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Roberto Fernández
Retamar
(Cuba)
La pregunta de por qué, a 50
años de fundado, el Premio Casa
de las Américas sigue teniendo
tanta relevancia a nivel
internacional habría que
hacérsela a los centenares de
escritores que han obtenido el
premio o que han integrado sus
jurados. Creo que la razón de
esta pervivencia, de esta
vigencia del premio literario
es, en primer lugar, el
prestigio de la Casa de las
Américas, como telón de fondo
imprescindible de la Revolución
Cubana que fundó la Casa cuando
todavía no se habían cumplido
cuatro meses del triunfo. Esto
puso de manifiesto la
importancia que la Revolución
concedía a toda nuestra América
en conjunto. Creo que el premio
ha sabido ser fiel a esa
magnífica esperanza.
Grínor Rojo
(Chile)
El Premio Casa siempre ha tenido
importancia a lo largo de estos
50 años, pero la tiene
especialmente en estos momentos
porque en América Latina están
soplando nuevos vientos, y la
trayectoria de Casa de las
Américas coincide con esos
nuevos vientos que soplan en el
continente.
En estos 50 años la trayectoria
ha sido larguísima,
prácticamente todos los
intelectuales, escritores y
artistas importantes de
Latinoamérica han estado
vinculados a Casa de las
Américas, y eso sigue ocurriendo
cuando están pasando tantas
cosas en Cuba, en Venezuela, en
Bolivia, en Ecuador, en una
serie de países de América
Latina. Algo que nunca habíamos
visto, saliendo de las noches de
las dictaduras y las
posdictaduras, es
extraordinariamente importante.
Los premios son premios a la
excelencia, a la calidad
literaria y, en eso, creo que
Casa de las Américas no se ha
equivocado nunca.
Carlos Noguera
(Venezuela)
Para mi generación en particular
y para las generaciones que me
siguieron en Venezuela y América
Latina, la Casa de las Américas
fue toda la vida un punto de
referencia, y una agencia de
aspiración cultural, literaria y
artística imprescindible en la
constitución del espíritu
contemporáneo de nuestra
América. Yo comencé en mi
juventud a relacionarme con la
Casa de las Américas, leer la
revista y a estar pendiente de
los Premios. La Casa de las
Américas ha sido una luz
resplandeciente e intensa muy
importante en la formación de
todos nosotros.
Cada época tiene su matiz y su
tono. Yo conocía a la Casa de
las Américas a través de la
literatura y las referencias,
sin embargo, hoy día es muy
fácil estar en contacto.
Las políticas siguen siendo las
mismas desde hace 50 años, quizá
varían un poco los matices
históricos. La vida de la
estética, la narrativa, de la
poesía, del teatro, del ensayo,
varían como la realidad misma.
De manera que tenemos hoy otra
Casa simplemente porque tenemos
un mundo distinto.
Hoy América está viviendo un
momento sumamente importante,
que hace mucho tiempo que no
vivía: tenemos democracias
progresistas, de izquierda, que
se están preocupando, como nunca
antes, por llevar a cabo una
política cultural verdaderamente
plural, democrática e
incluyente. Esa realidad, siento
que está siendo recogida con
toda propiedad por la Casa de
las Américas en su espíritu
actual.
Aurelio Alonso
(Cuba)
Este Premio tiene tanta
importancia en el continente no
solo por su historia, sino
porque la Casa ha sabido
mantenerse siempre joven, y el
premio ha sido, dentro de todo
el aparato de la Casa, la
columna que ha garantizado esa
renovación. El premio hace que
la Casa no exista y se
reproduzca solo con los
consagrados, sino que contribuye
a promover valores
latinoamericanos en todas las
áreas de la literatura, y crea
un mecanismo de reciclaje, desde
la Casa hacia esos valores y de
ellos hacia la Casa.
La Casa de las Américas no solo
es hoy una de las instituciones
culturales con mayor historia en
Latinoamérica, sino que tiene un
papel muy relevante en su
proyección hacia el futuro.
Roberto Márquez
(Puerto Rico)
Los 50 años del Premio Casa son
un motivo de gran celebración y
demostración de un logro durante
una larga y sostenida obra de
envergadura panamericana, o sea,
de la América como totalidad, en
ese sentido me parece un momento
de júbilo, de reconocimiento de
un largo camino en el que se ha
producido mucho en cantidad y
calidad de obras, estímulo
influencia para seguir haciendo
lo mismo. Para mí es un honor
capital estar aquí en esta
conmemoración. Esta es la
segunda vez que he sido jurado,
desde el 77 formé parte también
del jurado, pero este me honra
en particular por el motivo de
los 50 años.
Pablo Armando
Fernández (Cuba)
No hay un concurso literario
como el de Casa de las Américas,
porque la gente no manda sus
libros parar obtener dinero,
sino para tener el
reconocimiento de su obra. Eso
ha hecho que algunos de los
escritores más importantes de
este siglo en el continente,
hayan integrado sus jurados o
mandado obras para participar en
el concurso. Además, cada vez es
más grande, cada vez tiene más
opciones. Cuando se inició no
estaban aquí el Caribe, ni
Brasil, ni la literatura
infantil, ni todos los demás
premios especiales que ha
habido. Año tras año el premio
se enriquece.
Félix Masud
Piloto (Estados Unidos)
Para mí es un tremendísimo honor
y un gran orgullo poder venir no
solamente a ser jurado del
Premio Casa, sino de su edición
50 Aniversario. Para mí, como
cubano que emigré desde muy
niño, con 10 años, estar aquí es
fabuloso. Además me da también
una gran alegría esta sección
nueva, una cátedra sobre
estudios latinos en EE. UU., que
es lo que yo hago en ese país,
estudio ese fenómeno que ahora
ya es una institución, más de 40
millones de latinos que vivimos
allí a largo plazo. El Premio
Casa tiene un renombre, un gran
prestigio en todo el mundo y en
especial en América Latina.
Siempre ha sido muy prestigiado
y 50 años como quiera que lo
pongan es un gran logro porque
ha crecido y sigue creciendo. |