Año VII
La Habana

22 al 28
de MARZO
de 2009

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“El apellido”, de Nicolás Guillén, en Brodowsky

Félix Contreras • La Habana

Fotos tomadas de Internet


Nicolás Guillén hizo varias visitas a Brasil (1948, 1953, 1959 y 1961) y, en la segunda, 1953, ocurre un hecho que une esa tierra a nuestra poesía para siempre: allí, en la ciudad de Brodowski, terminó el poeta antillano su monumental poema “El apellido” que, como apunta Ángel Augier1 había comenzado, en París, dos años antes.

El vínculo directo de Nicolás con esas tierras del Sur —sobre todo Buenos Aires y Río de Janeiro—, por las que confesó siempre apasionado amor, perennes en su memoria tanto factual, como poética, comenzaron en 1948 en la capital argentina cuando traba firme amistad allí con el brasileño Cándido Portinari,  futuro y fiel anfitrión del autor de Sóngoro Cosongo.

¿Tenía premeditado Nicolás terminar la famosa elegía en aquel país austral2 que tiene también un pasado doloroso de esclavitud? Pues, como ha señalado Nancy Morejón, Brasil tiene en común con Cuba “la experiencia histórica de ser descendientes de esclavos africanos” y, agrega “Los poemas ‘Llegada’ (Sóngoro Cosongo) y ‘El apellido’ (La paloma de vuelo popular) le confieren a Guillén una irreductible trascendencia americana por encarnar en esos textos el trauma vivido en países americanos como Brasil, los EE.UU. y las Islas del Caribe”3.

Brodowski:

Cuna (compartida) de “El apellido”

El nacimiento de la ciudad de Brodowski, a 337 kilómetros de la capital del estado Säo Paulo —estado— se deriva de los proyectos de expansión de la Compañía Mogiana de Caminos de Hierro a fines del siglo XIX, que fue levantando estaciones a su paso por las ricas haciendas cafetaleras de Batatais, Ribeirão Preto, Serrana, Altinópolis, Jardinópolis y otras regiones del inmenso territorio paulistano. Fue entonces que el hacendado Lucio Eneas de Melo Fagundes cede parte de sus tierras para la construcción de un paradero apoyado por los vecinos. Y tocó al entonces inspector general de la Compañía Mogiana, el ingeniero polaco Alexander Brodowski la responsabilidad de encaminar las vías y la edificación del apeadero, que recibió su apellido en su homenaje.

Pronto, alrededor del andén ferrocarrilero comenzó a crecer un vecinaje que, a poco, se convirtió en el poblado de Brodowski que recibe categoría de municipio el 22 de agosto de 1913. Y aquí nace, el 30 de diciembre de 1903, el pintor Cándido Portinari. 

Portinari, que vivía en Río de Janeiro —Cosme Velho 103—, en una de esas visitas a su natal  Brodowski, Sâo Paulo, y como en anteriores y posteriores ocasiones, se llevó a Nicolás Guillén a pasar una temporada junto a sus  padres (Batista Portinari y Dominica Torcuato), quienes igualmente  habían anudado íntima amistad con el poeta cubano en hospedajes anteriores.  

Guiada de la mano de Adriano Biava, incondicional de la poesía guilleana, viajamos hasta a la simpático ciudad de Brodowski —con parada en la vecina Batatais donde la iglesia atesora otras importantes obras del pintor— para visitar la casa natal del célebre muralista, sita en la calle central Floriano Peixoto 298, frente a la Plaza Cándido Portinari y la capilla decorada también por Canducho —como cariñosamente le llamaba Nicolás—, para apreciar el sitio donde cobró forma definitiva “El apellido”,4 magistral texto de la lírica en lengua castellana que nos permite asomarnos a  nuestros orígenes ancestrales, a los componentes de nuestra identidad, nuestra cultura que, ya, desde sus primeros versos son sobrecogedores:

Desde la escuela

y aun antes… Desde el alba, cuando apenas

era una brizna yo de sueño y llanto,

desde entonces,

me dijeron mi nombre. Un santo y seña

para poder hablar con las estrellas.

Tú te llamas, te llamarás…

Luego me entregaron

Esto que veis escrito en mi tarjeta

Esto que pongo al pie de mis poemas

Las trece letras

que llevo a cuestas por la calle,

que siempre van conmigo a todas partes.

¿Es mi nombre, estáis ciertos?

(fragmento)

 

Notas:

1- Nicolás Guillén, notas para un estudio biográfico-crítico, Universidad Central de Las Villas, 1964.
2- En Brasil ya Nicolás Guillén era conocido a través de la publicación de poemas y estudios sobre su obra de Jorge Amado, Manuel Bandeira, Osvaldo Alves, entre otros.
3- Nancy Morejón, prólogo a la Valoración múltiple de Nicolás Guillén, Casa de las Américas, La Habana, 1974. 
4- Con 5 más, “El apellido” forma Las elegías, segunda parte del libro La paloma de vuelo popular, aparecido en Buenos Aires en 1958.

 

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La Habana, Cuba. 2009.
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