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Bolivia se encuentra en una de las
encrucijadas más peligrosas que ha
enfrentado en los últimos tiempos. El 4
de mayo, fecha de realización de un
referéndum convocado por la oligarquía
autonomista de la llamada Media Luna, a
despecho de su ilegalidad, será un punto
de inflexión, o de ruptura, tanto en los
procesos internos como en los de América
Latina en su conjunto.
Si nos encontráramos en un juego de
estrategia podríamos reconocer un
conjunto de jugadas casi simultáneas que
han ido configurando la posibilidad de
un quiebre en los procesos
latinoamericanos de recuperación de
soberanía:
1. Una campaña mediática permanente,
centrada en el presidente Chávez como
figura del mal, que busca obstaculizar
cualquier tipo de articulación disidente
de la promovida por Estados Unidos a
través de sus tratados de libre
comercio, de inversión y de cooperación
en seguridad.
2. Un cambio en la orientación
normativa de los códigos penales
tendiente a criminalizar las acciones de
resistencia civil y de defensa del
territorio.
3. Un intento por derramar el Plan
Colombia hacia Paraguay, desde un año
antes de la última elección, y hacia
México, con el argumento de que en estos
países hay presencia activa de las FARC
bajo la forma de campos de reclutamiento
y entrenamiento. Esta ofensiva se
intensifica en el caso de México después
del ataque en Sucumbíos donde fueron
asesinados cuatro estudiantes mexicanos
y herida una quinta.
4. Un golpe brutal al proceso
ecuatoriano, violando flagrantemente su
soberanía, poniendo en tensión a la
región en su conjunto. Tan grave, tan
sorpresivo y tan violatorio fue el
ataque que obligó a la movilización de
tropas de alerta a las fronteras de
Ecuador y Venezuela, a un inédito debate
en la Cumbre de Presidentes en Santo
Domingo y a la ruptura de relaciones
hasta la fecha entre Colombia y Ecuador.
En este caso la mano del jugador
oculto quedó al descubierto en virtud de
que tanto la Asamblea Constituyente de
Ecuador como el presidente Correa
enfrentaron el hecho en toda su
complejidad. Después de analizar la
información técnica del bombardeo,
parece fundarse la sospecha de un
involucramiento de la base de Manta y se
exige la realización de una auditoría
que determine las actividades de ésta
antes, durante y después del 1 de marzo
de 2008. Y, si bien esta base termina su
convenio en 2009, su implicación en el
ataque podría modificar su permanencia.
Se puede decir que aunque la jugada
estuvo muy bien planeada, y
aparentemente contó con apoyo interno a
juzgar por la omisión de información y
respuesta del ejército y por la
reestructuración posterior de las
cúpulas militares, su resultado no fue
del todo satisfactorio. Quizá fue
demasiado osada para un contendiente que
todavía no se había mostrado a plenitud,
y que terminó siendo mucho más sólido,
firme y aguerrido de lo que se podía
suponer.
5. Campañas de cooptación por parte
de la Embajada de Estados Unidos en
Bolivia, como fue oportunamente
denunciado por el presidente Evo
Morales, intentando desacreditar y
debilitar la Asamblea Constituyente
pero, adicionalmente, buscando conformar
esa fuerza desestabilizadora que, al
lado de la oligarquía de la Media Luna,
han llegado hasta el momento de
proponer, y echar a andar, un referéndum
ilegal y confrontativo.
6. Como dato aparentemente menor, si
se mirara aislado, en la zona del Chaco
se registran nuevamente ejercicios
militares que implican la presencia de
efectivos estadounidenses. Esta región,
colateral a la zona boliviana en
conflicto y dotada de los yacimientos de
gas que han sido objeto de disputa, es
escenario de ejercicios militares, o
misiones llamadas humanitarias, de las
fuerzas armadas estadounidenses desde
tiempo atrás. Del 2000 a la fecha esos
ejercicios se incrementaron,
coincidiendo con las impugnaciones a la
privatización y saqueo de los recursos
naturales por parte de las
organizaciones sociales de la región.
Durante 2006 y 2007, como parte del
convenio de inmunidad a las tropas
estadounidenses en Paraguay, concedido
por el Congreso, se remozó el aeropuerto
militar de Mariscal Estigarribia,
notable por su escasísimo tráfico, sus
buenas condiciones y sus dimensiones,
adecuadas para la recepción de naves “de
gran envergadura”, capaces de
transportar equipo pesado, ligero y
efectivos en grandes cantidades.
A los tradicionales MEDRETES
(ejercicios de atención médica)
realizados en Paraguay y a los ribereños
que se realizan en los ríos Paraguay y
Paraná, se agregan hoy (noticia de la
última semana de abril) ejercicios
Nuevos Horizontes (supuestamente para
construir escuelas) en el Chaco
argentino.
7. Cerrando con broche de oro éstas
que son sólo las jugadas más evidentes,
se redespliega la Cuarta Flota de la
Marina estadounidense para articular e
institucionalizar los patrullajes
alrededor del Continente que por lo
pronto se hacían, cada vez con mayor
intensidad y presencia, como operativos
desconectados entre sí.
La Cuarta Flota establece las nuevas
fronteras del Continente. Un Continente
amurallado desde el mar, si la
iniciativa no es impugnada.
El desafío del referéndum de facto es
en este contexto la provocación que
podría encender la mecha. La
beligerancia de la oligarquía boliviana
fue creciendo al mismo tiempo que las
declaraciones del embajador de Estados
Unidos se tornaban más agresivas contra
el gobierno legítimo y constitucional de
Evo Morales, su agresividad parece
buscar más una confrontación que un
resultado en urnas. Una guerra civil
podría desatarse sin demasiado trámite y
llevaría al Continente entero a una
nueva época de oscuridad que sólo
satisface a los cuervos.
La mesa está puesta. Sólo queda la
madurez del pueblo boliviano para
desmontar la trampa bajando la tensión y
cebando la mecha.
Las últimas medidas nacionalizadoras
del presidente Morales dejan ver que su
apuesta señala el compromiso, quizá más
firme que cuando asumió sus funciones,
con el pueblo activo, rebelde y
movilizado de Bolivia.
“Sólo el pueblo salva al pueblo”. |