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...lo que tratan de impedir |
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La refundación de Bolivia |
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Marianela Acuña Ortigoza
• Aporrea |
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Cuando esto escribo, recién empiezan a
conocerse los resultados de la consulta
secesionista convocada en Bolivia por la
oligarquía terrateniente del
Departamento de Santa Cruz. De acuerdo a
la información que globalizan sus
medios, los autonomistas obtuvieron el
85% de los votos favorables al estatuto
autonómico, la versión del Gobierno
Boliviano es contrariamente la de una
elevada abstención que sólo refrenda el
carácter impopular, racista, excluyente,
inconstitucional, ilegal e ilegítimo del
proceso, y que en nada obliga a
modificaciones del estado de derecho
boliviano.
A todas luces, los resultados, no se
corresponden a los esperados por los
promotores de la creación de una nueva
república, a pesar del apoyo económico
de la clase dominante de los
departamentos promotores del estatuto
autonómico, Santa Cruz, Beni, Pando y
Tarija, y de la abierta injerencia en el
proceso de la embajada norteamericana,
mediados por la violencia explícita o la
implícita en los mensajes de terror
difundidos fundamentalmente por la
juventud cruceña.
¿Porqué se aliaron a favor del referendo
autonomista latifundistas, industriales,
banqueros, dueños de medios de
comunicación, autoridades
departamentales de derecha y la embajada
norteamericana? Simplemente porque son
los mismos, el latifundio en Bolivia
como en el resto de Latinoamérica ha
sido la fuente originaria de acumulación
de capital a partir de la que se
construyó la agroindustria, el sector
bancario, el comercio de exportación y
el control mediático. Una reciente
investigación de la Fundación Tierra
concluye que 40 familias centralizan el
poder económico y social en la región,
24 beneficiarios tienen haciendas de más
de 20 mil hectáreas, y de ellos, cuatro
detentan predios de más de 50 mil
hectáreas de extensión, controlan toda
la industria del aceite de soya y
girasol, poseen el control accionario
del Banco Económico, del Banco Ganadero
y del Banco Nacional de Bolivia, el más
antiguo del país. En la ganadería
concentran no sólo los mayores hatos
ganaderos sino que ejercen control sobre
los mataderos, frigoríficos, curtiembres
y cadenas de supermercados, son dueños
de las cadenas televisivas Red Uno y
Unitel desde donde se dirige el mayor
ataque mediático contra el gobierno de
Evo Morales. Tienen además participación
política a través del ejercicio del
gobierno departamental desde el cual han
establecido las relaciones
institucionales con la embajada de los
Estados Unidos, que permiten la
injerencia necesaria para contribuir a
la desestabilización del Gobierno de
Bolivia.
Hoy con facilidad pueden conocerse las
actividades de la embajada de los
Estados Unidos en Santa Cruz, centro
impulsor de la secesión, con sólo
acceder a través de Internet a su
“Enfoque Santa Cruz”, definida como la
presencia virtual de los Estados Unidos
de América para Santa Cruz, Bolivia. La
presencia virtual es un nuevo método de
la diplomacia de Estados Unidos para
recabar información e intervenir por
distintas vías en regiones
seleccionadas. Esta es la segunda
presencia virtual que abre la embajada
en Bolivia. La primera fue en
Cochabamba.
La embajada norteamericana opera a
través de varias agencias: NAS Santa
Cruz, el Grupo Militar de Estados
Unidos, el Cuerpo de paz y la USAID.
Desde 1976 el gobierno de Estados
Unidos, a través de la División de
Asuntos Antinarcóticos (NAS) ha
proporcionado casi 500 millones de
dólares para apoyar programas
antinarcóticos. Desde 1992, la NAS tiene
una oficina regional en el departamento
de Santa Cruz y actualmente apoya a la
Fuerza Aérea y al Ejército
respectivamente. En el 2007, la NAS
capacitó a educadores y líderes
juveniles de la Fundación “Escuela para
la Vida”, y complementó su trabajo con
docentes y estudiantes de barrios
marginales, financió la construcción y
el equipamiento de un gimnasio y
contribuyó con 70 mil dólares para la
construcción de un nuevo albergue con
capacidad para 48 personas en la Villa
del Niño Feliz de la Tahuichi. El Grupo
Militar de Estados Unidos, sirve como el
representante del Departamento de
Defensa de Estados Unidos y lleva a cabo
actividades de cooperación en el área de
la seguridad para mantener relaciones
con el gobierno y promover el
intercambio de información. En el año
2007, el Grupo Militar de Estados Unidos
contribuyó con más de 9 millones de
dólares en asistencia, concentrándose en
proyectos de ayuda humanitaria y
financió más de 1.2 millones de dólares
en capacitación de las fuerzas de
seguridad tanto en Estados Unidos como
en Bolivia, con énfasis especial en la
lucha antiterrorismo y los derechos
humanos. El Cuerpo de paz, dice ser una
misión para promover la paz y la
amistad. La USAID es una agencia para el
desarrollo que actualmente financia
proyectos en una gran cantidad de
municipios del Departamento de Santa
Cruz. Los proyectos se concentran en:
fortalecimiento de procesos e
instituciones democráticas, ayuda a las
empresas con potencial exportador,
establecer y administrar Centros
Integrados de Justicia que proporcionan
asistencia jurídica y servicios
relacionados que mejoren la confianza en
el sistema judicial. Además USAID apoya
a la prefectura a través de programas de
fortalecimiento institucional para la
planificación, descentralización de
servicios y promoción del desarrollo
económico regional.
Si se observa la evolución del proceso
autonomista pueden identificarse los
elementos articuladores del movimiento
con los intereses de los Estados Unidos:
apoyo económico, intervención disfrazada
de lucha antidrogas, presencia en
espacios vitales de la soberanía
nacional (militar, político, de
justicia), penetración de grupos
sociales vulnerables, formación de
líderes aliados, afianzamiento de
relaciones bilaterales y
desestabilización del Gobierno
Boliviano.
¿Y qué tratan de evitar? La intención es
impedir la aprobación de la nueva
Constitución Boliviana y la refundación
de la República, mediante la que
desaparecerán los privilegios de la
concentración económica, la exclusión
étnica y la hegemonía racista.
Establece el preámbulo de esa nueva
Constitución “El pueblo boliviano, de
composición plural, desde la profundidad
de la historia, inspirado en las luchas
del pasado, en la sublevación indígena
anticolonial, en la independencia, en
las luchas populares de liberación, en
las marchas indígenas, sociales y
sindicales, en las guerras del agua y de
octubre, en las luchas por la tierra y
territorio, y con la memoria de nuestros
mártires, construimos un nuevo Estado.
Un Estado basado en el respeto e
igualdad entre todos, con principios de
soberanía, dignidad, complementariedad,
solidaridad, armonía y equidad en la
distribución y redistribución del
producto social, donde predomine la
búsqueda del vivir bien; con respeto a
la pluralidad económica, social,
jurídica, política y cultural de los
habitantes de esta tierra; en
convivencia colectiva con acceso al
agua, trabajo, educación, salud y
vivienda para todos.
Dejamos en el pasado el Estado colonial,
republicano y neoliberal. Asumimos el
reto histórico de construir
colectivamente el Estado Unitario Social
de Derecho Plurinacional Comunitario,
que integra y articula los propósitos de
avanzar hacia una Bolivia democrática,
productiva, portadora e inspiradora de
la paz, comprometida con el desarrollo
integral y con la libre determinación de
los pueblos.
Nosotros, mujeres y hombres, a través de
la Asamblea Constituyente y con el poder
originario del pueblo, manifestamos
nuestro compromiso con la unidad e
integridad del país. Cumpliendo el
mandato de nuestros pueblos, con la
fortaleza de nuestra Pachamama y gracias
a Dios, refundamos Bolivia”.
Así será. |
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