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Lo que más anhela un
repentista es asistir a
un guateque, que por su
esencia trashuma
cubanía: puerco asado,
congrí, mojo, yucas,
alimentos que “bajan”
con ron, y también, ¡por
supuesto! par de
guitarras y mucha
improvisación.
A una tradicional fiesta
guajira de ese tipo,
asistieron los
puertorriqueños Edwin
Colón Zayas, Arturo y
Omar Santiago, Roberto
Silva y Tony Rivera,
Mapeyé, como parte del
programa del Taller
sobre técnicas de la
improvisación que,
organizado por el Centro
iberoamericano de la
décima se ha celebrado
en La Habana durante 15
días.
La fiesta fue en San
Antonio de Cabezas, en
la provincia de
Matanzas, en la casa de
Ernestico Ramírez,
gloria del repentismo
cubano. Ese fue el
colofón de una de las
jornadas en la que
además de comer y beber
lo tradicional de la
campiña cubana e
improvisar, vieron y
disfrutaron el juego de
pelota en el Segundo
Clásico Mundial de
Béisbol en el que Puerto
Rico ganó por nocao a
EE.UU. Este, obviamente,
fue un tema para la
improvisación y para que
el camarógrafo Carlos,
de los de borinquen,
llorara aún más, lo que
ha hecho por la emoción
desde que pisara el
aeropuerto José Martí.
Todo no fue llanto, sin
embargo, bastante se
bromeó e improvisó
acerca de un grillo que
subido en la camisa de
Omar quiso cantar como
diciendo que él también
era parte del criollo
fetecún.
Este ha sido solo uno de
los encuentros en los
que han participado los
hermanos de la isla
caribeña. Otro muy
singular ocurrió en la
céntrica calle de Carlos
III e Infanta, en La
Habana, teniendo como
fondo el abundante
trasiego de ómnibus, en
la Peña de Castellanito,
en el que repentistas de
una nación y otra,
tuvieron un mano a mano
lleno de la agudeza
propia del género.
Los trovadores de
borinquen, a la usanza
de su país, cantaron
varias décimas con un
pie forzado:
improvisando en la
esquina, frase que
devino recurrente en el
resto de los
participantes, que con
gracia y tino terminaban
sus versos de esa
manera.
La actuación en
solitario del cuatrista
Colón Zayas fue un
momento especial. Este
músico ha luchado por
mantener el respeto
hacia el cuatro,
instrumento símbolo de
la cultura de ese país.
Entre otras importantes
figuras, ha compartido
escena con Willie Colón,
Marc Anthony, Carlos
Vives y Paco de Lucía.
Durante unos minutos
mantuvo en vilo a un
auditorio que asombrado
por su maestría le
escuchó con devoción. La
escena se repetiría en
otras peñas de la ciudad
como la del Cotorro,
donde volvieron a
brillar las
controversias en medio
del populoso barrio
citadino, bien lejos del
cantío de un gallo.
También en el municipio
de Güines tuvieron su
maratón que incluyó
juego de pelota y todo.
Un momento destacado fue
grabar un programa
televisivo de Palmas
y cañas en la cuadra
done vive Adolfo
Alfonso, ese mito de la
controversia. El espacio
devino suerte de
jolgorio que sirvió de
homenaje al legendario
repentista cubano.
Pero no todo ha sido la
práctica de la
improvisación.
Luis Paz (Papillo)
y Alexis Díaz Pimienta
ofrecieron charlas,
además los talleristas
disfrutaron de una
conferencia magistral de
la Dra. María Teresa
Linares, musicóloga muy
importante que les
habló de música e
improvisación.
Uno de los más
cardinales objetivos del
encuentro fue que
grabaron un disco y
filmaron un documental
con 12 repentistas
cubanos (Alexis,
Papillo, Emiliano
Sardiñas, Tomasita
Quiala, Ernestico
Ramírez, Hirán
Caballero… hasta llegar
a la docena) y ocho
puertorriqueños, (Arturo
y Omar Santiago, Roberto
Silva, Isidro Fernández,
Hermanos Villanueva,
Edgardo Rivera y dos
más)…, de tal forma que
quedarán para la
historia las imágenes y
los sonidos de estos
días en los que, desde
el cultivo de las más
puras tradiciones, se
hermanaron aún más los
hijos de las dos
cercanas naciones
caribeñas.
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