Año VII
La Habana
2008

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Crónicas de la Revolución (4Ta Parte)
Aniversario 50 de la invasión rebelde
William Gálvez • La Habana

Guevara, además de hablar con los posibles oficiales para integrar su columna, lo hace con los soldados, pues los que integren la tropa deben ser voluntarios. El llevar un buen armamento es otra de sus preocupaciones. En esta actividad y anotando los nombres de los futuros invasores, invierte los siguientes días.

El 16 de agosto fue un día de gran ajetreo, Camilo también continuó hablando con los oficiales y soldados rebeldes que consideraba formarían la columna y su cuadro de mando. Otra actividad que requería esfuerzo era el cambio de armamento a los que por una razón u otra no iban a integrar el destacamento invasor. No recuerdo que a los que se les habló pusieran algún reparo, a no ser por problemas de salud. De esta manera transcurre un día más.

Alfonso Zayas —Fonso, como le llaman cariñosamente sus amigos, entre ellos Fidel y Che—, va a ver a este último:

Alfonso Zayas: “Cuando le planteé al Che que quería ir con él... me dijo que no estaba seguro de que pudiera tener personal para ponerlo bajo mi mando. Mire Che —le dije—, a mí no me importa ir de jefe, yo voy de soldado si es necesario.

“Entonces me dijo: —Está bien, escoge entre la gente tuya y de Raúl (Castro Mercader), los que consideres que puedan ir. Los que se queden, si tienen buenas armas se las cambias, si los seleccionados tienen armamento inferior.

“Yo recuerdo que otros compañeros le dijeron lo mismo al Che, por ejemplo, el Vaquerito y él estuvo de acuerdo.”

Este día 16 indicó a José Magadán (Pepín), jefe de un grupo de abastecimiento, y a Edilberto Enamorado, su segundo, a los que ha mandado a buscar, que se trasladen adonde está Fidel, que tiene una misión para ellos. A su regreso, los compañeros informan que han sido designados para ir a indicar a los grupos que operan en los llanos hasta los límites con Camagüey, que no realicen ninguna acción hasta nuevo aviso. 

En pleno ajetreo del atardecer de la jornada del 17 de agosto, el Comandante de la Columna No.2 recibió un mensaje de Fidel. Entre las cosas que le dice es que acuda a La Plata, donde él se encuentra.

Este día el jefe de la Columna No.8, remite un mensaje al capitán Blas González y con el mismo propósito escribe a otro compañero, pues como vemos en la nota que hace a Fidel, tiene en mente que puede llegar al centro del país en pocos días, si lo hace motorizado. 

“Blas:

Dame noticias de los camiones que me interesa sobremanera tenerlos.

Te saluda,

Che            

Agosto 17/58”

 

El mismo día recibe Che una respuesta del Comandante en Jefe a un mensaje suyo:

 

“Sierra Maestra, Agosto 17 de 1958

8 y 30 a.m.

Che:

Todos los esfuerzos del ingeniero eléctrico (y me consta que ha trabajado con mucho interés) para arreglar el magneto de la bazooka han sido inútiles. Se va a hacer una adaptación para usarla con pilas. Le he dicho que invente un sistema sencillo y práctico, de modo que las pilas puedan ser sustituidas fácilmente.

Hoy sale de Santo Domingo el Vaquerito con los hombres que le quedan (1 garands, 3 Cristóbal y 2 Spring). Te lo mando de acuerdo a tu última nota. Solo queda lo de la bazooka por resolver. Dile a tu bazuquero que regrese mañana a buscarla.

Los hombres que vayan a quedar por ahí desvinculados, mándalos a Fajardo en Las Vegas. Infórmame lo que queda de Silva, Fonso y Raúl.

Sería muy conveniente que fueras al alto de Mompie el martes 19 por la tarde y yo trasladarme allí para los últimos toques. He decidido un cambio importante de estrategia que debes conocer aunque no altera nada la parte tuya.

Estoy en la Plata remendando pelotones y atendiendo otras cosas.

                Fidel Castro.”  

La aviación enemiga bombardea en dos oportunidades el caserío de Las Mercedes.

Camilo recibe la orden de partida: Bien temprano, el 18 de agosto, Camilo parte rumbo a La Plata respondiendo a la citación de Fidel. A la 09.00 horas de aquella espléndida mañana, el Comandante en Jefe terminó la redacción del histórico documento. Seguidamente llamó al destinatario y le da lectura en su presencia y la de Celia Sánchez, según me contara ella personalmente: 

“Orden Militar

Se designa al Comandante Camilo Cienfuegos la misión de conducir una Columna Rebelde desde la Sierra Maestra hasta la provincia de Pinar del Río, en cumplimiento del plan estratégico del Ejército Rebelde.

La columna No.2, Antonio Maceo, que así se denominará la fuerza invasora en homenaje al glorioso guerrero de la Independencia, partirá de El Salto el próximo miércoles 20 de agosto de 1958.

Al Comandante de la Columna Invasora se le otorgan facultades para organizar unidades de combates rebeldes a lo largo del territorio nacional, hasta tanto los Comandantes de cada provincia arriben con sus Columnas a sus respectivas jurisdicciones; aplicar el código penal y las leyes Agrarias del Ejército Rebelde en el territorio invadido; percibir las contribuciones establecidas por disposiciones militares; combinar operaciones con cualquier otra fuerza revolucionaria que se encuentren ya operando en algún sector determinado; establecer un frente permanentemente en la provincia de Pinar del Río, que será base de operaciones definitivas de la Columna Invasora y designar para esos fines a oficiales del Ejército Rebelde hasta el grado de Comandante de Columna. La Columna Invasora, aunque tiene como objetivo primordial llevar guerra libertadora hasta el occidente de la Isla y a él deberá supeditarse la otra cuestión táctica, batirá al enemigo cuantas ocasiones se presenten durante el trayecto. Las armas que se ocupen al enemigo serán preferentemente destinadas a las organizaciones de Unidades locales.

Para premiar, destacar y estimular los actos de heroísmo en los soldados y oficiales de la Columna Invasora No.2 Antonio Maceo, se crea la medalla del valor Osvaldo Herrera, Capitán de dicha Columna, que se arrancó la vida en prisiones de Bayamo después de gallarda y heroica actitud de resistencia frente a las torturas de los esbirros de la tiranía. 

          Fidel Castro Ruz

            Comandante en Jefe

         Sierra Maestra, agosto 18, 1958, 9 a.m.”
 

Luego se apartaron y hablaron de los preparativos y recibió las instrucciones finales. En aquella entrevista con el máximo líder de la Revolución, este aprobó el cuadro de mando y la cantidad aproximada de combatientes y armamentos que conformarían la columna. Sería el último contacto personal con Fidel en las montañas orientales.

Continuará…

 

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La Habana, Cuba. 2008.
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