Año VI
La Habana

7 al 13 de JUNIO
de 2008

SECCIONES

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS

EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

NOTAS AL FASCISMO

LA OPINIÓN

APRENDE

LA CRÓNICA

EN PROSCENIO

LA BUTACA

LETRA Y SOLFA

LA MIRADA

MEMORIA

LA OTRA CUERDA

FUENTE VIVA

REBELDES.CU

LA GALERÍA

EL CUENTO

POESÍA

EL LIBRO

EPÍSTOLAS ESPINELAS

EL PASQUÍN

EN FOCO

POR E-MAIL

¿DÓNDE QUIERES QUE
TE PONGA EL PLATO?

XVII Salón de la Ciudad Centro provincial de Artes Plásticas

Un salón, los medios y algunas interrogantes

Carina Pino Santos • La Habana

 

La contemporaneidad, los medios de comunicación y el arte son conceptos hoy tan entrelazados que su cita en obras, curadurías, muestras colectivas e individuales pudiera parecer un leit motiv sobre todo desde mediados del siglo pasado y hasta este primer decenio del siglo XXI. 

Tema actual y de imprescindible cita en las sociedades comprometidas, de forma inevitable, con las tecnologías hoy, cualquiera que sea su nivel de desarrollo, se relaciona con los más diversos campos como la economía, política, sociología,  o los estudios visuales. Y asunto, en definitiva, sobre el que pudiera volverse una y otra vez desde los más diversos enfoques, ya que el entorno del hombre de nuestros días es aquel del reino de la imagen.

Una tesis tan viva, compleja, abarcadora y dinámica como intrínseca a nuestra época es el llamado del Centro Provincial de Artes Plásticas, a los artistas de la capital, por medio de la convocatoria del XVII Salón de la Ciudad: “Entender la ciudad desde los mass media”. Nadie dudaría que el lema aunque recurrente no deja de ser provocativo para problematizar las tan múltiples variantes en las que la imagen visual discurre, ya sea a través de dualidades intensas y presentes  y hablamos de conceptos fecundos, entre estos, tiempo, estatismo, simulación, veracidad, manipulación, legitimidad, arte público, performance, entre muchos otros. 

Para todos estos y aquellos que no cabe citar aquí, se han propiciado nuevas definiciones, y formas de producción de arte, llamadas arte medial, net art, que cuestionan el objeto artístico, su distribución y recepción a través de un medio de comunicación, además de emplear estos, ya sea el mail art, publicidad, prensa, video, televisión, radio, video. 

Teniendo en cuenta nuestro entorno complejo y cambiante y el término de este primer decenio del siglo XXI, y las interesantes retículas que la historia del arte contemporáneo cubano ha trazado, resulta desde todo punto de vista inquietante el hecho de que este salón, asistido por tradición en su devenir, presente una selección de nueve obras de 108 lo que hace menos de un 10 % de la participación total. Y no me refiero a la calidad, que siempre debe ser priorizada no importa la merma en cantidad, teniendo en cuenta que nuestra provincia es la más poblada de la Isla y, por tanto, el promedio de artistas es mayor, y que es nuestro, inevitablemente este centro de cultura vital que implica el ser la capital.

¿Es que no hubo una participación de más indudable valía como para que se ensanchara la muestra? ¿Se trata de la escasez de recursos para trabajar un tema que requiere de inversiones en medios? ¿Es la premiación lo suficientemente atractiva para implicar participaciones más interesantes? 

Si bien es cierto que un salón no bastaría quizá para abordar la última interrogación, el cuestionario pudiera seguir escribiéndose a lo largo de estas líneas. 

    Queda claro, eso sí, que la participación en el salón fue sobre todo de

    jóvenes, la primera Mención para La Historia nos absorberá, de Marcel

Márquez Martínez, una cartulina con recortes de la prensa plana, que hace énfasis en el discurso histórico y su frecuencia, marcando sobre la cartulina negra la monotonía de la tipografía uniforme y el diseño invariable. Segunda Mención a Flash Back, de Manolo Castro Inda, muy breve alusión a la publicidad. 

El  Gran Premio fue a La obra infinita, de Yaniezki Bernal Farrada, según acta del jurado, otorgado por “sintetizar las pretensiones de la Convocatoria del salón en un abordaje que se resume por medio de una alegoría en una imagen única y múltiple a la vez”.

Yaniezki, una joven que hace solo unos meses egresó del Instituto Superior de Arte trabajó parte del rostro de Martí digitalmente a partir de fotos de bustos que uno puede hallar constantemente a nuestro paso por la ciudad. Para ella “Martí era una misma idea desde muchos puntos de vista, pues cada creador abordaba el busto a su manera, lo que me proporcionó ideas infinitas sobre una misma imagen”. Se trata de una “obra que no tiene fin, porque siempre que haga un recorrido por la ciudad uno encontrará nuevas imágenes”.

Las texturas, los bordes, las huellas del tiempo y los formatos indistintos van cambiando en la imagen digital trabajada por esta muchacha que aportó una poética eficiente, capaz como nos dice el crítico español José Luis Brea de reflejar cómo “la imagen técnicamente producida y capturada en efecto, le es dado producir esa expansión interna de un tiempo propio, en el ámbito de la representación. Fuera de su ámbito, fuera del ámbito de la imagen técnica como tal, carecería en efecto de sentido hablar de un time based art, de un arte basado en el tiempo referido a lo plástico, a lo visual”. 

En otro sentido, a la inversa, es decir, de cómo la sociedad ha influido en los medios, es la interesante pieza, no premiada por el jurado, mas sí por la Asociación Hermanos Saíz, la Fototeca de Cuba, y Galerías Génesis, de Jesús Hernández, estudiante de 4to. año de grabado del Instituto Superior de Arte quien ha expuesto un video del noticiario de la televisión. Menos el generador de caracteres y la presentación, los reportajes que se transmiten son otros que  “ha construido desde la ficción con los patrones establecidos”.  En Recortes de la realidad informativa realiza una incursión ilegítima, a través de una estructura verídica y profesional, que filtra la crónica mediante la materialidad de reportes ausentes en los medios.

Otros seleccionados emplearon la tecnología mediante el diseño o hacia su fin. Ángel Alonso realizó un trabajo de delicado guión mas con dibujo realizado a modo naif o ingenuo en computadora en el que se refiere, entre otros motivos, al arte y el mercado y Levi E. Orta con modelos de publicidad sociopolítica. 

Llama la atención en este salón la ausencia de propuestas más relacionadas con el net art, los espectáculos y su incidencia en los media, los problemas sociales y su relación mediática, los desfases de desarrollo respecto a la globalización tecnológica, acciones performáticas y la relación arte-público. Asimismo la propuesta del salón de haber sido más amplia en cantidad y calidad, hubiese además proporcionado una dinámica de retroalimentación eficaz para su empleo en el entorno visual capitalino y de la Isla. Y esa cierta precariedad de la que es muestra nuestro salón recién abierto esta semana de inicios de junio de 2008 debería, ciertamente, desatar más profundas indagaciones, que este breve artículo no intenta sino solo abordar, sobre el devenir de nuestro arte hoy.
 

ARRIBA

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS
.

© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2008.
IE-Firefox, 800x600