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Miguel Hernández es el
“pie forzado” que ha
llevado a seis
artistas-amigos a
reunirse en torno a
Imagen de tu huella,
exposición que quedará
inaugurada este 4 de
mayo en la Academia de
Artes de San Alejandro y
que marca el inicio de
un ciclo que se cerrará
el venidero año, momento
para festejar en todo el
mundo el centenario del
natalicio del gran poeta
oriolano.
La pintora Carmen Mir,
se confiesa la
“aunadora” de este
proyecto y adelantó
detalles de la muestra y
de su trabajo posterior.
“Imagen de tu huella
intenta reunirnos en
torno a un propósito
común: la admiración y
el amor hacia la vida y
la obra de Miguel
Hernández. Este proyecto
se extenderá hasta el
2010 que es cuando se
conmemora el centenario
del autor del ‘Niño
yuntero’ y ‘Viento del
pueblo’.
Somos seis artistas: dos
escultores
(Ramón Adolfo Pérez y
David Abad),
dos pintoras
(Yoselín Echevarría y
yo),
una diseñadora (Liz
Mir)
y una
trovadora (Heidi
Igualada)”.
Ramón y David ¿qué
llevan al proyecto?
David y Ramón son
escultores que trabajan
el papel maché, pero no
de la manera que todo el
mundo conoce, sino que
le imprimen una forma
tal que uno ve la pieza
y parece bronce. Tienen
un acabado exquisito y
con un gran nivel de
detalle. Ellos también
han realizado obras
relacionadas con poemas
y momentos de la vida de
Miguel.
¿Y Yoselín Echevarría y
Liz?
Yoselín tiene una serie
de cinco cuadros y dos
de ellos están basados
en los poemas “Para la
Libertad” y “Nanas de la
cebolla”. Tengo una obra
en la que ella, Ramón y
David le incorporaron
elementos. Hice el
retrato de Miguel y ella
trabajó el fondo.
Liz Mir realizó un
audiovisual que reúne
fragmentos de la vida de
Miguel a partir de
imágenes de la guerra
porque queremos
adentrar al público en
la atmósfera, en el
momento histórico que él
vivió.
¿Y tú?
Tengo piezas que son de
gran formato y también
reflejan fragmentos de
poemas de Miguel. Por
ejemplo, hay una
dedicada a los
pescadores que fue un
estrato social del que
él habló en su obra.
Tengo otra pieza que se
titula “Llamo al toro de
España” que da una voz
de aliento, de impulso a
la lucha al pueblo
español.
Eres una artista que
trabajas mucho el
retrato, ¿estará
presente?
¡Cómo no!, al retrato no
lo puede separar de mí;
para muchas cosas que
quiero expresar necesito
del ser humano, de sus
rostros. Es algo
implícito y el rostro de
Miguel también estará
presente.
¿Irá esta exposición a
otros lugares?
Queremos moverla por
varios puntos del país
aunque todavía no
tenemos claro cuáles,
pero posiblemente en
este año o quizá el que
viene, la haremos en la
sala Majadahonda
del Centro Cultural
Pablo de la Torriente
Brau, que es una
de las entidades que nos
está apoyando en este
proyecto.
Si es posible, soñamos
con mostrarla fuera de
La Habana y también
fuera de Cuba y, si todo
sale bien, queremos
proponer que viaje a
Orihuela exhibirla allí
en coordinación con la
Fundación Cultural
Miguel Hernández.
Y, ¿qué han encontrado
David, Ramón, Yoselín,
Liz y tú en la poética
del Miguel Hernández que
los ha motivado no
solamente a hacer obras
individuales, sino a
reunirse como proyecto?
Miguel Hernández es una
figura que tiene una
gran vigencia en los
tiempos que estamos
viviendo y creo que él
como poeta tiene mucho
que ver con los artistas
cubanos. España y Cuba
están muy unidas en su
historia y en muchas
cosas, y Miguel era un
personaje de izquierda,
con un pensamiento muy
adelante para su época.
Actualmente tiene una
vigencia tremenda y
todos coincidimos en que
fue una vida que,
desgraciadamente, se
perdió con apenas 31
años, pero no fue en
vano porque dejó una
huella; de ahí el título
de la exposición La
huella de tu imagen.
Una huella que, de
alguna manera, se ha
plasmado en nuestro
espíritu, en nuestra
creación y por eso es
que queremos reflejarlo
a través de esta
exposición.
Es importante retomar
figuras medulares de ese
momento histórico.
Primero no debe
olvidarse y segundo
Miguel Hernández ha sido
una figura que no se ha
estudiado lo suficiente
ni en España ni en Cuba.
El pasado año el Centro
Pablo de La
Habana y directivos de
la Fundación de Orihuela
se quejaban de eso…
De hecho el proyecto
parte porque Heidi
Igualada me comentó del
centenario de Hernández
en el 2010 y de un
concurso que el Centro
Pablo está impulsando
para que trovadores
musicalicen su obra.
Heidi me incentivó y me
dije ¡claro que sí!,
después pensé, ¿por qué
no aunarnos amigos
artistas y hacer este
proyecto un poco más
grande y realizar algo
en conjunto?
¿Por qué fue escogido
San Alejandro?
Porque es un punto común
para todos nosotros y
esa Academia tiene un
contacto estrecho con el
público joven, con los
que están empezando.
Considero que se están
haciendo cosas muy
interesantes e, incluso,
que a los que no son tan
jóvenes nos pueden
enseñar porque vienen
con ideas frescas.
Además, uno de los
miembros, David Abad que
es profesor de San
Alejandro: ahí está el
nexo material y el
espiritual.
Después que concluya
este proyecto el 4 de
junio comienza un reto
personal porque en la
Galería Arte Habana de
Malecón vas a mostrar
una exposición personal
que se llama Las
crisálidas, ¿hacía
un tiempo que no
exponías en Cuba?
Hace mucho tiempo;
asuntos personales me
habían alejado un poco,
sin embargo, llevé unas
cuantas personales a
Madrid y Tenerife, y el
exponer en La Habana se
convirtió en una
necesidad que no podía
controlar.
¿Cuál es el objetivo, la
tesis de esa muestra?
Tengo una parte de la
muestra terminada, me
faltan algunos cuadros
que incorporaré. Todavía
no tengo el título
definitivo, pero el
objetivo sí: mostrar lo
hermoso, la necesidad
del amor, de la ternura,
de la belleza del ser
humano. Corren tiempos
de mucha violencia, de
cosas feas en todos los
aspectos de la vida y,
precisamente, si uno se
puede detener y observar
algo bello, que le abra
la espiritualidad y le
haga contemplar la parte
bonita. Eso te puede
hacer un mejor ser
humano.
El arte no tiene,
necesariamente, que
estar reñido con la
belleza a pesar de que
han existido tendencias
que buscan lo feo para
poner acentos y coincido
contigo en que tiene que
haber una diversidad,
una variedad, ¿crees que
la belleza por la
belleza es un concepto
válido?
Lo marco así: la belleza
por la belleza. Muchas
veces se ha criticado
hacer la belleza por la
pura belleza, por el
puro deleite del placer
de ver lo bello. En esa
muestra no va a estar lo
bello simplemente sino
lo bello en lo feo. Es
encontrar lo bello de la
vida y tener una
posición optimista.
¿Una posición bella ante
la vida?
Esto es muy importante
porque estamos rodeados
de cosas negativas, de
muchos problemas y no
sabemos, incluso, el
tiempo que nos queda de
existencia. No quiero
ser patética, pero es
una realidad.
Y es ese mismo hombre el
que está contribuyendo a
que nuestra casa común,
nuestra Tierra —y en eso
insisten los ecologistas
desde hace más de tres
décadas— se contamine
más y el ser humano
arremete contra su
propia especie.
Porque el ser humano es
cada día más egoísta y
no se da cuenta. Por
ejemplo, a veces
nosotros decimos: voy a
desconectar un rato y
voy a ver una película y
en esa cinta si no matan
a uno no es una
película. Todo está como
saturado y te va
afectando y tu
subconsciente sufre el
daño.
Sin embargo, es
importante mirar lo
bello, observar el mar,
una flor, detenerse ante
cosas preciosas que
tenemos a nuestro
alrededor y no las
vemos. Estamos
obsesionados con
nuestros problemas y, a
veces, no somos capaces
de ver más allá y eso
incluye a los creadores.
Nosotros que trabajamos
con este tipo de código,
por momentos no nos
detenemos ante lo bello
y nos quedamos obsesivos
con nuestros asuntos
que, al final, son
insignificantes ante el
mundo.
¿Cuántas obras tendrá la
exposición?
Más de diez y en un
formato de unos 80 X 70
cm, aproximadamente.
Habrá óleos y acrílicos.
En Cuba hubo todo un
movimiento de
retratistas
importantísimos. Desde
la manigua mambisa se
hacían retratos, ¿por
qué hoy no encuentras
fácilmente un
retratista?
El retrato no es lo más
cómodo de hacer y lo
estoy diciendo sin
ningún tipo de falsa
modestia. A mí me
cuesta; hay rostros más
fáciles que otros. Hay
rostros que con una boca
y una nariz son esa
persona, pero otros que
son un conjunto de
detalles y eso enreda.
Es decir, técnicamente
es complicado y ese es
un punto. Pero, hay otro
aspecto que, a veces,
nos metemos en una
vorágine de querer decir
y al final no decimos
nada. Creo que hay que
decir, pero saber decir
también. El retrato es
un modo de expresión
estupendo y lo que pasa
es que la gente está
buscando decir de otras
maneras más sofisticadas
que a veces el público
no llega a recibir el
mensaje.
¿Cuáles son las
características más
importantes que tiene
que tener un buen
retrato?
Te voy a responder por
otro punto. El arte —eso
lo estuve leyendo en un
concepto de diseño y
nunca había visto una
categorización tan buena
de lo que es el arte—,
“es contraste y
armonía”. De ahí parte
todo.
Si la obra tiene armonía
y no posee contraste,
aburre, o sea, que no
debe tener ni excesiva
armonía —porque sería
plana— ni solo contraste
porque entonces aparece
la estridencia, que
tanto molesta.
Creo que un retrato es
lo mismo: debe tener
armonía y contraste,
pero también un parecido
tanto físico, como
espiritual con la
persona. A partir de ahí
el retratista puede
hacer recreaciones, pero
en esencia tiene que ser
esa persona.
Pero, ¿por qué hoy se
hacen pocos retratos?
Porque hay pocos
retratistas y también
porque el retrato es
bastante complicado de
lograr y además es caro.
La gente prefiere tener
una fotografía que es
más económica.
¿Por qué Las
crisálidas?
Porque las crisálidas es
un personaje que tengo
desde hace años. ARTEX
ha creado un proyecto
que se llama Arte en
casa que me parece
estupendo porque ha
llevado el arte a los
hogares, a la vida
diaria, con objetos
utilitarios y han
presentado dentro de ese
proyecto una serie de
toallas que han tenido
un gran éxito. Quiero
retomar ese tema de la
crisálida muy a
propósito de lo que te
comentaba sobre la
belleza.
Sinceramente —y esto sin
ofender a nadie— dentro
de la Bienal
Internacional de Artes
Plásticas de La Habana,
he visto cosas
maravillosas, pero hay
otras que me hacen
preguntarme, ¿por qué
tanta agresividad?, ¿por
qué tanta fealdad si
podemos decir las cosas
de otra manera?, qué
tema más fuerte que la
supervivencia y, sin
embargo, Fabelo está
diciendo cosas de manera
preciosa. Es que hay una
cantidad inmensa de
códigos y en algo,
aparentemente, feo hay
una tremendísima
belleza. Esas cucarachas
lo están diciendo todo.
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