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Teatro AuditÓrium Amadeo Roldán

El símbolo de la música de concierto en Cuba

Yinett Polanco • La Habana

Fotos: La Jiribilla y Archivo de Juventud Rebelde

 

La asistencia de Raúl al acto por la celebración de los primeros diez años de la segunda etapa de existencia del Teatro Auditórium Amadeo Roldán, el pasado sábado 11 de abril, donde se realizó un concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional y el maestro Frank Fernández, da fe del lugar preponderante que ocupa este teatro emblemático dentro la cultura cubana.

Junto a Raúl en el acto conmemorativo, de izquierda a derecha Rafael Bernal, Viceministro de Cultura; Madelaine Masses, Directora del Amadeo Roldán; Abel Prieto, Ministro de Cultura y Abel Acosta, Presidente del Instituto Cubano de la Música.

Una década ha transcurrido desde aquel 10 de abril cuando Fidel reinauguró el Amadeo Roldán luego de un amplio proceso de reconstrucción que reparaba así lo que un atentado había destruido 20 años antes, intentando borrar una historia ligada a los más altos valores de la música nacional.

Fidel en la reinaguración de Teatro Auditórium Amadeo Roldán el 10 de abril de 1999

Según Madelaine Masses, directora de esta institución, “el Amadeo Roldán es referente para la música de concierto y la música en general. En sus 80 años de vida, por él ha pasado lo más valioso, lo más excelso de la música de Cuba y del mundo. El que la Orquesta Sinfónica Nacional tenga su sede en este teatro, y la haya tenido desde el año 59, el que músicos de la dimensión de Elena Burke y Bola de Nieve, por solo citar algunos nombres, se hayan presentado en el Teatro, demuestra que este está asociado a las principales jerarquías de la música cubana. Ese es el patrón que nos debe continuar conduciendo, de ahí la importancia de celebrar estos diez años, porque hemos tratado de mantener un proceso de continuidad de lo que fue el Amadeo Roldán hasta el año 77 y de lo que ha sido después del 99”.

Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba

“Un factor importante de esa reapertura es haber recuperado la sede estable de la Orquesta Sinfónica Nacional. En ese período en que no estuvo el Amadeo, la orquesta se sintió muy afectada, la música de cámara y de concierto en general se sintió muy dañada, porque dependía de otras locaciones. Sin embargo, desde el 99 hasta la actualidad la música de concierto ha dado un viraje radical: existen tres programas de desarrollo importantes asociados a este teatro y a otras salas de concierto, que son los programas para el desarrollo de la música sinfónica, de cámara y coral. Ejemplo de cultivadores de este género que se presentan aquí son la Orquesta de Cámara de La Habana, la Orquesta Solistas de La Habana, la Camerata Romeu, Música Eterna y el dúo Promúsica. Con la reestructuración ganamos una salita pequeña, precisamente para la música de cámara, digo ganamos porque en el Amadeo inicial había un solo escenario, ahora tenemos el de la Sala Roldán, en la sala más grande, y una sala pequeña, la Caturla, que sirve para pequeños formatos.”

“Aquí cada año hemos celebrado los encuentros de Orquestas Sinfónicas, el Cubadisco es otro evento con sede permanente acá, se realiza el Festival de coros Corhabana, el Festival Nacional de Música de Cámara, el Jazz Plaza, el Jojazz —toda una cantera para los futuros jazzistas y músicos en general. Este es también el lugar de presentación de los jóvenes talentosos como Yasek Manzano, Harold López-Nussa, Aldito López-Gavilán, Marcos Madrigal, Dayramir...

Aldo López-Gavilán y Harold López-Nussa

“Las orquestas sinfónicas juveniles, pertenecientes a los conservatorios y a la Escuela Nacional de Música e importantes proyectos de los conservatorios y de las escuelas nuestras, fundamentalmente de nivel medio y del ISA, se presentan con determinada periodicidad en el Amadeo. El teatro ha sido también un lugar para la presentación de obras de importantes compositores cubanos como el maestro Harold Gramatges, Carlos Fariñas, el maestro Diez Nieto, Guido López-Gavilán, Roberto Valera, o sea, la creación cubana ha estado muy presente en el Auditorium Amadeo Roldán. Esta es la casa de la música de concierto.”

La lista de los músicos cubanos de renombre nacional e internacional que han actuado en estos últimos diez años en el Amadeo es extensa: “Chucho Valdés, Leo Brower, Omara Portuondo, Digna Guerra, María Felicia Pérez, Alina Orraca, Corina Campos, Carmen Collado, Iván del Prado, Pedro Luis Ferrer, Jorge Luis Prats, Andrés Alén, Frank Fernández, el maestro Enrique Pérez Mesa —director de la Orquesta Sinfónica Nacional—, Vicente Monterrey, Niurka González, el maestro Alfredo Muñoz —director del Centro Nacional de Música de Concierto—, María Victoria del Collado, su compañera del dúo Promúsica y la maestra María Elena Mendiola”, son algunos de los nombres que destaca la directora del teatro.

Schola Cantorum Coralina

Sin embargo, no son los músicos cubanos los únicos que se han presentado en este escenario. Según explica Madelaine Masses, “el Amadeo tiene el principio de acoger lo más relevante de la música internacional. En los últimos años acá han actuado Daniel Barenboim, Claudio Abbado, Egberto Gismonti, Michel Legrand, nos han visitado directores importantes y orquestas como la Sinfónica Juvenil Simón Bolívar de Venezuela o la Orquesta Sinfónica de ese mismo país. Nos han visitado también la Orquesta de Aragua y la Sinfónica de Guayaquil, importantes proyectos de España, Alemania y bandas como la de Valencia”.

A pesar de que en la programación del teatro la música de concierto lleva la mayor preeminencia, un segmento importante de la música popular también ha encontrado en el Amadeo un espacio. “El teatro en los últimos años ha sido celoso de presentar proyectos de primer nivel —afirma su directora. Estamos hablando de primer nivel no solamente para la música de concierto, desde momentos anteriores al año 77 aquí se presentaban proyectos interesantísimos de la música popular. En este Auditórium recuerdo haber visto una función de Los Van Van, Elena Burke y Centurión, en el 75 ó 76. Aquí se presentó también Joan Manuel Serrat. O sea, no puede ser solamente la meca de la música de concierto. La música buena es buena, y eso funciona tanto para la música popular, como para la de concierto, y las fronteras entre una y otra a veces cuesta mucho trabajo delimitarlas. Este no es un lugar para presentar una música para ser bailada, para eso existen otros espacios, y estamos trabajando en función de proteger cada vez más el espacio de nuestros artistas, pero queremos que el rumbo sea que lo mejor de la música se presente acá. Que esté la programación fundamentalmente dirigida a la música de concierto, no quiere decir que en un momento determinado no pueda haber conciertos de géneros diferentes.”

Entre los momentos más destacados en estos últimos diez años del Amadeo, la directora de la institución destaca “la actuación del maestro Claudio Abbado con la orquesta Gustav Mahler, la participación del maestro Guido Cremer con su Cremerata Báltica y los dos conciertos fabulosos que hizo Michel Legrand junto al maestro Chucho Valdés.”

Despedida del maestro Harold Gramatges

En su opinión “un hecho significativo de los últimos tiempos fue el postrero adiós que le dieron los músicos y el público cubano precisamente en este lugar al maestro Harold Gramatges, el pasado mes de diciembre, cuando dejó de estar entre nosotros”. 

Por otra parte, a su juicio, momentos especiales en la historia del teatro “han sido también la presencia de Omara con la Orquesta Sinfónica Nacional y la gala por el aniversario 80 de la constitución del Amadeo; el homenaje a Frank Fernández por sus 50 años y el concierto del pasado sábado 11 donde brillaron la Orquesta Sinfónica, Frank Fernández y Milagro de los Ángeles Soto, esa importante soprano del Teatro Lírico Nacional. La propuesta fue estupenda y la presencia de Raúl, por supuesto, nos impactó mucho. Refieren los que estuvieron presentes en el concierto inaugural del 10 de abril de 1999 al cual asistió Fidel, donde se interpretó la 1812 de Chaikovski bajo la batuta de Iván del Prado, que también fue un espectáculo fabuloso”.

Frank Fernández en concierto

Con este extenso historial, el Teatro Auditórium Amadeo Roldán, se proyecta al futuro con el afán de “propiciarle al público capitalino y cubano en general un producto artístico de primerísima calidad y satisfacer los intereses profesionales de los músicos cubanos”, afirma Madelaine Masses. Las ocho décadas de existencia de la institución avalan la consecución de este empeño.

 

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La Habana, Cuba. 2009.
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