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La Sala Majadahonda
del Centro Cultural
Pablo de la Torriente
Brau es el lugar
escogido para
materializar —a partir
del próximo 2 de abril—
un sueño: desarrollar un
ciclo de conferencias
que privilegie, desde la
teoría, diversos
aspectos que tienen que
ver con el diseño cubano
y su desarrollo en el
sentido más abarcador.
Para indagar alrededor
de esta idea, muy
necesaria por demás, y
que se ha denominando
Jueves del diseño
conversamos (vía correo
electrónico) con Héctor
Villaverde, presidente
de Prográfica cubana
y Premio Nacional de
Diseño.
¿Cómo y por qué nace la
idea de realizar los
Jueves del diseño?
La lamentable
desaparición física en
unos pocos años de
algunos de los
principales fundadores
del Diseño Gráfico en la
Revolución, como fueron
Raúl Martínez, Eduardo
Muñoz Bachs, Alfredo
González Rostgaard, José
Gómez Fresquet (Frémez)
y algunos otros,
conmovió a todo el mundo
cultural cubano y a su
vez nos llevó a meditar
cómo todos ellos
tuvieron entre sus
principales
preocupaciones la
creación de una memoria
histórica de nuestra
profesión. Sin embargo,
la vida no les alcanzó
para culminar este
importante propósito.
La falta de esta
Memoria es algo que
se puede percibir a
diario pues se ve
claramente, cómo
proliferan ciertas
tendencias que favorecen
la improvisación y que
desvían la apreciación
de lo que fue realmente
el diseño gráfico en la
Revolución. O sea, la
idea central es ubicar
los hechos históricos
sin esquemas ni
idealizaciones y cada
protagonista en su justo
y preciso lugar; es un
deber con la verdad, lo
que significa que
también será una gran
enseñanza.
¿Cuál es a su juicio la
utilidad práctica de
este foro?
El diseño gráfico tiene
una gran utilidad social
y sus grandes
potencialidades
lamentablemente todavía
están por desarrollarse
en nuestra sociedad. Van
desde su conocida
utilización en los
mensajes que recibimos
por los medios, hasta
los que recibimos
silenciosamente como el
diseño del papel moneda,
que pasa por nuestras
manos casi sin percibir
que aparte de su
contenido económico,
también es un portador
de mensajes culturales.
En fin, el diseño
gráfico involucra a toda
la sociedad y debe ser
un importante formador
de conciencia cultural.
No es posible crear
nuevos lenguajes sin
conocer los viejos
esquemas en sus detalles
más reveladores. Por
supuesto, la ausencia de
publicaciones sobre el
tema va siendo más
alarmante, pues todo
profesional serio dentro
del campo del diseño
gráfico, que aspire a
una obra verdaderamente
creativa y duradera,
necesita tener cimientos
sólidos y apuntalarse en
el conocimiento de esta
base histórica, y si
esta base es tan rica
como la tradición cubana
entonces siempre será
mucho mejor. Esto
también es válido para
investigadores, críticos
y otros especialistas
del área e incluso para
funcionarios del sector,
que tenemos la esperanza
se sensibilicen con la
importancia de estos
temas para su trabajo.
Según ha trascendido, la
mayoría de los temas
están relacionados con
el diseño cubano
realizado en las décadas
de los 60 y 70 ¿Por qué?
Jueves del diseño
constará de ciclos, este
primero está dedicado a
la Memoria histórica
del diseño cubano entre
1959 y 1974 o sea
los primeros 15 años de
la Revolución. Muchos
consideran que esta fue
la “edad de oro” del
diseño cubano, y no hay
dudas que fueron los
años fundacionales de
esta actividad y por
ello los datos y sucesos
históricos abundan, por
lo que preferimos
abarcar estos años en
profundidad.
Incluso no abarcamos
toda la década del 70,
pues hay importantes
sucesos históricos en el
diseño gráfico que
sucedieron después del
74 y que pudieran ser
posibles tópicos en un
futuro cercano, aunque
todavía en esto no se ha
tomado una decisión
definitiva. Este será el
primer ciclo, después
vendrán otros con
diversos temas.
¿Quedará alguna memoria
de esos encuentros?
Los encuentros serán
grabados y transcritos y
una versión será
publicada, y se
distribuirá una versión
digital entre las
personas interesadas. En
vista de que no existe
un museo o casa de
estudios o promoción del
diseño, a pesar del
reiterado interés
expresado por los
diseñadores y
especialistas del área,
estos materiales pasarán
a formar parte del
Archivo de la Memoria
que mantiene el Centro
Cultural Pablo de la
Torriente Brau, una
institución que ha dado
claras muestras de su
interés por promover el
desarrollo de los
valores culturales del
diseño gráfico.
De esta forma está
asegurada la
conservación de los
testimonios históricos
de los fundadores del
diseño gráfico de la
revolución cubana, hasta
que la creación de esta
“Casa” o “Museo” se haga
realidad algún día.
Se ha informado que los
Jueves del diseño
comienzan el 9 de abril
y concluyen el 12 de
noviembre ¿Habrá
continuidad en los
temas?
Hay un gran tema general
del ciclo que es
Memoria histórica del
diseño gráfico,
1959-1974 que
constará de varios temas
y que abarcará las
fechas que mencionas, o
sea, cada Jueves del
diseño tratará el
segundo jueves de cada
mes un solo tema que
concluirá ese día.
El primero será Los
quince primeros años del
Diseño Cultural,
algo bastante poco
conocido pues muchas de
estas obras han
desaparecido por errores
institucionales que
ocurrieron en la
conservación de las
mismas.
También se proyectarán
imágenes de estas obras
que pasarán al Archivo
de la Memoria y
al menos se conservarán
digitalmente o hasta que
algún día alguna
institución se motive a
reimprimirlas, pues
aparte de su gran valor
cultural esto no debe
ser concebido como un
gasto, pues también
tendrían un valor
comercial.
Los próximos ciclos
serán con otras
temáticas. Se podrán
tratar de tópicos
contemporáneos que ya
han trascendido, los
cuales evidentemente
abundan. Como es
conocido muchos de los
más importantes testigos
de estos primeros 15
años, me refiero a Raúl
Martínez, Rostgaard,
Muñoz Bachs y Frémez
entre otros, han
fallecido y aunque
espero que los que
queden vivan con lucidez
por muchos años más, es
lógico y razonable
comprender que le
hayamos dado prioridad
en este primer ciclo a
fin de que sus valiosos
testimonios no se
pierdan.
¿Habrá algún premio o
reconocimiento al final
de este ciclo?
Sí lo habrá. Además de
los certificados
tradicionales entre los
que acudan al ciclo
completo, habrá cada
jueves una presentación
de la Obra de un joven
(menor de 30 años); de
esta forma el público
especializado y no
especializado que asista
tendrá la oportunidad de
conocer a un joven
talento. Al final un
jurado entregará al
seleccionado el
Premio PROGRÁFICA al
diseñador joven más
destacado. Por cierto la
entrada será libre y no
se requiere invitación.
¿Por qué fue escogida la
Sala
Majadahonda
del Centro
Pablo?
La Sala Mahadahonda del
Centro Cultural Pablo de
la Torriente Brau,
institución ubicada
en la Habana colonial,
es el lugar justo: allí
se han realizado muchas
de las principales
muestras del diseño
cubano de los últimos
años y encuentros con
diseñadores de otros
países.
También por sus
características: es un
lugar relativamente
pequeño que tiene buenas
condiciones y excelente
promoción con un público
establecido de gentes
con preocupaciones
culturales en esta
temática.
No aspiramos a una
masividad falsa, nos
basta con que acudan los
interesados, que no son
pocos por cierto. Creo
firmemente que no todo
es reguetón en la
vida cultural de mi
país. En otro momento
histórico de nuestra
Revolución, el diseño
gráfico movió multitudes
y estuvo en las grandes
acciones masivas de
nuestro pueblo y eso no
fue por pura casualidad.
Pienso que de otra forma
y ajustándose
creativamente a las
nuevas realidades este
no será un hecho
histórico irrepetible. |