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Mi labor periodística en Prensa
Latina yo la divido en cinco
etapas:
Primera: de 1959 al 10 de
febrero de 1960
De esta etapa, durante la cual
fui redactor y jefe de turno,
uno de los más relevantes
acontecimientos ocurridos fue la
desaparición de Camilo, hecho
que conmovió a todo el pueblo.
Tan traumática como la
desaparición fue la falsa
noticia de que había aparecido.
Realmente fue inolvidable el
júbilo del pueblo cuando se
transmitió esa nota falsa, pero
no menos impresionante fue el
silencio sepulcral que se
produjo al desmentirse la
información. No se veía a nadie
en las calles, ni siquiera
transitaban vehículos. En la
dirección de PL se analizaba si
se transmitía para el exterior
la que resultó ser falsa. Masetti consultó a algunos de
nosotros y todos, menos Gabriel
Molina y yo, decidieron que se
transmitiera. Nosotros dos
éramos partidarios de esperar la
confirmación oficial, pero primó
el deseo de dar el "palo
periodístico".
Segunda etapa: 10 de febrero de
1960 hasta el 28 de abril de
1961
En esta etapa los sucesos más
importantes por su trascendencia
para PL son los siguientes:
-
Visita de Janio Quadros a Cuba
-
Entrevista que nos concedió
Janio, ya presidente
-
El decreto de expulsión en mi
contra
-
Playa Girón
Cuando llegué a Brasil el 11 de
febrero de 1960 para asumir la
corresponsalía de PL estaba en
su apogeo la campaña electoral
para la presidencia del país. Se
la disputaban el mariscal Henrique Teixeira Lott,
candidato oficialista apoyado
por las fuerzas de izquierda,
incluido el PC brasileño, y
Janio Quadros, candidato sin una
definida filiación política,
apoyado por los partidos
derechistas. Nuestros amigos
brasileños aseguraban que
ganaría Teixeira, pero unas
semanas después de llegar era
para mí bien evidente que Janio
era más popular, entre otras
cosas, porque siempre hablaba a
favor de Cuba, mientras su
oponente hacía todo lo
contrario. Transmití a la
central esa opinión mía y
sugerí, mediante la embajada
cubana en Brasil, que se
invitara a Janio a visitar Cuba.
Así se hizo, y él aceptó.
Durante su permanencia en Cuba
me mandaron de La Habana
informaciones acerca de sus
actividades y declaraciones y yo
las distribuía a la prensa de
manera experimental porque aún
no teníamos la autorización
oficial para hacerlo. De esa
manera por primera vez las
siglas PL aparecieron en las
páginas de los periódicos
brasileños y se nos dio gran
publicidad.
Tal como había pensado, Janio
Quadros ganó la presidencia con
una ventaja abrumadora. Yo me
trasladé a Brasilia (ya capital)
a la toma de posesión. Aproveché
la oportunidad de solicitarle a Janio, por intermedio de su
secretario privado (amigo mío)
una entrevista para PL, y me la
concedió semanas después, cuando
todavía no había concedido
entrevista a ningún órgano de
prensa nacional o extranjero
después de su elección.
Inmediatamente llamé a La Habana
y le sugerí a Masetti que fuera
él mismo a hacerle la
entrevista. Así se hizo y
constituyó un verdadero
escándalo publicitario para PL
y, por supuesto, para Cuba.
Subió notablemente nuestro
prestigio (el de PL) en Brasil,
y varios de los principales
periódicos brasileños firmaron
contratos para publicar
materiales nuestros. (O'estado
de Sao Paulo, O'globo,
Última hora y Diario de
Minas, entre ellos).
Cuando el 17 de abril de 1961 se
produjo la invasión por Playa
Girón era gobernador de
Guanabara (antes Río de Janeiro)
Carlos Lacerda, acérrimo enemigo
de Cuba y de PL, quien
inmediatamente comenzó a
proferir amenazas contra la
Revolución Cubana. Entonces yo
me fui para la embajada cubana
en Río y dejé a Aroldo Wall en
la oficina de PL. Desde La
Habana transmitían los partes
oficiales a Montevideo y los
compañeros de Montevideo
llamaban a Aroldo y se los
pasaban. Haroldo me llamaba a la
embajada y me transmitía los
partes, yo los reproducía y la
embajada los distribuía a la
prensa como información suya.
Fue así que, gracias a PL, se
conocieron en Brasil los partes
oficiales sobre la agresión, en
medio del gran escándalo que
formaron las agencias yanquis de
noticias. Unos días después fui
citado por la policía política,
donde se me interrogó durante
cinco horas, hasta que me negué
a seguir contestando las
preguntas que me hacían.
Entonces me dijeron que yo iba a
ser expulsado de Brasil “por
actividades nocivas al país”.
Cuando salí de allí llamé a
Brasilia, al secretario privado
de Janio Quadros y le conté lo
sucedido. Una hora más tarde me
llamó para decirme que no me
preocupara, que en su presencia
el presidente Quadros había
llamado al Ministro de Justicia
y le ordenó que “le echara una
tapa a ese asunto”. No obstante,
aproveché un avión cubano que
había ido a recoger a los
invitados para el acto central
por el primero de mayo y regresé
a La Habana. Era el 30 de abril.
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Fidel en PL
No recuerdo la fecha con
precisión, pero pienso que sería
a fines de mayo de 1961. Era yo
entonces Jefe de redacción y
trabajaba un turno que comenzaba
a las 7 a.m., pero yo generalmente
llegaba a las cinco o poco más.
Uno de esos días en que llegué a
las cinco me encontré a Fidel en
el local de la redacción
redactando la solicitud de
indemnización que se haría a
EE.UU. por su
responsabilidad en lo de Playa
Girón. Puse a un mecanógrafo
para que tomara las notas
dictadas por Fidel. Las
cuartillas pasaban a mis manos y
yo las alistaba para su
transmisión al exterior (ponerle
la guía, el número del agregado
y corregir cualquier imprecisión
cometida por el mecanógrafo).
Precisamente en una de las
cuartillas había una palabra
montada sobre otra. Yo las taché
y copié a mano con letra de
molde, como era habitual. En ese
momento me preguntó Fidel: “¿que
tú estás haciendo?”, le respondí
lo que hacía y entonces él, en
forma jocosa, me dijo: “bueno,
pero no hagas muchas
correcciones no vaya a ser que
la declaración sea tuya y no
mía”.
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Tercera etapa: mayo de 1961 a
febrero de 1963
-
Sale Masetti y entra Revuelta
-
Nuevo viaje a Brasil
-
Crisis de octubre
Poco después de Girón, Masetti
fue sustituido como director por
Fernando Revuelta, un periodista
español radicado en México,
quien (mal) dirigió la agencia
durante algún tiempo.
En agosto de 1962 salí
urgentemente para Brasil a causa
de la agitación política que se
produjo en ese país tras la
renuncia del presidente Janio
Quadros y el intento de golpe de
Estado al vicepresidente Joao Goulart. El gobernador de Río
Grande do Sul, Leonel Brizala,
cuñado de Goulart, convocó al
pueblo para enfrentarse al golpe
y amenazó con alzarse en armas.
La misión que se me encomendó
entonces era meterme con los
alzados si eso llegaba a ocurrir
y servir de corresponsal de
guerra. Finalmente los golpistas
desistieron y la situación se
normalizó. Un mes más tarde
regresé a Cuba.
Por supuesto que el
acontecimiento más importante de
esta etapa es la Crisis de
octubre de 1962. Durante los
dramáticos días que duró, la
mayor parte de los trabajadores
de PL fueron movilizados y en la
agencia solo quedamos unos
pocos. Sergio Pineda, un
periodista chileno, y yo quedamos
a cargo del control de la
información que transmitían las
agencias norteamericanas y, bajo
la orientación de Carneado (ya
director de PL) enviar al puesto
de mando (Fidel), por cualquier
vía, aquellas noticias de mayor
trascendencia. Asimismo, en caso
de guerra, debíamos transmitir
para el exterior desde lugares
secretos previamente equipados
al efecto.
Cuarta etapa: febrero de 1963 a
diciembre 28 de 1963
En febrero de 1963, fui enviado
nuevamente a Brasil, donde
Aroldo Wall era nuestro
corresponsal.
Durante los 11 meses
siguientes me entrevisté con
numerosos dirigentes políticos y
los de los sargentos, y ya desde
mediados del año se veía venir
el golpe de Estado, organizado
por la alta jerarquía militar.
Las fuerzas reaccionarias
ganaban terreno cada día,
asustadas, entre otras causas
por los sargentos, cuyas
acciones eran cada vez más
audaces. Por supuesto, por
detrás andaba la embajada
americana. En la segunda
quincena de diciembre un buen
amigo de Cuba que laboraba en la
cancillería brasileña me informó
que solo se estaba esperando que
se me venciera la visa
(diciembre 31) para arrestarme y
hacer una provocación anticubana. Luego de muchas
peripecias y de vencer no pocos
obstáculos, pude al fin salir de
Brasil el día 28 con rumbo a
Montreal, de donde
posteriormente seguiría viaje a
Cuba a bordo de un avión de
carga cubano, que esa vez
transportaba 16 vacas,
que fueron mis únicas compañeras
de viaje. Tres meses después se
produjo el golpe militar y las
oficinas de PL en Río fueron
allanadas y saqueadas por los
golpistas. Costó mucho trabajo
sacar de Brasil al compañero Aroldo Wall.
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Quinta etapa: enero de 1964 a
septiembre de 1967
Durante este período, con
Carneado como director, me
desempeñé como Jefe de
información. En agosto (si no
recuerdo mal) fue sustituido
Carneado en la dirección, que
asumió provisionalmente Orlando Fundora. Este me propuso ir a
trabajar a Radio Habana Cuba
como Jefe de redacción y
comentarista. Acepté. En RHC fui
Jefe de redacción, Jefe de
información y Subdirector
general, durante los últimos
14 años. En 1985 pasé a
Trabajadores, hasta el año
de 1990 cuando me jubilé. |