|
De nuevo una decisión arbitral
decidió el desempeño de una judoca
cubana, en este caso de Driulis
González que terminó quinta en
el concurso de los 63 Kg. de los
Juegos Olímpicos, luego de ser
amonestada por pasividad en el
tiempo del punto de oro.
La guantanamera llegó a la
discusión del bronce luego de
vencer a la austriaca Claudia
Heill, submonarca de Atenas
2004, la taipeiana Wang Ching-Fang,
pelea en la que quedó resentida
de una mano y con la que se
enfrentó a la campeona olímpica
japonesa Ayumi Tanimoto, que le
propinó un ippon. Driulis
entabló un férreo combate con la
holandesa Elizabeth Willeboordse
en la discusión del bronce,
hasta que el árbitro detuvo la
pelea en otra decisión
cuestionable.
Ese quinto lugar ha sido una
gran hazaña de la mejor judoca
cubana de todos los tiempos. En
el XXV campeonato del mundo
obtuvo su séptima medalla: tres
de oro (Mukhuhari-1995,
Birmingham-1999 y Río-2007), dos
de plata (París-1997 y
Osaka-2003) y dos de bronce
(Hamilton-1993 y El Cairo-2005).
Tiene cuatro títulos
consecutivos de campeona
panamericana: Mar del
Plata-1995, Winnipeg- 1999,
Santo Domingo-2003 y Río de
Janeiro-2007. Ni hombre ni mujer
se el comparan en las
competencias a ese nivel.
Con 35 años de edad por cumplir
el próximo mes, la guantanamera
ostenta el oro en Atlanta 96,
la plata en Sydney 2000 y el
bronce en Barcelona 92 y Atenas
2004.
A este singular palmarés une que
por la maternidad - tuvo un hijo
que hoy tiene seis años-
abandonó por un tiempo el
tatami. Sólo las madres
deportistas conocen lo difícil
que resulta volver a la forma
deportiva, luego de que el
cuerpo femenino se preparó para
traer al mundo una nueva vida.
Peter Javier, según Driulis, tal
vez siga sus pasos, mientras es
el orgullo de la multicampeona.
Hace poco dijo que después de
Beijing se retiraría para
disfrutar y encaminar a su
retoño, otra medalla por la que
también luchó.
En esta jornada sin preseas,
pero con buenos lugares que
desgraciadamente no puntean, la
delegación cubana vio como Oscar
Cárdenas, el otro yudoca en
competencia, tampoco pudo
acceder a los lauros. Para este
miércoles Anaisis Hernández, de
los 70 kiligramos y Asley
González en los 90kg, defenderán
en el tatami a la mayor de Las
Antillas.
El pesista Yordanis Romero
alcanzó un meritorio cuarto
lugar, en una jornada en la que
el público chino premió con un
fuerte aplauso a Lae Baeyoung.
El coreano en una demostración
de coraje y vergüenza deportiva
intentó en dos oportunidades
levantar 187 kilogramos, luego
de lesionarse en una pierna. El
dolor por el esfuerzo se le
reflejaba en el rostro y los
asistentes a la competencia
supieron congratular tan bello
gesto.
En tanto dos luchadores cubanos
que intervinieron en la
modalidad grecorromana no
pudieron llegar al podio. El
subcampeón olímpico de Atenas
2004, Roberto Monzón, derrotó
11-4 al francés Sebastián
Hidalgo en su primera
presentación de la división de
los 60kg, mas luego cedió ante
el ruso Islam-Beka Alviev ocho a
cero. En repechage vencería al
turco Soner Sucu, pero en la
discusión del bronce perdió
frente a Ruslan Tiumenbaev, de
Kirjistán. A su vez, Yagnier
Hernández, bye en la primera
ronda de los 55kg, en octavos
de final ganó al coreano Cha
Kwan Su, mas cedería ante el
azerí Rovshan Bayramov 10-2.
Como Bayramov avanzó en el
organigrama, el criollo pudo
ganarle al egipcio Mostaza
Muhamed, antes de ser derrotado
por el armenio Roman Amoyan.
En el repechage del remo los
tres botes cubanos avanzaron a
semifinales: Yaima Velásquez e
Ismaray Marrero en el doble par
ligero; en esta modalidad pero
en el sexo masculino
clasificaron Edyder Batista y
Yunior Pérez y en el cuatro par
de remos cortos competirán
Yuleidis Cascaret, Ángel
Fournier, Jannier Concepción y
Yoennis Hernández.
Este miércoles hasta quienes no
están siguiendo las olimpiadas
en Cuba si estarán pendientes
del juego pasión nacional, la
pelota, cuando el conjunto
criollo, con tres oros olímpicos
y una plata, enfrente en su
primer partido a Japón, un
equipo que quiere demostrar por
que ganó el Primer Clásico
Mundial.
Los aficionados cubanos esperan
una cuarta medalla de oro
olímpica mucho mas cuando por
decisiones que se discuten este
deporte dirá adiós a los juegos,
por lo menos en las próximas
citas.
Y sobre el estado de los
peloteros Benito Camacho,
director técnico de la selección
cubana declaró “prácticamente
todos están en su mejor forma.
Yo sé que todo el mundo en Cuba
se sintió defraudado por el
revés en Haarlem, pero eso era
una etapa a la cual llegamos con
la carga muy arriba, es
imposible bajar y subir las
cargas continuamente, a
capricho, para ganar un torneo
que está en el medio de la
competencia fundamental. Ya se
ve una fuerza superior en los
batazos, más velocidad en las
bases, mucha más aceleración en
el swing. Se trabajó con los
bateadores en el sentido de
buscar el punto de contacto con
la pelota más atrás, se estaban
apurando, dándole a la bola muy
adelante. El diseño de
preparación fue concebido para
doce semanas y ahora es que se
verán los resultados. Que la
afición tenga confianza”.
La firma Speedo demuestra que la
tecnología se aprovecha más de
las olimpiadas que al revés. El
líder mundial de los prendas
para deportes acuáticos, lanzó
los polémicos trajes LZR.
Hicieron una excelente jugada
publicitaria al poner el bañador
a disposición de los nadadores
poco antes de que en la ciudad
holandesa de Eindhoven se
celebrara el Campeonato Europeo
2008. No tardó mucho tiempo sin
que validara los trajes la
Federación Internacional de
Deportes Acuáticos (FINA). Con
esa indumentaria se han roto
casi 30 récords mundiales y
todos los nadadores quieren uno,
algunos que no los pueden pagar
remiendan los usados para
practicar. En Beijing tener un
Speedo es pertenecer a la élite.
Por eso, y otras razones
económicas, la natación es un
deporte de países ricos. Correr,
boxear, saltar – y si acaso,
porque las zapatillas de hoy no
son iguales a las de ayer- es lo
que queda para la gran mayoría
del planeta.
Molesto anduvo el italiano
Davide Rebellin que tras la
carrera en línea de ciclismo,
tuvo que esperar más de tres
horas para poder orinar y pasar
la prueba antidoping. El joven
había perdido mucho liquido
durante la competencia y tuvo
que esperar a que su organismo
procesara el agua que ingirió
para el examen.
Xiao Xincui, una anciana de 97
años viajó 2.400 Km. en una
especie de triciclo desde Henan,
su provincia, a Beijing, sólo
para asistir a las competiciones
de bádminton de los Juegos. La
anciana anduvo cinco semanas en
ese medio de transporte que
manejaba su nieto Liu Xianghui.
Su popularidad ha crecido tanto
que ha conseguido entradas hasta
para la final de 110 metros
vallas que todo el mundo espera
en China y también en Cuba, por
supuesto, para que gane Dayron
Robles. Lo sentimos por la
abuelita Xiao Xincui. |