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Me piden que escriba sobre una
visita de Mario Benedetti a
El Caimán Barbudo. He
rebobinado mis recuerdos hasta
aquellos años 80 ―cuando dicen,
con razón, que éramos felices y
no lo sabíamos― y la imagen de
un hombre vestido con sencillez,
la mano tendida y la sonrisa
llena de bondad llega a mi
memoria. No puedo apuntar con
certeza ni día, ni siquiera año,
creo fue en 1986 y de lo que
estoy segura es de que no había
mucho calor.
No se trata de que nos (me)
importara poco la visita del
reconocido y querido uruguayo
para retenerlo en la memoria, es
que entonces más que ahora se
veía como alguien que había
trabajado hasta hacía poco
tiempo en Casa de las Américas,
al que se podía acceder en
cualquier hora o día, sin que su
estancia estuviera signada por
un viaje de unas cuantas horas a
la Isla. Era (si eso es posible)
una estrella cercana y
accesible.
Benedetti como otros
intelectuales eran visita normal
en la amada casona de Paseo
donde El Caimán… devenía
mucho más que una revista, era
una institución cultural con
galería incluida. No había que
tener motivo especial para
recibir allí a Tomás Borge, Frei
Betto, Raúl Sendic, Oswaldo
Guayasamín o Eduardo Galeano,
por citar algunos nombres.
Llegaban y en poco tiempo, en la
sala o en una de las oficinas,
si había calor en la dirección
por el aire acondicionado, se
reunían los caimaneros que
estaban en la publicación en ese
momento y los que iban
arribando, fueran o no
trabajadores en nómina de la
revista.
En esas circunstancias recuerdo
aquel encuentro con Benedetti y
también que no hubo constancia
gráfica, porque nuestro
fotógrafo Mongo (Ramón
Estupiñán) andaba fuera
realizando un trabajo. Me parece
ver a nuestro visitante
acomodado en el sofá, un brazo
extendido por el espaldar y el
otro moviéndose a veces al
compás de sus palabras.
Habló (hablamos) de periodismo,
de Marcha, aquel
semanario al que se vinculó por
lustros y que fuera cerrado por
la dictadura en 1974 y de
Brecha, su continuador, del
que fue miembro de su consejo
editor. El periodismo era una
de sus grandes pasiones. Hizo
crítica literaria,
cinematográfica y teatral, humor
y, sobre todo, escribió decenas
de textos defendiendo su sentido
de la justicia, porque este gran
hombre que se nos murió fue ante
todo justo y valiente. Por eso
tuvo que huir de su país, de
Argentina y de Perú, lugares
donde corría peligro su vida. Y
vivió, entonces, exiliado en
Cuba, su patria ideológica, a la
que defendió incluso en momentos
difíciles; cuando otros amigos
actuaron confundidos, su voz
solidaria siempre se pronunció a
favor de la isla caribeña.
No recuerdo si fue Víctor (el
uno, Rodríguez) quien le habló
de su antología Poesía de
amor hispanoamericana, de
las exclusiones e inclusiones en
el volumen. Benedetti dijo que
si preparaba otra edición habría
que valorar nombres y poemas. A
su juicio, el tiempo, el mejor
juez, había situado en un más
justo lugar a cada uno de los
escogidos o no para ser
antologados en 1969. Así lo hizo
en un volumen que preparó Casa
de las Américas en los años 90.
Alguien le comentó acerca de
Gracias por el fuego y
charló un buen rato acerca de la
narrativa, los vicios del
escritor y lo importante que era
para él ser entendido y
asimilado por el público.
Defendió las historias y los
versos de amor porque sin ese
sentimiento es imposible la vida
plena. Dijo no importarle los
críticos que le acusaban de
concesiones por haber incluido
en su antología a poetas muy
populares, pero poco reconocidos
por los estudiosos.
Habló de lo que había
significado Cuba para él y toda
su generación, de las cosas
buenas y de los errores, de
Fidel y su grandeza, de América
Latina y el letargo en el que
vivía entonces.
Recuerdo que se propuso comprar
una botella de ron para
acompañar el té que bebíamos, y
Benedetti dijo que por él no lo
hiciéramos, no le apetecía ni le
resultaba imprescindible para
seguir charlando.
Le entregamos una colección de
los últimos Caimanes y
algunos de los libros que
habíamos publicado, le pedimos
que colaborara con nosotros y
al despedirlo le dimos las
gracias por su visita y por su…
existencia. |