Año VII
La Habana
2009

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Argelia Fragoso
Entre nosotros
Joaquín Borges-Triana • La Habana

 

Durante años he sido admirador de Argelia Fragoso. Creo que ella es una de las mejores intérpretes surgidas en nuestro país desde que debutase allá por la década de los años 70. Siempre que vuelvo a escucharla en canciones como “En busca de una nueva flor”, una grabación de 1978, pero que parece haberse registrado en los días corrientes, me maravillo por su afinación, dicción, fraseo y en fin, un saber hacer que, en mi modesta opinión, han hecho de ella una vocalista sencillamente impecable.

De formación clásica, gracias a su entorno familiar, el vínculo con lo más autóctono de la música popular cubana siempre ha acompañado a Argelia. Desde niña aprendió lo que es cantar con el respaldo de una orquesta como la Aragón y a tono con semejante proyección, no era de extrañar que al crecer e iniciar ya como profesional la carrera artística, al escoger su repertorio seleccionase por igual composiciones de María Teresa Vera, Manuel Corona, Marta Valdés, Rembert Egües, Pablo Milanés o de su hermano, el guitarrista y director de orquesta Guillermo Fragoso.

Después de un tiempo de que en mi caso no sabía nada de lo que anduviese haciendo nuestra querida Argelia, llegó a mis manos el más reciente disco de esta cantante y que fuese publicado por el sello Karonte en el 2007. Titulado Entre nosotros, el fonograma es un trabajo realizado en colaboración con el contrabajista español Javier Colina, quien en los últimos tiempos se ha convertido en un defensor de nuestra música, a partir de sus lazos con legendarios instrumentistas cubanos. En este CD, además de Colina, respaldan a la Fragoso el pianista Mariano Díaz, Guillermo McGill a la batería y el cajón, Jaime Muela en la flauta y el percusionista camagüeyano Moisés Porro.

Si me pidiesen una sola palabra con la que resumir mi parecer en relación con este álbum, el primer vocablo que me vendría a la cabeza es bello. En dicho sentido, estamos ante un disco que da testimonio de una cantante con absoluto dominio de su voz de contralto y que ha llegado a un momento de madurez plena como intérprete. Por si lo anterior no fuese más que suficiente, hay que resaltar las muy funcionales orquestaciones de cada uno de los cortes aquí registrado y el eficiente desempeño de los músicos acompañantes, personajes todos que podrían brillar haciendo solos desde sus instrumentos, pero que se limitan a respaldar el canto de Argelia, para que ella sea quien sobresalga como figura protagónica de la grabación.

Contentivo de 12 temas, el fonograma comienza con una interpretación muy nostálgica de “Imágenes”, de Frank Domínguez, ese piano man cubano que ha legado piezas inolvidables al repertorio de nuestra música. En la propia línea de trabajar con la obra de autores ya reconocidos, Fragoso echa mano a composiciones de figuras como María Teresa Vera, de la que retoma la canción “He perdido contigo”, que ya interpretase en el disco tributo a la trovadora habanera, realizado a inicios de los 90 por la discográfica Nubenegra. La versión que ahora nos entrega está hecha únicamente con el acompañamiento del contrabajo de Javier Colina y resulta uno de los instantes de mayor profundidad en todo el álbum.

Otro corte de los que en particular captan mi atención, es “Hora”, del uruguayo Jorge Drexler y que Argelia canta con un suave aire erótico, arropado por un arreglo que transforma la pieza en una suerte de chachachá. Pero la mayor sorpresa que he recibido al escuchar el disco es la inclusión en el mismo de “Sin ti no soy nada”, una baladita menor de Amaral y que me lleva a pensar que después de todo es verdad eso de que no hay canciones malas sino intérpretes incompetentes. La versión que nos propone Fragoso transforma un tema concebido de inicio como pop del más convencional, en una creación pasada por el espíritu del jazz y el filin, pero que abreva en la música tradicional cubana y en especial en los aires danzoneados, con singular destaque de Mariano desde el piano y del contrabajo de Colina. En resumen, les aseguro que este es un disco de esos para tener en casa.

 
 
 

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La Habana, Cuba. 2009.
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