Año VII
La Habana
2009

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Huertanos por un día
Amado del Pino • España
Fotos: Cortesía del autor

Me sorprende en Murcia La Fiesta de la Primavera. También nombran Bando de la Huerta a esta costumbre de salir a la calle vestido de forma tradicional y consumir con especial fervor los alimentos de la tierra.

Murcia es tierra de peculiar fertilidad, fuente primordial de hortalizas para las mesas españolas y de otros países de Europa. En los últimos años muchos se quejan de que la espléndida campiña se ha ido viendo invadida por el auge desmesurado de la construcción. Los murcianos recuerdan que donde se levantan grandes centros comerciales o una multitud de viviendas, florecieron hasta hace poco las lechugas, los brócolis o las acelgas.

Salir en abril con esa hermosa ropa de huertano funciona como un leve homenaje al pasado, una confesión de que ―a pesar de la creciente urbanización― no se olvida del todo el origen social, la raíz económica de la región.

Los más entusiastas en disfrazarse son los jóvenes. También resulta conmovedor ver a niños pequeños estrenando atuendo frente a los orgullosos padres que tiran fotos, encomendadas al futuro. Es de esperar que estos pequeños hagan lo mismo después con sus hijos.

Esta gran fiesta de Murcia tiene cierta mala fama por los excesos con el alcohol. Alguien me decía que se convierte en un pretexto para un “botellón” colectivo (se trata de la fiesta que cada sábado implementan los jóvenes en la calle, una vez adquiridas las bebidas en los supermercados, para evitar los altos costes de una copa en el bar). A decir verdad, la fiesta callejera de los jóvenes suele generar indisciplina social o toneladas de desperdicios, pero el elevado contraste entre los licores, entre el precio del mercado y el de los bares seguirá propiciando esta costumbre tumultuosa.

He leído que en el nacimiento de la tradición los ricos se vestían como los empleados de la tierra, en una suerte de parodia paternalista. También puede verse como la coincidencia en un mismo día y bajo ropas idénticas de todos los que ―con más o menos riqueza― se alimentan y sustentan de lo que la tierra produce.
 
Precisamente por esa riqueza agrícola de Murcia, sabemos menos sobre esta zona de España. Me explico. Es raro que en Cuba alguien sea nieto de alguien del Levante. Abundan mucho más entre nuestros familiares los gallegos, asturianos o canarios. La Huerta siempre dio para comer y sin hambre se aguantaba mejor la tentación de atravesar el largo y hondo océano en busca de la subsistencia.

 

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2009.
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