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Cuando esté listo el
animado Meñique,
más de cien creadores
entre dibujantes,
pintores, escultores,
escenógrafos, habrán
dejado su huella en la
primera producción en 3D
de la historia del cine
cubano.
Ernesto Padrón,
guionista y director de
la superproducción, cree
que será una estela
buena, positiva.
Se trata de un cuento
francés que José Martí
adaptó y recreó para su
revista La Edad de
Oro, a finales del
siglo XIX. Dedicada a
los niños, la revista,
desde entonces, ha hecho
tan conocido el cuento,
que el tiempo cambió su
nombre original,
Pulgarcito, por el de
Meñique, y el de su
autor, el francés
Edouard Labouyale, por
el de José Martí, a
quien le atribuyen la
legendaria historia,
cuya moraleja principal
es que el saber vale más
que la fuerza.
Convertido en animado en
3D, el simpático y
talentoso Meñique pudiera
ser una de las futuras
joyas del cine cubano
dedicado a niños. Es, al
menos, el espíritu que
conduce al equipo de
realización y sobre todo
a Padrón, cuyas
respuestas en esta
conversación transmiten
el aliento con el que
trabajan ahora.
¿Cuándo debe estar listo
Meñique? ¿Por qué
ha demorado más de lo
calculado por usted
mismo?
El largometraje debe
estar listo para finales
del 2011. Esta obra es
una superproducción que
originalmente se
concibió para hacerla en
animación clásica, en
2D. En el año 2007 se
decidió realizar todas
las locaciones en 3D, y
un año después nos
propusimos el gran reto
de hacer el primer
largometraje con esta
tecnología de nuestro
país.
Los grandes Estudios de
animación demoran entre
tres a cinco años en una
producción de este tipo,
en dependencia de su
complejidad. Y no te
hablaré de los
presupuestos millonarios
que emplean. Nosotros
intentaremos hacerla en
cinco o seis años. Ten
en cuenta que no solo
estamos haciendo una
súper producción, sino
también fundando una
industria. Meñique
3D es también una gran
escuela donde hemos
formado artistas y
técnicos en todas las
especialidades que
requiere un proyecto
como este.
Los retos
tecnológicos han
sido muchísimos, y
en los diseños de
producción hemos
partido
prácticamente de
cero. Porque ningún
Estudio del mundo te
dice cómo se hace o
al menos qué no
debes hacer. Por
otro lado nuestra
producción ha sido
sui géneris,
ya que comenzamos a
trabajar sin tener
aún el equipamiento
y hemos modelado en
3D todas las
locaciones y los
personajes de la
película
—en
solo dos años—
con los
especialistas
trabajando en sus
casas, utilizando
sus computadoras
personales, y con la
proyección y chequeo
del trabajo una vez
por semana. Y entre
tú y yo: todavía no
tenemos el
equipamiento.
¿El debut del ICAIC en
la tercera dimensión,
con este animado,
pudiera significar el
inicio de trabajos en
esa técnica?
La idea es fundar el
Estudio de Animación 3D,
como parte de los
Estudios de Animación
del ICAIC; el cual no
solo podría producir
cortos y largometrajes
en esta tecnología, sino
además darles servicios
de efectos especiales a
las películas cubanas o
a las de otros Estudios
latinoamericanos. El 3D
ha revolucionado
extraordinariamente las
posibilidades de esta
otra especialidad de los
trucos o efectos. Se ha
logrado que lo imposible
sea posible, y al mismo
tiempo ha bajado
considerablemente los
costos reales de las
súper producciones.
Dominar esta tecnología
significa asimismo que
podemos soñar con una
futura Escuela
Latinoamericana de
Animación 3D
¿Qué le parecen las
melodías que compuso
Silvio Rodríguez? ¿Lo ha
visto entusiasmado con
su largometraje?
Silvio no solo compondrá
las canciones de
Meñique, también la
música general de la
película. Las canciones
que ha compuesto son
hermosas; tan hermosas,
que nos pone en aprietos
a la hora de crear las
imágenes que las
acompañarán en la
pantalla. Él dice lo
contrario: que las
imágenes son tan lindas,
que debe esmerarse con
las canciones. Y eso que
aún solo son bocetos las
canciones. Falta
orquestarlas y
grabarlas. Pero ya
poseen la magia de lo
melódico y lo poético
que Silvio tan bien sabe
modelar como un todo, y
expresan magníficamente
el contenido de la obra.
Creo que el entusiasmo
de Silvio por el
largometraje fue un amor
a segunda vista, ya que
Meñique es uno de
sus amores-cuentos
favoritos. Se leyó el
guión de esta versión
libre que escribí y le
gustó. De ahí en
adelante no solo me ha
ayudado con la dirección
musical, sino igualmente
con ideas sobre la
historia, los actores
que hicieron las voces,
el físico o la
personalidad de los
personajes; e incluso
fue el primero que
introdujo la subversiva
idea de hacer toda la
película en 3D.
¿Cómo ha sido el trabajo
de los dibujantes?
¿Cuántos han
participado?
En una película como
esta las especialidades
artísticas y técnicas se
funden de una manera
especial. Los dibujantes
o los pintores, por
ejemplo, conciben el
diseño de la habitación
de la princesa o del
rey, y los modeladores
3D las construyen en
forma de polígonos y con
superficies grises.
Luego les colocan una
preiluminación y se las
enseñan a los autores
del diseño. Pero este
diseño ahora es una
habitación virtual, que
parece real, y uno puede
desplazar la cámara por
ella y cambiar de ángulo
o girar.
Al ver esto, los
pintores deben
remodelar esta nueva
propuesta que tienen
ante sus ojos. Lo mismo
ocurre con el diseño de
los personajes. No es lo
mismo concebirlos sobre
una hoja de papel que
girando en un espacio
virtual.
En el caso de los
animadores, ellos no
tienen que dibujar, sino
mover a los personajes
como si fueran títeres.
Esto lo hacen utilizando
manipuladores
especialmente diseñados
para facilitar la
movilidad de las partes
del cuerpo y de las
expresiones faciales.
En el caso de las telas,
los pelos y otros
efectos, la animación se
hace empleando efectos
de dinámicas. En estos
casos la computadora es
la que hace
automáticamente la
animación, porque
realiza los cálculos de
cómo debe moverse la
tela o el pelo según la
fuerza o la cualidad del
movimiento en cuestión.
Hasta la fecha en
Meñique han
trabajado 104 artistas y
técnicos: cuatro
pintores de layout, tres
diseñadores de
personajes, un escultor,
12 pintores de
ambientes, 19
modeladores
escenográficos, 12
modeladores de
personajes, nueve
especialistas en setup
de personajes (huesos y
manipuladores), cuatro
especialistas en diseños
de escenas y animatics,
12 especialistas en
texturas y materiales,
20 animadores, un
director de fotografía y
siete especialistas en
iluminación.
También tenemos como
coproductor a la
Universidad de las
Ciencias Informáticas
(UCI), que nos aporta 45
alumnos que participan
en la película en las
especialidades de setup,
texturas y materiales,
programación, efectos
especiales, y motor de
render. Este trabajo se
hace igualmente a
distancia, con
encuentros semanales.
Finalmente, el equipo de
producción de Meñique
está formado por dos
productores generales,
dos asistentes de
producción y dos
productoras en la UCI.
¿Por qué le gusta tanto
el cuento “Meñique”?
“Meñique” me gusta tanto
porque es la historia de
una persona chiquita
pero con unos deseos
enormes de vivir, de
conocer, de amar y ser
amado, de ser bueno y de
ser útil a los demás.
Su inteligencia lo hace
curioso en extremo, y
esa es una de las
virtudes que más admiro.
Creo que Martí le dio al
cuento su toque mágico,
como lo hace Silvio con
sus canciones. Esas
frases: “Tener talento
es tener buen corazón…”
“Todos los pícaros son
tontos. Los buenos
siempre ganan a la
larga” se le quedan a
uno como un grabado en
la mente. Un grabado que
te recuerda la
importancia de la
condición humana en toda
obra que hagamos.
Esta versión libre del
cuento es como cumplir
una deuda
cinematográfica
pendiente con Martí. Y
pendiente también con
las incontables
generaciones de cubanos
que de niños recibieron
esa enseñanza, y que
todavía la llevan en su
vida de adultos, o
mejor: de niños que se
hacen pasar por adultos.
Después de Meñique,
¿piensa emprender otro
trabajo en 3D?
Claro que sí, ya tengo
varias ideas en fila.
Algunas de ellas tienen
que ver con pequeñas
historias paralelas o
del ámbito pasado y
futuro de lo que se
cuenta en el
largometraje Meñique…
¿De dónde vino el
gigante? ¿Cómo es el
País de las Tinieblas,
de dónde procede la
bruja Barusa? ¿Qué otras
aventuras tuvo antes
Meñique o los
objetos mágicos?
Tengo en mente además
varios cortometrajes de
ciencia ficción, todos
en tono humorístico.
También hay un proyecto
que quisiera hacer en
conjunto con mi sobrino
Ian y mi hermano Juan
Padrón. El proyecto se
llama Batos y es
la increíble historia de
una pelota de béisbol.
El guión es de Ian.
Hacerla en 3D debe ser
bien divertido. |