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EL NUEVO CRUZADO
El presidente francés, Nicolás Sarkozy, ha esbozado una propuesta para
comenzar su propia cruzada: la “limpieza” del viejo continente. Así la
ha planteado: “Francia, o Europa, no va a aceptar toda la miseria del
mundo”.
Ello constituye, además, su confesión de fe. Ahora todo se ve más claro:
que nadie acuse a Sarkozy de xenófobo. No, él no es xenófobo, Sarkozy es
un fascista. |