Año VII
La Habana

14-20 de FEBRERO
de 2009

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ENTREVISTA CON EL POETA CHILENO RAÚL ZURITA

Una relación de amor

Johanna Puyol • La Habana

 Fotos: Equipo de La Jiribilla

 
Treinta años de impactante presencia poética en las letras chilenas y latinoamericanas han llevado a Raúl Zurita de ser un joven poeta desesperado y perseguido a convertirse en una de las voces más seguidas y respetadas de la lírica chilena y a alcanzar el Premio Nacional de Literatura de su país en 2000. Cuando su libro Purgatorio se publicó en 1979, en su portada aparecía el poeta con una herida en la cara que él mismo se había provocado. Obra y herida eran reflejo de la angustia y el dolor de la existencia en aquellos años oscuros. Con una mirada casi mística también ha recorrido en sus versos la geografía chilena, desde el desierto hasta las montañas. En años posteriores, aunque aún provocador y polémico, perdió su condición de marginado y mereció entre otros el Premio Pablo Neruda de Poesía, el Pericle d' Oro de Calabria y, por su poemario INRI, el Premio de Poesía José Lezama Lima de Casa de las Américas en 2004 por “la conmovedora parábola de un universo de valores humanos cuyos enemigos no pudieron destruir”.

Casi en un murmullo, como si quisiera marcar una distancia de la grandeza de la voz poética que acabamos de escuchar, Zurita habla de sí mismo después de una de las muchas lecturas públicas y presentaciones que ha disfrutado el público de la XVIII Feria Internacional del Libro de La Habana, de la cual Chile y sus escritores son invitados de honor.
 

Con su libro Purgatorio irrumpió en el panorama literario de Chile. Fue una obra de polémica y de ruptura. Dijo en su momento que era el libro de un sobreviviente. ¿Cómo juzga aquella obra tantos años después?

Creo que nunca he salido de ella. Siento que todo lo que hago tiene que ver un poco con ese libro, y sobre todo es una obra en la que he estado bastantes años, es el espacio del Purgatorio. Me es algo muy cercano. 

Carmen Berenguer mencionaba el sismo que fue para su generación la poesía chilena de los 80. ¿Qué recuerda de aquella época?, ¿cómo se vivía la poesía?

Éramos tipos con mucha pasión, pero con mucho miedo también. Hacíamos cosas desesperadas, acciones de arte en la época de Pinochet. Formábamos colectivos de acciones de arte de resistencia. La encuentro una época terrible, y paradójicamente, en ese sentido, bella tal vez. Como cuando, a lo mejor, alguien puede recontar un escenario de guerra. Lo que hizo también la dictadura fue desatar en alguna gente lo mejor de sí misma. Estábamos entre el horror, y nosotros lo único que podíamos oponer eran poemas. Pero esos poemas tenían que ser tan bastos y tan grandes que fueran más fuertes todavía que el dolor que se nos estaba causando. Fue una explosión literaria extraña, porque fue en las barbas mismas del terror. 

Casa de las Américas cumple 50 años y esta feria le brinda homenaje. Sobre ella dijo que tenía vocación por un destino”. ¿Qué quiso decir con esta frase?, ¿qué piensa de la huella que en estos 50 años ha dejado Casa en Latinoamérica?

Absolutamente, es una vocación de futuro, una vocación por la libertad en el sentido más profundo del término. Es la única gran institución americana que existe, que tenemos en “nuestra” América. Su labor y su trabajo no lo podrán opacar nada, ninguna crítica ni ataque, porque está inserto en el corazón mismo de lo que podemos entender por cultura y por belleza, lo que podemos entender por libertad.  

Regresa a Cuba después de algunos años. ¿Cómo ha sido su relación con nuestro país y con nuestros escritores?

Yo amo Cuba. No es fácil estar al tanto de ella, me entero a través de Waldo Leyva y de otros amigos. Vuelvo acá, vi la inauguración, veo esta feria, veo las lecturas, los espacios llenos... y es una relación de amor. 

En la mesa sobre poesía chilena decía que había cambiado su forma de ver la vocación poética. ¿Ha cambiado en consecuencia su forma de crear?

Creo que es normal que sea así, seguramente sí, pero uno es mal crítico de sí mismo, sabe muy poco de lo que hace. 

¿Qué nueva obra escribe?

Estoy escribiendo un libro que se llama Zurita, no porque crea que soy algo especial sino porque parte del dato de la existencia. Es un libro que tiene 700 páginas, llevo varios años escribiéndolo y ya lo estoy terminando.

 

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La Habana, Cuba. 2009.
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