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Bolivia: ¿Quién ganó en el
referendo del 4 de mayo? |
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Marta Harnecker
• Rebelión |
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Luego de unos resultados inciertos, los
dos bandos en pugna se atribuyen el
triunfo en relación con el referendo
sobre el Estatuto Autonómico realizado
en el Departamento de Santa Cruz el
pasado domingo 4 de mayo.
¿Cómo determinar quién tiene la razón?
Para poder juzgar o medir los resultados
de una acción es fundamental tener en
cuenta cuál era el objetivo que cada
actor buscaba con ella.
La oligarquía cruceña perseguía lograr
una asistencia masiva a las urnas: era
la única manera de quitarle fuerza al
argumento de peso del gobierno acerca de
la ilegalidad del proceso; si conseguía
ese objetivo podría entonces argumentar
que aunque no fuese un proceso legal era
un proceso legítimo, la gente
masivamente habría expresado su sentir
respecto al Estatuto Autonómico y el
gobierno tendría que tomar en cuenta ese
sentir popular.
Por su parte, el gobierno, el MAS y los
movimientos sociales se propusieron
lograr la mayor abstención posible para
quitarle peso a los resultados que se
dieran en las urnas, donde se
pronosticaba un amplio apoyo al SÍ.
A esta consigna de la abstención
propiciada por la propaganda oficial se
agregó luego la consigna de votar NO,
consigna que lanzaron algunos sectores
pensando en las presiones que estaba
usando la oposición para obligar a la
población a asistir a votar.
Aunque las cifras de que se disponen no
son cifras oficiales y probablemente no
lo serán nunca, porque no hubo una
instancia neutral que observara el
proceso además de descubrirse papeletas
marcadas previamente con el SI, si
tomamos las ultimas cifras de los medios
de comunicación y usadas por el gobierno
puede decirse que la abstención fue
mayor que la esperada: en Santa Cruz la
abstención fue del 17% en el referéndum
autonómico de 2006 y ahora se alcanzó la
cifra de un 39% y esta cifra, sumada a
los votos por el NO y a los votos nulos,
llegó a representar un poco menos de la
mitad del electorado, un 48.3%. De cada
10 personas que debían votar, alrededor
de 4 no asistieron o no pudieron asistir
a las urnas y 1 votó NO o anuló su voto.
A partir de este análisis el gobierno y
sus seguidores pueden darse por
satisfechos. Sin embargo, habrá que
preguntarse si se puede hablar de
triunfo cuando un poco más de la mitad
de la población electoral cruceña se
expresó contra el proyecto de país que
representa Evo Morales y apoyó
conscientemente o bajo manipulación a
los grandes grupos oligárquicos que
dominan económica, ideológica y
políticamente la región.
Y también habría que preguntarse si se
podrá atribuir este fruto solamente a la
maquiavélica acción de la oligarquía
local apoyada por el imperialismo.
Parece más probable que aquí hayan
jugado también errores y debilidades del
propio gobierno y del MAS, su
instrumento político fundamental.[1]
¿Acaso Evo Morales no llamó a votar NO
por las autonomías en el referéndum
autonómico de 2006, realizado en el
mismo momento en que se elegía a las
personas que conformarían la Asamblea
Constituyente, dejando la bandera de la
autonomía en manos de la reacción (algo
que los propio dirigentes del MAS luego
han reconocido)? ¿Acaso no se ha
aplicado al oriente del país esquemas
organizativos y criterios que chocan con
la idiosincrasia propia de esas tierras
bajas? ¿No se ha tendido a catalogar de
oligarcas secesionistas a todos aquellos
que, siguiendo un sentir que viene de
generaciones, se han manifestado a favor
de la autonomía, ignorando las
contradicciones que existen entre los
grandes oligarcas pro imperialistas y
una parte importante de los sectores
medios urbanos blancos que —aunque
críticos a determinadas políticas y
acciones del actual gobierno— en las
líneas gruesas lo apoyan porque
representa por fin la dignificación los
pueblos indígenas y la afirmación de la
soberanía de la patria?
Pero si bien se puede debatir acerca de
quien triunfó electoralmente y cada
bando con distintos argumentos puede
atribuirse la victoria, lo que es
indiscutible es que el proyecto de país
encabezado por Evo Morales salió
reforzado. La mayoría de los sectores
populares de Bolivia, especialmente los
movimientos campesinos indígenas y los
trabajadores de las ciudades, logró
entender qué estaba en juego detrás de
ese proyecto de la oligarquía cruceña
que usa demagógicamente la bandera de la
autonomía. Y también reaccionaron en
este mismo sentido importantes sectores
de profesionales y técnicos.
Especialmente significativo fue el grupo
“Santa Cruz Somos Todos” que en plenas
entrañas del monstruo y arriesgando su
integridad física y la de su familia
elevaron su voz discrepante y llamaron a
votar NO.
Lo que esa oligarquía buscaba y sigue
buscando es derrocar al primer
presidente indígena América Latina para
volver a controlar las inmensas riquezas
que encierra la región y que han
comenzado a ser controladas por el
estado ratificándose el Primero de Mayo
la decisión del gobierno de avanzar en
ese sentido con los anuncios de la
recuperación del control mayoritario de
cuatro transnacionales petroleras y la
nacionalización de ENTEL, la compañía de
telecomunicaciones. Una oligarquía que
nunca comprendió el llamado a realizar
una verdadera reforma agraria y a
distribuir más equitativamente la
riqueza en América Latina que hiciera,
hace casi medio siglo, el Presidente de
los Estados Unidos, John Kennedy. Hay
que tener presente que quien hacía ese
llamado era un liberal burgués que jamás
podría ser catalogado de comunista y lo
hacía para detener el avance de la
revolución en nuestra América.
Pero ese pueblo no sólo comprendió qué
estaba en juego sino que sintió la
necesidad de articular sus luchas para
golpear con un solo puño a la pequeña
élite, que apoyada por el gobierno de
los Estados Unidos, busca revertir el
proceso de Revolución Democrática y
Cultural que vive el país. Desde que
triunfó Evo Morales fue el primer 1 de
mayo en que el movimiento obrero
representado por la legendaria Central
Obrera Boliviana presidida por su
secretario general, el dirigente minero
Pedro Montes, participaba en una misma
movilización con los movimientos
campesinos indígenas, y todo hace pensar
que este gesto unitario que implica
poner por encima de las naturales
diferencias y contradicciones entre los
diferentes grupos, el interés de la
Patria boliviana llegó para quedarse.
Las organizaciones populares bolivianas
parecen haber entendido que la unidad de
todos los sectores que defienden el
proyecto de país humanista y solidario,
respetuoso de las diferencias y
respetuoso de la naturaleza que
representa el Presidente Evo Morales, es
lo único que lo hará irreversible.
Y hablando de la unidad quisiera
recordar las siguientes palabras de
Fidel, el gran artífice de la unidad del
pueblo cubano:
“Yo también pertenecí a una
organización. Pero las glorias de esa
organización son las glorias de Cuba,
son las glorias del pueblo, son las
glorias de todos. Y yo un día —agrega—
dejé de pertenecer a aquella
organización. ¿Qué día fue? El día [en]
que nosotros habíamos hecho una
revolución más grande que nuestra
organización [...] Y al marchar a través
de pueblos y ciudades, vi muchos hombres
y muchas mujeres; cientos, miles de
hombres y mujeres tenían sus uniformes
rojo y negro del Movimiento 26 de Julio;
pero más y más miles tenían uniformes
que no eran rojos ni negros, sino
camisas de trabajadores y de campesinos
y de hombres humildes del pueblo. Y
desde aquel día, sinceramente, en lo más
profundo de mi corazón me pasé, de aquel
movimiento al que queríamos, bajo cuyas
banderas lucharon los compañeros, me
pasé al pueblo; pertenecí al pueblo, a
la revolución, porque realmente habíamos
hecho algo superior a nosotros mismos.”[2]
[1]. Sobre esta
organización política “sui géneris”
aparecerá muy pronto el libro testimonio
MAS IPSP de Bolivia. Partido que se
construye desde los movimientos
sociales, de Marta Harnecker y Federico
Fuentes en esta página web.
[2]. Fidel Castro, Discurso del 26 de
mayo de 1962, en Obra revolucionaria
Nº11, 27 marzo, 1962, pp.36—37. Texto
citado en Marta Harnecker, La estrategia
política de Fidel . Del Moncada a la
victoria, varias ediciones en América
latina, ver www.rebelión.org, autores,
Harnecker. |
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