¿QUÉ HACER?

Murat Kurnaz, un turco nacido en Alemania, fue secuestrado por la CIA en Paquistán, durante una vista religiosa, y llevado al campo de concentración y torturas de Guantánamo por cinco años, hasta que fue liberado en 2006. Nunca fue acusado formalmente de nada.

Sin embargo, en su testimonio a los congresistas norteamericanos del subcomité de Asuntos Exteriores dejó claro que fue sometido a golpizas, descargas eléctricas y el “tratamiento de agua”: le sumergían la cabeza en un estanque mientras le golpeaban el estómago.

Seguramente por ello es que el secretario de Defensa de EE.UU., Robert Gates, dice que la administración Bush no sabe qué hacer con algunos de los detenidos. Imagínese usted, si los liberan y van a andar por el mundo contando lo que les pasó…

LA JIRIBILLA. 2008