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El poeta cubano
Gabriel de la Concepción Valdés,
Plácido, a 200 años de su
nacimiento se mantiene en la
memoria de los cubanos, redimida
su imagen y su poesía
luego de más de un siglo de
incomprensiones y prejuicios. Lo
prueba el amplio homenaje que
durante todo el año celebrará su
bicentenario y su
reconocimiento, ya firme, entre
las más notables figuras de
nuestra historia y de nuestra
literatura.
Mestizo y
expósito, pretendió vencer este
doble estigma a fuerza de
ingenio y personalidad,
brillantes improvisaciones y
hermosos poemas, virtudes que lo
convirtieron en uno de los más
populares poetas de su época.
"Fue la alegría de la casa, de
la fiesta, de la guitarra y de
la noche melancólica. Tenía la
llave que abría la puerta de lo
fiestero y aéreo", dijo de él
Lezama Lima.
Se ganó la vida
versificando por encargo para la
aristocracia cubana, lo que le
valió muchas críticas, y
trabajando como artesano
orfebre. Sin embargo, de poco
valió su celebridad en la
sociedad colonial y racista del
siglo XIX, que veía con sospecha
y temor el fortalecimiento de
una capa social que más tarde
Juan Gualberto Gómez describiera
así: "La clase de color en
Matanzas en aquella época
ocupaba una situación
interesantísima en el medio
insular: rica, ilustrada, culta,
de conducta digna y levantada…".
Fue detenido en Matanzas el 30
de enero de 1844 acusado de
pertenecer junto a otros negros
y mulatos a la llamada
Conspiración de la Escalera. El
28 de ese mismo mes, luego de
torturas y vejaciones, con la
sombra de la delación pesando
sobre él, fue fusilado junto a
otros diez hombres.
Desde entonces
el mito y la polémica han
matizado el recuerdo del gran
poeta. Por un lado se ha dudado
de su calidad literaria y de su
relevancia histórica. Por otro,
se ha tejido una leyenda,
avivada por las circunstancias
inciertas de su vida y de su
muerte, que ha legado a la
tradición pasajes como el que
cuenta que iba declamando su
"Plegaria a Dios" camino al
cadalso.
Desde principios
de este año fue creada una
Comisión para conmemorar el
bicentenario del gran poeta,
presidida por la Dra. Graciella
Pogolotti y de la que forman
parte personalidades del
gobierno y de la cultura cubana
como Abel Prieto, ministro de
Cultura; Armando Hart, director
del Centro de Estudios
Martianos; el historiador de la
Ciudad de La Habana, Eusebio
Leal; el presidente de la Casa
de las Américas, Roberto
Fernández Retamar; el presidente
del Instituto Cubano del Libro,
Iroel Sánchez, e intelectuales
como Eduardo Torres-Cuevas,
Cintio Vitier, Fina García
Marruz y Carilda Oliver Labra,
entre otros.
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El programa de
homenaje comenzó el 17 de marzo
con una jornada en la Biblioteca
Nacional de Cuba José Martí, que
incluyó la Exposición
Bibliográfica y de Documentos
Un poeta de leyenda en el
vestíbulo de la institución, una
sesión de lectura en la que
Carilda Oliver Labra, Nancy
Morejón y Guillermo Rodríguez
Rivera declamaron poesías del
autor homenajeado, y el día 18
de marzo, fecha de su
nacimiento, el Panel “Plácido en
la encrucijada de la identidad
cubana”, en el que participaron
Ana Cairo, Fernando Martínez
Heredia, Tomás Robaina, Eduardo
Torres-Cuevas y Daysi Cué,
autora del libro Plácido: el
poeta conspirador, que se
presentó en este contexto.
En Matanzas,
ciudad en la que vivió y
escribió buena parte de su obra,
escenario también de su muerte,
el día 18 se reunieron artistas,
escritores, intelectuales y
numerosas personalidades para
peregrinar hasta la estatua de
Plácido y visitar su casa y el
museo provincial Palacio de
Junco, donde se conserva su
última carta, escrita hace 165
años, que redactó unas horas
antes de ser fusilado.
En el homenaje
en la ciudad de los puentes, que
estuvo presidido por Carilda
Oliver Labra y Antón Arrufat,
Premios Nacionales de
Literatura, la conocida
editorial Vigía presentó una
plaquette con la canción
"¡Ay Plácido!", de Martha
Valdés, escrita por su autora en
1976. El nacimiento del autor
de "Flor de la caña" fue
recordado en muchas
instituciones de Matanzas,
incluyendo su hospital
provincial, antiguo Santa
Cristina, en el que se conserva
la celda donde se le retuvo
hasta su muerte.
Con el fin de
promover la reflexión acerca de
la obra y la historia del poeta,
y reivindicar su importancia
para la cultura cubana, la
Asociación de Escritores y
Artistas de Cuba (UNEAC) y el
Instituto Cubano del Libro
convocaron al Concurso de ensayo
Bicentenario de Plácido, y al
Coloquio Internacional del mismo
nombre que sesionará del 14 al
23 de octubre de 2009. |