UN RATICO A PIE Y OTRO CAMINANDO

Boris Johnson, el nuevo mandamás en Londres, en medio de la creciente alza de los precios del petróleo, decidió suspender un acuerdo según el cual Venezuela proveía combustible barato a los rojos autobuses de la capital del Reino Unido. El dinero que así se ahorraba, servía para reducir a la mitad el costo del pasaje a las personas con bajos ingresos.

¿Las razones para suspender el acuerdo? Pues que, según él, Hugo Chávez es “un dictador de poca calidad”. Entiéndase que un dictador de buena calidad era Pinochet, por ejemplo, que asesinó a mansalva, despareció a miles, torturó… Chávez no ha hecho nada de eso y, por tanto, no solo su calidad de dictador es baja, sino además dudosa…

Por ello el señor Johnson ha decidido tomar cartas en el asunto y comenzar a hacer las cosas como se debe, es decir, hacer las cosas mal. Por lo pronto, ya se sabe que no hay ningún plan sustituto para subsidiar el transporte de los londinenses pobres. Boris Johnson apunta a ser él mismo un dictador de buena calidad.

LA JIRIBILLA. 2008