Año VI
La Habana

7 al 13 de JUNIO
de 2008

SECCIONES

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS

EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

NOTAS AL FASCISMO

LA OPINIÓN

APRENDE

LA CRÓNICA

EN PROSCENIO

LA BUTACA

LETRA Y SOLFA

LA MIRADA

MEMORIA

LA OTRA CUERDA

FUENTE VIVA

REBELDES.CU

LA GALERÍA

EL CUENTO

POESÍA

EL LIBRO

EPÍSTOLAS ESPINELAS

EL PASQUÍN

EN FOCO

POR E-MAIL

¿DÓNDE QUIERES QUE
TE PONGA EL PLATO?

 

Al cierre del Mayo teatral y otros temas al paso

Rubén Sicilia • La Habana

 

Ha llegado a su fin la Temporada de Teatro Latinoamericano y Caribeño Mayo Teatral 2008 y es necesario decir, a modo de balance general, que esta temporada marca un hito evidente en cuanto a un alto nivel artístico alcanzado por la gran mayoría de las puestas participantes. Obras como “Huevo” de la compañía brasileña Udi Grudi, “Antígona” de La Candelaria o “La razón blindada” de Malayerba, quedarán por largo tiempo, en la memoria de estudiantes, teatristas y aficionados en general, así como puestas notables del patio ya vistas, pero no por ello menos sugestivas, como “Visiones de la Cubanosofía” y “Delirio habanero”. Un nivel que habrá que sostener en toda forma posible en las próximas ediciones, si se quiere que esta temporada funcione como un espacio de referencia e intercambio para los teatristas del país, tal y como es de rigor por su naturaleza selectiva. La Casa de las Américas, por su prestigio continental, tiene el potencial para convocar a buenos grupos, pero es hora ya de pensar, en la actual reanimación cultural del país, si fuera posible la creación de un Premio en metálico que funcione como un estímulo adicional para los teatristas del continente. No tiene que ser muy elevado, porque sabemos que somos un país pobre. Homólogo quizá al premio de dramaturgia de 3000 usd, que la Casa otorga y siempre manteniendo el carácter selectivo, aunque vaya creciendo lentamente, y tal vez de apertura en su convocatoria hacia otros continentes. Este premio pudiera prestigiarse aún más con algún donativo de obras pictóricas de artistas plásticos nacionales, que seguramente estarán de acuerdo por la promoción que esto representa. Todo paso a paso, como debe ser logrado en términos de promoción que abarque diversos renglones, y en términos también de efectividad de toda la promoción, en cuanto a lograr mayor asistencia a las salas teatrales, donde lamentablemente se notaron algunos vacíos.

Hay que ver con luz larga las inversiones en la cultura —reparación de teatros incluida— pues nuestro país tiene un potencial a desarrollar en cuanto al turismo cultural, por la gran cantidad de artistas excepcionales —aunque esta no sea la meta— y todo evento de magnitud artística verdadera puede despertar una incalculable repercusión en este y otros órdenes. También en la sensibilidad y valores de la gente, cosa que se ha venido planteando en foros públicos en los últimos tiempos. Es lo que corresponde recuperar totalmente en justicia, mejor incluso que antes del período especial, a un país que tanto tiempo y energías ha invertido en la cultura, a lo largo de muchos años.

En otro orden de cosas, tuve la oportunidad de ver en programación paralela el espectáculo “De hortensias y de recuerdos”  en el noveno piso del Teatro Nacional como un homenaje del grupo Buscón a estos días intensos de Mayo. Un espectáculo sencillo y sobrio dirigido por Simón Carlos, que sin proponernos una estética extraordinaria lograba una singular empatía con el público. Poemas, canciones, escenas como viñetas y algunos cuentos conforman este espectáculo de variedades que el público agradece. Sobresale en él una actriz tan notable como Mirta Lilia Pedro, a la que hemos visto desarrollarse paso a paso. Lo cual me lleva a pensar en la casi total ausencia de la estética del Café Teatro en Cuba, modalidad muy vigente en la vida nocturna de otras ciudades de Latinoamérica, y que permite mantener espacios vivos y caracterizados por su teatralidad. Ahora que poco tiempo atrás fueron abiertos los Cafés Literarios en la Calle 23, nada mejor que un lugar homólogo pero con una pequeña plataforma, para difundir lo mejor de las artes escénicas cubanas —danza incluida— y a precios asequibles en moneda nacional. Un lugar así ayudaría tremendamente a reconquistar la bohemia y el espíritu de “descarga y goce” que tuvo nuestra ciudad años atrás, de un modo culturalmente mejor, además de ser otro espacio para contratación y promoción de artistas del patio, que tanto necesitan de estas brechas.

En un sentido rudimentario el café Fresa y Chocolate ha jugado este rol en los últimos tiempos, pero lo cierto es que no reúne ni espacial ni operativamente las condiciones necesarias para esta idea. Habrá que pensar detenidamente qué espacio en la ciudad reúne las condiciones si queremos una Habana culturalmente activa, también en cuanto a lo escénico. Yo, que no me siento crítico en absoluto —aclaro por esta vez—, sino más bien creador y teatrólogo, tal vez por esta razón puedo observar con más fluidez esas necesidades, siempre a medio camino entre lo artístico y lo promocional, entre lo cultural y lo espiritual. Y ponerlas en blanco y negro con el deseo de inspirar decisiones necesarias.

Todo lo dicho vale también para el Mayo Teatral, porque es necesario para un evento de tan buen calibre un espacio diario para reunirse cada noche al cierre de la jornada, entre cócteles, por qué no. Y una buena descarga teatral, no por improvisada, menos pensada.

Esperemos entonces con ansiedad la próxima edición del Mayo, a veces la palabra escrita tiene el poder de generar cierta energía…

 

ARRIBA

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS
.

© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2008.
IE-Firefox, 800x600