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El Dedeté
Yo me inicié en el Dedeté
y aprendí de los maestros como
Virgilio Martínez. Me sirvió
también para desarrollarme en el
comic, el dibujo y la
caricatura. Significó también
realizarme como ser humano, como
artista y como creador. Me
dieron todas las oportunidades.
Cobrábamos muy poco, pero
hacíamos un humor muy fresco y
espontáneo. Siempre trabajamos
con mucho gusto allí y nadie nos
impuso limitaciones.
Creo que el Dedeté de
ahora ha mejorado; son un poco
mejores que nosotros. La
juventud siempre prima. Cuando
nosotros empezamos, éramos un
poco más jóvenes que los que
antecedimos. Ellos ahora son
mejores que nosotros y lo serán
mucho más porque tienen
juventud.
El humor gráfico cubano
Le falta un poco de la frescura
que nosotros tuvimos en aquel
momento. A ellos les falta
también ser más productivos,
nosotros siempre teníamos un
archivo de caricaturas para
cualquier tema o campaña. |