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Esta presentación
incluye los aspectos
fundamentales de un
hecho cultural muy
significativo: la
aparición entre nosotros
de una nueva manera de
crear obras artísticas a
partir del uso de las
nuevas tecnologías
informáticas y de
comunicación.
El Centro Cultural Pablo
de la Torriente Brau,
que abrió hace más de
una década ese nuevo
camino, es una
institución cultural
independiente, sin fines
lucrativos que ha
desarrollado programas
de difusión, intercambio
y debate sobre diversas
manifestaciones de la
creación artística.
Desde su fundación en
1996 se ha caracterizado
por su vocación de
apertura de espacios de
vanguardia para las
artes y el pensamiento.
A través de sus
programas de trabajo, se
han nucleado alrededor
del Centro artistas
jóvenes de distintas
manifestaciones:
creadores plásticos y
digitales, diseñadores
gráficos, trovadores,
investigadores,
periodistas.
Pablo de la Torriente
Brau, cuyo nombre anima
desde la memoria este
proyecto cultural, fue
un escritor y periodista
que nació en 1901 en San
Juan, Puerto Rico, se
formó y luchó en Cuba
por la justicia social y
murió en combate en
España a finales de 1936
defendiendo la República
agredida durante Guerra
Civil, a donde marchó
como corresponsal de
varias publicaciones
americanas.
El Centro Pablo
asumió en 1999 los
riesgos de esa búsqueda
estética lanzando el I
Salón y Coloquio de Arte
Digital, evento anual
que ha tenido nueve
ediciones hasta el año
2007. Los salones
nacieron bajo este lema
común: “una apuesta a
favor de la imaginación
y la belleza”. Estos
eventos revelaron la
existencia de una
comunidad de artistas
digitales, en su mayoría
jóvenes, y desarrollaron
sus potencialidades a lo
largo de estos años.
La participación de
artistas de más de 30
países en las ediciones
de los salones de arte
digital contribuyó por
otra parte al necesario
intercambio de
experiencias y proyectos
que fueron debatidos,
además, en los coloquios
que han acompañado cada
edición del evento.
Los salones de arte
digital abrieron ese
nuevo territorio para la
creación artística
dentro del amplio
panorama de la cultura
cubana, y contribuyeron
a la formación de un
público creciente que
conoce y disfruta estos
nuevos lenguajes
artísticos. La difusión
de estas obras en los
espacios creados por los
salones cada año y, de
manera permanente, a
través de Internet e
Intranet, ha potenciado
el alcance de esta
aventura artística y de
comunicación que los
salones de arte digital
iniciaron hace diez
años.
Las imágenes que
acompañan esta
presentación confirman
la riqueza visual de las
obras nacidas al calor
de los salones y de la
voluntad de comunicación
e intercambio que estos
eventos han mantenido
desde su fundación.
Antecedentes del Arte
Digital en Cuba
Cualquier intento de
aproximación histórica
al Arte Digital en Cuba
nos obliga a remitirnos
a su referente más
importante que sitúa sus
orígenes en el Instituto
Superior de Arte de La
Habana. Allí, un artista
plástico imaginativo e
inquieto, Luis Miguel
Valdés, jefe de
Departamento de Grabado,
sería el primer creador
cubano que incursionaba
en el universo digital.
Allí en el ISA Luis
Miguel pudo realizar “lo
que fue la primera obra
plástica hecha en
computadora por un
artista cubano”, según
él mismo ha
testimoniado, en una
lenta computadora de la
época, que demoró 16
horas en imprimir
aquella sencilla pieza
pionera del arte digital
cubano. Dicha obra
integraría y
conformaría, más tarde,
junto con otros impresos
en blanco y negro, las
secuencias de dos
videoclips musicalizados
con temas de Pablo
Milanés que participaron
en el IX Festival del
Nuevo Cine
Latinoamericano de 1987.
Así en 1987 queda
inaugurada, en los
pasillos del ISA, la
primera muestra de Arte
Digital en Cuba,
consistente en impresos
en blanco y negro y en
papel continuo empatado
con cinta adhesiva. En
esta muestra
participaron, junto a
Luis Miguel Valdés, los
jóvenes creadores Ángel
Torrella y Enrique
Martínez (estudiantes de
cuarto año de artes
plásticas, quienes
posteriormente serían
los primeros estudiantes
graduados en Cuba con
una tesis de Arte
Digital.
Los salones del programa
Arte Digital / Cuba
han reconocido con
justicia esta labor
pionera de Luis Miguel
Valdés, al entregarle el
Premio Pablo que otorga
la institución “por su
labor de riesgo y
fundación en el arte
digital cubano y por su
mirada múltiple y
creadora desde los
lenguajes diversos de la
plástica”.
Surgimiento y desarrollo
de los Salones y
Coloquios de Arte
Digital
Resulta significativo y
simbólico que esta
aventura iniciada por el
Centro Pablo con sus
salones y coloquios de
arte digital en 1999
haya tenido como
elemento incentivador y
detonante un hecho
cultural que se produjo
en Puerto Rico, la isla
natal de Pablo de la
Torriente Brau.
Allí fue inaugurada el 5
de marzo de 1998 en el
Centro Cultural Ramón
Aboy Miranda de San
Juan, una exposición
titulada El nuevo
lienzo en la que
participaban tres
artistas boricuas:
Nelson Ortiz, José
Gigio Esterás y
Eduardo J. Rolón.
Aquella muestra formaba
parte de una jornada de
homenaje a Pablo de la
Torriente Brau
organizada por el Centro
Pablo y varias
instituciones
puertorriqueñas para
contribuir a la difusión
de la obra del cronista
en su isla natal.
Meses después aquella
exposición integrada por
obras artísticas creadas
en computadora sería
exhibida en la sede del
Centro en La Habana y
los artistas boricuas
participarían en el
taller organizado
paralelamente al que
asistieron jóvenes
artistas y diseñadores
cubanos.
Al calor de ese
encuentro, fascinados y
estimulados por las
posibilidades creativas
que se vislumbraban en
aquel proyecto, surge la
idea de realizar un
evento de esas
características en Cuba.
Así nacería al año
siguiente, en junio de
1999 el Primer Salón y
Coloquio de Arte
Digital.
De este modo el Centro
Pablo, que ya había
contado en su reciente
fundación con el apoyo
de más de una veintena
de artistas plásticos
cubanos de primera
línea, hizo su primera
“apuesta a favor de la
imaginación y la
belleza”, comenzando a
practicar su poética
futura, encaminada a la
apertura de espacios
para los creadores más
jóvenes y a desarrollar
mecanismos para
contribuir a la
conservación de la
memoria histórica de la
nación cubana.
El nuevo proyecto
digital, en el que se
vinculan las artes y las
nuevas tecnologías, tuvo
desde sus inicios
elementos muy cercanos a
nuestros objetivos por
tratarse de un
territorio donde se
muestran, de forma
sugerente, muchos rasgos
y matices de la
diversidad estética y
donde se pone a prueba
constantemente la
capacidad creativa
frente a las tentaciones
de la homogeneización
del lenguaje artístico,
riesgo siempre latente
en el manejo de las
nuevas tecnologías.
Los Salones de Arte
Digital organizados
anualmente desde 1999
han tenido carácter
competitivo para los
creadores cubanos, con
premios consistentes en
equipamiento para la
realización de su
trabajo artístico. En
los eventos también han
participado más de 300
artistas digitales
procedentes de 40
países, algunos de los
cuales han estado
presentes en los
coloquios que se
organizan cada año
paralelamente a las
muestras expositivas que
componen el evento.
Ha sido rasgo distintivo
de estos salones la
participación de jóvenes
artistas junto a
creadores de larga y
fructífera trayectoria
en las artes plásticas,
el diseño gráfico y
otras disciplinas
afines. El jurado
integrado en cada
ocasión ha estado
compuesto por
profesionales y
especialistas de
distintas áreas
expresivas para
incentivar, desde
ángulos diversos, el
debate y la reflexión
sobre las obras
digitales presentadas a
concurso.
Con estos salones
nuestro Centro ha
ofrecido un espacio para
“mostrar” y para
“reflexionar” –que son
dos momentos importantes
dentro del acto creador.
Nos satisface también
que muchas de las obras
hayan sido presentadas
por jóvenes que
comienzan a ver
artísticamente el mundo
que los rodea a través
de los instrumentos de
las tecnologías
informáticas, en busca
de la comunicación y de
la belleza. No es
posible cerrar los ojos
ante las nuevas
posibilidades que ofrece
la técnica; es
imprescindible debatir
los alcances de esas
posibilidades. A ese
doble propósito ha
apuntado y apostado el
programa Arte Digital
/ Cuba.
Desde las palabras de
presentación de aquel
Primer Salón compartimos
la alegría del acto
iniciador y las poéticas
que animarían este
empeño de los artistas
digitales cubanos en la
década siguiente:
“Las imágenes están
entonces ahí, en paredes
y pantallas, para
preguntarnos y para que
les preguntemos. Este es
el primer salón de su
tipo que se organiza en
nuestro país, y las
preguntas deben ser
muchas, en ambos
sentidos. Comencemos
entonces ese diálogo
brindando por el arte y
por la tecnología, es
decir, por el ser humano
que los hace posibles,
capaz de expresar sus
sueños y sus angustias
rayando signos en las
paredes de una cueva o
dándole significados a
los trazos que aparecen
en una pantalla
iluminada.”
Recorridos,
realizaciones y retos de
los salones de arte
digital
Ante la dificultad
evidente de mostrar, en
todos sus hechos y
detalles, la historia de
una década de ese arte
nuevo nacido ante
nuestros ojos,
presentamos esta
síntesis apretada de
información para
caracterizar esta
aventura de la
imaginación y la
creatividad
protagonizada por los
creadores digitales de
Cuba y otros países
1999.
Primer Salón
·
38 participantes de Cuba
·
Fuerte influencia de la
gráfica y la publicidad,
falta de un discurso
sostenido acorde con el
nuevo lenguaje
·
Los intercambios
iniciales de este I
Salón incluyeron una
pregunta provocadora
sobre la condición
artística de las obras
digitales reunidas en el
evento y se extendieron
hacia otros temas como
el carácter específico
de este tipo de obra
destinada a la
reproducción.
2000.
Segundo Salón
·
74 artistas de Cuba
·
10 artistas invitados de
Puerto Rico, EE.UU. y
Canadá
·
Mayor comprensión y
conocimiento del evento
·
En este salón se
iniciaron, con el nombre
de Taller, los coloquios
que realizaron después
anualmente para debatir
las interrogantes de un
arte nuevo entre
nosotros: “El lenguaje
de la nueva obra visual”
y “Arte digital y
diseño” fueron algunos
de los temas abordados.
2001.
Tercer Salón
·
Más de 80 artistas
cubanos: incorporación
de artistas de toda Cuba
·
Exposición de 50
artistas invitados de 9
países (Argentina,
Canadá, Cuba, Chile,
EE.UU., Inglaterra,
Puerto Rico, Suiza y
Uruguay)
·
La convocatoria a debate
de este salón se tituló:
“Arte digital: lenguajes
y poéticas” e incluyó
ponencias y
conversatorios de
estudiantes y graduados
de la Universidad
Autónoma de México y del
Programa ITP de la
Universidad de Nueva
York
·
Presentación del portal
Arte Digital /
Cuba (www.artedigitalcuba.cult.cu)
que incluye:
1.
un museo de arte digital
on line con las obras y
artistas participantes
en los salones
2.
una galería virtual para proyectos de arte digital
3.
una sección de medios audiovisuales digitales
4.
los cuadernos Memoria on line
5.
informaciones, enlaces y contactos sobre Arte Digital
·
Estreno del documental
Arte digital: la
nueva era, del
realizador cubano
Alfredo Ureta, producido
por el Centro Pablo.
2002.
Cuarto Salón de Arte
Digital
·
102 artistas cubanos
·
162 artistas de 25
países. Exhibición en 12
espacios de la Ciudad de
La Habana (Museo
Nacional de Bellas Artes
/ Espacios de la Oficina
del Historiador de la
Ciudad / ICAIC)
·
Inclusión de nuevos
premios para obras
interactivas y
audiovisuales
·
Coloquio Internacional
de Arte Digital, que
incluyó los paneles
Arte digital y arte
tradicional: sus
mixturas y una mesa
redonda con pioneros de
la manifestación en la
Isla y jóvenes ganadores
de este salón.
2003.
Quinto Salón de Arte
Digital
·
120 artistas de Cuba
·
200 artistas de 39
países.
·
Primera experiencia de
creación on-line
desde Cuba: “El
misterio de la mirada
virtual”, con la
participación de
artistas de Argentina,
Brasil y Cuba.
·
Este salón colmó cuatro
espacios expositivos de
centros de artes y
galerías ubicadas en el
zona antigua de la
Ciudad de la Habana, y
la sala audiovisual de
Museo Nacional de Bellas
Artes
·
El coloquio de este V
Salón incluyó la sección
“El artista y la
palabra” y los paneles
sobre “Arte Digital
Infantil” y “Arte
tradicional y arte
digital: una experiencia
compartida”
2004.
Sexto Salón de Arte
Digital
·
139 artistas de Cuba
·
138 artistas de más de
30 países
·
Este evento incluyó una
exposición retrospectiva
con obras impresas de
artistas de 22 países
que participaron en
salones anteriores.
·
La muestra audiovisual
incluyó retrospectivas
internacionales del IV y
V Salón, una antología
del videoarte cubano, un
programa de videoarte
peruano y la colección
Hybris: Estética /
cuerpo / política y
cultura en el videoarte
de Centroamérica
·
El coloquio del VI Salón
incluyó entre sus
temáticas la reflexión
sobre el videoarte y el
videoclip cubanos y
sobre la relación de las
nuevas tecnologías con
los procesos de
comunicación y los
sistemas educacionales;
y la sección “El artista
y su obra”
2005.
Séptimo Salón de Arte
Digital
·
140 artistas de Cuba
·
144 artistas de 27
países
·
Este salón incluyó las
exposiciones El arte
en el cuerpo, con
obras de artistas de
Argentina, Cuba y México
y Ángeles en La
Habana, de jóvenes
artistas ganadores en
pasadas ediciones del
evento
·
El coloquio de este
salón abordó importantes
temáticas relacionadas
con el desarrollo del
arte digital y las
propuestas del evento,
como las ponencias
relacionadas con el tema
“El arte en el cuerpo”,
la videoconferencia de
la artista argentina
Alicia Candiani y el
homenaje al pintor
Servando Cabrera Moreno
·
El salón exhibió una
muestra de videos
provenientes de siete
países
2006.
Octavo Salón de Arte
Digital
·
149 artistas de Cuba
·
194 artistas de 34
países
·
El salón incluyó las
muestras de los
festivales FILE,
de Brasil; Carpe Diem,
de Venezuela;
Play III, de
Argentina y la Rhode
Island School of Design
(RISD), de Estados
Unidos
·
Otras muestras de video
fueron el proyecto
Fast forward, de
Cuba y Miradas de
mujer. Doce
videoartistas de
Iberoamérica
·
El Coloquio
Internacional El video y
las nuevas tecnologías
en el contexto de las
prácticas artísticas
debatió los alcances y
las limitaciones de
estos caminos de la
creación contemporánea
2007. Noveno Salón de Arte
Digital
·
120 artistas de Cuba
·
En este salón se
realizaron diversas
muestras colaterales,
entre ellas: Conexión
interna (obra
impresa y video de 9
ganadores de ediciones
anteriores); Exposición
fotográfica Shot,
de la Academia de San
Alejandro; Muestra de
ganadores de la
Fundación Clic,
de El Salvador y un
concierto de música
electroacústica. Se
entregó el Premio Pablo
al pionero de esa
manifestación en Cuba,
el maestro Juan Blanco
·
El coloquio paralelo al
evento estuvo dedicado
al tema: “El arte
digital: una mirada
hacia adentro”, que
debatió sobre la
presencia de esta
manifestación en
diversos lugares de la
Isla
Espacios, caminos
Nacidos de una vocación
de comunicación y
participación sostenida
a lo largo de una
década, los salones de
arte digital han creado
espacios de intercambio
y difusión y caminos que
contribuyan al
acercamiento progresivo
y constante entre
artistas de diversas
regiones e instituciones
que trabajan en estas
áreas de la creación y
el pensamiento. Entre
ellos se encuentran los
que se incluyen en el
siguiente resumen.
Coloquios
Paralelamente a las
exhibiciones de Arte
Digital se han celebrado
anualmente los Coloquios
Internacionales de Arte
Digital para debatir
sobre el alcance y los
riesgos de las nuevas
tecnologías aplicadas a
la creación artística,
crear un espacio de
intercambio entre los
artistas y propiciar el
conocimiento de este
tipo de creación por
parte de los artistas y
el público cubano. Se
han reunido en La Habana
para estos encuentros
más de 100 creadores y
especialistas de 20
países.
Sitios web
El Portal Arte
digital / Cuba (www.artedigitalcuba.cult.cu)
reúne actualmente toda
la información de los
nueve salones realizados
desde 1999 hasta hoy.
Memoria
Publicación de cuadernos
Memoria dedicados
a los Salones y
Coloquios de Arte
Digital. Se han
publicado ocho cuadernos
dedicados a esta
temática.
Arte Digital Infantil
Se han realizado tres
Muestras de Arte Digital
Infantil, proyecto de
taller desarrollado por
artistas surgidos en los
salones de arte digital.
El Centro organizó las
primeras Muestras
de Arte Digital Infantil
(2001-2002-2003)
realizadas en Cuba, con
el propósito de acercar
a los niños a estos
nuevos lenguajes y
técnicas.
Exposiciones temáticas
Organización de
exposiciones temáticas
que convocan a creadores
digitales. Entre ellas
se encuentran las
dedicadas a José Martí,
Pablo de la Torriente
Brau y John Lennon.
Muestras en otros países
Los salones de arte
digital han trabajado
intensamente para
difundir en otras
latitudes la obra de los
creadores cubanos de
esta manifestación. Se
han organizado, entre
otras, las muestras de
arte digital cubano
realizadas en Puerto
Rico (2000, 2001), New
Jersey (2002), Suiza
(2003), Italia (2003),
México (2003).
Arte digital y diseño
gráfico
Fiel a su poética de
incorporar y no excluir,
de llamar a la
participación activa y a
la creatividad en todas
las ramas del arte y de
la vida, el Centro Pablo
ha reunido una
importante comunidad de
diseñadores gráficos,
que incluye a muchos
jóvenes talentos de esa
especialidad a través de
los concursos y
exposiciones dedicados a
Pablo de la Torriente
Brau, Ernesto Che
Guevara, Miguel
Hernández, la nueva
trova cubana y otras
sensibles temáticas.
En ese camino de
búsquedas e
intercambios, se destaca
el proyecto de
colaboración artística
Compartiendo sueños /
Sharing Dreams que
el Centro Pablo ha
desarrollado, con la
colaboración del Comité
Prográfica Cubana y la
participación de la
Asociación de Artistas
Gráficos de Estados
Unidos (AIGA).
De la misma manera que
comenzamos esta
presentación,
quisiéramos concluirla
confirmando la
continuidad de este
proyecto artístico que
ha abierto un fecundo
camino en el panorama
creciente y vivo de la
cultura cubana.
Por ello compartimos
ahora estas palabras que
iniciaron, en su momento
las labores del pasado
IX Salón y que resumen
la poética de esta
aventura de la
imaginación y la
belleza:
“El arte digital: una
mirada hacia adentro.”
“Hacia adentro y, si es
posible, hacia lo
profundo. Así
quisiéramos esa mirada
que nos pregunte y nos
explique y nos pregunte
otra vez. Así llegamos a
este IX Salón y Coloquio
de Arte Digital.
Pasamos, hace poco
tiempo, de un siglo a
otro; incluso –noción
más difícil de
interiorizar–, de un
milenio a otro. En
cuanto a las nuevas
tecnologías y al arte
digital en particular,
llegaron a nosotros en
este tránsito. Y
llegaron, como hemos
dicho, para quedarse.
“Estos salones
convocados por el Centro
Pablo desde 1999 han
sido confirmación de esa
verdad e impulsor
principal de su
desarrollo.
“Una mirada hacia
adentro que quiere ser
también profunda. Y que
se expande. Hacia el
futuro, con su razones y
esperanzas.” |