Año VII
La Habana

1 al 7 de NOVIEMBRE
de 2008

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Entrevista a cuatro voces

Una cofradía de aire y madera

Antonio López Sánchez • La Habana

 Fotos: Alain Gutiérrez Almeida

 

Los dúos son uno de los pilares de la Trova cubana. Durante los tres siglos por los que la Trova ha paseado sus versos y acordes en esta Isla, nunca han faltado, ocasionales o permanentes, las uniones a dueto para hacer canción. Ahora, aprovechando una presentación en la capital cubana, tuvimos la oportunidad de conversar con ese par excelente que son los integrantes del dúo Cofradía y descubrir también a los pinos nuevos que llegan, en una unión llamada Aire y Madera. Así, pues, a cuatro voces y a varias preguntas conocemos un poco de las historias de unos, de los andares de los otros y de los muchos proyectos y trabajos de todos.

Sobre el aire, con madera

Lo primero que sorprende de estos muchachos es su juventud, Sin embargo, al escucharlos en escena, se descubre que la poca experiencia para nada se traduce en carencias. Aire y Madera, integrado por Lucimila Rodríguez del Rey y Yassel López, suenan muy bien y desde ya es posible augurarles un buen futuro si continúan esa buena senda. Combinando una amplia gama de texturas sonoras, en especial desde la guitarra y con un agradable empaste de voces donde Luci es la vela guía, el dueto se mueve en un registro matizado y abierto, donde textos y acordes denotan soltura, diversidad de temáticas y ritmos, búsqueda en ascenso.

Ambos tienen estudios musicales, Canto y Guitarra Clásica entre ellos; lucen como compenetrada pareja y, sin embargo, refieren ser como hermanos, pues se conocen desde la niñez, y sobre la escena dejan el grato sabor de querer escuchar más de sus obras.

Sin embargo, y es un comentario al que se han habituado por lo reiterado, y que ya empiezan a remediar, llama poderosamente la atención el parecido con el trabajo de un par que sentó cátedra en la música trovera más contemporánea: El dúo de Gema Corredera y Pavel Urquiza, actualmente trabajando en el exterior de la Isla. Algunos acentos en la guitarra, algunos pasajes a dos voces, pues sus tesituras tienen alguna semejanza al empaste del dueto mencionado, algunos temas y giros dentro de las canciones, apremian el parecido. La sorpresa se hace mayor cuando descubrimos que los muchachos de Aire y Madera no conocían esas canciones al comenzar a componer y que los escucharon luego de ya llevar un tiempo en la carretera. Al respecto, Yazle me comenta:

No habíamos escuchado a Gema y Pavel cuando empezamos a trabajar, y fue gracias a Cofradía que conocimos el trabajo de ese dúo. Sí te cuento que el asombro ha estado porque hay un par de veces que me han comparado con Martín Rojas y otras con Pavel Urquiza. Es una gran casualidad porque con este último sí hay parecidos en determinadas intenciones en la guitarra, en algunos acentos de nuestras canciones. Y lo más maravilloso es que nunca había escuchado nada de esos músicos. Me parecen geniales los dos.

Incluso, la música que estamos haciendo ahora ya no es tan parecida; por supuesto, que tuvimos que cambiar un poco, buscar más nuestro sello, nuestra propia voz.

A veces se confunde imitaciones con influencias. Por eso prefiero, Yassel, que me hables de los sonidos de los que se pueden alimentar. Además, saltando ya la sorpresa de los parecidos.

Mis influencias son complicadas. En principio estudié Guitarra Clásica y entonces trato de vincular desde la guitarra la música clásica con los ritmos más populares. Eso, por supuesto, es muy trabajoso y lo vamos logrando poco a poco. Y en las canciones, el dúo Cofradía es mi paradigma. Yo soy trovador y cuando descubrí a ese par de “animales” decidí hacer el dúo y seguir esos pasos.

Compones y diriges. En medio de todo eso, ¿por cuáles caminos pretendes mover tu trabajo?

En ese sentido me interesa seguir nuestros estilos; el mío y el de Lucimila. Porque Luci viene de un proyecto de jazz, de otras historias, además de que nos conocemos desde niños, y yo compongo pensando en ella, en su voz, en sus capacidades, en su modo de cantar. Hago la línea melódica y después pienso en la segunda voz. Respecto a la guitarra me interesa mucho mezclar lo clásico y lo popular y experimentar lo más que pueda. Aire y Madera tiene solo dos años de fundado y es importante consolidar nuestro sello, dar a conocer nuestro modo de trabajar. Sobre todo hay que seguir trabajando, eso es lo más importante. 

¿Grabaciones, demos, planes?

Hace muy poco hicimos el concierto del proyecto Verdadero Complot, que graba y edita luego este concierto en disco y estamos esperando a que se imprima. Y hay conversaciones y demás para grabar, pero todavía no queremos adelantar nada.

Y tú, Lucimila, ¿cómo llegas hasta este dúo?

Lo primero está en que yo vengo de una familia donde no hay ningún músico profesional, pero todos cantan, todos tocan guitarra... Ya sabes que Sancti Spíritus es una tierra muy prolífica en cuanto a la Trova. Y yo crecí con mis abuelos y doy gracias a Dios todos los días porque ellos me mostraron el filin y me enseñaron mucha música cubana. Luego me fui a estudiar a la provincia de Santa Clara y ahí comencé a cantar con un proyecto de música tradicional. Te imaginarás que eso me nutrió mucho; la música tradicional es la raíz, es lo fundamental.

De regreso a Sancti Spíritus, me uní con unos buenos amigos de la Escuela Nacional de Arte en un proyecto de jazz. El jazz es un universo de sonidos, de colores, de todo, y está ahí para que uno cree y haga todo lo que quiera dentro de eso. Eso me dio otras perspectivas para crear y para escuchar la música, me amplió mis conocimientos musicales. Entonces, al unirme a Yassel, nos adaptamos el uno al otro en las formas de cantar y de componer de cada uno. De ahí sale una química que me parece positiva y sobre todo la versatilidad, la variedad de géneros que usamos, me parece que es lo que más nos enriquece. A nosotros mismos y a nuestro trabajo. 

¿Por qué Aire y Madera como nombre?

En una gira nacional de varios poetas y trovadores, en un concierto que dimos en Santiago de Cuba, se nos acercó una escritora, Legna Rodríguez, de Camagüey,  y nos dio la idea. Ella nos dijo que tenía varios nombres pero uno le gustaba más que los otros. Entonces explicó que la voz de Luci era nuestro aire y que la combinación con la guitarra daba la madera; que nosotros éramos Aire y Madera. Y nada, lo pensamos y se quedó. Eso somos: Aire y Madera.

En la cofradía de Cofradía

En el panorama trovadoresco nacional, donde los duetos no son ahora mismo la tónica dominante, llama poderosamente la atención la existencia de un proyecto como el de los muchachos de Cofradía. Integrado por Liamer Llorente y por Eusebio (Pachi) Ruiz, los Cofradía, son una de las muy buenas cotas de calidad en lo que a la canción contemporánea cubana se refiere.
 
Desde hace algunos años, desde la espirituana localidad de Trinidad, este dúo se mantiene trabajando. A pesar de las sabidas limitaciones de la difusión y del fatalismo geográfico de quienes bregan con su arte lejos de las capitales, gracias al esfuerzo y en especial a la calidad de la propuesta de este dueto, Lía y Pachi se han hecho acreedores del respeto y del reconocimiento del público trovero que los conoce. Para quienes no han tenido el placer de escucharlos, ojalá estas líneas le sirvan de semilla para hacerles florecer la curiosidad. Para los degustadores de la buena canción, las obras de Cofradía son un excelente plato de alta cocina, lograda poesía y mejores acordes. Y vale apuntar, ahora que más de un proyecto se viabiliza para que los trovadores accedan a grabaciones y disqueras, que el trabajo de este dúo ya amerita que empiecen a llegar los discos y las propuestas para registrar sus obras, fonograma mediante.

De modo que aprovechando la visita de Lía y de Pachi a la capital, con fines de trabajo, por supuesto, vamos allá preguntas en mano para actualizarnos sobre la labor más reciente del dueto y tender un puente más hacia saber de la Trova que existe, y con sobrada salud y vigor ahora mismo, más allá de los límites capitalinos. Como encima del escenario, Lía y Pachi contestan a veces a dúo, a veces completando una u otro las frases de su pareja y añaden algún dato, algún comentario. Así, como si sumaran una voz escrita a una de sus canciones, terminamos a trío la rueda de interrogantes y contestas.   

¿Qué han hecho los Cofradía en estos tiempos?

Estuvimos en el Festival del Mercosur, en Argentina, en los finales de 2007, casi dos meses dando conciertos por allá. Fue una gira de varias ciudades argentinas y nos fue muy bien. De verdad no esperábamos una acogida así. Además disfrutamos mucho de todo el movimiento trovadoresco que hay en Argentina, de toda esta canción. Incluso hubo un festival de teatro cuya apertura nos tocó hacer junto con otras dos agrupaciones. Y fue un concierto para diez mil personas, te podrás imaginar. En verdad impresionante. Después estuvimos en municipios, en escuelas en universidades. Y no solo se hicieron conciertos, sino además talleres, conversatorios, conciertos didácticos sobre la Trova cubana, con obras nuestras y con muchas cosas de la Trova y de la música cubana en general. Hay mucha avidez por conocer qué ha pasado en Cuba, pues después de Silvio, Pablo y Santiago Feliú, no se conoce mucho más por allá.

Lo más importante de esa experiencia fue el intercambio con público de habla hispana, pero además con mucho interés sobre Cuba. No solo de la cultura sino de todo lo demás. Y ante lo silenciada que está a veces nuestra Isla, pues Cofradía era una suerte de portavoz de todo lo que pasa acá.

¿Cómo andan para el dúo las posibilidades de grabar?

Seguimos  la espera de esta posibilidad. Ya tenemos una maqueta preparada para ofrecer a las disqueras. Incluso hay algunos músicos de Trinidad que se han interesado en colaborar con nosotros y eso me parece genial. Creo que nuestro trabajo soporta bien, e incluso mejora, crece, con un background instrumental detrás, más allá de la guitarra. Eso enriquecería mucho nuestro sonido.

¿Me hablas de usar un formato mayor para un disco o para presentaciones en directo?

Mira, en lo particular creo que la trova no es un fenómeno para estudio. Por eso, confío en un concierto en vivo, con todas las de la ley claro está, para grabarlo. De todas maneras vale la pena recordar que hay una grabación, el concierto a guitarra limpia en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, que debe estar lista pronto para salir como disco. Igual, si viene la oportunidad de grabar en estudio, pues adelante, no la vamos a desaprovechar.

Tengo entendido que han estado trabajando en otras varias ideas.

Quiero hablar de un espacio que estamos haciendo en el Museo Romántico de la ciudad. Un espacio muy lindo, una peña que estamos haciendo con mucho esfuerzo y que hemos logrado mantener contra viento y marea. Por allí han pasado Frank Delgado, Inti Santana, Ray Fernández, varios trovadores... Y ese espacio lo estamos compartiendo con esos muchachos geniales de Aire y Madera, que son no solo excelentes músicos, sino fantásticas personas. Incluso hay un par de ideas de hacer con ellos algún trabajo a cuatro voces y a dos guitarras. Ya lo hicimos en un concierto en el Teatro Nacional del Museo Nacional de Bellas Artes y lo estamos pensando para planificarlo mejor.

Lo otro que quiero mencionar es que con el Telecentro de Sancti Spíritus tuvimos la oportunidad de grabar un video clip. Y quiero que resaltes nuestro agradecimiento a todas las personas que nos ayudaron, en especial a Pachi, a Aparicio y a la mano amistosa y de tremendo apoyo de Cecilio, director de la Casa de la Música. Todos ellos hicieron lo imposible por que saliera el trabajo y así fue.

Y la idea de las cuatro voces y las dos guitarras la estamos cocinando con Aire y Madera. La vamos a probar en nuestra provincia; la pensamos llevar después a Cienfuegos y Villa Clara y si algún socio nos tira un cabo a lo mejor lo hacemos acá en la capital. La idea en general es hacer una gira por el centro del país, con los dos proyectos, haciendo nuestros temas, haciendo ellos los suyos, mezclando ambos y haciendo trova espirituana y de todos los demás y de todos los tiempos, como ha sido hábito de Cofradía.
 

 

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2008.
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