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El pueblo boliviano contra las
autonomías
y por su autonomía |
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Lic. Luis Enrique Millán
• Profesor UBV |
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Partimos de la siguiente tesis: El
conflicto en torno a las autonomías
bolivianas es una forma de
profundización del enfrentamiento de
clases propio de la realidad boliviana.
Lo que desplaza la atención del supuesto
conflicto entre poder constituyente y
poder constituido hacia un concreto
espacio de antagonismo social y
económico. Tales eventos ponen en
evidente situación de superación
histórica a la concepción de lo
constitucional como un contrato social,
esto es, a la noción liberal de la
constitución como factor fundacional de
un estado.
Lo anterior nos obliga a introducir
elementos explicativos históricos y
económicos, más que las simples
conjeturas legales acompañadas de
simplificadores enfoques electoreros.
Los llamados a la construcción de un
instrumento de acuerdo, una carta magna
que represente la voluntad de “todos”
los bolivianos, es un eufemismo que
oculta el chantaje al que se está
queriendo obligar al gobierno socialista
de Evo Morales. El encuentro como forma
artificial de la solución de las
diferencias, como “génesis” de lo
escrito sobre lo dado en la realidad, es
el imposible pedido de quienes no
cuentan con el apoyo total de la
población, y más aún, esconden sus bajas
intenciones a la espera del
debilitamiento de las fuerzas morales y
éticas que acompañan al avance de las
fuerzas excluidas.
Hay reflexiones sobre el asunto que
hablan de la inestabilidad de lo
geopolítico como causa de los distintos
fenómenos territoriales, desde esta
perspectiva, podemos meter en un solo
saco a lo que sucede con Palestina, el
pueblo Vasco, Kosovo, Chechenia, el
Kurdistan, entre otros. Sin embargo se
comete una falacia al confundir
movimiento con motor. Los cambios
geopolíticos son generados por
conflictos humanos y, necesariamente,
obedecen a las particularidades de cada
caso, no siendo su unidad la “movilidad”
de lo territorial, sin embargo, lo
territorial es un elemento fundamental,
que en muchísimos casos, es motor de
otros movimientos.
Desde un concepto hostil, como lo es el
de propiedad capitalista, otros opinan
que no es el estado el “propietario” de
los recursos de una región, si no los
habitantes, o las comunidades de dicha
región desde allí el derecho a concretar
su autonomía. Esta perspectiva se
desvanece a la hora de operacionalizar
una noción individual en la dirección de
lo colectivo, no se puede implementar
una propiedad sobre lo colectivo como
prolongación de la propiedad
capitalista. Otros enfoques pretenden
hacer de las autonomías una forma de
luchar contra el centralismo, dejando de
lado lo evidente: el “otro-centralismo”
no es de ninguna manera una forma de
descongestionamiento del poder central.
Lo cierto es que el cauce de consulta,
de referéndum, que toma el inicio del
fenómeno geopolítico boliviano no es de
ninguna manera el definitivo. El
conflicto muestra que entre aquellos
cuyos intereses están enfrentados al
avance del socialismo hay clara
conciencia de los distintos escenarios
en que puede mostrarse la acción. Aquí
en nuestro país, la visión de la
geometría del poder como respuesta a lo
geopolítico como espacio que ocupar en
la lucha anticapitalista, a pesar de ser
obstaculizado su avance mediante la
derrota del intento de reforma
constitucional, es una realidad que
supera los deseos de particulares, y que
día a día va concretándose al margen de
las relaciones de producción que se
imponen sobre las formas de organización
territorial. Hecho geopolítico sobre el
que las oligarquías nacionales apoyan su
espiral de valor sobre la producción y
la distribución de bienes. De forma
similar, sólo que, de acuerdo a otros
intereses, las intenciones de
balcanizar, provenientes de quienes se
oponen a que el socialismo avance por
Latinoamérica como la espada de Bolívar,
tomarán otros rumbos, pero al final,
siempre quedará en evidencia su marcada
estirpe capitalista, porque es mediante
la clave de la lucha de clases como se
podrá descifrar, tanto la explicación de
los hechos en desarrollo, como la
anticipación de otros, producto de los
análisis y reflexiones. |
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