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Cuba presentó pruebas
contundentes sobre la
conspiración terrorista que
mantiene el Gobierno de EE.UU.
contra la Isla, y sus vínculos
con grupúsculos mercenarios y la
mafia anexionista radicada en
Miami.
En el programa Mesa Redonda
Informativa de la televisión y
la radio cubanas se dio a
conocer este lunes la primera
parte de evidencias que vinculan
a las autoridades
estadounidenses con grupos que
se alían con el connotado
terrorista Santiago Álvarez
Fernández-Magriñá.
Se apreció en videos, correos
electrónicos y otras pruebas,
que Fernández-Magriñá suministra
dinero a los elementos
contrarrevolucionarios, a través
de la llamada Fundación de
Rescate Jurídico, reconocida en
EE.UU. desde el 24 de junio de
2005 para burlar a la justicia
en procesos administrativos y
judiciales contra el citado
delincuente.
Lázaro Barredo, director del
diario Granma, explicó
que ese procedimiento también se
utilizó para financiar los
sobornos pagados a funcionarios
y jueces panameños en el caso
contra Posada Carriles y otros
terroristas procesados por
intento de atentado contra el
líder de la Revolución Cubana,
Fidel Castro, quienes finalmente
resultaron ilegalmente
indultados por la entonces
Presidenta Mireya Moscoso.
Paradójicamente,
Fernández-Magriñá actualmente
guarda prisión en una cárcel
estadounidense por posesión
ilegal de armas, que pretendía
usar en acciones violentas
contra Cuba.
En declaraciones a la Mesa
Redonda, el coronel Adalberto
Rabeiro, jefe de la Dirección de
Investigaciones Criminales del
Ministerio del Interior, dio a
conocer informaciones que
vinculan a la cabecilla
contrarrevolucionaria Martha
Beatriz Roque Cabello como
receptora de dinero procedente
de Fernández-Magriñá, para su
distribución entre otros
conspiradores internos.
Refirió el directivo que el
propio terrorista está acusado
en Cuba de actividades
subversivas, por haber preparado
y financiado un equipo de
infiltración en abril de 2001 en
la provincia de Villa Clara, que
efectuó actividades agresivas y
fue capturado.
También el coronel Adalberto
Rabeiro relató hechos probados
sobre otras acciones terroristas
de Fernández-Magriñá, quien fue
circulado por Cuba a través de
INTERPOL para su captura.
Explicó Rabeiro que las
investigaciones realizadas
condujeron a la comprobación de
la injerencia abierta de la
Sección de Intereses de
Washington en La Habana (SINA) y
de su jefe Michael Parmly,
además de su vinculación directa
con los mercenarios que actúan
dentro de la Isla, en
cumplimiento de las directivas
del llamado Plan Bush contar
Cuba .
Igualmente, se corroboró la
participación de Roque Cabello
en comunicaciones electrónicas
con elementos subversivos,
comprobada por peritaje criminal
forense informático, y el
contenido de mensajes donde se
especifican cuantías de dinero
recibido y entregado, y
contactos establecidos.
El doctor Manuel Hevia, director
del Centro de Investigaciones
Históricas de la Seguridad del
Estado, explicó antecedentes
genealógicos terroristas de
Fernández-Magriñá y algunas de
las acciones en las que este
participó o financió a través
del llamado Grupo Comandos L,
estrechamente vinculado a la
Agencia Central de Inteligencia
(CIA) estadounidense.
Fernández-Magriñá, conocido por
su intervención en ataques
piratas contra Cuba en las
décadas del 60 y 70 del siglo
pasado, actuó en los planes de
asesinatos organizados por Luis
Posada Carriles contra Fidel en
Panamá, en el año 2000.
También organizó infiltraciones
armadas en Cuba en 2001, y otras
de sus fechorías incluyen la
entrada clandestina del
terrorista Luis Posada Carriles
en territorio estadounidense.
En el foro radiotelevisado se
mostraron videos que evidencian
la participación de
Fernández-Magriñá en las citadas
acciones y sus vínculos con
mercenarios que infiltró para
hacer sabotajes, quienes fueron
apresados.
Las sanciones recibidas por el
terrorista Fernández-Magriñá son
ridículas, en relación con la
magnitud de sus delitos,
apuntaron los analistas.
El periodista Reynaldo Taladrid
afirmó que
la
trama de correos electrónicos
descubiertos en las
investigaciones realizadas por
las autoridades, se ampara en
leyes cubanas y tratados
internacionales vigentes contra
el terrorismo, entre ellos el
que tipifica la financiación de
esas actividades subversivas.
Refirió el analista detalles de
correos codificados, remitidos a
Roque Cabello por Maira Cardín,
de la llamada organización
subversiva Junta Patriótica
Cubana, y respondidos por la
primera, en relación con sus
contactos para recibir dinero
destinado a mercenarios, por
conducto de Carmen Machado y
María Teresa Cué, vinculadas a
Fernández-Magriñá, facilitador
de los fondos.
Al comentar el contenido de
otros correos investigados, el
analista Barredo significó el
uso de personas que van y vienen
entre Cuba y Miami , utilizados
por la contrarrevolucionaria
Roque Cabello para comunicarse
con elementos mafiosos en Miami,
y la comprobación de sus
transmisiones a través de medios
de computación de la SINA.
También se mostraron videos de
la actividad de Martha Beatriz
en la transmisión de correos
electrónicos a sus contactos de
Miami desde el cibercafé
Comodoro, en Ciudad de La
Habana, el 12 de enero de 2008,
lo que sirvió de base a las
comprobaciones forenses. |