Año VIII
La Habana
13 al 19
de JUNIO
de 2009

SECCIONES

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS

EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

NOTAS AL FASCISMO

LA OPINIÓN

APRENDE

LA CRÓNICA

EN PROSCENIO

LA BUTACA

LETRA Y SOLFA

LA MIRADA

MEMORIA

LA OTRA CUERDA

FUENTE VIVA

REBELDES.CU

LA GALERÍA

EL CUENTO

POESÍA

EL LIBRO

EPÍSTOLAS ESPINELAS

EL PASQUÍN

EN FOCO

POR E-MAIL

ENREDOS

¿DÓNDE QUIERES QUE
TE PONGA EL PLATO?

En el cincuentenario de Prensa Latina

Objetivos, pero no imparciales

Juan Marrero • La Habana

Fotos: Archivo de Prensa Latina

 

Días después de la victoria de Playa Girón, en el mes de abril de 1961, en el teatro de la CTC, algunos de los mercenarios capturados responden ante las cámaras de la televisión y los micrófonos a las preguntas de periodistas de los medios en Cuba que buscan esclarecer las raíces de ese episodio de agresión militar.

Entre los panelistas, vestido de miliciano, está Jorge Ricardo Masetti, periodista argentino que es el director-fundador de la agencia noticiosa Prensa Latina, nacida en La Habana dos años antes como un resultado de la Operación Verdad.

Como integrantes de la brigada mercenaria, organizada y financiada por el gobierno de los EE.UU., estuvieron tres curas españoles. Dos de ellos, Ismael de Lugo y Segundo Las Heras Calvo, fueron interrogados por Masetti, quien en más de una ocasión los puso en aprieto y desenmascaró el discurso de ambos sobre que habían venido en los barcos invasores cumpliendo una misión espiritual.

Este es, por ejemplo, un momento del diálogo entre el padre Lugo y Masetti:

PRISIONERO.- Estuve un momento en Miami unos días y ahí fue que hice contacto con esos muchachos…

MASETTI.- Mire, usted habla de los “muchachos” como si se tratase de un equipo de fútbol. Entre esos “muchachos” hay asesinos, entre esos “muchachos” está Calviño; los “muchachos” que no pueden quejarse de su asesoría espiritual, como usted dice. ¿Usted conoce al chino King?

PRISIONERO.- No señor.

MASETTI.- ¿Usted no lo conoce? Es un asesino que remató a un soldado rebelde de una puñalada en el corazón. Es su compañero, y es una de las personas que usted tiene que asesorar espiritualmente. ¿Usted conoce a Calviño?

PRISIONERO.- No.

MASETTI.- Pues fue un ayudante de Ventura*.

Entonces, ya muchos episodios ataban a Masetti con los destinos de la Revolución Cubana. No podemos dejar de  recordar sus luchas por la independencia y la libertad de Cuba. Fue el primer periodista latinoamericano que entrevistase a Fidel Castro y al Che Guevara en la Sierra Maestra, en 1958, convirtiéndose en vocero de sus ideas en el exterior. Participó en la organización de la Operación Verdad que trajo a La Habana a cerca de 400 periodistas de EE.UU., América Latina y Europa, para que con sus propios ojos comprobasen la campaña de desinformación de la gran prensa norteamericana contra Cuba que, entonces, usó como pretexto los juicios y las condenas por fusilamiento a los más notorios criminales de la dictadura de Batista. Acompañó a Fidel en su histórico viaje por EE.UU., en abril de 1959. Se le encargó organizar y echar a andar algo que partía de cero: una agencia latinoamericana de noticias que rompiese el muro de desinformación establecido por unas pocas agencias transnacionales, entre ellas las norteamericanas AP y UPI.

El 16 de junio de 1959, Prensa Latina lanzaba su primer despacho. Los enemigos de la Revolución Cubana, que no concebían una agencia hecha al servicio de la verdad y de las aspiraciones e intereses de los pueblos de América Latina,  le dieron un mes de vida. Y desde su mismo nacimiento comenzaron a ponerle obstáculos, perseguir a sus corresponsales, impedir que sus equipos de transmisión traspasasen las aduanas, amenazar a los periódicos, radios y revistas que contrataban los servicios de la nueva agencia.

En aquellos tiempos, Masetti denunció que muy pronto se acusó a Prensa Latina de ser una agencia de agitadores. “Y lógicamente para ellos lo somos. Porque no ocultamos la represión a los obreros bananeros de Costa Rica ni los atropellos de la United Fruit, ni las concesiones petrolífera al imperialismo. Para ellos somos agitadores porque decimos la verdad que les hace perder el sueño”.

Una línea de principios guió a Prensa Latina desde que vio la luz: “Somos objetivos, pero no imparciales”, porque, decía Masetti, no se puede ser imparcial entre el bien y el mal, entre el explotado y el explotador, entre el oprimido y el opresor, entre lo justo y lo injusto.

La verdad sobre la lucha de los pueblos de América Latina y el Caribe empezó a conocerse. “No va a pasar como cuando en 1950 se levantó el pueblo de Puerto Rico contra el opresor imperialista y las agencias yanquis informaron al mundo que “un pobre loco” –el patriota Pedro Albizu Campos— con un grupo de jóvenes revoltosos, había tratado de perturbar el orden. No se dijo entonces nada de los cientos de muertos, de la represión al pueblo, de los bombardeos de punta a punta de Puerto Rico, ni de los atropellos a los campesinos que cometieron las tropas del imperialismo yanqui”, dijo poco tiempo después de la fundación de Prensa Latina su director-fundador.

Tuve la inmensa dicha de integrar el equipo fundador de Prensa Latina. Mi experiencia periodística era muy poca. Había cursado la Escuela de Periodismo Manuel Márquez Sterling y trabajado como redactor en una emisora de radio que daba noticias y anuncios comerciales cada minuto del día. A principios de mayo de 1959, alguien me habló sobre el proyecto de Prensa Latina y si deseaba participar en él. Poco sabía entonces sobre Masetti, excepto que era de nacionalidad argentina y había estado en la Sierra Maestra. Tampoco tenía conocimiento sobre los periodistas latinoamericanos que le acompañaban en tal empeño.

Prensa Latina fue una escuela para todos, incluso para Masetti que en Argentina había sido periodista de la radio. La mayoría del equipo inicial no tenía experiencia alguna en el trabajo de una agencia de noticias. Ahora bien, de todos esos alumnos Masetti era el más aventajado. Y se convirtió, en poco tiempo, en profesor del resto por los estudios que hacía sobre las características de una agencia noticiosa, por sus ideas revolucionarias en el campo del periodismo y por su manera de comunicarlas. Solía, de vez en cuando, cumplir sorpresivamente el papel de secretario de Redacción (así se llamaba entonces al Editor): y encargaba notas a los redactores y luego las corregía, y cuando no estaba satisfecho se disponía rehacerlas, y daba instrucción de cómo hacerlo. Todo ello le sirvió para que bien pronto elaborase un código de normas técnicas sobre la ética que debían seguir los redactores para obtener y redactar las informaciones.

Para él, trabajar en Prensa Latina no significaba solo ganarse dignamente el pan, sino ocupar un lugar en un puesto de combate en defensa del periodismo digno de América Latina, lo que siempre ha formado parte de las aspiraciones de los pueblos latinoamericanos.

*Se refiere a Esteban Ventura Novo, uno de los más notorios criminales de la dictadura de Batista. Huyó de Cuba el Primero de Enero de 1959 y se refugió en EE.UU., cuyo gobierno lo protegió. Murió en Miami varias décadas después.

 

ARRIBA

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS
.

© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2009.
IE-Firefox, 800x600