituyó la esencia de
la actividad en esos años del grupo de
editores de la redacción de Teoría y
Crítica, y que por tanto merecía alguna
mención (conste que estoy hablando de
títulos que formaron parte de lo que se
llama el "inventario", no de meros
proyectos). Debe observarse que en su
escrito la propia Elizabeth se refiere a
proyectos suyos que no se llevaron a
efecto (cito: "Otros propósitos
colaterales como el de establecer una
colección de panoramas de la literatura
de diversos países, o una mayor cantidad
de obras de crítica literaria o
artística sobre figuras de importancia,
no se ven cumplidos"): tanto mayor razón
entonces para hablar de planes que sí
se llevaron a la práctica, y que en una
serie de casos llegaron a la fase de
originales terminados editorialmente
(listos para ir a imprenta). Más
adelante me referiré con más detalle a
estos planes editoriales silenciados por
Elizabeth.
Aunque el propósito declarado del texto
—a juzgar por el título y el comienzo—
es hablar de las traducciones de teoría,
a medida que se avanza en la lectura nos
vamos dando cuenta de que todo gira en
torno al trabajo personal de Elizabeth
Díaz, como se demuestra por el hecho de
que ella también alude a títulos que no
eran traducciones e, incluso, como ya
antes dije, a meros proyectos. La
autora, por lo demás, no escatima
enfáticos elogios para su propia labor,
que califica de "esfuerzo […] realmente
gigantesco", para unas líneas más abajo
decir que "[c]reo que el resultado fue
un vuelco en la visión unilateral
que hasta ese momento se tenía y, sobre
todo, dio información y conocimiento"
[el subrayado es mío —R. A.], mientras
que un poco más adelante afirma que "el
conjunto fue gestado desde una estricta
posición editorial, educativa y
divulgativa […]".
Una de las características de su escrito
parece ser la tendencia deliberada a
omitir nombres. Así, por ejemplo, no
sabemos quiénes concibieron los planes
de ensayo anteriores a su llegada a la
editorial (se debieron a Ambrosio Fornet);
no se dice que durante años trabajó
junto a ella, ocupándose de la edición
de los textos de teoría, el
experimentado editor español Evaristo
García; y a pesar de que se citan varios
títulos gestados y editados en la
redacción de Arte, no se menciona nunca
el nombre de su especialista principal:
Víctor Malagón (responsable, por cierto,
de una vasta, meritoria y muy digna de
ser reconocida labor editorial). Y,
dicho sea de paso, ya que menciono esta
redacción, ella se olvida de citar uno
de los títulos teóricos más importantes
y demandados —incluso hoy día—
publicados por la editorial hacia
finales de los 80: la célebre antología
Del Pop al Post, de Gerardo
Mosquera (colaborador asiduo, en aquella
época, de las redacciones de Arte y de
Teoría y Crítica). Otra ausencia
significativa, en un texto dedicado
(supuestamente) a la traducción, es la
de alguna mención al Departamento de
Traducciones del Instituto del Libro.
El artículo, por otra parte, abunda en
juicios con los que me siento en el
deber de discrepar. Para empezar, no
estoy de acuerdo con el modo en que es
valorado el trabajo de Desiderio
Navarro. En mi opinión, es a él a quien
le corresponde el mérito verdadero de
difundir lo mejor del pensamiento
teórico internacional contemporáneo y
expandir las fronteras de lo permisible
en el campo editorial, a contrapelo de
las limitaciones y vetos impuestos
durante la etapa del Quinquenio Gris y
en años subsiguientes. Además: compárese
el diminuto espacio —sólo ocho líneas—
que le dedica
Elizabeth en su panorama, en comparación
con el que se concede a ella misma. A
juzgar por lo que dice, ambos esfuerzos,
el de Desiderio, solo y con un ínfimo
apoyo institucional (sobre todo en la
etapa 1978-1980, en que Criterios
no era más que un boletín mimeografiado,
hoy una rareza bibliográfica), y el de
Arte y Literatura, habrían sido
equivalentes (pasando por alto que
Desiderio Navarro había recibido
recientemente el Premio Nacional de
Edición justamente como reconocimiento a
su —esta sí— "gigantesca" labor).
El reverso del silenciamiento del aporte
de otros editores es la sobrevaloración
de la repercusión social de sus propios
planes. Quiero dejar bien claro, antes
de proseguir, que nunca me pasó por la
mente hacer la crítica de publicaciones
tan distantes ya en el tiempo, y tan
olvidadas también, por cierto. Lo que
diré a continuación lo hago forzado por
el hecho de que la propia Elizabeth Díaz
ahora trata de rehabilitar estos planes
—y no responder sería equivalente a una
aceptación tácita de sus afirmaciones—,
y teniendo en cuenta, asimismo, que las
generaciones más jóvenes no conocieron
ni aquellos libros, ni la situación de
la edición en Cuba en ese período (me
refiero a la etapa entre los años 1975 y
1987, aproximadamente). Un examen
detenido de estos planes editoriales
revela varios defectos. El principal de
ellos, en mi opinión, es que permitieron
que viera la luz una serie de libros
soviéticos desfasados en sus
concepciones teórico-metodológicas y
vulnerables en sus bases científicas,
que de ningún modo podían cumplir con
eso que la autora llama "impulsar el
flujo incesante del pensamiento".
Concretamente, estoy pensando sobre todo
en los siguientes títulos:
Yuri Surovtsev: En el laberinto del
revisionismo (1976).
G. M. Fridlender: Examen crítico de
los estudios literarios burgueses
(1977).
AA. VV.: Problemas de la teoría del
arte. Cuatro tomos (1980 y 1985).
AA. VV.: La lucha de las ideas en la
estética (1983).
Mijaíl Jrapchenko: La personalidad
del escritor (1984).
Oleg Larmin: La educación estética en
el socialismo desarrollado (1984).
Elena Volkova: El contenido y la
forma en el arte (1984).
L. Nóvikova: Estética y técnica (1986).
[Datos tomados de: Editorial Arte y
Literatura. Catálogo general: 1967-1984,
Ed. Arte y Literatura, Ciudad de La
Habana, 1985.]
Estos libros y autores no representaban
la corriente fecunda, creadora, abierta
a la recepción de nuevas ideas y
dialogante con el pensamiento
occidental, en la teoría soviética, sino
su opuesto (se movían dentro de la
órbita de la llamada "ciencia oficial" y
el dogmatismo, o simplemente eran
intrascendentes [o las tres cosas al
mismo tiempo]). La publicación de estos
títulos, lejos de despertar el interés
de los lectores por la producción
teórica soviética, tuvo el efecto
contrario. Lo correcto hubiera sido
traducir a los estudiosos rusos
realmente de primera línea —algunos de
los cuales todavía siguen siendo
publicados tanto en Rusia como en
Occidente—, como Lotman, Meletinski,
Ivanov, Avérintsev, Lijachóv, Gurévich,
Uspenski, Lósev, Konrad y otros. Y lo
cierto es que, en vez de llevar, como
afirma la autora, a "un vuelco en la
visión unilateral [sobre la teoría
soviética, supongo]",
esta línea editorial no hizo otra cosa
que reafirmar la suspicacia —plenamente
justificada, en este caso— de los
lectores cubanos. Recuerdo que la
aparición de los dos últimos tomos de
Problemas de la teoría del arte fue
ya un hecho extemporáneo, y estos
libros, en la nueva atmósfera cultural
de la segunda mitad de los 80, pasaron
inadvertidos y no tardaron en ser
olvidados (destino que, dicho sea de
paso, también corrió la totalidad de los
títulos antes citados).
En aquella época era posible seguir una
política editorial más abierta, como lo
demuestra, además de la citada actividad
de Desiderio Navarro, otros ejemplos,
como el del Boletín de Información
Cinematográfica, de la Sección de
Información Cinematográfica del
Ministerio de Cultura, que a partir de
1980 empezó a publicar por entregas el
libro de Lotman Semiótica del cine,
o algunas de las traducciones publicadas
por la revista Santiago durante
los setenta. "Si revisamos los títulos
publicados por la Editorial Arte y
Literatura en los años sesenta
—escribe Elizabeth en otra parte de su
escrito— nos damos cuenta de que existía
una voluntad de estar al día con las
corrientes contemporáneas que se movían
en ese momento." Voluntad que se perdió
en el período presidido por Elizabeth,
porque una mirada atenta a la estructura
de los planes de teoría publicados por
Arte y Literatura en esta etapa [véase
el Anexo III], demuestra que estos no
sólo no contribuyeron a ofrecer una
visión actualizada de los métodos y
problemáticas contemporáneos, sino que
los ignoraron. No en balde el reclamo
tal vez más frecuentemente escuchado en
estos años —ya desde comienzos de los
80— entre profesores, críticos y
estudiantes, en relación con la
actividad editorial, es el de
"actualidad" o "actualización". En el
campo de la alta teoría, el único
texto realmente trascendental que se
publica en este período es Problemas
literarios y estéticos, de M. Bajtín
(aunque, lamentablemente, esta edición
adolece de serios problemas en la
traducción del sistema terminológico-categorial
bajtiniano).
* * *
Ahora quisiera que el lector me
permitiera hablar un poco de mi propia
labor durante los años que pasé en la
redacción de Teoría y Crítica de Arte y
Literatura, información que me parece
indispensable ofrecer —y espero que el
lector sepa excusarme— dado que de lo
que se trata precisamente es de un
intento deliberado por silenciar mi
trabajo. Comencemos con una pregunta:
¿cuántos títulos creen ustedes que
Elizabeth Díaz dejó de mencionar en su
recuento? He tenido que rebuscar a fondo
entre mis papeles para encontrar los
datos correspondientes a los planes
editoriales del período omitido por
ella. El listado que ofrezco a
continuación ha sido establecido a
partir de los documentos Inventario
de títulos en proceso de la editorial
Arte y Literatura (1989) y Arte y
Literatura. Precatálogo editorial 1990,
así como de notas de trabajo (para el
último plan). Los títulos con
asteriscos —uno o dos— pertenecen a los
planes editoriales de la redacción de
Teoría Crítica en el tiempo que trabajé
en ella o la dirigí. Los que tienen dos
asteriscos son propuestas mías; los que
solo tienen uno son propuestas de los
colaboradores.
Indico también el número de orden y el
año en que el libro se incorporó al
plan. A la derecha aparece el último
proceso que se le realizó al libro.
|
Título |
Autor/País |
No.
orden |
T= traducción
T/p=traducción parcial |
Año
en que se incorporó al plan |
Último
proceso conocido |
|
1) La estructura del texto
artístico ** |
Iuri Lotman
(Estonia) |
05-06320-5 |
cotejado con original en ruso |
86 |
terminado editorialmente |
|
2) Por las huellas de Diderot
|
(AA. VV.)
(Francia) |
05-07280-8 |
T |
87 |
publicado |
|
3) El Kitsch
|
(I. Slávov)
Bulgaria |
05-03280-6 |
T |
84 |
publicado |
|
4) Introducción a la poética * |
Tz. Todorov
(Francia) |
05-07720-6 |
T/p |
88 |
terminado editorialmente |
|
5) Escritos sobre arte y
literatura I |
Marx y Engels |
05-03661-5 |
T |
81 |
|
|
5) Escritos sobre arte y
literatura II |
Marx y Engels |
05-03662-3 |
T |
81 |
|
|
6) Escritos sobre literatura ** |
Borges |
05-07710-9 |
|
88 |
cancelado (la selección quedó
comprometida luego que apareció
el volumen de Casa de las
Américas) |
|
7) Poética |
Aritóteles |
05-02520-6 |
|
76 |
|
|
8) Psicología del arte
|
L. Vygotski
(Rusia) |
05-07290-5 |
|
87 |
cancelado, al ser publicado por
Pueblo y Educación |
|
9) Historia de la estética I y
II |
AA. VV. |
05-03662-5 y
05-03662-3 |
? |
|
cancelado |
|
10) Arte, cultura y sociología
|
K. Goránov
(Bulgaria) |
05-03290-3 |
T |
84 |
publicado |
|
11) Stanislavsky y Brecht |
T. Surina
(Rusia) |
05-04580-0 |
T |
84 |
? |
|
12) El arte de Chaplin |
AA. VV. |
05-05770-1 |
T/p |
85 |
publicado |
|
13) La narratología hoy |
AA. VV. |
05-06310-8 |
|
86 |
publicado |
|
14) La imaginación sometida * |
V. Néstorov
(Bulgaria) |
05-07700-1 |
T |
88 |
? |
|
15) Poética del mito ** |
E. Meletinski |
05-07750-8 |
T |
88 |
traducido |
|
16) La cultura artística en las
formaciones precapitalistas* |
M. Kagan
(Rusia) |
05-07300-6 |
T |
87 |
en traducción |
|
17) Mi profesión |
S. Obratzov
(Rusia) |
05-06290-X |
T |
86 |
terminado editorialmente |
|
18) Flash of the Spirit * |
Robert Farris Thompson
(EE.UU.) |
05-07720-6 |
T |
88 |
terminado editorialmente |
|
19) Los mitos griegos ** |
Robert Graves
(G.B.) |
05-10600-7 |
|
89 |
se publicó parcialmente como
plaquette |
|
20) Historia de la fotografía ** |
Beaumont Newhall
(EE.UU.) |
05-10590-6 |
|
89 |
|
|
22) Mundos posibles: la
literatura de ciencia ficción ** |
AA. VV.
(EE.UU. y Croacia) |
05-10610-4 |
T |
89 |
Traducido, cotejado y editado |
|
23) Historia del cine mundial
|
G. Sadoul
(Francia) |
05-02920-1 |
|
79 |
planas de fotocomposición |
|
24) Lenin, el arte en revolución |
V. I. Lenin |
05-04470-7 |
T |
79 |
publicado |
|
25) Estética del cine. Espacio
fílmico, montaje, narración,
lenguaje ** |
Alain Bergala et al.
(Francia) |
05-10580-9 |
|
89 |
en meca |
|
26) Antología de escritos |
Todor Pavlov |
05-03700-X |
T |
83 |
traducido, luego cancelado |
|
27) Dziga Vertov, recuerdos de
sus contemporáneos |
AA. VV. |
05-03300-4 |
T |
84 |
se sustituyó por un título más
actualizado sobre el mismo tema |
|
28) El proceso revolucionario y
la literatura progresista |
AA. VV. |
05-03710-7 |
T |
84 |
traducido, pero finalmente
cancelado |
|
29) Literatura de crimen y
detección ** |
AA. VV.
(Alemania y EE.UU.) |
|
T |
|
traducido |
|
30) El arte de África tropical
** |
V. Mirimanov |
|
T |
|
traducido, cotejado y editado |
|
31) La naturaleza no indiferente
** |
S. Eisenstein
(Rusia) |
|
T |
|
Entregado a traducir, pero no
terminado |
|
32) Arte, estética y semiótica
** |
U. Eco
(Italia) |
|
|
|
mecanografiado |
|
33) El drama: teoría y análisis
* |
M. Pfister*
(RFA) |
|
T |
|
Entregado a traducir, pero no
terminado |
|
34) La ficción narrativa: una
poética contemporánea * |
Shlomith Rimmon-Kenan
(Israel) |
|
T |
|
Entregado a traducir, pero no
terminado |
|
35) Lecciones de estética… (2da
ed. corregida y aumentada) |
M. Kagan (Rusia) |
|
T (parcial) |
|
cancelad |
Los títulos sin número de orden
corresponden a los últimos planes
(fundamentalmente el último, de 1990) de
la redacción (aunque esto no significa
que algunos de ellos no se hayan
trabajado, sino que no tengo el dato).
En este plan el número de autores rusos
se había reducido sustancialmente.
Aparecía un texto clásico y el resto
eran contemporáneos. Las temáticas
abordadas incluían: teoría del cine,
teoría del drama, historia de la
fotografía, teoría literaria, historia
literaria, historia y teoría del arte
tradicional. Cinco eran primeras
traducciones al español (incluían textos
tan esenciales para nuestra
bibliografía, debido a las temáticas
tratadas, como Flash of the Spirit
y El arte de África tropical). De
este plan se logró concluir la
traducción, cotejo y edición de El
arte de África tropical, así como la
traducción y cotejo de Literatura de
crimen y detección.
A esta relación también se debería
añadir Las apostillas al nombre de la
rosa, de Umberto Eco, publicado en
otras partes en forma de libro, pero que
apareció, íntegro, en la revista
Opción. Por lo tanto, del trabajo de
Elizabeth Díaz se omiten nada menos que
20 títulos del inventario de la
editorial (aclaro que nada más que
tomo en cuenta, desde luego, aquellos
que pertenecieron a los planes
editoriales gestados por mí o en los que
participé directamente como editor), en
la totalidad de los casos trabajados
durante el período en que supuestamente
ella "atendía" el trabajo de la
redacción de Teoría y Crítica.
Finalmente, se debe recordar que durante
los 90 y principios de la década
siguiente se publicaron en la Colección
Criterios, dirigida por Desiderio
Navarro, algunos importantes textos
teóricos —de algunos de los cuales fui
editor— que no es posible pasar por
alto: El teatro y su recepción
(P. Pavis), Intertextualité:
Francia en el origen de un término y el
desarrollo de un concepto (AA. VV.),
Image I. Teoría francesa del lenguaje
visual y pictórico (AA. VV.),
Intertextualität I. La teoría de la
intertextualidad en Alemania (AA.
VV.) y Árbol del mundo.
Diccionario de imágenes, símbolos y
términos mitológicos (AA. VV.).
* * *
Cuando llegué a la redacción de Teoría y
Crítica a mediados de los 80, siendo
director de la Editorial Abel Prieto,
esta carecía de especialista principal
y, por tanto, no tenía un funcionamiento
estable. Si mal no recuerdo, era
atendida por el amigo Víctor Malagón, un
editor competente y laborioso —de quien
aprendí mucho, tanto del oficio como de
la mecánica del trabajo de la
editorial—, pero que era ya el
especialista principal de otra
redacción, la de Arte.
Yo me había licenciado en Letras con una
tesis de corte específicamente teórico (tutoreada
por Rogelio Rodríguez Coronel), dedicada
a la semiótica y, dentro de esta, a
Lotman y la Escuela de Tartu. Para poder
escribirla aprendí a leer ruso de manera
autodidacta. También podía leer en
francés e inglés (como supondrá el
lector, me sentí verdaderamente
"realizado" cuando pude empezar a
trabajar en Arte y Literatura, lugar
idóneo para aplicar y desarrollar mis
conocimientos e intereses).
Uno de los principios básicos para poder
elaborar un buen plan editorial es el
del balance: entre las distintas
temáticas, enfoques, escuelas, intereses
lectorales y tipos de público… No todos
los libros pueden ser de estética o de
teoría literaria, no todos pueden estar
dirigidos a especialistas, ni, por el
contrario, ser solo de interés general,
etc. También es preciso tener en cuenta
las necesidades específicas de
información en un momento dado. No es
fácil conciliar estas demandas, que a
veces se excluyen mutuamente, por lo
cual una de las cosas que se necesita es
leer y evaluar mucho, porque la
conformación de un buen plan editorial
es la base de todo. Los libros idóneos
no están ahí esperando a que los
saquemos del librero; es preciso hacer
una búsqueda exhaustiva y, en algunos
casos, encargar su compra (por suerte en
aquellos años se había abierto
nuevamente esta posibilidad). También es
necesario ir desarrollando una red de
colaboradores, apelando a los
especialistas más solventes, así como a
aquellos que puedan aportar
conocimientos especializados sobre
campos que el especialista principal no
domina (mi esfera como tal era la teoría
literaria). De las personas que
colaboraron con la redacción en aquellos
años, recuerdo ante todo a Desiderio
Navarro y Gerardo Mosquera, de los
cuales surgieron valiosas propuestas que
enriquecieron los planes (hubo, desde
luego, otros colaboradores, entre los
que cabe mencionar a Salvador Redonet,
Magaly Espinosa y Rogelio Rodríguez
Coronel). Por eso, reactivar y encauzar
el trabajo de una redacción no es algo
que pueda hacerse de un día para otro:
toma un tiempo, años de hecho, durante
los cuales paulatinamente va aumentando
el número de textos evaluados y se va
incrementando la reserva de estos, de
modo que la selección vaya también
aumentando en rigor al tiempo que se
cumple con la antes citada exigencia de
balance. Por supuesto, yo tenía de
inicio ya algunas ideas, entre ellas
tratar de publicar algunos libros de
autores rusos realmente importantes y no
conocidos en Cuba (por el amplio
público), como los de la Escuela de
Tartu (el objeto de mi tesis), bien
conocida en Occidente, pero no entre
nosotros; ante todo, la obra de Lotman
(finalmente se incluyó su Estructura
del texto artístico), Meletinski (Poética
del mito), y otros. Y, por otro
lado, evitar volver a publicar a
autores como Jrapchenko y compañía. Los
nuevos planes incluían bastantes
traducciones, esta era una línea de
trabajo ya establecida (desde la etapa
1966-71), que era correcta y que se
continuó. Pero las traducciones —en
particular, de lenguas como el ruso y el
alemán— son procesos lentos y había que
dar solución urgente a las necesidades
de información, por lo que también se
apeló en buena medida a la edición de
obras ya vertidas al español. Por
ejemplo, para La estructura del texto
artístico la solución que adopté fue
usar la traducción española de la
editorial Istmo, pero cotejándola
íntegramente con el original en ruso (lo
que, por cierto, permitió enmendar no
pocos errores y hasta saltos, aunque en
esencia se trataba de una versión
aceptable).
Durante los años que dirigí la
redacción, esta se abrió a nuevas
temáticas, como la fotografía (estaba en
planes la Historia de la fotografía,
de Beaumont Newhall, un clásico en su
género), el teatro de títeres (Mi
profesión, de Serguei Obraztsov, tal
vez el más importante director en este
arte antes de Jim Henson) y la teoría
del mito (Los mitos griegos, de
Robert Graves, y Poética del mito,
de Eleazar Meletinski). (Este último
libro finalmente fue publicado en
España, con otra traducción, varios años
más tarde, por Akal editores.) También
se hizo un gran esfuerzo por acercar los
planes al nivel actual de la
ciencia literaria y de la teoría en
general. Teniendo en cuenta que hacia
los años 80 había alcanzado gran auge
cuantitativo el cultivo de la literatura
policial y de ciencia ficción entre
nosotros, decidí también incluir sendos
volúmenes (ambos traducciones del
inglés) con abundante información
histórica y teórica sobre estos géneros:
Literatura de crimen y detección
y Mundos posibles (este último
con selección, estudio introductorio y
un breve diccionario de autores
realizados por mí). Otra novedad
editorial fue la incorporación al plan
de Flash of the Spirit (Destello
del espíritu), estudio del
africanista Robert Farris Thompson
(proposición de Gerardo Mosquera), el
primer estudio general de las artes
visuales de antecedente africano en las
Américas, a partir de un análisis de las
mitologías, ideas prefilosóficas y
creencias religiosas de los africanos y
sus descendientes en América, con un
novedoso enfoque comparativo
África-América (del cual aún hoy estamos
necesitados). También dentro del ámbito
de la africanística aparecía el
excelente libro de V. Mirimanov El
arte de África tropical, un muy
abarcador recorrido a través de las
diferentes etnias y regiones de África
subsahariana (este libro probablemente
perteneciera a la redacción de Arte,
pero se trabajó por nosotros). Ambos
textos quedaron traducidos y revisados.
Por otra parte, se continuó el trabajo
en las líneas editoriales ya
establecidas: estética, teoría
literaria, cine y teatro. Aquí cabría
mencionar libros como El
Kitsch, de Slávov, del cual recuerdo
todo el trabajo que invertí en la
revisión de la traducción (del búlgaro,
realizada por Carlos Ramos Machado), que
me exigió recurrir a diccionarios
bilingües búlgaro-francés y
búlgaro-inglés, a fin de aclarar el
sentido de numerosos pasajes (no se
trata de inculpar al traductor: es que
era un libro realmente difícil, lleno de
referencias culturales muy
heterogéneas). Otro importante libro de
los últimos planes de la redacción fue
La ficción narrativa: una poética
contemporánea (otra propuesta de D.
Navarro), la mejor, más articulada y
completa exposición de narratología que
yo haya leído. Sobre cine figuraban en
los planes los títulos La naturaleza
no indiferente, de Eisenstein, no
traducido al español (aunque sí al
francés), que presentaba un Eisenstein
poco conocido en Cuba: el de los audaces
ensayos de teoría del arte de los 30 y
40 —época en que se le dificultó filmar,
como resultado de la política cultural
estalinista—, que se anticiparon a
formulaciones posteriores de la
semiótica. También estaba en plan
Estética del cine: Espacio fílmico,
montaje, narración, lenguaje, una
aproximación al cine desde la semiótica
y el psicoanálisis, escrito por un grupo
de teóricos franceses. A la teoría
literaria estaba dedicada la
Introducción a la poética de Todorov,
una selección de D. Navarro que incluía
la Poética (un libro que todavía
se reedita en Francia), una selección de
los artículos sobre poética en el
diccionario de Ducrot y Todorov y una
extensa introducción de Maria Renata
Mayenowa, traducida del polaco por
Navarro especialmente para esta edición.
En el punto de encuentro entre
semiótica, teoría del arte y teoría
literaria, aparecía la ya mencionada
La estructura del texto artístico,
de Iuri Lotman, y dedicado al teatro
encontramos un volumen del conocido
teórico alemán Manfred Pfister, El
drama: teoría y análisis (también
una colaboración de D. Navarro, quien
había invitado a Pfister a La Habana en
uno de los Encuentros Internacionales de
Criterios). De los títulos
mencionados, diez eran (o serían)
primeras traducciones al español, cuatro
eran textos ya traducidos y uno era
mixto.
Con respecto a las traducciones de
teoría, quisiera también decir aquí
algunas palabras a partir de mi
experiencia, después de varios años de
trabajo en la redacción, que incluyó una
intensa actividad en la revisión y
cotejo de traducciones (y téngase
presente que un cotejo suponía por
principio la revisión integral
del texto con el original, única manera
de certificar la calidad de una
traducción). Pues bien, no cabe duda de
que traducir a un teórico de primera
línea o una obra de temática altamente
especializada, representa una empresa
realmente ardua. Con el tiempo y con la
experiencia, fui progresando en mi
conocimiento del ruso (y otras lenguas)
y, sobre todo, del arte de la traducción
en sí mismo (que es una especialidad por
derecho propio y no una simple
resultante de conocimientos previos,
como, digamos, del idioma), sin olvidar,
de más está decirlo, las propias
destrezas editoriales. Hacia el final de
este período (años 90-91) creo que ya la
redacción estaba en condiciones de
emprender planes más ambiciosos en el
terreno de la traducción. En los casos
en que no podía hallar un buen traductor
ya formado (esto ocurría en especial en
relación con el ruso), lo que hacía era
contratar traductores con buen
conocimiento del idioma (antes se les
sometía a una evaluación para determinar
sus aptitudes), aceptable desempeño
lingüístico y deseos de trabajar y
superarse; luego yo retomaba la
traducción y le hacía un cotejo y una
revisión de estilo simultáneamente. Fue
así como se trabajó, por ejemplo, El
arte de África tropical. Este libro
(al que ya he aludido), cotejado,
revisado y pasado en limpio, pudo ser
salvado y lo conservo como testimonio de
que ya a principios de los 90 sí era
posible llevar a cabo buenas
traducciones y ediciones de libros
altamente especializados en nuestra
redacción, evitando los errores de años
anteriores, que habían afectado las
ediciones de Kagan y Bajtín. Una prueba
indirecta de este crecimiento en la
experiencia y la complejidad de los
planes editoriales hacia esta época, es
que finalmente yo mismo emprendí dos
grandes proyectos de traducción, algo
que honestamente no me habría pasado por
la cabeza en los primeros tiempos (o
sea, en el período 1985-88). Me refiero
a la Poética del mito, de Eleazar
Meletinski, que traduje en 1991 ó 92
(450 cuartillas), texto sumamente
especializado pues hacía un recorrido
exhaustivo por las diferentes teorías
antropológicas y filosóficas del mito en
el siglo
xx (pero quienes me conocen saben
de mi interés de siempre por los temas
de antropología cultural, reflejado en
mi pequeño libro Temas de mitología
comparada); y, al margen ya de los
planes de la editorial, el diccionario
de términos mitológicos Árbol del
mundo, traducido en 1992-93 y
publicado en 2002, bien conocido del
lector cubano: 900 cuartillas de texto
aún más complejo que el anterior, pues
al carácter altamente especializado, se
unían una prodigiosa cantidad de
referencias culturales (véanse el índice
analítico y onomástico) y el estilo
sintético de redacción propio de los
diccionarios.
Haciendo un resumen general, durante los
años que trabajé en la redacción de
Teoría y Crítica de Arte y Literatura
realicé las siguientes actividades:
edición de libros, cotejo de
traducciones, evaluación de títulos en
sus lenguas originales (ruso, inglés,
francés), redacción de un prefacio, un
prólogo y un estudio introductorio y una
selección, además de desempeñarme como
especialista principal de la redacción.
El trabajo editorial, en buena medida,
es una labor que por su propia índole no
trasciende al dominio público, y no está
mal llamar de vez en cuando la atención
sobre él y recabar el reconocimiento
social. Pero lo que sí resulta ilegítimo
es ensalzarse a sí mismo a costa de
minimizar o silenciar la contribución y
el esfuerzo de los demás.
Anexos
I. Títulos de teoría y crítica
publicados en el período 1966-1971 (por
Arte y Literatura)
[se añaden dos obras no recogidas en el
catálogo]
|
Título
|
Autor |
Año |
Colección |
|
¿Qué es la literatura?
(2 tomos)
|
J.-P. Sartre
|
1966 y 1967 |
Cocuyo |
|
Cuatro novelistas |
W. Somerset Maugham |
1967 |
Cocuyo |
|
Cervantes: un hombre, una época |
Jean Cassou |
1967 |
Cocuyo |
|
Otros cuatro novelistas
|
W. Somerset Maugham |
1968 |
Cocuyo |
|
Shakespeare, nuestro
contemporáneo |
Jan Kott |
1968 |
Teatro y Danza |
|
Cuestiones de dramaturgia
|
P. Karvas |
1968 |
Teatro y Danza |
|
El teatro y su doble
|
A. Artaud |
1969 |
Teatro y Danza |
|
Existencialismo y alienación en
la literatura contemporánea
|
S. Filkenstein |
1968 |
Arte y Sociedad |
|
Sociología del gusto literario
|
L. Schücking
|
1969 |
Cuadernos de Arte y Sociedad |
|
Para comprender el teatro actual
|
E. Wright |
1969 |
Teatro y Danza |
|
Tintoretto el secuestrado de
Venecia
|
J.-P. Sartre
|
1969 |
Cuadernos de Arte y Sociedad |
|
Sociología de la literatura
|
R. Escarpit |
1970 |
Cuadernos de Arte y Sociedad |
|
El mundo de Odiseo
|
M. Finley |
1970 |
Cuadernos de Arte y Sociedad |
|
Arte, lenguaje, etnología
|
C. Lévi-Strauss |
1970 |
Cuadernos de Arte y Sociedad |
|
Marxismo y poesía
|
G. Thomson |
1969 |
Cuadernos de Arte y Sociedad |
|
Literatura y sociedad
|
AA. VV. |
1971 |
Arte y Sociedad |
|
Teoría de la producción
literaria |
P. Macheray |
|
traducido y anunciado como de
próxima aparición, nunca vio la
luz |
II. Títulos publicados en 1972 y 1973
(en 1974 no se publicó ninguno, al
parecer)
|
título |
autor |
año |
|
Sobre la literatura y el arte |
Marx y Engels |
1972 |
|
Teatro político |
Erwin Piscator |
1972 |
|
Las ideas estéticas de Marx |
A. Sánchez Vázquez |
1973 |
|
Crítica del gusto |
Galvano della Volpe |
1973 |
III. Títulos publicados entre 1975 y
1984
[Datos tomados de: Editorial Arte y
Literatura. Catálogo general: 1967-1984,
Ed. Arte y Literatura, Ciudad de La
Habana, 1985. Se incluyen algunos
títulos de 1985 y 1986, para el resto
véase la lista en el cuerpo del texto.]
|
Título |
Autor |
año |
|
AA. VV. |
Cultura ideología y sociedad (selec.
de D. Navarro) |
1975 |
|
Lifschitz, Mijaíl |
Karl Marx y la estética |
1976 |
|
Lawson, John Howard |
Teoría y técnica de la
dramaturgia |
1976 |
|
Surovtsev, Yuri |
En el laberinto del
revisionismo… |
1976 |
|
AA. VV. |
Historia del teatro europeo |
1976 |
|
Fridlender, G. M. |
Examen crítico de los estudios
literarios burgueses |
1977 |
|
Gorki, Máximo |
Sobre la literatura |
1978 |
|
Eisenstein, Serguéi |
Anotaciones de un director de
cine |
1978 |
|
Lessing, G. E. |
Laocoonte |
1978 |
|
Rainov, Bogomil |
La novela negra |
1978 |
|
Lucács, Geórg |
Ensayos sobre el realismo |
1978 |
|
Thomson, George |
Marxismo y poesía, 2da. ed. |
1979 |
|
AA. VV. |
Problemas de la teoría del arte |
1980 y 1985 |
|
Tovstonogov, Gueorgui |
La profesión de director de
escena |
1980 |
|
Balazs, Bela |
La estética del filme |
1980 |
|
Arnheim, Rudolph |
El cine como arte |
1981 |
|
Ehrenburg, Iliá |
El escritor y su obra |
1981 |
|
Ehrenburg, Iliá |
Stendhal |
1981 |
|
Lunacharski, Anatoli |
Sobre cultura, arte y literatura |
1981 |
|
Luxenburgo, Rosa |
Escritos sobre arte y literatura |
1981 |
|
Rülicke-Weiler, Käthe |
La dramaturgia de Brecht |
1982 |
|
Stanislavski, Konstantin |
Cómo se prepara un actor, 2da.
ed. |
1982 |
|
Thomson, George |
Esquilo y Atenas |
1982 |
|
AA. VV. |
La lucha de ideas en la estética |
1983 |
|
Grib, V. |
Balzac, un análisis marxista |
1984 |
|
Jrapchenko, Mijaíl |
La personalidad del escritor |
1984 |
|
Kagan, Moiséi |
Lecciones de estética
marxista-leninista |
1984 |
|
Larmin, Oleg |
La educación estética en el
socialismo desarrollado |
1984 |
|
Medvedkin, Alexander |
Cine sobre ruedas |
1984 |
|
Münz-Koenen, Ingeborg |
Dramática de televisión |
1984 |
|
AA. VV. |
La televisión como arte |
1984 |
|
Volkova, Elena |
El contenido y la forma en el
arte |
1984 |
|
Schiller, Friedrich |
La educación artística del
hombre |
1984 |
|
Shklovski, Viktor |
Eisenstein |
1985 |
|
Brecht, Bertolt |
El arte y la política |
1985 |
|
Stanislavski, K. |
Mi vida en el arte |
1985 |
|
Nóvikova, L. |
Estética y técnica |
1986 |
|
Bajtín, Mijaíl |
Problemas literarios y estéticos |
1986 |
|
Stanislavski, K. |
La construcción del personaje |
1986 |
|
Kulin, Katalin |
En busca de un presente infinito |
1987 |
|