Año VIII
La Habana
13 al 19
de JUNIO
de 2009

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Alexis Codina Jiménez* • La Habana

Fotos: Archivo de Prensa Latina

 

A inicios de 1959 yo era ascensorista del Edificio del Retiro Médico (así se llamaba entonces), donde desde sus inicios radican las oficinas centrales de Prensa Latina (no estoy seguro, pero me parece que muy al inicio, cuando estaba gestándose, la oficina de Masetti estaba en el edificio N (Pabellón Cuba).

Jorge Ricardo Masetti vivía en el piso 18 ó 20. Todas las mañanas lo bajaba. Por su semblante, siempre me daba la impresión de que había dormido muy poco. Un día me preguntó “che, ¿vos conoces alguien que sepa de contabilidad?”. Le dije que yo (estaba estudiando por las noches, el 3er. año en la Esc. Profesional de Comercio de Marianao), me dijo que fuera por la Agencia y que viera a alguien. No tengo claro si empecé a trabajar en Prensa Latina antes que mi padre, o él ya estaba allí. Era René Codina, el primer Director del Centro de Documentación que desde el principio hizo un trabajo de organización tremendo. Fue quien primero empezó a sistematizar todos los discursos de Fidel. Recuerdo que iban a Prensa Latina periodistas y funcionarios del Comité Central del PCC a consultar a mi padre y al Centro de Documentación. Era el único que, en esos momentos, tenía en tarjetas referencias temáticas de los discursos de Fidel que actualizaba constantemente. Al otro día de pronunciar un discurso ya mi padre tenía sus ideas principales identificadas en tarjetas por temas.

Empecé como Auxiliar de Contabilidad, el Contador se llamaba Guillermo J. Chris. Mi trabajo principal era preparar los cheques, pagar e ir a cobrarles a clientes nacionales de Prensa Latina. Recuerdo que el periódico Hoy tenía la factura más barata, $ 100.00; a Unión Radio le cobrábamos más alto, $ 400.00. La mayoría de las veces tenía que ir dos o tres veces. Ni los periódicos ni las emisoras de radio tenían dinero.

Antes de ser nombrado Presidente del Banco Nacional de Cuba el 26 de noviembre de 1959, el Che iba todos los meses a Prensa Latina. Lo acompañaba un escolta con tipo de indiecito, muy trigueño y con melena, que después fue Jefe de Personal del MININD (Ministerio de Industrias), cuando el Che era Ministro. A inicios de los 60 salió para Guatemala y cayó peleando en la guerrilla. Era Julio Cáceres, “El Patojo” al que el Che le dedicó una de sus crónicas, lo había conocido durante su estancia en ese país hasta que tuvo que salir para México por el derrocamiento de Jacobo Arbenz.

La amistad entre Masetti y el Che venía desde su encuentro en 1957 en la Sierra cuando entrevistó a Fidel y publicó el libro Los que luchan y los que lloran. El Fidel Castro que yo conocí. Las visitas mensuales del Che tenían otro objetivo, llevar el dinero para sufragar los gastos de la Agencia. Después que se iba, Masetti llamaba a Chris para recoger la maleta con el dinero (me parece que eran unos 100 mil pesos), que depositábamos en la cuenta que tenía Prensa Latina, en el Banco Gelats que estaba en Línea.

Recuerdo a Masetti como un trabajador incansable, apenas dormía. Por la naturaleza del trabajo de una agencia de noticias, se trabajaba seguido las 24 horas. Daba la sensación de que él tenía el mismo horario y ritmo de trabajo que la Agencia. La diferencia estaba en que, los Secretarios de Redacción, los periodistas y los teletipistas (los tres perfiles principales de la Agencia) lo hacían en tres turnos. Trabajaba con un entusiasmo, una pasión y unas energías increíbles.

Recuerdo que la explosión de La Coubre la vi desde las ventanas de Prensa Latina. Por esos días se constituyó la Milicia allí. Nunca lo he escuchado pero creo que fue uno de los primeros centros donde se constituyó. Un grupo fuimos a recibir entrenamiento a la Escuela de Milicias de Matanzas, nos acompañó Masetti (hay una foto con el grupo en su traje de miliciano).

Los ayudantes administrativos de Masetti eran: Concepción Dumois Sotorrío, su secretaria que después fue su esposa y Vicente Mata Trigo, el mecanógrafo más estelar que he conocido. También había un Presidente de Prensa Latina (como “Sociedad Anónima”) el arquitecto René Calvache, un Secretario Administrativo, el Dr. René Martínez Pedro, y alguien que se llamaba Virgilio que no tengo claro lo que hacía.

Llegaron periodistas de varios países. De Argentina recuerdo a Carlos Aguirre, que era Secretario de Redacción, García Lupo, Módica (de Fotografía). Después llegó Rodolfo J. Walsh que antes había sido corresponsal en Buenos Aires, un mexicano de apellido Rodríguez, entre otros.

Como tenía que enviarles dinero a las corresponsalías, recuerdo los nombres de algunos: en Colombia Plinio Apuleyo Mendoza (creo que García Marquez también fue corresponsal allá); en Chile era una mujer: Lenka Franulic; en Brasil Aroldo Wall, que después vino para Cuba.

De los primeros Secretarios de Redacción y periodistas recuerdo a los cubanos: José Luis Rodríguez (después fue embajador en Checoslovaquia, ya fallecido); Baldomero Álvarez Ríos, Ángel Augier (el biógrafo de Guillén, más reconocido), Roberto Agudo, Juan Marrero, José Bodes Gómez, Gabriel Molina Franchosi. También a los “deportistas” Ricardo Agacino de Hita y Severo Nieto.

De los teletipistas: Rosendo Ruiz Jr. (autor de algunos cha cha, chas muy populares: "El túnel", "El cochero"), José Valladares (el cantante y autor de “Yo quiero tener un millón de amigos”).

Fue Jefe del archivo fotográfico, Walter Jones, al que muchos “vacilaban”, pues tenía un aparato para oír y, cuando lo molestaban mucho, lo apagaba y les decía, “ahora pueden decirme lo que quieran”.

Entre los colaboradores de Prensa Latina a los que entregué cheques recuerdo a García Márquez, Alejo Carpentier, Argeliers León…

Por Prensa Latina pasaron o colaboraron, en sus años iniciales, figuras muy importantes del periodismo cubano y latinoamericano así como intelectuales de mucho calibre que entregaban sus colaboraciones sobre temas culturales o internacionales.

Dejé de trabajar en Prensa Latina en enero de 1961 cuando me seleccionaron como Contador de una empresa recientemente nacionalizada. Me mantuve informado de sus actividades por mi padre que continuó trabajando ahí hasta su jubilación.

*Premio Nacional de Economía-2006. En la actualidad se desempeña como Profesor Titular de la Universidad de La Habana.

 

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2009.
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