Año VIII
La Habana
13 al 19
de JUNIO
de 2009

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Prensa Latina

Jorge Ricardo Masetti

Fotos: Archivo de Prensa Latina

 

La idea de crear una agencia latinoamericana no es por cierto original. Como no lo es tampoco, la idea de liberar a los pueblos latinoamericanos del imperialismo que los oprime. Nosotros, que sufrimos el monopolio de las noticias, de la opinión pública que creaban las agencias yanquis, de la no información, el ocultamiento y la distorsión, sentimos también la necesidad de crear una agencia noticiosa.

Quienes se tomen el trabajo de leer las historias de las agencias imperialistas, historias escritas por ellos mismos, van a ver que desde principios del siglo pasado se repartieron el mundo como un pastel, para que cada imperio pudiera ocultar a los pueblos que oprimían las noticias que más les interesaban, a nosotros nos tocó ser la parte del pastel que les correspondió a los yanquis.

Ellos subsidiaron a sus agencias para que los pueblos de Latinoamérica no se conocieran entre sí, para que llegasen a odiarse. Y también los hacían desconocidos para el resto del mundo, en atención a la Doctrina Monroe: "América para los norteamericanos", y cuidado con que nadie llevase sus noticias, su verdad a esa parte del mundo que explotaban.

Surgimos, al surgir la Revolución Cubana. Y el imperialismo nos puso todas las trabas, se recurrió a todos los medios para perseguir a nuestros corresponsales y para que nuestros equipos no traspasasen las aduanas. En cada país hay un cipayo dispuesto a servirles y entorpecer nuestra labor.

Se nos acusó de ser una agencia de agitadores y lógicamente que para ellos lo somos. Porque no ocultamos la represión a los obreros bananeros de Costa Rica, ni los atropellos de la United Fruit, ni las concesiones petrolíferas al imperialismo. Para ellos somos agitadores porque decimos la verdad que les hace perder el sueño.

Nosotros somos objetivos, pero no imparciales. Consideramos que es una cobardía ser imparcial, porque no se puede ser imparcial entre el bien y el mal. Nos llaman agitadores, pero eso no nos asusta. Seguiremos anunciando nuestra presencia a los hermanos de Panamá y Puerto Rico, y les seguiremos afirmando: Pongan bombas, echen a los gringos, que todo el mundo se enterará.

Ahora ya nadie podrá ocultar la verdad de nuestra lucha. No va a pasar como cuando en 1950 se levantó el pueblo de Puerto Rico contra el agresor imperialista y las agencias yanquis informaron al mundo que “un pobre loco ―el patriota Pedro Albizu Campos― con un grupo de jóvenes revoltosos, había tratado de perturbar el orden”. No se dijo nada de los cientos de muertos, de la represión al pueblo, de los bombardeos de punta a punta en Puerto Rico, de los asesinatos que cometieron las tropas del imperialismo yanqui.

A Prensa Latina las agencias yanquis le habían dado un mes de vida. Ellos no concebían esto. No concebían una agencia hecha al servicio de la libertad y no de los monopolios.

Nacimos en Cuba, porque en Cuba nació la Revolución de Latinoamérica, y nosotros tenemos la misión de hacer la revolución en el periodismo de Latinoamérica.

 

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2009.
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